sábado, 26 de octubre de 2019

En los sinceros espejos de la introspección descubro resignadamente a un yo de mí más maduro, un poco más apático y justo


Sábado, 5.00am_Uno nunca se cansa de elogiar el crecimiento de las plantas que ha sembrado. Los almendros están preciosos. Ya cercenado, albur se despliega imperceptiblemente en la concisa atmósfera del cuarto. El gemido lamentoso de un sabueso se hace oír en la mañana luminosa de la calle Candelario. Los solitarios del 30-32 se acompañan con los bon-sai que pasaron la noche afuera con el propósito de tomar aire y que el frío sonambulista los haga más resilentes, como los niños que duermen junto a los gatos con el fin de producir con el tiempo anticuerpos. No hay cordero más fuerte que el que nace en el invierno. Ya no lamento tus ausencias. Por otro lado, un motor muy sonoro desparrama intranquilidad en la quietud de la mañana. Páginas, páginas y páginas revolotean alrededor de esta escritura en formato de simpáticos cuadernillos. Quizás por tercera vez, la extraña cursiva rejunte los pedacitos de mi alma que dejó tirados otro desamor.
22hs_En breve saldrán a la intemperie los dos almendros, para que se ventilen con el frescor de las noches de los veranos. La necesidad de ir a buscarte se presentó de repente cuando miraba un partido. La interpretación de tus últimos acercamientos se ha inclinado hacia el lado de la balanza que dice que me quieres.
Domingo 7.20am_Se echan de menos los almendros. Aún están fuera, ejerciendo su fotosíntesis con la grisácea claridad de este domingo. Ya se va acabando, mi bien, otro fin de semana junto con un cuaderno más del Diario de Rummenigge. Más bien se fue cerrando otra etapa de desenamoramiento, casi cuatro años en los cuales esta escritura ha logrado que valiera la pena la dañina constancia de tu ausencia en mis días. Pero aunque el amor va menguando sus plácidas intensidades, quiero contarte que hoy, como una dilatada despedida, he soñado contigo. Cuando me decidí a olvidar a Dolores, después de meses ella telefoneaba como para que su recuerdo no se desvaneciera, y así me costara más empezar a rehacer mi vida, como si el Destino tratara de ponerme un impedimento resucitando el amor que sentí por ella.

Así vienes tú a mis sueños, y te presentas para recordarme el amor que sentí por ti.

18 de junio, 21.45hs_Y ya se va acabando, Mireia, el sexto cuaderno que escribo respecto al amor que te tuve. Junto con albur y su próspera ramita, renacido y su luengo tallo atestigua la finalización de este cuaderno, que seguramente cerrará la desesperanzada historia de Rummenigge. Hoy a la tarde viajé durante 2 horas bajo el sol de la carretera Valladolid. Buscando agua fresa me detuve en la fuente de Pedrosillo el Ralo. En el trayecto fotografié los rojos campos de amapola. Y a la vuelta temí por mi vida durante los 2 km, cuando aproveché el descenso volviendo por San Cristóbal. Entonces, Mireia, con estos cuentos y narraciones le pongo punto y final a la confección de estas epístolas que te fui dedicando a lo largo de estos últimos años. En los sinceros espejos de la introspección descubro resignadamente a un yo de mí más maduro y también más sabio. Un poco apático y justo.
























































FINAL DEL SEXTO CUADERNO DE RUMMENIGGE


















miércoles, 16 de octubre de 2019

A medida que nuestro enamoramiento mengua, nuestra atención va dejando de centrarse en cuánto hemos sido amados o cuánto no





7 de junio, 2018_Algunas veces quedo perplejo pensando que alguna mujer puedes ser tú. Es entonces que revivo aquella fascinación tan única que experimenté al volverte a ver. Pero en lo que queda del día, poco a poco voy extrañándote menos. O mejor dicho, te voy extrañando más espaciadamente a lo largo de los minutos del día a día. En mi vida todo es igual que ayer, que hace unos días... que la estación pasada.
8 de junio, 22.30hs_Los almendros aquí me acompañan, Albur está lleno de hojitas nuevas y una rama muy larga. Esta mañana las fuerzas del destino me llevaron hasta ti, sin esperar que te levantaras para que un minuto más tarde nuestros destinos hagan tangente. Un rato después, por el viaje a Monterrubio, el cansancio me persuadió para descansar un poco y luego me desperté más negativo con respecto a tu actitud de esta mañana. Tal vez fue nada más una exótica casualidad el que nos cruzáramos de nuevo, y dejándome llevar por el amor me empeñé en seguir viendo lo que en realidad son meras casualidades como unos predestinados acercamientos providenciales. Hace un tiempo te dejaba blancos sobres cerrados entre los libros para que los encontraras. Luego de dos años, todavía no estoy seguro de que hubieras sido tú quien los abrió. Pero si no fuiste tú, eso quiere decir que gestos de amor como aquellos potencian los acercamientos entre dos que se aman.
10 de junio, 21.12hs_Hoy acabé de pasar en limpio los párrafos sueltos de la bitácora de Rummenigge. Ya no tendré más creaciones literarias que se llamen así. Quedó un librito precioso, las dos carillas que me falta agregar al texto, serán una especie de puzzle de párrafos sueltos que iré encajando por aquí y allá a lo largo de esa bitácora. Tal vez por la libertad de haberme quitado el trabajo atrasado de encima, me di el premio de pensar toda la tarde en ti. Varias veces cometo el error de regañarte en voz alta, como si estuviera delante tuyo y pudieras escucharme. Lo hago, quizá, porque me da bronca que no estés aquí.
Martes 12 de junio, 21.40hs_Llueve. Los almendros proyectan su sombra tenue encima del gotelé blanco. Al final, no me quedó otra que acostumbrarme al sonido del gasoducto del ordenador de mi hermana. La saludable compañía del los almendros es consoladora. Por otro lado hoy pensé mucho en ti. Ágape. El último recuerdo que tengo de tu imagen es verte volviendo a tu lugar de trabajo, ya no eres una obsesión entre los dos crepúsculos mentales. En las avenidas la gente ya no se transforma de golpe en ti, como lo hizo en los años que pasaron. Pero sigo regañándote en voz alta por alguna falsedad tuya que trataba de disimular el amor. Pero esa es una actitud que he decidido dejar atrás. Casi dos años rearmaron un poco la psicología que se rompió el día que te vi con él.
21.20hs_Románticos momentos embellecen al anochecer de la calle Candelario. Hoy cogí la carretera hasta Mozodiel del Camino. Frené dos veces, la primera para fotografiar un campo de amapolas y la segunda a uno de los últimos campos de colza. A medida que nuestro enamoramiento mengua, nuestra atención va dejando de centrarse en cuánto hemos sido amados o cuánto no. La pluma que antes sólo le escribió a ella, ahora comienza a rizar analíticas epístolas a un redescubrimiento del mundo exterior. Será por eso que los bondadosos almendros han resucitado de la muerte que tuvieron desde que te fuiste de mi ilusión. Los días se convirtieron poco a poco en el redescubrir de la belleza que me rodea.

