martes, 10 de diciembre de 2019

Al mundo le haría falta despertarse de un coma Glasgow





Martes 12 de junio, 22hs_La luz de otro atardecer ingresa por la ventana del 3er piso en la calle Candelario, cercana al campus Unamuno. Nunca más fui a visitar Huerta Otea, con aquellos crepúsculos tan amarillos bajo el puente Universitario. Por aquí por casa, mamá hace de sus locuras desde que llegó al hogar. Relee las recetas que le da el médico una y otra vez, como si fuera un arqueólogo que encuentra papiros egipcios. Pronto regresará Mary, perturbará la poca tranquilidad que hay aquí, con sus malos modales y los desprecios que le hace a mamá. Papá esquiva el bulto y dice no hay que darles bola. Sin comerla ni beberla me veo metido en la misma bolsa de insanías que está mi hermana. Yo no sé si todo será teatro, se hace difícil creer en todo lo que mi gente dice, porque de ser verdad todo el dolor que predican, ¿Qué sentido tiene vivir? Al mundo le haría falta despertarse de un coma Glasgow, así apreciarían más el tiempo que les ha sido otorgado para ir o venir por aquí y allá, y no se estarían quejando al pedo. Al mundo de hoy en día le hace falta perder la mitad de cuanto tiene, solamente así se pondrían a aprovechar la otra mitad de cuanto les queda.

Después de 4 años hoy es la primera vez que pienso en ti y miro al futuro con un sentimiento de derrota. Ni el recuerdo de tus acercamientos, ni el de tus miradas incipientes o el de tus actitudes celosas e inseguras, tienen el peso suficiente como para inclinar a mis ilusiones hacia la posibilidad de que algún día se ordenaran nuestras vicisitudes en las venturosas circunstancias del futuro como para que de una vez por todas podamos estar juntos. El 2 de agosto, ¿tendré la valentía de acercarme hasta ti para que así se renueven los imaginarios votos de fidelidad que otra vez celebran el hecho de que haya pasado otro año desde que te volví a ver? Posiblemente, sí. Pero entonces ¿cuáles serán mis expectativas respecto a ti?

jueves, 5 de diciembre de 2019

Se me clava en los ojos como un espá




23 de febrero_ Cada vez que despierto aquí están siempre los 4 almendros aguardándome encima del escritorio fumé. De forma parecida, cada vez que despierto tu carita de caleidoscopio es la primera imagen de mis pensamientos desde que volvimos a mirarnos.
Estoy a punto de iniciar la gran aventura de un viaje a Alaejos, el primer pueblecito al entrar en la provincia de Valladolid. El pueblo de las dos torres. Tengo tanto miedo de quedarme en el camino, pinchar o sufrir algún otro percance. Serán muchos kilómetros para regresar andando. Pero las mañanas sin brisa hacen de estos días del año un clima propicio para viajar hasta ahí. Hace un momento asomé la cabeza por el ventiluz del aseo y en el cielo ocre de Salamanca figuraba una estrella, quiere decir que el cielo de la mañana estará escampado. Aunque no haya campos de colza, cielos como el de hoy son hermosos para fotografiar la almendrada en flor. Cogeré piedras de los pueblos que deje atrás y tu imagen me acompañará en el recuerdo y en el corazón.
Entre otras cosas, la relectura de los Evangelios recristianiza a mi corazón y autocorrige a mis pensamientos. Ello trae a colación pequeñas fortunas a mi vida que se podrían llamar “milagros”. Un llamado que trae el regreso de una persona a mi vida, o el anhelado regalo de una correspondencia de una escritora amiga. Como reza el I-Ching:


La auto-corrección forma una alianza con el cosmos.


Día siguiente_Hoy es un día de lluvia. El pronóstico de La Gaceta esta vez la acertó en el vaticinio de su desconfiable meteorología. Al no viajar hasta los pueblos, lo más probable es que me acerque hasta ustedes. Posiblemente te vea, aunque no tengo previsto ir hasta donde estás tú. Al no tenerte ya como la destinataria exclusiva de estas notas, no voy recopilando minuciosamente las aventurillas de mi día a día, por eso te cuento hoy que ayer viajé hasta La Mata. A colación de la hora de ejercicio, también fotografié al sol, los caminos, las nubes y a los milanos.
Papá mal que mal encuentra la forma de escaquease de las locuras de mami. Sé que no depende de mí, pero intento sufrir lo justo imaginando que se comportan como Dios manda. Papá es un hombre fuerte, soporta con cordial estoicismo la toxicidad e mamá. Ella nos fue sacando un poco las ganas de vivir a todos. Hasta hace poco tu imagen no me dejaba ver todo esto. Únicamente escribía de ti. Pero gracias a la distancia y al paso de los meses te he ido queriendo menos. Tal vez, gracias a esa impensada disminución, fue que tu imagen ya no se sobrepone a las realidades de mi vida. Claro que aún recuerdo las veces que me has ido a buscar, pero las recuerdo con un entusiasmo menor.
Albur se va poniendo tupido. Mamá no deja de estar poseída por fuerzas tristes. Se aprovecha de los momentos tranquilos para montar un sainete. Es una lástima que las hojas de este cuaderno se vayan completando con tanta pena.




