viernes, 11 de noviembre de 2016

Caerá martes




Mi queridísima Señora,














Caerá martes. Un caballero intenta hacer cada detalle lo más especial que pueda. Es por eso que estoy apresurando la cabalgata de estas cursivas a tinta azul sobre los renglones reglados, para que el 2 de agosto pueda llevarte este cuaderno. No tendré la valentía de dártelo en mano. Uno ha de respetar también sus imperfecciones y miedos. Temo terriblemente que pertenezcas a otro tal y como yo a ti. Ayer te vi, mi Señora, pero también se repitió otra presencia. Y no he notado en tus ojos el mismo entusiasmo con los que antaño me miraban, para que me confieses que todavía me esperes.



Ni tu mirada, ni tus mejillas que se sonrojan, ni tampoco hubo en tus gestos ninguna sonrisa disimulada. Solamente las palabras justas y necesarias. Tan solo la fe me hace proseguir por este camino de incertidumbres y dudas, que pareciera un frágil y dulce puente de cuerdas que me cruza entre dos peñascos.







Mi queridísima Señora,



Las violetas con tu nombre se han marchitado. Con 35º olvidé entrarlas, y al otro día ya estaban irremediablemente secas.



Hoy, sábado, fui a esperarte. Sentí alivio en los cabellos rojizos que no resultaron tuyos, cuando los noté acariciados por un varón. En Salamanca se ven
mujeres que infartan. Pero con ninguna de ellas experimento la fascinación que me causa un solo pelo tuyo.



16 de julio

Comienza la dulce gala de quererte en otro día 2, con estas turulecas cursivas, para expresarte en esta madrugada tormesina cuánto te necesito a mi lado...



2 de julio, 5.30am



Mi muy querida Señora,

Comienza la dulce gala de quererte en otro día 2, con estas turulecas cursivas, para expresarte en esta madrugada tormesina cuánto te necesito a mi lado. Sería fantástico que este insomnio fuera causado por una sentimental telepatía, transmitida por tu extrañamiento, y me despabila para que yo también piense en ti.

Hoy ingresamos en los 30 (y un) días de la romántica cuenta regresiva para terminar de pasar en limpio este cuaderno, y así poder dejártelo en el nuevo 2 de agosto que ya se viene encima.

Que pases un hermoso día, mi bien.


Medianoche_Y así termina, mi queridísima Señora, la secreta celebración de que haya pasado otro día 2, donde esperé cada segundo que Dios me regalara tu presencia. Porque si Dios vigila todos los actos y merecimientos de los mortales, podría premiar esta dulce espera de ti haciendo que nuestras miradas coincidieran de nuevo en el libre albedrío de la casualidad.


Dnld 2016



sábado, 5 de noviembre de 2016

¿Un recordatorio de Dios para señalarme aquello que más quiero?



Martes, 5.30am


En el hermoso reloj de bolsillo que me dio mamá, son las 6 menos 20 de la madrugada, de nuevo el familiar sonido de los autobuses y de los hediondos camiones municipales de la basura se cuelan por la ventana del 5ºB.

Así es, mi querida Señora, otro día que comienza. Pocos segundos han transcurrido hasta que me viniste a la mente: es condición de amar el imaginar posibles encuentros con la persona amada desde el primer instante del día. Pero ya tenía pensado el buscarte hoy. No sé porqué será. Pero aunque pienso en ti, ya no experimento esa ansiedad desesperante de otros días. Creo que fue por aquella seguidilla de suposiciones decepcionantes que me invadieron ayer.





Miércoles 29, 6am


Otra madrugada nos encanta con el gorjeo de los pardales. En su mudo tic-toc-tac el reloj de bolsillo marca las 6 y 10. el silencio a estas horas, Señora mía, es inspirador. No ronda esa negatividad de las opiniones ajenas, ni las noticias de los atentados, ni cuál yihadista fue encarcelado.  Únicamente el aura de las paredes con gotelé blanco es la compañía protectora de los que se despiertan pensando en el amor.

¿Qué cambia suponer que ahora estés con otro hombre? solamente en mis pensamientos se modifican las imaginaciones que antes esperaban cruzarte sola, ahora te esperan ver junto a él. Aunque no todo el tiempo. Como te escribía ayer, hay un momento del arte en que uno siente que sus deseos se van a hacer realidad. Es así que ayer imaginaba que te acercabas como lo hacías antaño. Pero cuando ese sueño empezaba a convertirse en una obsesión, aprendí a revertir aquella viciosa utopía imaginando que te veía del brazo junto con él.



22hs_¿Un recordatorio de Dios para señalarme aquello que más quiero?¿Una ilusión causada por el embeleso del amor, que tergiversa la coincidencia en una orden irrevocable de mi Destino para que vuelva una vez más a buscarte? O acaso una telepatía entre amantes, que dice que estás echándome de menos también tú. ¿Qué significa ver tu nombre escrito en un grafiti en el mismo instante en que estoy preguntándome si me quieres?




miércoles, 19 de octubre de 2016

Día 670



2 de junio, 6 de la mañana
Mi queridísima Señora,

Ojalá algún día podamos desearnos felicidades mirándonos a los ojos, cada vez que nuestros despertares caigan en día 2. Y así celebrar que haya pasado otro mes desde que volvimos a vernos.