martes, 10 de septiembre de 2019

Se han ido derrumbando los castillos de mi mundo que albergaban una efímera imagen colorada



4 de junio de 2018, 6.40am_No hay un solo sonido en la madrugada de Candelario. Los Ronquidos de papá están a 3 cuartos de distancia. No hay imposibles camiones de la basura ni gorjeo gorrional. Extraño las luces de la poética Chinchibarra, los silenciosos automóviles que avanzaban sobre el asfalto de la hogareña paseo de los Cerezos. En algunas horas más deberé acercarme hasta la Torrente, allí teníamos despertares silenciosos, pero nunca completamente. ¡Cómo maullaba Valentina! Y qué pronto me he dado cuenta de cuán serviciales somos ante las cosas tóxicas de los demás.
5 de junio, 7.30arm_Las ocultas constelaciones continúan remarcando sus progresivas órbitas por el cielo color café. Repentino y doloroso, fuiste mi primer pensamiento del día aún oscuro. Ayer no estabas allí, y partí de la biblioteca con un vacío irrazonable. Quizás por ese malestar en el alma, fue que esta noche he soñado algo relacionado contigo.


Se han ido derrumbando los castillos
que albergaban una efímera imagen colorada.
Mientras aún vivía en ellos siempre tuve
ganas de ser niño.
De día el sol sereno siempre iluminaba cada
rinconcito en mi castillo.
Y en el cielo de la noche Selene sonreía.







miércoles, 4 de septiembre de 2019

Que pases un hermoso día




2 de junio, 5.40am_En la exhausta celebración de otro día 2 sin ti, el sencillo conjunto de hábitos de mi vida hace que me levante para escribirte cuando ya se termina la madrugada. Se extraña un poco la sana compañía de los preciosos almendros, que por ahora se quedaron en la ventana cerrada, para que así el aparatoso ingreso al cuarto no quebranta el místico climax del silencio en la habitación blanca. Inclusive dos libros de la Torrente, la habitación ha heredado las útiles pertenencias que tenía la habitación anterior, en paseo de los Nogales número 7, la casa en donde te conocí. Echo de menos las poéticas farolas del pintorezco parque de la Chinchibarra, asomarme por la ventana protegida a regar los almendros y pispear de paso a paseo de los Olivos a ver si no estabas tú.
22 hs_Todavía no se acaba el 2 de junio. Y aunque te extrañé mucho, te extrañé menos. Fuera de la habitación, la gente de esta casa continúa con sus grandes y pequeñas costumbres, sin enterarse de Bilderberg o el Grupo de los 27. Mamá canta un tango cuando se siente enamorada de mi papá. Luego, tal vez ella abra la escalera para revolver un poco la casa. El sonido a hojalata destartalada parece el hombre del Mago de Oz, que se tropieza en el camino amarillo. Los demás intentamos ignorarla cuando se pone así, claro, pero lo hacemos con culpa porque sabemos que sufre. Nos intoxica con su demencia, sólo justificada por el abuso de los medicamentos. Toda su vida se automedicó. Aunque en el fondo de mi corazón, aparece como otro argumento una frase que no recuerdo quién la escribió.




Todo dolor es la falta de nuestro amor.



En nuestra familia han coexistido siempre el amor y una cuota de alboroto.

Pero aquí en el cuarto, los dos almendros continúan haciéndome su afable compañía. El tronco de Albur, está cada vez más marrón, síntoma de que va madurando sanamente. Aunque no supe nada de ti, he pasado un día muy lindo. A la mañana me encontré con Juli, quien separa una hora por su semana para que nos tomemos un café. Después me fui a otro bar para usar el ordenador, pero el camarero hizo un gesto un poco bruto y me fui enseguida. Antes fui un poco más allá de Monterrubio de la Armuña, aprovechando el sol de la mañana para hacer un poco de ejercicio.