sábado, 30 de noviembre de 2019

Parecería que el Destino me estuviera llamando para ir a ti





Diario de Rummenigge





Capítulo 7









Candelario, 6 de febrero de 2019



23hs_Es curioso, pero los nuevos almendros tienen las hojas que les faltan a renacido y a albur. A los antiguos les ha salido la primer hoja de esta temporada. Renacido tiene un yuyito de 4 hojas. Esta madrugada me despertaron las altas entonaciones de Misora Hibari. Milagrosamente seguí durmiendo hasta las 8am, pensé en hacer una celebración por el buen dormir y viajar hasta La Mata, sin embargo me acobardé por el frío y fui a buscarte a la biblioteca, ya que desde hace unos días parecería que el Destino me estuviera llamando a ir. Pero antes, no sé si para variar o porque la experiencia me ha ido exhortando a creer que el ejercicio intelectual atrae más la fortuna, abandoné los textos del Éxodo y recuperé la lectura de los Diálogos con Benito Pérez Galdós. Al parecer y después de un año de lecturas diarias de textos Santos, se han entrenado mis facultades como para que el reservado hábito de mis lecturas se desenvuelva finalmente sin tantas trabas, ya que hace un tiempo leer los Diálogos de Galdós se hacía para mí una empresa trabajosa y de ardua comprensión. Ahora, las sentencias del manuscrito se pronuncian dentro de mi mente sin sentir que leo una trabada lista de cacofonías.
Cuando llegué a la Torrente no estabas en el escritorio de siempre. En cambio te crucé un minuto más tarde cuando seguramente estabas regresando de tu descanso. No sé si realmente lo he vivido, pues no me esperaba reencontrarme tan nítidamente con tu mirada. Vuelves a convertirte en mi recuerdo feliz.




sábado, 26 de octubre de 2019

En los sinceros espejos de la introspección descubro resignadamente a un yo de mí más maduro, un poco más apático y justo


Sábado, 5.00am_Uno nunca se cansa de elogiar el crecimiento de las plantas que ha sembrado. Los almendros están preciosos. Ya cercenado, albur se despliega imperceptiblemente en la concisa atmósfera del cuarto. El gemido lamentoso de un sabueso se hace oír en la mañana luminosa de la calle Candelario. Los solitarios del 30-32 se acompañan con los bon-sai que pasaron la noche afuera con el propósito de tomar aire y que el frío sonambulista los haga más resilentes, como los niños que duermen junto a los gatos con el fin de producir con el tiempo anticuerpos. No hay cordero más fuerte que el que nace en el invierno. Ya no lamento tus ausencias. Por otro lado, un motor muy sonoro desparrama intranquilidad en la quietud de la mañana. Páginas, páginas y páginas revolotean alrededor de esta escritura en formato de simpáticos cuadernillos. Quizás por tercera vez, la extraña cursiva rejunte los pedacitos de mi alma que dejó tirados otro desamor.
22hs_En breve saldrán a la intemperie los dos almendros, para que se ventilen con el frescor de las noches de los veranos. La necesidad de ir a buscarte se presentó de repente cuando miraba un partido. La interpretación de tus últimos acercamientos se ha inclinado hacia el lado de la balanza que dice que me quieres.
Domingo 7.20am_Se echan de menos los almendros. Aún están fuera, ejerciendo su fotosíntesis con la grisácea claridad de este domingo. Ya se va acabando, mi bien, otro fin de semana junto con un cuaderno más del Diario de Rummenigge. Más bien se fue cerrando otra etapa de desenamoramiento, casi cuatro años en los cuales esta escritura ha logrado que valiera la pena la dañina constancia de tu ausencia en mis días. Pero aunque el amor va menguando sus plácidas intensidades, quiero contarte que hoy, como una dilatada despedida, he soñado contigo. Cuando me decidí a olvidar a Dolores, después de meses ella telefoneaba como para que su recuerdo no se desvaneciera, y así me costara más empezar a rehacer mi vida, como si el Destino tratara de ponerme un impedimento resucitando el amor que sentí por ella.

Así vienes tú a mis sueños, y te presentas para recordarme el amor que sentí por ti.

18 de junio, 21.45hs_Y ya se va acabando, Mireia, el sexto cuaderno que escribo respecto al amor que te tuve. Junto con albur y su próspera ramita, renacido y su luengo tallo atestigua la finalización de este cuaderno, que seguramente cerrará la desesperanzada historia de Rummenigge. Hoy a la tarde viajé durante 2 horas bajo el sol de la carretera Valladolid. Buscando agua fresa me detuve en la fuente de Pedrosillo el Ralo. En el trayecto fotografié los rojos campos de amapola. Y a la vuelta temí por mi vida durante los 2 km, cuando aproveché el descenso volviendo por San Cristóbal. Entonces, Mireia, con estos cuentos y narraciones le pongo punto y final a la confección de estas epístolas que te fui dedicando a lo largo de estos últimos años. En los sinceros espejos de la introspección descubro resignadamente a un yo de mí más maduro y también más sabio. Un poco apático y justo.
























































FINAL DEL SEXTO CUADERNO DE RUMMENIGGE


















miércoles, 16 de octubre de 2019

A medida que nuestro enamoramiento mengua, nuestra atención va dejando de centrarse en cuánto hemos sido amados o cuánto no