El día se aproxima a las 9 de la noche, y me pregunto si hoy podré dejarte el sobre que ayer preparé para ti. En él te contaba, Señora mía, que ayer por la tarde había soñado otra vez contigo: tus pecas, tus ojitos de clarividencia… con tus cabellos anaranjados. Con tu trato tímido. Iré a pintar cerca de ti, para ver si así despierto la expectativa de una espera en tu corazón.


Día siguiente,

Y tal como te lo advertía ayer, ayer fui a pintar cerca tuyo. Al terminar, recibí el confort de tu mirada. Pero no pude dejarte el sobre con otra declaración de mi amor, cada vez más franca.





Domingo 4 am,

El silencio de las  4 de la mañana hace más confortable al Mundo. La rosa amarilla con betas rojas dejó de ser pimpillo hace dos días, y modela su belleza dormitando en una taza ocupada con agua templada desde el jueves 2 de junio, el último día que te vi.

22 hs_Y así finaliza, mi bien, otro domingo que se marcha sin tus noticias: los alicios bailando en la función de otro atardecer, los consorcios que se oscurecen, mientras en el firmamento co
mienzan a bostezar las constelaciones inmaturas. Sin embargo, la Suerte me concede un día de gracia para el ocio. Mañana temprano iré a buscarte, mi sentida, si es que tu existencia no exacerba mis insomnios esta noche, pues hoy también sucedió: de 3 a 5, desperté pensando en ti, tal como si hubiera dormido 8 horas.

martes, 9 de agosto de 2016

Experimentar esta dulzura es como si hubiera comido un helado de dulce de leche













Mi querida Señora,







En el coqueto barrio Garrido Norte, las luces artificiales de la célebre Chinchibarra se derraman fielmente sobre los exquisitos turismos, estacionados con toda prolijidad en las dos filas del paseo de los Cerezos, que se convierte en una pasarela urbana para otro coche que viene justo a pasar en medio.
Desde que abrí los ojos, un guitarrón acústico comienza la interpretación de Muchacha ojos de papel, como si los pensamientos de ti, que habitualmente me atacaban al despertarme, hubieran tenido la obligación de convertirse en algo asociado contigo. En mi alma sucede algo al saber que también la conoces tú.
Te vi después de casi 8 años, un 2 de agosto de 2014. Me alegra mucho saberlo ahora. En mi recuerdo pifiaba la fecha por al menos un mes. Pero ayer se me ocurrió buscar la fecha en el dibujo que hice aquella mañana. Siempre había querido saber la fecha en la que volví a hablarte, después de tantos años. La historia de aquel dibujo es un poco rara, puesto que no lo hice con entusiasmo, como suelo hacerlo con otras caras.
Resultó que cuando dibujaba en calle Toro se acercó a mí un hombre que no tenía trabajo fijo. Curraba de barrendero cada vez que lo llamaban a trabajar. Me habló de su pareja, una mujerinternada con problemas de depresión y suicidio. Y finalmente me dejó una foto carnet para que le hiciera un retrato, con la intención –supongo- de que al verse bella en el lienzo experimente un momento de felicidad. Pero claro, la chica no era tan agraciada como el retrato que estaba haciendo cuando él me vio.  Y no cumplió sus expectativas. El caso es que ni me pago, ni tampoco le gustó. Incluso sospecho que lo destruyó, para que la señora no se menospreciara al verse. Pero aunque e lienzo no reflejó a la más bella del reino, se lo hice con dedicación. Y el caradura me pidió que le hiciera otro. Obviamente le dije que no, y nunca más volví a verle.
Como te decía, mi querida Señora, fue que en la noche de ayer encontré en ese dibujo la
fecha en que volví a verte. Fue un día muy especial para mí. Y cada día que pasa siempre recuerdo ese momento, cuando volví a mirar a tus ojos… con esa expresión de niña regañada.
Entonces me di cuenta e que si todo hace parte de un plan que a la larga velaba por nuestro bien, inclusive aquellos que no se comportaron bien con nosotros, tienen un propósito importante en nuestras vidas, y que solo se cumple si no les damos la espalda.
29 de junio, 2015_La noche se hizo amanecer sin sobresaltos. Los kilómetros en bici me ayudaron a dormir todo seguido. Y finalmente, “el día llegó”, como decía el cuento de Giovanni Papini. Ya han pasado, mi queridísima, los diez días que no te he visto. En un ratito iré a ver si te veo, en la elegante biblioteca pública Torrente Ballester. Experimentar esta dulzura como si hubiera comido un helado de dulce de leche.
 30 de junio_Casi me da un infarto al verte por lo muy hermosa que estabas. Tan bronceada, tan luminosa, tan transparente. Me has mirado como antaño. Me has hecho muy feliz. Varias veces, durante este día, he pensado qué pronto se pasará esta semana, y cuán lentos los próximos días que no te vea. He tomado una decisión: entregarme por entero al estado de embelezamiento que vivo gracias a ti. Dormir poco, estar impaciente por verte, pensarte todo el día y toda la noche que esté despierto.
Hoy pensé todo el día en ti. Tu ausencia es como si me faltara algo elemental en el organismo: el aire en mis pulmones, la sangre recorriéndome las aortas… los linfocitos defensores. ¿Y a ti qué te sucederá cuando nos veamos?



El amor no se instala
El amor se afirma





Ahora lo entiendo.