lunes, 2 de septiembre de 2019

Los almendros firmes ahí, mi sana compañía en esta vivienda




21.30hs_Hoy desperté a las 2 de la madrugada como si hubiera dormido 10 horas seguidas. Había soñado algo en donde aparecías tú. Cursábamos un sábado, y la biblioteca formaba parte de una estación de ferrocarril. Estabas en tu escritorio, manejando ordinariamente el ordenador. Mientras tanto, yo abría un libro que enseñaba las diferencias entre los hombres y Dios. Por ejemplo, había una lista larga en donde decía que si Dios elejía una milanesa, los hombres eligirían un pan de manteca. Luego, al levantarme, me ayudaron las páginas de esta mañana, si uno escribe 3 carillas ejercita mucho mejor la escritura durante el resto del día. Por eso esta tarde escribí la sinopsis de Rummenigge como si me la supiera de memoria. No sé si es malo o bueno, pero como una romántica colación de este logro pensé toda la tarde en ti. Pero hablando de lo que pasa en este momento, volvieron papá y mamá. El sonido del polipropileno de las bolsas de Día que se abren y que se cierran causa zozobra en mi absoluta dedicación a la escritura nocturna. Son un corso, mi padre sube al autobús y se olvida a mi madre en el negocio como si fuera Kevin. Cuando él ya está en casa le suena el móvil, es mi madre y le dice ¿pero a dónde estás tú? Y la otra le contesta ¿y a dónde estás tú? Y así un están un buen rato. Poco después se siente la llave en la cerradura, es mi madre que llega con sus kilombos. Hasta que por último llega mi hermana hablando por móvil con un cliente; sin cambiarse de ropa enciende el ordenador para poner el puto sonido a mar. Es como poner el oído en una tubería que pasa el gas. Los almendritos acá no más me acompañan, renacido ya está 2 cm más grande por el último estirón.
Cuanto más avanzo en mis cometidos, más soy de echar en falta tu complementaria presencia. Como te decía antes, hoy desperté a las 2 de la madrugada y habré vuelto a dormirme otra vez a las cinco, intentando aprovechar el pensamiento todo lo que pude. A todas horas está mi hermana con el maldito ruido que pone a las cañerías, se ve que pa´ no pensar. Ya casi me he acostumbrado a él. Y los almendros firmes ahí, mi sana compañía en esta vivienda.
1 de junio, 6.30am_Sin ti todo sigue igual, a excepción de un detalle: finalmente estos cuadernos se completan. Quedan pocas hojas por delante no más y ya terminaré éste, el 6to cuaderno de Rummenigge. A estas alturas del desamor, no entiendo si vengo a él y te escribo porque te extraño o, lisa y llanamente, lo que echo en falta es la sensible tarea de rizar conjeturadas emociones encima de este papel estriado. ¿Quién habrá completado estos renglones, el amor o la mera ilusión que se aferra a la hipotética perfección de otro ser humano? Los rencores que timoneaban a mi corazón han sido una interesante herramienta que me ayudó en la compugida tarea de ir olvidándote. En la habitación, las camas de todo el 3ero chirrían si se dan la vuelta para dormir un poco más cómodos. Las 6 de la madrugada son el horario en que el desarrollo de esta escritura recibe al amanecer. Ya va aclarando pálidamente en la ciudad tormesina. Otro gotelé blanco ceniza pero aún más viejo es el artístico fondo para mis dos almendros. Según se orquesten en el fumé, proyectan su pueril sombra sobre la paredes del cuarto. 

1 de junio, 21.30hs_Repito la iniciativa de ir a buscarte mañana, en otro día 2, aún ante la inmensa posibilidad de verte junto a él, o que tal vez no estén ninguna de los dos, e indiciariamente el Destino me dirá que estás a su lado. Sin embargo, este papel es el romántico testigo de que hoy haya barajado toda la tarde la tentativa de ir mañana a buscarte, incluso llevaré conmigo una espiga de trigo para dejar cerca tuyo, como si fuera un muestrario de mi interés por tus acercamientos, si es que un mayor número de coincidencias desembocan en tu mirada.


martes, 20 de agosto de 2019

La Providencia premia a los hombres cumpliéndoles los sueños cuando muestran algo de fe




28 de mayo, 2018_Y así, poco a poco, el mundo empezó a girar de nuevo cuando me desencadené del círculo vicioso de quererte. Despierto otra vez energizado para encarar el día que se viene, recordándote en lo bueno y no en imaginación que te ve junto a otro hombre. Mientras te quise me maravillaba recordando la música querida. Ahora emprenderé la ardua tarea de amar al enemigo. Tal vez si lo hubiera ejercitado en un principio, la piedad me hubiera acercado más a ti. La Providencia premia a los hombres cumpliéndoles los sueños cuando muestran algo de fe. Pero reflexionando un poco más cada cosita que medito, me doy cuenta de que cuando todo es oscuridad busco una luz en tu recuerdo.
29 de mayo_Quizá fuera por la melancolía que nos dejan las tardes de lluvia, pero hoy me he acordado mucho de cuando nos mirábamos a los ojos, reflejando nuestro amor. De cuando con ojos esquivos me celabas, porque me había mostrado junto a otra mujer. Quizás el desestresarme en la nueva casa de Candelario, sin las furias de mi hermana, quien ha de haber encontrado algo, puesto que día por medio no duerme aquí. Lo cierto es que hoy pensé mucho en que la semana que viene he de ir hasta el viejo barrio y posiblemente te vea si me acerco.
30 de mayo, 5am_Los esdrújulos churrusqueos de una cama atravesaron el techo del 3er piso hasta que desperté, quince minutos atrás. El lujurioso sonido de las maderas desvencijadas me recuerdan años felices. Continuo pensando en ti desde que abro los ojos. María Luján mantiene encendido el ordenador toda la noche, reproduciendo el sonido a un tanque de agua que se va llenando, a tubería, tapa así los murmullos y otras psicopatías que la causan infelicidad. Cada cual sobrelleva la vida de locura de esta familia como mejor puede. Mamá se venga de la desatención amorosa de mi padre montando sainetes o discusiones sin ton ni son. Papá le echa la culpa a una enfermedad fantasiosa y toma con fe cuanto le dicen los médicos respecto a ella. Sólo falta un servidor: por las mañanas trato de hacer ejercicio yendo a los pueblos si acaso hay sol. Por lo general voy hasta la Armuña y sus legítimos alrededores. Fotografío los campos de colza en la carretera, o las espontáneas amapolas y sus breves procesos de vida, en el terraplén de la ruta a Moriscos. Antes de volver a casa voy a tomar un café, en el café donde hice una amiga quien -igual a mí- tiene tiempo de sobra. La situación es ridícula; tiene 70 años y es jubilada. A veces vuelve del baño y huele, pero siempre estamos riéndonos y no tiene maldad. En sus años mozos era profesora de literatura, lo primero que hace al entrar es ir a buscar el diario y hacer el cruci de La Gaceta. Invitamos un día a cada uno para que se siente en nuestra mesa, comentamos los titulares y miramos también el tiempo.