7 de junio, 2018_Algunas veces quedo perplejo pensando que alguna mujer puedes ser tú. Es entonces que revivo aquella fascinación tan única que experimenté al volverte a ver. Pero en lo que queda del día, poco a poco voy extrañándote menos. O mejor dicho, te voy extrañando más espaciadamente a lo largo de los minutos del día a día. En mi vida todo es igual que ayer, que hace unos días... que la estación pasada.
8 de junio, 22.30hs_Los almendros aquí me acompañan, Albur está lleno de hojitas nuevas y una rama muy larga. Esta mañana las fuerzas del destino me llevaron hasta ti, sin esperar que te levantaras para que un minuto más tarde nuestros destinos hagan tangente. Un rato después, por el viaje a Monterrubio, el cansancio me persuadió para descansar un poco y luego me desperté más negativo con respecto a tu actitud de esta mañana. Tal vez fue nada más una exótica casualidad el que nos cruzáramos de nuevo, y dejándome llevar por el amor me empeñé en seguir viendo lo que en realidad son meras casualidades como unos predestinados acercamientos providenciales. Hace un tiempo te dejaba blancos sobres cerrados entre los libros para que los encontraras. Luego de dos años, todavía no estoy seguro de que hubieras sido tú quien los abrió. Pero si no fuiste tú, eso quiere decir que gestos de amor como aquellos potencian los acercamientos entre dos que se aman.
10 de junio, 21.12hs_Hoy acabé de pasar en limpio los párrafos sueltos de la bitácora de Rummenigge. Ya no tendré más creaciones literarias que se llamen así. Quedó un librito precioso, las dos carillas que me falta agregar al texto, serán una especie de puzzle de párrafos sueltos que iré encajando por aquí y allá a lo largo de esa bitácora. Tal vez por la libertad de haberme quitado el trabajo atrasado de encima, me di el premio de pensar toda la tarde en ti. Varias veces cometo el error de regañarte en voz alta, como si estuviera delante tuyo y pudieras escucharme. Lo hago, quizá, porque me da bronca que no estés aquí.
Martes 12 de junio, 21.40hs_Llueve. Los almendros proyectan su sombra tenue encima del gotelé blanco. Al final, no me quedó otra que acostumbrarme al sonido del gasoducto del ordenador de mi hermana. La saludable compañía del los almendros es consoladora. Por otro lado hoy pensé mucho en ti. Ágape. El último recuerdo que tengo de tu imagen es verte volviendo a tu lugar de trabajo, ya no eres una obsesión entre los dos crepúsculos mentales. En las avenidas la gente ya no se transforma de golpe en ti, como lo hizo en los años que pasaron. Pero sigo regañándote en voz alta por alguna falsedad tuya que trataba de disimular el amor. Pero esa es una actitud que he decidido dejar atrás. Casi dos años rearmaron un poco la psicología que se rompió el día que te vi con él.
21.20hs_Románticos momentos embellecen al anochecer de la calle Candelario. Hoy cogí la carretera hasta Mozodiel del Camino. Frené dos veces, la primera para fotografiar un campo de amapolas y la segunda a uno de los últimos campos de colza. A medida que nuestro enamoramiento mengua, nuestra atención va dejando de centrarse en cuánto hemos sido amados o cuánto no. La pluma que antes sólo le escribió a ella, ahora comienza a rizar analíticas epístolas a un redescubrimiento del mundo exterior. Será por eso que los bondadosos almendros han resucitado de la muerte que tuvieron desde que te fuiste de mi ilusión. Los días se convirtieron poco a poco en el redescubrir de la belleza que me rodea.

martes, 10 de septiembre de 2019

Se han ido derrumbando los castillos de mi mundo que albergaban una efímera imagen colorada



4 de junio de 2018, 6.40am_No hay un solo sonido en la madrugada de Candelario. Los Ronquidos de papá están a 3 cuartos de distancia. No hay imposibles camiones de la basura ni gorjeo gorrional. Extraño las luces de la poética Chinchibarra, los silenciosos automóviles que avanzaban sobre el asfalto de la hogareña paseo de los Cerezos. En algunas horas más deberé acercarme hasta la Torrente, allí teníamos despertares silenciosos, pero nunca completamente. ¡Cómo maullaba Valentina! Y qué pronto me he dado cuenta de cuán serviciales somos ante las cosas tóxicas de los demás.
5 de junio, 7.30arm_Las ocultas constelaciones continúan remarcando sus progresivas órbitas por el cielo color café. Repentino y doloroso, fuiste mi primer pensamiento del día aún oscuro. Ayer no estabas allí, y partí de la biblioteca con un vacío irrazonable. Quizás por ese malestar en el alma, fue que esta noche he soñado algo relacionado contigo.


Se han ido derrumbando los castillos
que albergaban una efímera imagen colorada.
Mientras aún vivía en ellos siempre tuve
ganas de ser niño.
De día el sol sereno siempre iluminaba cada
rinconcito en mi castillo.
Y en el cielo de la noche Selene sonreía.







miércoles, 4 de septiembre de 2019

Que pases un hermoso día




2 de junio, 5.40am_En la exhausta celebración de otro día 2 sin ti, el sencillo conjunto de hábitos de mi vida hace que me levante para escribirte cuando ya se termina la madrugada. Se extraña un poco la sana compañía de los preciosos almendros, que por ahora se quedaron en la ventana cerrada, para que así el aparatoso ingreso al cuarto no quebranta el místico climax del silencio en la habitación blanca. Inclusive dos libros de la Torrente, la habitación ha heredado las útiles pertenencias que tenía la habitación anterior, en paseo de los Nogales número 7, la casa en donde te conocí. Echo de menos las poéticas farolas del pintorezco parque de la Chinchibarra, asomarme por la ventana protegida a regar los almendros y pispear de paso a paseo de los Olivos a ver si no estabas tú.
22 hs_Todavía no se acaba el 2 de junio. Y aunque te extrañé mucho, te extrañé menos. Fuera de la habitación, la gente de esta casa continúa con sus grandes y pequeñas costumbres, sin enterarse de Bilderberg o el Grupo de los 27. Mamá canta un tango cuando se siente enamorada de mi papá. Luego, tal vez ella abra la escalera para revolver un poco la casa. El sonido a hojalata destartalada parece el hombre del Mago de Oz, que se tropieza en el camino amarillo. Los demás intentamos ignorarla cuando se pone así, claro, pero lo hacemos con culpa porque sabemos que sufre. Nos intoxica con su demencia, sólo justificada por el abuso de los medicamentos. Toda su vida se automedicó. Aunque en el fondo de mi corazón, aparece como otro argumento una frase que no recuerdo quién la escribió.




Todo dolor es la falta de nuestro amor.



En nuestra familia han coexistido siempre el amor y una cuota de alboroto.

