martes, 27 de octubre de 2015

Nuestra voluntad colabora con pequeños trazados en los planes divinos que el amor tiene para cada uno




5 de junio
Te esperé. Hoy escribo por primera vez tu nombre como ha de ser. Te esperé. Me senté en calle Toro a terminar un dibujo, y a cada instante pispeaba a ver si no pasarías por allí. Y a la noche te sentí, como cuando estoy cerca tuyo. Como cuando me voy de tu lado. ¿Qué sucederá mañana cuando te vea? Mientras dibujaba, creí verte al menos 5 veces, caminando hacia mí. Y en cada cabello rojizo el corazón se me alumbraba. ¿Qué harás mañana, mi bien? ¿Me recibirán tus ojos cristalinos, mientras subo por la escalera?

8 de junio de 2015
Quizás al final del arcoíris se encuentre la olla rebosando de monedas de oro. De igual manera, al final de cierto número de días estará el tesoro de tu regreso. Y si el paso del tiempo es contestado con tu ausencia, pues entonces sabré que todo no fue más que un simple deseo de mi enamoramiento, antes que una realidad tuya y mía.

Nuestra voluntad colabora con pequeños trazados en los planes divinos que el amor tiene para cada uno

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