sábado, 17 de agosto de 2019

Me di por vencido en la espera de tus miradas






25 de mayo_Los almendros están más despiertos, la luz solar proyecta la sombra de los objetos con los contornos más nítidos. Y una claridad inesperada despeja la marabunta de mi psicología, igual que un peine que pasa por el cabello enredado. La costumbre de escribirte me ha hecho volver a este cuaderno, igual que se vuelve a buscar a alguien que se ha amado. No ha sido fácil pero voy olvidándote. Cuando repaso el día de ayer me sorprende darme cuenta de que ya no eres una inamovible existencia que logró colonizar todas mis facultades. La distancia de ti y de tus hermosos lugares ha significado la inesperada felicidad para mí. Hoy salgo de la cama para pensar en el futuro, y no para rendirte estos aburrídisimos homenajes por escrito.
Como un día cualquiera, saber que hoy podría verte me hace tener una expectación de felicidad. Sin embargo no iré hasta ti, pues así estaría forzando la posibilidad de que nuestros caminos se crucen de nuevo. Me di por vencido en la espera de tus miradas. Ayer por la tarde hice otro viaje a Castellanos de Moriscos. En los kilómetros de la carretera ya no dialogo contigo como solía hacerlo. Y cuando aparecieron los mares verdes de Salamanca, que ondeaban su superficie a la derecha de los amplios arcenes de la N-620, me di cuenta de que quería que otra mujer y no tú estuviera allí conmigo.
Inspirado por la tenue luminiscencia del atardecer tormesino me acerqué a escribirte un poco antes de ir a dormir. El tiempo y la Providencia van acomodando las situaciones para que conforme voy apartándome de tus recuerdo pueda ir tanteando la posibilidad de otros amores. Ellas, ni bien al verme, se quedan mirándome como si fuera una aparición, pero al cabo de unos segundos, cuando sus almas consiguen acostumbrarse a los pelos y el acento les revela mi nacionalidad, la perplejidad tiende a ser suplantada por un inicio de fascinación en sus ojos, tal y como te sucedió a ti, el día en que volvimos a vernos.
Día siguiente_Más o menos, dentro de un mes, se cerrará el 6to cuaderno de Rummenigge. La obra más extensa de mi vida, pero también aquella que se ha ido aburguesando en la caótica medida que dejé de ir a buscarte. Los jóvenes almendros se convirtieron en mi sólida compañía. En estas alocadas escrituras ellos me han ayudado a veces a encontrar la Verdad en mi corazón. Todos los días los riego y luego los saco afuera, como para que hagan la digestión.
27 de mayo, 5.30am_La melancolía del domingo te ha resucitado en mi mundo interior. Desde que no nos vemos. ¿Habrás pensado en mí como creo que lo hacías antaño? Pasan los meses sin ti, y sigues siendo el primer pensamiento en las mañanas, absolutamente todos los días. Sube el tono de mis frustraciones el despertar y dame cuenta que no estás a mi lado. Pero lo que más daño hace en el alma es pensar que me quisiste y que no nos dimos una oportunidad de amor. Sin embargo, cuando me pongo a analizar aquella parte de nuestro pasado con total sinceridad, me doy cuenta de que todo sigue girando en torno a ti. Este es el primer desamor que vivo y que no me da miedo a caer enfermo. Son las 5 y media de la madrugada, y en la soledad de mi cuarto me pongo a pronunciar declaraciones como si estuviera delante de ti. Día tras día trato de manipular esta lejanía a golpe de reemplazar pensamientos tuyos por otros menos felices. La alternativa a mis odios es escribirte un poema. Vivo en un mundo seco en donde no se sacan conclusiones interesantes de las cosas vividas. Seguir desperdiciando mi vida queriéndote solamente a ti y a nadie más.

domingo, 11 de agosto de 2019

Desenmarañando a machetazo limpio las intrincadísimas vicisitudes y y machacosos avatares que me separan de ti



18 de mayo_ Esta tarde oí tu nombre en el fugaz transcurso de un sueño hipnopómpico. Sucedió después de mucho tiempo de no pensar en ti. Entonces me di cuenta de que, entre toda la negrura del océano que es mi vida, lo que más quiero eres tú. ¿Entre cuánta madeja selvática tendré que pasar, desenmarañando a machetazo limpio las intrincadísimas vicisitudes y y machacosos avatares que me separan de ti?
22hs_Los almendros firmes aquí, cada día se van notando brotecitos nuevos a lo largo de sus longitudes intrascendentes. El joven albur está magniífico, y renacido también. Cuando llegue noviembre sentiré pena cuando tenga que podar a Renacido. Le conocí cada hojita que le ha crecido. En invierno me veré en la necesidad de cortar su preciosa corona a fin de que no crezca más. Esta tarde he tenido dos señales con tu nombre, ni bien encender la televisión. Llegaron justo cuando me propuse no corregirte más y buscar una forma más amorosa de analizar tus desplantes, para ver si puedo sacar otras conclusiones que me permitan continuar hacia adelante. Los objetos del cuarto son rápidos infiltrados que discuten sobre quién ingresará antes en esta cuartilla.

Ayer por la noche pensé algunas líneas para escribirte. Me sorprendió que no reflejara en ellas el amor que antaño sentí al verte. Por el contrario pero sin oponerse, al mismo tiempo que aquellos pensamientos nocturnos se articulaban fui sintiendo un cómodo endurecimiento en el corazón. Supongo que al no pretender que te lleguen estas sentidas escrituras, la sinceridad de mis anotaciones se vuelve más desabrida. De todas maneras continúas estando entre mis pensamientos, esa amorosa obsesión me aboba bastante. Después de todo, me hace ilusión ir acabando este cuaderno de Rummenigge, querrá decir que podré cerrar otro capítulo de mi historia.
5.17am, martes 22 de marzo_Eres como Jesucristo: siempre estás en mis pensamientos. Aunque los meses transcurren en mi vida, tú continúas siendo una gran compañía en mis soledades. Es solo que ya no te recuerdo ni con bronca ni con resentimientos imaginarios. Por suerte o por desgracia, tampoco con la misma pasión de antes. Esta mañana, hice el viaje a Monterubio de la Armuña. Había sol y amapolas, los campos de colza ya están sesgados. Algún milano sobrevolaba la carretera antes de llegar a Villares de la Reina. En ese trayecto a veces pienso en ir a buscarte, pero el pensamiento va y viene como el relámpago de una tormenta que se aleja.