Pero aquí en el cuarto, los dos almendros continúan haciéndome su afable compañía. El tronco de Albur, está cada vez más marrón, síntoma de que va madurando sanamente. Aunque no supe nada de ti, he pasado un día muy lindo. A la mañana me encontré con Juli, quien separa una hora por su semana para que nos tomemos un café. Después me fui a otro bar para usar el ordenador, pero el camarero hizo un gesto un poco bruto y me fui enseguida. Antes fui un poco más allá de Monterrubio de la Armuña, aprovechando el sol de la mañana para hacer un poco de ejercicio.




lunes, 2 de septiembre de 2019

Los almendros firmes ahí, mi sana compañía en esta vivienda




21.30hs_Hoy desperté a las 2 de la madrugada como si hubiera dormido 10 horas seguidas. Había soñado algo en donde aparecías tú. Cursábamos un sábado, y la biblioteca formaba parte de una estación de ferrocarril. Estabas en tu escritorio, manejando ordinariamente el ordenador. Mientras tanto, yo abría un libro que enseñaba las diferencias entre los hombres y Dios. Por ejemplo, había una lista larga en donde decía que si Dios elejía una milanesa, los hombres eligirían un pan de manteca. Luego, al levantarme, me ayudaron las páginas de esta mañana, si uno escribe 3 carillas ejercita mucho mejor la escritura durante el resto del día. Por eso esta tarde escribí la sinopsis de Rummenigge como si me la supiera de memoria. No sé si es malo o bueno, pero como una romántica colación de este logro pensé toda la tarde en ti. Pero hablando de lo que pasa en este momento, volvieron papá y mamá. El sonido del polipropileno de las bolsas de Día que se abren y que se cierran causa zozobra en mi absoluta dedicación a la escritura nocturna. Son un corso, mi padre sube al autobús y se olvida a mi madre en el negocio como si fuera Kevin. Cuando él ya está en casa le suena el móvil, es mi madre y le dice ¿pero a dónde estás tú? Y la otra le contesta ¿y a dónde estás tú? Y así un están un buen rato. Poco después se siente la llave en la cerradura, es mi madre que llega con sus kilombos. Hasta que por último llega mi hermana hablando por móvil con un cliente; sin cambiarse de ropa enciende el ordenador para poner el puto sonido a mar. Es como poner el oído en una tubería que pasa el gas. Los almendritos acá no más me acompañan, renacido ya está 2 cm más grande por el último estirón.
Cuanto más avanzo en mis cometidos, más soy de echar en falta tu complementaria presencia. Como te decía antes, hoy desperté a las 2 de la madrugada y habré vuelto a dormirme otra vez a las cinco, intentando aprovechar el pensamiento todo lo que pude. A todas horas está mi hermana con el maldito ruido que pone a las cañerías, se ve que pa´ no pensar. Ya casi me he acostumbrado a él. Y los almendros firmes ahí, mi sana compañía en esta vivienda.
1 de junio, 6.30am_Sin ti todo sigue igual, a excepción de un detalle: finalmente estos cuadernos se completan. Quedan pocas hojas por delante no más y ya terminaré éste, el 6to cuaderno de Rummenigge. A estas alturas del desamor, no entiendo si vengo a él y te escribo porque te extraño o, lisa y llanamente, lo que echo en falta es la sensible tarea de rizar conjeturadas emociones encima de este papel estriado. ¿Quién habrá completado estos renglones, el amor o la mera ilusión que se aferra a la hipotética perfección de otro ser humano? Los rencores que timoneaban a mi corazón han sido una interesante herramienta que me ayudó en la compugida tarea de ir olvidándote. En la habitación, las camas de todo el 3ero chirrían si se dan la vuelta para dormir un poco más cómodos. Las 6 de la madrugada son el horario en que el desarrollo de esta escritura recibe al amanecer. Ya va aclarando pálidamente en la ciudad tormesina. Otro gotelé blanco ceniza pero aún más viejo es el artístico fondo para mis dos almendros. Según se orquesten en el fumé, proyectan su pueril sombra sobre la paredes del cuarto. 

1 de junio, 21.30hs_Repito la iniciativa de ir a buscarte mañana, en otro día 2, aún ante la inmensa posibilidad de verte junto a él, o que tal vez no estén ninguna de los dos, e indiciariamente el Destino me dirá que estás a su lado. Sin embargo, este papel es el romántico testigo de que hoy haya barajado toda la tarde la tentativa de ir mañana a buscarte, incluso llevaré conmigo una espiga de trigo para dejar cerca tuyo, como si fuera un muestrario de mi interés por tus acercamientos, si es que un mayor número de coincidencias desembocan en tu mirada.


martes, 20 de agosto de 2019

La Providencia premia a los hombres cumpliéndoles los sueños cuando muestran algo de fe