jueves, 8 de agosto de 2019

Como si fueras un zolpidem





15 de mayo, 2018_Hoy viví una tarde de domingo tranquila. Los almendros estuvieron toda la tarde en la ventana, nutriéndose con las protaicas vitaminas que disponen sobre ellos con justicia los elementos. Al rebautizado Renacido le ha salido una nueva constante de febuccini, de la cual sobresalen ya cinco hojitas de un color aún no verde del todo. Ahora están aquí los dos junto a mí, sobre el escritorio fumé, acompañándome silenciosa y pacientemente. Esta semana debo devolver el I-Ching y la Biblia de la conferencia Episcopal. Ellos siempre están aquí también, su compañía es a lo mejor más fría que la de los almendros.
20hs_Hoy en un bar pasó lo que el destino ya me ha hecho varias veces. Por la ventana pasó una mujer que también he querido, le tiré un beso y ella me lo contestó. Siempre pensé que de no haber reaparecido tú ella habría sido mi elegida. Se me ocurrió ir a buscarte, y luego de muchas semanas apareció un Mireia en la televisión. Pero si no me acerco más es por temor a verte y reenamorarme otra vez de ti, tras la cíclica costumbre de mirarnos a los ojos. Pero ahora que mis ojos internos miran el itinerario de los recuerdos de ti, a través del cristal de una indiferencia benévola, creo que poco a poco puedo otra vez ir acercándome a ustedes pero sin arraigarme a engancharme a ti como si fueras un zolpidem.
16 de mayo_Los almendros de nuevo respiran sobre el escritorio. Un sombrero de 3 hojas corona a renacido. Cuando el sol de la mañana auspiciaba el día bueno me acerqué hasta ti, tal vez para no desacostumbrarme de que tu presencia dé sus cálidos presentes de vez en cuando en mis días, pero también porque me sentí obligado a demostrarte que tu glamour ya no es motivo de vacilación en mi alma. ¿Cómo te veré en unos años? ¿Será como en otros amores, que con el paso del tiempo solo reconocí senectud en el cuerpo de la mujer que amaba?
17 de mayo_La asimétrica corona de cuatro hojas del delgado aunque bien formado y alto Renacido, se abre hacia los 4 puntos cardinales. Tu recuerdo ya no me mortifica ni tampoco me siento más una víctima por haber perdido la oportunidad de estar alguna vez junto a ti. Gracias al insomnio de esta madrugada, redescubro un entretenimiento perdido hace muchos años: recuerdo lo doloroso y luego lo cambio por futuras imaginaciones, altruístamente planificadas, donde aparecemos en las situaciones idóneas para estar juntos.





domingo, 28 de julio de 2019

Para que no se desperdicien las verduras de hace 2 días




Primero de mayo 21.50hs, día del trabajador_Continúan pasando los días en la nueva casa de Candelario. El olvido borra de nuestra inteligencia las imposibilidades que nos demostraban que nuestro amor fue sólo una ilusión más. Es entonces que las viejas reminiscencias de nuestra amada conquistan territorios mentales para seguir soñando que algún día vendrás a mí. Pero en el fondo de mi raciocinio sé que tú continuarás hacia adelante con tus planificaciones de vida, quizá tener un hijo o mudarte a una casa con jardín. Mientras tanto yo continuaré escribiendo para olvidar tu pérdida.
2 de mayo, 19.30hs_Y así se va terminando, mi bien, un día 2, cercano a los 4 años desde que te volví a ver. Pensé en ti cada día, hasta que sin quererlo, más bien luchando contra ello, llegó a instalarse en mi corazón el más hondo, franco, apasionado y perpetuo sentimiento de amor que haya conocido. Los días se pasaron en la absurda e incauta espera de alguna aparición relacionada con tu existencia, en la espera de tu imagen en vivo, de la audición de tu nombre en alguna parte... o de alguna palabra que me hiciera acordar a ti.
Día de la madre, 22hs_Se acaba este domingo, repasando textos antiguos con la finalidad de rescatar algún proyecto perdido. La guinda de este hogareño pastel la acaba de poner mi padre, quejándose de todo ni bien abrir la puerta de regreso en casa. Mi más querido octogenario se va desahogando de su cansancio pasito a paso, respirando con jadeos de intensidad apropiada. Ruidos de padre. En cuanto a mi amor por ti, esta tarde de soledad me ha inspirado la voluntad suficiente como para que pase en limpio dos o tres de estas cuartillas a ordenador.

9 de mayo, 21hs_Esta tarde el deseo de encontrarme con tu nombre se instaló en los momentos huidizos. Eché de menos la suerte que tenía todas las tardes de que tu nombre me sorprenda en la boca de otras personas que no sabían que te amé. También me pregunté qué pasaría si hoy fuera a buscarte. ¿Me mirarían tus ojos inquisidores? ¿Te levantarías para cruzarte conmigo? Los almendros siguen aquí, parecen que fueran los únicos que conocen mis costumbres y secretos. Parece que supieran sobre qué escribo.
10 de mayo_Dos o tres piedras de la maceta de renacido permanecen estáticas en una tapa redonda para Cds. El murmullo de un noticioso ingresa por la ventana del 3ºD, allí los dos almendros profesan una perplejidad silenciosa ante la interesada opacidad de una civilización tibia. Dentro de casa, el comportamiento esquizofrénico de mamá desafía la tolerancia de los demás. Puede estar horas y horas revolviendo violentamente cajones y estanterías para desquiciarnos a los demás, y así alguno le preguntase qué era lo que perdió y echarle la culpa a papá. Al mismo tiempo cocina algo, quizá hiciera arroz y lo mojara con una salsa de tomate que fritó hace 2 días para que así no se desperdicien verduras. A veces la realidad me gana y analizo su comportamiento con mayor objetividad. Me pongo a pensar en si no será que sus disparates son actitudes deliberadas que tienen como objetivo acusarlo a mi padre de su propia infelicidad o de mandarse la parte exagerando los dramas o es que tiene necesidad de hacer un sainete.




viernes, 28 de junio de 2019

Esta tarde volviste a mi recuerdo como si entre tú y yo nunca hubiera habido decepciones