28 de mayo, 2018_Y así, poco a poco, el mundo empezó a girar de nuevo cuando me desencadené del círculo vicioso de quererte. Despierto otra vez energizado para encarar el día que se viene, recordándote en lo bueno y no en imaginación que te ve junto a otro hombre. Mientras te quise me maravillaba recordando la música querida. Ahora emprenderé la ardua tarea de amar al enemigo. Tal vez si lo hubiera ejercitado en un principio, la piedad me hubiera acercado más a ti. La Providencia premia a los hombres cumpliéndoles los sueños cuando muestran algo de fe. Pero reflexionando un poco más cada cosita que medito, me doy cuenta de que cuando todo es oscuridad busco una luz en tu recuerdo.
29 de mayo_Quizá fuera por la melancolía que nos dejan las tardes de lluvia, pero hoy me he acordado mucho de cuando nos mirábamos a los ojos, reflejando nuestro amor. De cuando con ojos esquivos me celabas, porque me había mostrado junto a otra mujer. Quizás el desestresarme en la nueva casa de Candelario, sin las furias de mi hermana, quien ha de haber encontrado algo, puesto que día por medio no duerme aquí. Lo cierto es que hoy pensé mucho en que la semana que viene he de ir hasta el viejo barrio y posiblemente te vea si me acerco.
30 de mayo, 5am_Los esdrújulos churrusqueos de una cama atravesaron el techo del 3er piso hasta que desperté, quince minutos atrás. El lujurioso sonido de las maderas desvencijadas me recuerdan años felices. Continuo pensando en ti desde que abro los ojos. María Luján mantiene encendido el ordenador toda la noche, reproduciendo el sonido a un tanque de agua que se va llenando, a tubería, tapa así los murmullos y otras psicopatías que la causan infelicidad. Cada cual sobrelleva la vida de locura de esta familia como mejor puede. Mamá se venga de la desatención amorosa de mi padre montando sainetes o discusiones sin ton ni son. Papá le echa la culpa a una enfermedad fantasiosa y toma con fe cuanto le dicen los médicos respecto a ella. Sólo falta un servidor: por las mañanas trato de hacer ejercicio yendo a los pueblos si acaso hay sol. Por lo general voy hasta la Armuña y sus legítimos alrededores. Fotografío los campos de colza en la carretera, o las espontáneas amapolas y sus breves procesos de vida, en el terraplén de la ruta a Moriscos. Antes de volver a casa voy a tomar un café, en el café donde hice una amiga quien -igual a mí- tiene tiempo de sobra. La situación es ridícula; tiene 70 años y es jubilada. A veces vuelve del baño y huele, pero siempre estamos riéndonos y no tiene maldad. En sus años mozos era profesora de literatura, lo primero que hace al entrar es ir a buscar el diario y hacer el cruci de La Gaceta. Invitamos un día a cada uno para que se siente en nuestra mesa, comentamos los titulares y miramos también el tiempo.

sábado, 17 de agosto de 2019

Me di por vencido en la espera de tus miradas






25 de mayo_Los almendros están más despiertos, la luz solar proyecta la sombra de los objetos con los contornos más nítidos. Y una claridad inesperada despeja la marabunta de mi psicología, igual que un peine que pasa por el cabello enredado. La costumbre de escribirte me ha hecho volver a este cuaderno, igual que se vuelve a buscar a alguien que se ha amado. No ha sido fácil pero voy olvidándote. Cuando repaso el día de ayer me sorprende darme cuenta de que ya no eres una inamovible existencia que logró colonizar todas mis facultades. La distancia de ti y de tus hermosos lugares ha significado la inesperada felicidad para mí. Hoy salgo de la cama para pensar en el futuro, y no para rendirte estos aburrídisimos homenajes por escrito.
Como un día cualquiera, saber que hoy podría verte me hace tener una expectación de felicidad. Sin embargo no iré hasta ti, pues así estaría forzando la posibilidad de que nuestros caminos se crucen de nuevo. Me di por vencido en la espera de tus miradas. Ayer por la tarde hice otro viaje a Castellanos de Moriscos. En los kilómetros de la carretera ya no dialogo contigo como solía hacerlo. Y cuando aparecieron los mares verdes de Salamanca, que ondeaban su superficie a la derecha de los amplios arcenes de la N-620, me di cuenta de que quería que otra mujer y no tú estuviera allí conmigo.
Inspirado por la tenue luminiscencia del atardecer tormesino me acerqué a escribirte un poco antes de ir a dormir. El tiempo y la Providencia van acomodando las situaciones para que conforme voy apartándome de tus recuerdo pueda ir tanteando la posibilidad de otros amores. Ellas, ni bien al verme, se quedan mirándome como si fuera una aparición, pero al cabo de unos segundos, cuando sus almas consiguen acostumbrarse a los pelos y el acento les revela mi nacionalidad, la perplejidad tiende a ser suplantada por un inicio de fascinación en sus ojos, tal y como te sucedió a ti, el día en que volvimos a vernos.
Día siguiente_Más o menos, dentro de un mes, se cerrará el 6to cuaderno de Rummenigge. La obra más extensa de mi vida, pero también aquella que se ha ido aburguesando en la caótica medida que dejé de ir a buscarte. Los jóvenes almendros se convirtieron en mi sólida compañía. En estas alocadas escrituras ellos me han ayudado a veces a encontrar la Verdad en mi corazón. Todos los días los riego y luego los saco afuera, como para que hagan la digestión.
27 de mayo, 5.30am_La melancolía del domingo te ha resucitado en mi mundo interior. Desde que no nos vemos. ¿Habrás pensado en mí como creo que lo hacías antaño? Pasan los meses sin ti, y sigues siendo el primer pensamiento en las mañanas, absolutamente todos los días. Sube el tono de mis frustraciones el despertar y dame cuenta que no estás a mi lado. Pero lo que más daño hace en el alma es pensar que me quisiste y que no nos dimos una oportunidad de amor. Sin embargo, cuando me pongo a analizar aquella parte de nuestro pasado con total sinceridad, me doy cuenta de que todo sigue girando en torno a ti. Este es el primer desamor que vivo y que no me da miedo a caer enfermo. Son las 5 y media de la madrugada, y en la soledad de mi cuarto me pongo a pronunciar declaraciones como si estuviera delante de ti. Día tras día trato de manipular esta lejanía a golpe de reemplazar pensamientos tuyos por otros menos felices. La alternativa a mis odios es escribirte un poema. Vivo en un mundo seco en donde no se sacan conclusiones interesantes de las cosas vividas. Seguir desperdiciando mi vida queriéndote solamente a ti y a nadie más.

domingo, 11 de agosto de 2019

Desenmarañando a machetazo limpio las intrincadísimas vicisitudes y y machacosos avatares que me separan de ti



18 de mayo_ Esta tarde oí tu nombre en el fugaz transcurso de un sueño hipnopómpico. Sucedió después de mucho tiempo de no pensar en ti. Entonces me di cuenta de que, entre toda la negrura del océano que es mi vida, lo que más quiero eres tú. ¿Entre cuánta madeja selvática tendré que pasar, desenmarañando a machetazo limpio las intrincadísimas vicisitudes y y machacosos avatares que me separan de ti?
22hs_Los almendros firmes aquí, cada día se van notando brotecitos nuevos a lo largo de sus longitudes intrascendentes. El joven albur está magniífico, y renacido también. Cuando llegue noviembre sentiré pena cuando tenga que podar a Renacido. Le conocí cada hojita que le ha crecido. En invierno me veré en la necesidad de cortar su preciosa corona a fin de que no crezca más. Esta tarde he tenido dos señales con tu nombre, ni bien encender la televisión. Llegaron justo cuando me propuse no corregirte más y buscar una forma más amorosa de analizar tus desplantes, para ver si puedo sacar otras conclusiones que me permitan continuar hacia adelante. Los objetos del cuarto son rápidos infiltrados que discuten sobre quién ingresará antes en esta cuartilla.

Ayer por la noche pensé algunas líneas para escribirte. Me sorprendió que no reflejara en ellas el amor que antaño sentí al verte. Por el contrario pero sin oponerse, al mismo tiempo que aquellos pensamientos nocturnos se articulaban fui sintiendo un cómodo endurecimiento en el corazón. Supongo que al no pretender que te lleguen estas sentidas escrituras, la sinceridad de mis anotaciones se vuelve más desabrida. De todas maneras continúas estando entre mis pensamientos, esa amorosa obsesión me aboba bastante. Después de todo, me hace ilusión ir acabando este cuaderno de Rummenigge, querrá decir que podré cerrar otro capítulo de mi historia.
5.17am, martes 22 de marzo_Eres como Jesucristo: siempre estás en mis pensamientos. Aunque los meses transcurren en mi vida, tú continúas siendo una gran compañía en mis soledades. Es solo que ya no te recuerdo ni con bronca ni con resentimientos imaginarios. Por suerte o por desgracia, tampoco con la misma pasión de antes. Esta mañana, hice el viaje a Monterubio de la Armuña. Había sol y amapolas, los campos de colza ya están sesgados. Algún milano sobrevolaba la carretera antes de llegar a Villares de la Reina. En ese trayecto a veces pienso en ir a buscarte, pero el pensamiento va y viene como el relámpago de una tormenta que se aleja.




jueves, 8 de agosto de 2019

Como si fueras un zolpidem





15 de mayo, 2018_Hoy viví una tarde de domingo tranquila. Los almendros estuvieron toda la tarde en la ventana, nutriéndose con las protaicas vitaminas que disponen sobre ellos con justicia los elementos. Al rebautizado Renacido le ha salido una nueva constante de febuccini, de la cual sobresalen ya cinco hojitas de un color aún no verde del todo. Ahora están aquí los dos junto a mí, sobre el escritorio fumé, acompañándome silenciosa y pacientemente. Esta semana debo devolver el I-Ching y la Biblia de la conferencia Episcopal. Ellos siempre están aquí también, su compañía es a lo mejor más fría que la de los almendros.
20hs_Hoy en un bar pasó lo que el destino ya me ha hecho varias veces. Por la ventana pasó una mujer que también he querido, le tiré un beso y ella me lo contestó. Siempre pensé que de no haber reaparecido tú ella habría sido mi elegida. Se me ocurrió ir a buscarte, y luego de muchas semanas apareció un Mireia en la televisión. Pero si no me acerco más es por temor a verte y reenamorarme otra vez de ti, tras la cíclica costumbre de mirarnos a los ojos. Pero ahora que mis ojos internos miran el itinerario de los recuerdos de ti, a través del cristal de una indiferencia benévola, creo que poco a poco puedo otra vez ir acercándome a ustedes pero sin arraigarme a engancharme a ti como si fueras un zolpidem.
16 de mayo_Los almendros de nuevo respiran sobre el escritorio. Un sombrero de 3 hojas corona a renacido. Cuando el sol de la mañana auspiciaba el día bueno me acerqué hasta ti, tal vez para no desacostumbrarme de que tu presencia dé sus cálidos presentes de vez en cuando en mis días, pero también porque me sentí obligado a demostrarte que tu glamour ya no es motivo de vacilación en mi alma. ¿Cómo te veré en unos años? ¿Será como en otros amores, que con el paso del tiempo solo reconocí senectud en el cuerpo de la mujer que amaba?
17 de mayo_La asimétrica corona de cuatro hojas del delgado aunque bien formado y alto Renacido, se abre hacia los 4 puntos cardinales. Tu recuerdo ya no me mortifica ni tampoco me siento más una víctima por haber perdido la oportunidad de estar alguna vez junto a ti. Gracias al insomnio de esta madrugada, redescubro un entretenimiento perdido hace muchos años: recuerdo lo doloroso y luego lo cambio por futuras imaginaciones, altruístamente planificadas, donde aparecemos en las situaciones idóneas para estar juntos.





domingo, 28 de julio de 2019

Para que no se desperdicien las verduras de hace 2 días




Primero de mayo 21.50hs, día del trabajador_Continúan pasando los días en la nueva casa de Candelario. El olvido borra de nuestra inteligencia las imposibilidades que nos demostraban que nuestro amor fue sólo una ilusión más. Es entonces que las viejas reminiscencias de nuestra amada conquistan territorios mentales para seguir soñando que algún día vendrás a mí. Pero en el fondo de mi raciocinio sé que tú continuarás hacia adelante con tus planificaciones de vida, quizá tener un hijo o mudarte a una casa con jardín. Mientras tanto yo continuaré escribiendo para olvidar tu pérdida.
2 de mayo, 19.30hs_Y así se va terminando, mi bien, un día 2, cercano a los 4 años desde que te volví a ver. Pensé en ti cada día, hasta que sin quererlo, más bien luchando contra ello, llegó a instalarse en mi corazón el más hondo, franco, apasionado y perpetuo sentimiento de amor que haya conocido. Los días se pasaron en la absurda e incauta espera de alguna aparición relacionada con tu existencia, en la espera de tu imagen en vivo, de la audición de tu nombre en alguna parte... o de alguna palabra que me hiciera acordar a ti.
Día de la madre, 22hs_Se acaba este domingo, repasando textos antiguos con la finalidad de rescatar algún proyecto perdido. La guinda de este hogareño pastel la acaba de poner mi padre, quejándose de todo ni bien abrir la puerta de regreso en casa. Mi más querido octogenario se va desahogando de su cansancio pasito a paso, respirando con jadeos de intensidad apropiada. Ruidos de padre. En cuanto a mi amor por ti, esta tarde de soledad me ha inspirado la voluntad suficiente como para que pase en limpio dos o tres de estas cuartillas a ordenador.