26 de abril, 2018_Así, de sopetón, la mente de un hombre recupera el nombre de la mujer que quiso. Esta tarde volviste a mi recuerdo como si entre tú y yo nunca hubiera habido decepciones. Quizá un café o una comida opulenta pueden recuperar el fervor del enamoramiento que una vez sentí por ti. Quizás los días de no vernos han ido disolviendo en mi corazón la amargura de que hoy sea imposible estar contigo. E inconscientemente, en mi alma se fuera criando la esperanza de que ya no estés con él.
27 de abril, 21.30hs_Me pregunto si esto será así para toda la vida. Si algo es para siempre, ello sería el extrañamiento de ti, puesto que no mengua la intensidad de esta nostalgia cada vez que noto que no estás conmigo. Les he cogido cariño a los almendros, los entro a casa para que me hagan compañía mientras te escribo. Me pregunté si no serán señales, como la de las secuencias numéricas o la reiteración de coincidencias en donde otros pronuncian tu nombre. Pero desde hace una semana solamente me encuentro con personas que me hablan de la palabra de Dios.
29 de abril de 2018, 21.30hs_Oyendo el chisporroteo de la llovizna en la casa de Candelario, se asoma en mi corazón el deseo de ir a buscarte otra vez, al viejo barrio de Garrido Norte. Me retrae en este cuarto sin embargo la suposición certera del escaqueo de tu mirada. Sin rencores que nos hicieran sentir como una víctima, uno lamenta no haber perdonado antes las pequeñas insolencias de los prójimos más mediocres, para que así se hubiera dado la oportunidad de intercambiar solamente buena vibra entre tú y yo. Es preferible escribir acerca de la madera artificial del armario de Ikea, o de las plantas de almendro recién entrados, empapados a causa de la lluvia tormesina. Renacido lleva puesta una corona de brotes, en noviembre será cercenado para que no se vaya más en altura.






miércoles, 26 de junio de 2019

Aprendemos que Dios no es infalible cuando incluimos lo imposible en nuestro rezos




23 de abril, 21hs_Se fue reduciendo el tiempo en que tu nombre transitaba por las horas de mis días. Después de un intenso cuidado amoroso que me dediqué a cuidar mis pensamientos, el recuerdo de tu imagen ya no me duele, así como tampoco me duele tanto el saber que cada día amaneces junto a otro hombre. Será Dios el travieso Rey de los Espíritus, que esta tarde en Plaza Mayor un perfil se convirtió de repente en él. Experimenté de golpe un enfermizo síncope al pensar que debería soportar ver tu imagen junto a la suya. Pero la realidad lo transfiguró tan pronto como había venido la yerrada visión. Y el espejismo de su cara volvió a ser la de un desconocido. Entre la gritería de unos niños y alguna sirena de ambulancia quizá hoy llegó el día en que he dejado de quererte. Las prosas ya no requieren de tu nombre para desarrollar romanticismos. Si no se dedican al desamor, en la escritura de las mañanas nuestra alma se siente más en libertad. Pero cierto es también que aún pienso en ti al despertarme. En la largura de todo este camino hallé felicidades más pequeñas que no fueron tú. Pero gracias a la búsqueda de ti, la vida de nuevo tuvo un norte inalcanzable y utópico. Se despertó el león que habitaba dentro mío. Ya que solamente pensé en ti, la composición de la literatura que creaba ha sido más homogénea. Aprendemos que Dios no es infalible cuando incluimos lo inalcanzable en nuestro rezos. Los ecos de la plegaria no llegan a nuestras vidas.
25 de abril, 21hs_Aquí se va cerrando otra jornada más en la que me niego a pronunciar tu nombre internamente. Mamá revolotea por los rincones susceptibles de la nueva casa. Ella intenta llamar la atención de los demás golpeando las cosas que ordena. ¿Una palabra escrita se convierte en un sustantivo? La nueva casa es más pobre. Exprime nuestra capacidad de adaptación, que dormitaba hace tiempo en nosotros gracias a la frivolidad de las comodidades del primer mundo. Sin embargo, aunque la reducción del espacio nos hace trabajar menos, todos estamos un poco más tristes. En la televisión tan solo funcionan dos canales, precariedad que solamente de pequeño hemos sufrido. Al no lograrte a ti, que fuiste mi principal Norte, otras cosas que obtuve en colación me asaltan la mente, sugiriéndome su holográfica amistad.


viernes, 21 de junio de 2019

La suspicacia que le guardamos a nuestro destino se suele incrementar a medida que los años nos llenan la memoria de frustraciones



17 de abril, 5.55am_Los almendros ya tienen su lugar soñado en la ventana. Hoy terminé la chapucería que evitará la caída de los 3 pisos. Tu ausencia te hizo indigna de mis te extraños. Cuando llegue la noche, los jóvenes almendros se acomodarán encima del escritorio desordenado.
22.50hs_De todas maneras, los almendros durmieron hoy en el cuarto. Solamente ellos esperan la llegada de este gentil al hogar. Ni tú ni tus amigos... ni Jesucristo están aquí conmigo para charlar. Apáticamente, voy recibiendo en mi corazón fugaces reminiscencias intuitivas en las cuales surfean tus imágenes. Ratonean en mi mente unas palabras meditadas hace dos noches. Mejor será comenzar con la práctica del desapego. Decirte, por ejemplo, que ya no vengas a mí. Si vienes a mí te seguiré ignorando, asumiendo que no puedo darte más de lo que tienes. Todo pudo haber sido perfecto. Pero a decir verdad todavía sigo esperando que alguna vez los inexplicables procedimientos de la casualidad crucen de nuevo nuestros caminos. Sin embargo, la suspicacia que le guardamos a nuestro destino se suele incrementa a medida que los años nos llenan la memoria de frustraciones. Será por eso que hace un rato me imaginaba qué pasaría si hoy estuvieras esperando un hijito de él. Así seguramente se agilizaría la aceptación de que ya no piensas en este gentilhombre.



La barca de Caronte se fue petrificando en la penumbra somnolienta
para trasladar a mi ilusión por las aguas insípidas del Lete
Enes e ies juguetearon en las agresivas ergástulas del Tártaro. Ella se fue...
Y su cadáver flotó en el Flagelonte.

Las obscuras corrientes del Estigia la han borrado
Y nada más quedó un tenue reflejo de su espalda.
Su perfil ha sido reemplazado
por escabrosas porciones del gotelé.



Dnld 2018




martes, 18 de junio de 2019

Fluyendo positivamente junto al enmarañado inconsciente colectivo del mundo que me circunda



10 de abril, 22hs_Los niños de al lado juegan al radio aficionado. Una pareja espera a su segundo en el piso de enfrente. Todos son muy cordiales, saludan con nobles sonrisas y mucha educación. Solamente la cara de una abogada manifiesta en sus apretadas facciones un rencor silencioso. En Salamanca alguien incumple un acuerdo. Y de golpe la nada oscura. Entonces el recuerdo de tu imagen que se irá diseminando un poco más tras cada pensamiento escrito. Como diría mi padre, Un día tranquilo. Pues un día tranquilo acaba de irse. Sin sobresaltos, ha pasado la jornada de hoy. El camino de regreso fue arduo y conflictivo. Pero finalmente, luego de varios años abriéndome caminos a través de intrincados patrones psicológicos, pongo en práctica un útil descubrimiento: amarte a pesar de todo. Esa es la única forma de continuar hacia adelante, fluyendo positivamente junto al enmarañado inconsciente colectivo del mundo que me circunda.
11 de abril, 22hs_Una gota de agua tergiversa el tamaño de una hojita de Albur. Y yo sigo aquí Mireia, algunas veces echándote en falta y algunas no. Pero siempre menos que al principio, cuando te pensaba sin descanso. Eras onmisciente.
No fue el pasado el número de año en que todo se orquestó para que aparezca el amor en mi vida. El 18 reemplaza ahora al 17 que me perseguía. Si el verdadero amor tocara a mi puerta, no será en un número tan llamativo para mí. En el almanaque del 2018, hoy cursamos una tarde de lluvia. Afuera los almendros reciben su alimentación hidrofílica. Finalmente, cuando llego a casa de noche, los únicos que me han esperado son ellos, albur y renacido. A renacido te lo presenté una vez como milagros.
Vierrnes 13 de abril_Hoy fue un día genial en cuanto a las causales verificaciones para el efecto positivo de mis asosegadas certezas internas. Se acercó a mí gente gente que me ha hecho cunplidos y hasta compartimos chistes y vacilaciones mutuas. Nadie renegó de mi compañía. Sin embargo, supongo que no valdrá la pena escribir un si tú estuvieras conmigo:





Supongo que no valdrá la pena escribir si tú estuvieras
Se ha hecho infinitamente grande la imposibilidad de que vinieras. 
Así conviertes mis sueños en torturas

Supongo que no valdrá la pena escribir si tú estuvieras
La tormenta va escampando a medida que el fantasma de tu ausencia
se impregna en las paredes.

Supongo que no valdrá la pena escribir si aquí estuvieras
La carencia educó mi subconsciente a que te ame...
A pesar que otro te quiera.




                                                                                                                       Dnld 2018






domingo, 2 de junio de 2019

Me engolosiné de nuevo con el hábito de amarte a través de la escritura manuscrita




Sentida mía,

La casa nueva es pacífica por el momento. El espacio más pequeño desarrolla nuestra humildad. Papá y mamá cenan juntos y conversan de bueyes perdidos. Hoy te extrañé a lo mejor un poco menos, la idea de la imposibilidad de estar junto a ti se fue consolidando en mi corazón al no tener ninguna noticia que me augure tu necesidad de buscarme. En mi ventana los dos almendros trepidan al son de una brisa intermitente. Sobre el incansable fumé del escritorio, los 5 cuaderrnos para ti se resguardan del extravío en una bolsa para regalo de color bermellón luminoso. Dentro de ella también están las 2 o 3 espigas de trigo que se conservan fibrosamente fuera de temporada, precaviendo si alguna vez se me ocurre llevarte algo en una estación que no sea verano.
6 de abril, 2018_En este nuevo hogar me fui dando cuenta de que ya no te amo con la intensidad que al principio. Otra vez cabe luegar en mi imaginación para mis miedos, para mis venganzas... para ir llenando otros epistolarios.
Entre pitos y flautas, Albur está lleno de hojas nuevas; a Renacido le van saliendo intenciones verdes a lo largo de todo el tallo, cuando llegue noviembre lo podaré al fín, dándole el largo definitivo; el año que viene, los temidos trasplantes para los dos. Me engolosiné de nuevo con el hábito de amarte a través de la escritura. Tiempo ha que no completaba 2 cuartillas para ti en una misma tarde. Alguien podría decir que no se trata de una empresa demasiado hercúlea, pocos renglones confeccionan las hojitas donde te escribo y mis letras letras muy gordas son. Sería una meta más bien facilonga. Pero ahora que pasó el tiempo me di cuenta que, luego de cruzarnos, ya no tengo la necesidad imperiosa de venir a escribirte sobre el papel.



miércoles, 29 de mayo de 2019

Los hermanos de Droopy


4 de abril, 2018_Tan solo la locura de algún cristiano afea el balance de estos 2 últimos días, que han sido muy positivos para la creatividad literaria, a pesar de que tu camino y el mío no se hayan cruzado otra vez.
Ayer fui a la casa en donde te conocí para verla por última vez. En el camino me topé con tres compañeros tuyos. Dos eran muy cercanos a ti y me saludaron decididamente. Como si fuera un conocido más, alguien que entró en el núcleo de sus recuerdos. Una, más distante a ti, no dijo hola ni buenas tardes. Sin embargo, como peón al paso, se me adelantó y dio vuelta la cara como para asegurarse que yo soy yo, y me echó una sonrisa y una mirada simpaticona tras las innecesariamente exacerbadas gafas de sol. El hecho es que desde que amaneció comencé a echarte de menos. Siempre eres mi primer pensamiento al despertar. Me fui encariñando con el hábito de amarte. Y aunque no me deleito con tu imagen desde hace mucho tiempo, diferencio a tus cabellos rojizos y a tu apostura infiltrándose en mi mente como un relampagueo antes de abrir los ojos. La realidad es que ya estoy instalado. Los almendros están preciosos, por las noches acompañarán el crecimiento azulado de estas prosas.
5 de abril, 2018_Me tomo la tranquilidad de la calle Candelario con una suspicacia cautelosa. Pues en la casa contigua el volumen alto de los cursos de idiomas será una sainetera y probable actividad trasnochadora de los estúpidos estudiantes. Parecen los hermanos de Droopy mirando tele mientras el lobo intenta tirar abajo la casita de ladrillo. Por lo demás, por lo de siempre, los dos almendros se continúan desarrollándose mudamente frente al cuaderno que te nombra: Mireia. A renacido no le crecieron ramas en esta temporada, supongo que el próximo año sucederá aquella germinación. Igual a lo largo de todo el tallo le han crecido pelitos para marcar el paso de las futuras hojas en forma de limón verde.
Semejante a él, mi amor por ti germinó esta mañana. Por los cristales del bar miro hacia Torres Villarroel y siento que aparecerás de un momento a otro.