9 de mayo, 21hs_Esta tarde el deseo de encontrarme con tu nombre se instaló en los momentos huidizos. Eché de menos la suerte que tenía todas las tardes de que tu nombre me sorprenda en la boca de otras personas que no sabían que te amé. También me pregunté qué pasaría si hoy fuera a buscarte. ¿Me mirarían tus ojos inquisidores? ¿Te levantarías para cruzarte conmigo? Los almendros siguen aquí, parecen que fueran los únicos que conocen mis costumbres y secretos. Parece que supieran sobre qué escribo.
10 de mayo_Dos o tres piedras de la maceta de renacido permanecen estáticas en una tapa redonda para Cds. El murmullo de un noticioso ingresa por la ventana del 3ºD, allí los dos almendros profesan una perplejidad silenciosa ante la interesada opacidad de una civilización tibia. Dentro de casa, el comportamiento esquizofrénico de mamá desafía la tolerancia de los demás. Puede estar horas y horas revolviendo violentamente cajones y estanterías para desquiciarnos a los demás, y así alguno le preguntase qué era lo que perdió y echarle la culpa a papá. Al mismo tiempo cocina algo, quizá hiciera arroz y lo mojara con una salsa de tomate que fritó hace 2 días para que así no se desperdicien verduras. A veces la realidad me gana y analizo su comportamiento con mayor objetividad. Me pongo a pensar en si no será que sus disparates son actitudes deliberadas que tienen como objetivo acusarlo a mi padre de su propia infelicidad o de mandarse la parte exagerando los dramas o es que tiene necesidad de hacer un sainete.




viernes, 28 de junio de 2019

Esta tarde volviste a mi recuerdo como si entre tú y yo nunca hubiera habido decepciones




26 de abril, 2018_Así, de sopetón, la mente de un hombre recupera el nombre de la mujer que quiso. Esta tarde volviste a mi recuerdo como si entre tú y yo nunca hubiera habido decepciones. Quizá un café o una comida opulenta pueden recuperar el fervor del enamoramiento que una vez sentí por ti. Quizás los días de no vernos han ido disolviendo en mi corazón la amargura de que hoy sea imposible estar contigo. E inconscientemente, en mi alma se fuera criando la esperanza de que ya no estés con él.
27 de abril, 21.30hs_Me pregunto si esto será así para toda la vida. Si algo es para siempre, ello sería el extrañamiento de ti, puesto que no mengua la intensidad de esta nostalgia cada vez que noto que no estás conmigo. Les he cogido cariño a los almendros, los entro a casa para que me hagan compañía mientras te escribo. Me pregunté si no serán señales, como la de las secuencias numéricas o la reiteración de coincidencias en donde otros pronuncian tu nombre. Pero desde hace una semana solamente me encuentro con personas que me hablan de la palabra de Dios.
29 de abril de 2018, 21.30hs_Oyendo el chisporroteo de la llovizna en la casa de Candelario, se asoma en mi corazón el deseo de ir a buscarte otra vez, al viejo barrio de Garrido Norte. Me retrae en este cuarto sin embargo la suposición certera del escaqueo de tu mirada. Sin rencores que nos hicieran sentir como una víctima, uno lamenta no haber perdonado antes las pequeñas insolencias de los prójimos más mediocres, para que así se hubiera dado la oportunidad de intercambiar solamente buena vibra entre tú y yo. Es preferible escribir acerca de la madera artificial del armario de Ikea, o de las plantas de almendro recién entrados, empapados a causa de la lluvia tormesina. Renacido lleva puesta una corona de brotes, en noviembre será cercenado para que no se vaya más en altura.






miércoles, 26 de junio de 2019

Aprendemos que Dios no es infalible cuando incluimos lo imposible en nuestro rezos




23 de abril, 21hs_Se fue reduciendo el tiempo en que tu nombre transitaba por las horas de mis días. Después de un intenso cuidado amoroso que me dediqué a cuidar mis pensamientos, el recuerdo de tu imagen ya no me duele, así como tampoco me duele tanto el saber que cada día amaneces junto a otro hombre. Será Dios el travieso Rey de los Espíritus, que esta tarde en Plaza Mayor un perfil se convirtió de repente en él. Experimenté de golpe un enfermizo síncope al pensar que debería soportar ver tu imagen junto a la suya. Pero la realidad lo transfiguró tan pronto como había venido la yerrada visión. Y el espejismo de su cara volvió a ser la de un desconocido. Entre la gritería de unos niños y alguna sirena de ambulancia quizá hoy llegó el día en que he dejado de quererte. Las prosas ya no requieren de tu nombre para desarrollar romanticismos. Si no se dedican al desamor, en la escritura de las mañanas nuestra alma se siente más en libertad. Pero cierto es también que aún pienso en ti al despertarme. En la largura de todo este camino hallé felicidades más pequeñas que no fueron tú. Pero gracias a la búsqueda de ti, la vida de nuevo tuvo un norte inalcanzable y utópico. Se despertó el león que habitaba dentro mío. Ya que solamente pensé en ti, la composición de la literatura que creaba ha sido más homogénea. Aprendemos que Dios no es infalible cuando incluimos lo inalcanzable en nuestro rezos. Los ecos de la plegaria no llegan a nuestras vidas.
25 de abril, 21hs_Aquí se va cerrando otra jornada más en la que me niego a pronunciar tu nombre internamente. Mamá revolotea por los rincones susceptibles de la nueva casa. Ella intenta llamar la atención de los demás golpeando las cosas que ordena. ¿Una palabra escrita se convierte en un sustantivo? La nueva casa es más pobre. Exprime nuestra capacidad de adaptación, que dormitaba hace tiempo en nosotros gracias a la frivolidad de las comodidades del primer mundo. Sin embargo, aunque la reducción del espacio nos hace trabajar menos, todos estamos un poco más tristes. En la televisión tan solo funcionan dos canales, precariedad que solamente de pequeño hemos sufrido. Al no lograrte a ti, que fuiste mi principal Norte, otras cosas que obtuve en colación me asaltan la mente, sugiriéndome su holográfica amistad.