lunes, 27 de mayo de 2019

Como un fantasma aherrogado a las cadenas de su martirio



11 de marzo, 2018_La lluvia no volverá a ser lo mismo cuando me vaya. ¿Qué se verá por la ventana de Candelario, donde ahora está el respetuoso tanque de la afamada Chinchibarra? Las farolas nocturnas de Paseo de los Cerezos ya no se refractarán sobre las lentas procesionarias de los automóviles aparcados, ni en las precisas gotas frías de las lluvias de abril. Durante 3 años aguardé para cruzarme contigo mientras camino por ahí. Ahora puedo documentar que en estas dos semanas nuestros caminos se han cruzado para dar vida a inolvidables encrucijadas de expectantes romanticismos. Y te pones a cantar cuando estoy cerquita tuyo. Ya no será tan relevante si la ventana del cuarto está cerrada. Quizás enfrente pueda haber algún otro edificio, entonces la ventana de algún vecino despertará en mí una curiosidad vulgar. Pero nada de lo que viva será tan inspirador como haber estado cerca de ti. No fisgonearé por la ventana para ver si sales de trabajar. Ni voy a estar tan pendiente por si te cruzo en el carril bici de Paseo de los Olivos, o cuando salga de casa a comprar. Pero eso también significará algo, no existirá un sentido para salir a vivir. Nunca más regresaré a casa anticipándome a tus horarios, creyendo que nos podremos cruzar de nuevo.
14 de marzo, 21.15hs_¿Importa acaso cuántos años hace que te he conocido? Si Dios ya no se preocupa por enviarme señales con tu nombre para que se mantenga viva la esperanza de estarr junto a ti. Y si algún día vienes posiblemente será que te rechace en venganza del largo esperarte que un poco me ha desquiciado. Junto al amor, el barrio también se irá. El privilegio de la solemne Chinchibarra ingresando perpetuamente por la ventana, será vetado por el forzoso traslado. Se irán la biblioteca, y el sentimiento de temor de verte del brazo junto a otro hombre.
21 de marzo, 3.30pm_Entre los días del mes, ha comenzado la cuenta regresiva para una nueva mudanza. Junto a una nueva primavera, gracias al cambio de hogar comenzará una nueva etapa, en esta intrincada madeja de confección de sucesos. Intrincado o cornucopia: a veces siento que las creaciones literarias que se me vienen a los dedos no están para nada a la altura de las palabras que suelo utilizar. De la misma manera, los versos que aparecieron a los largo de este epistolario no estarán a la altura de tus ojos cristalinos, como un caleidoscopio girando. En esta nueva etapa las páginas de la msañana van dejando de ser tuyas. La falta de tus miradas configuró a mi conrazón para que finalmente se resigne a que el futuro no nos encuentre con la intención de que podamos amarnos.
Luego de cuatro años hago un examen en retrospectiva y me pongo a suponer las ganancias que he hacinado. Lamentablemente, comprendo que tú no te incluyes en este resilente itinerario. Ya voy despidiéndome de las noches pintorescas, de las luces que simulan serr estrellas en la lírica Chinchibarra. Los autitos de Escalectric, que avanzan taciturnamente por el asfalto de la pacífica Paseo de los Cerezos. Me voy despidiendo de la idílica empresa de salir por la puerta de casa esperando verte. Adiós al catedrático monumento de Don Torrente, siempre fiel entrando por la ventana. En breve les diré adiós a los consorcios suburbanos, peticitos, siempre en el horizonte calmado.
29 de marzo, 22.50hs_Mamá canta Marrioneta, igual que hace 30 años en las mañanas de Quilmes. Papá la secunda con coros varoniles, resulta asombroso oírlos cantar a dúo. Entre otros detalles, Albur sigue precioso, una rama le ha nacido en el último nudo de su tallo amenazadoramente rústico. ¿Sentirá alguna tristeza con el cambio de nuestro hogar? Tal vez sea por un optimismo infundado, pero si me quisieras te esperaría.
La casa se va vaciando a medida empaquetamos las cosas para la mudanza del lunes 2. ¿Es coincidencia o Destino el hecho de que el día en que me alejaré de tus mañanas sea el mismo número de la fecha en que volví a verte? ¿Acaso la Proviidencia quiere advertirnos que nuevos tiempos vendrán, demostrándonos que el comienzo de una nueva etapa se ejecuta en una fecha que fue significativa para nosotros?

1 de abril, 18hs_Paseo de los Nogales nº7 es un completo alboroto. Antaño, los almendros, fieles a los empáticos ecos de la fotosíntesis, siempre aguardaban para salir a la ventana al rayo de sol del invierno, o a la penumbra de los confortables atardeceres en el verano. Mas ahora Albur y Renacido a acompañan el rizado deslizamiento de la pluma a pocos ctms de distancia, puesto que la inevitabilidad de la inmediata mudanza ha diagramado el orden de los objetos de la habitación en donde siempre te escribo entre las prácticas disposiciones de nuestras pertenencias, para que la mudanza de mañana sea lo más rápida y cómoda posible.
Entre todo este desastre he decidido utilizar el tiempo necesario para venir a despedirme cursivamente del cuarto en donde te he dedicado tantas cuartillas. Será un molesto capricho del Destino que la mudanza que me alejará del frecuente trato que mantengo contigo caiga en un día 2. Junto con tu despedida le diré también adiós al tanque de la Chinchibarra, al catedrático Torrente que cada día le da la espalda a las macetas en mi ventana. Pero sobre todas las cosa, también le diré adiós a la expectativa de encontrarte por la vereda, igual que te vi pasando por la puerta de casa, exactamente 1 mes atrás. Hoy es el último día que miro por la ventana con temor a verte de la mano con otro hombre. Ya no vigilaré las amplias escalinatas de la Torrente, por si acaso salieras a tomar un café. Ya no me preocuparé por si tus compañeros me ven regar los almendros que crecen en la ventana del 5º piso. Hoy será el último día de un montón de problemas imaginarios, de ellos tan solo me acompañarán estos cuadernos, como un fantasma aherrogado a las cadenas de su martirio. Las cosas de mi cuarto se irán desintoxicando de ti. Tantas beligerancias dejaré en estas paredes. Dejaré atrás el espíritu que trató de conquistarte.