viernes, 21 de junio de 2019

La suspicacia que le guardamos a nuestro destino se suele incrementar a medida que los años nos llenan la memoria de frustraciones



17 de abril, 5.55am_Los almendros ya tienen su lugar soñado en la ventana. Hoy terminé la chapucería que evitará la caída de los 3 pisos. Tu ausencia te hizo indigna de mis te extraños. Cuando llegue la noche, los jóvenes almendros se acomodarán encima del escritorio desordenado.
22.50hs_De todas maneras, los almendros durmieron hoy en el cuarto. Solamente ellos esperan la llegada de este gentil al hogar. Ni tú ni tus amigos... ni Jesucristo están aquí conmigo para charlar. Apáticamente, voy recibiendo en mi corazón fugaces reminiscencias intuitivas en las cuales surfean tus imágenes. Ratonean en mi mente unas palabras meditadas hace dos noches. Mejor será comenzar con la práctica del desapego. Decirte, por ejemplo, que ya no vengas a mí. Si vienes a mí te seguiré ignorando, asumiendo que no puedo darte más de lo que tienes. Todo pudo haber sido perfecto. Pero a decir verdad todavía sigo esperando que alguna vez los inexplicables procedimientos de la casualidad crucen de nuevo nuestros caminos. Sin embargo, la suspicacia que le guardamos a nuestro destino se suele incrementa a medida que los años nos llenan la memoria de frustraciones. Será por eso que hace un rato me imaginaba qué pasaría si hoy estuvieras esperando un hijito de él. Así seguramente se agilizaría la aceptación de que ya no piensas en este gentilhombre.



La barca de Caronte se fue petrificando en la penumbra somnolienta
para trasladar a mi ilusión por las aguas insípidas del Lete
Enes e ies juguetearon en las agresivas ergástulas del Tártaro. Ella se fue...
Y su cadáver flotó en el Flagelonte.

Las obscuras corrientes del Estigia la han borrado
Y nada más quedó un tenue reflejo de su espalda.
Su perfil ha sido reemplazado
por escabrosas porciones del gotelé.



Dnld 2018




martes, 18 de junio de 2019

Fluyendo positivamente junto al enmarañado inconsciente colectivo del mundo que me circunda



10 de abril, 22hs_Los niños de al lado juegan al radio aficionado. Una pareja espera a su segundo en el piso de enfrente. Todos son muy cordiales, saludan con nobles sonrisas y mucha educación. Solamente la cara de una abogada manifiesta en sus apretadas facciones un rencor silencioso. En Salamanca alguien incumple un acuerdo. Y de golpe la nada oscura. Entonces el recuerdo de tu imagen que se irá diseminando un poco más tras cada pensamiento escrito. Como diría mi padre, Un día tranquilo. Pues un día tranquilo acaba de irse. Sin sobresaltos, ha pasado la jornada de hoy. El camino de regreso fue arduo y conflictivo. Pero finalmente, luego de varios años abriéndome caminos a través de intrincados patrones psicológicos, pongo en práctica un útil descubrimiento: amarte a pesar de todo. Esa es la única forma de continuar hacia adelante, fluyendo positivamente junto al enmarañado inconsciente colectivo del mundo que me circunda.
11 de abril, 22hs_Una gota de agua tergiversa el tamaño de una hojita de Albur. Y yo sigo aquí Mireia, algunas veces echándote en falta y algunas no. Pero siempre menos que al principio, cuando te pensaba sin descanso. Eras onmisciente.
No fue el pasado el número de año en que todo se orquestó para que aparezca el amor en mi vida. El 18 reemplaza ahora al 17 que me perseguía. Si el verdadero amor tocara a mi puerta, no será en un número tan llamativo para mí. En el almanaque del 2018, hoy cursamos una tarde de lluvia. Afuera los almendros reciben su alimentación hidrofílica. Finalmente, cuando llego a casa de noche, los únicos que me han esperado son ellos, albur y renacido. A renacido te lo presenté una vez como milagros.
Vierrnes 13 de abril_Hoy fue un día genial en cuanto a las causales verificaciones para el efecto positivo de mis asosegadas certezas internas. Se acercó a mí gente gente que me ha hecho cunplidos y hasta compartimos chistes y vacilaciones mutuas. Nadie renegó de mi compañía. Sin embargo, supongo que no valdrá la pena escribir un si tú estuvieras conmigo:





Supongo que no valdrá la pena escribir si tú estuvieras
Se ha hecho infinitamente grande la imposibilidad de que vinieras. 
Así conviertes mis sueños en torturas

Supongo que no valdrá la pena escribir si tú estuvieras
La tormenta va escampando a medida que el fantasma de tu ausencia
se impregna en las paredes.

Supongo que no valdrá la pena escribir si aquí estuvieras
La carencia educó mi subconsciente a que te ame...
A pesar que otro te quiera.




                                                                                                                       Dnld 2018