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lunes, 28 de septiembre de 2020

Mojados pañuelos blancos




Jueves 22hs_A la petuña tan solo le quedan dos o tres flores más. Hoy pasó sobre nosotros un día de color ceniciento. No confié en la sequedad del clima a pesar de las nubes altas. Así que solamente fui al Chevalier. Jóse me agradeció el regalo de Navidades que le había dejado ayer, un llaverito con una pequeña navaja. Se lo compré en lo de un chino, mismo comercio donde esta mañana fui a comprar una carpeta para enviar un retrato a Barcelona. El chino le estaba limpiando los mocos a su pequeño chinito y cuando dejé la carpeta encima del mostrador para pagarle, el chino le puso encima el pañuelo lleno de mocos. En el bar hice un concurso, Primavera Novela, para el cual envié toda la narración de mi historia, menos lo de Ceci. Desde el accidente hasta que anduve en bici de nuevo. Por la tarde recordé con amor tu última mirada. ¿Cuándo será la próxima vez que nos veamos?

Viernes 22hs_Esta mañana temprano hice el viaje a La Mata. Después de tomar algo en el Borgoña fui a Sepe para sellar la arrugada tarjeta. Luego, más por la tarde y después de un baño, fui al Chevalier a tomar un café. Marisa estaba guapísima, busqué disimuladamente las caricias de sus miradas, fugazmente me llegó alguna.

25 de diciembre_Esta Navidad trajo algunos regalos. Ayer por la tarde hablé con mamá, confesó el odio hacia mi padre. Sin embargo parece que alguna cosa le entró, hoy se levantó y recogió el desorden de la mesa de Navidad de ayer. Lavó los azulejos de la casa en la cocina, y lo trató amablemente a papá. Quizá alguna ayuda dieron los rezos que dije en mi habitación antes de salir esta mañana hacia La Mata de la Armuña, sumido en una atmósfera viscosa. Lo que me gusta de cuando hay niebla es que casi no sopla viento. Ni con dolor ni alegría: a la tarde solamente me acordé de ella. Parece que hubiera pasado tanto tiempo, hasta hace poco me ponía a contar los días que había en el medio de una mirada tuya y la otra. Ya hubieran pasado 10, ya 40, todo el tiempo recordaba tu última carita y me llenaba de felicidad. Hoy tengo que hacer un pequeño esfuerzo para acordarme de cuándo fue la última vez que te vi. Y aunque hayan pasado poquitos días, en la memoria de mi corazón es como si ya hubiéramos vivido unos 20 años.


Miércoles 22hs_Y aquí finaliza, querida Mireia, el 7º cuaderno de Rummenigge. Solamente en el recuerdo de tu imagen hallo un atisbo de esperanza para creer que existe una posibilidad de ser felices en este mundo. Tan solo una flor le queda a la planta de la petuña antes de que se marchite de por vida. Y tan solo una carilla le queda a este cuaderno antes de cerrar la escritura de Rummenigge. A lo mejor en un mañana tus ojos me exhortarán para comenzar otro cuaderno a manuscrita, otro añadido más a los 2 cuadernos que te dediqué en la nueva casa de Candelario.

Desde que vine a vivir al barrio de San Bernardo visité dos bibliotecas. Me trataron bien, y querían amablemente conversar algo conmigo. Sin embargo, yo que siempre fui presto a ello, sentía que no deseaba hablar con ninguna de esas hermosas bibliotecarias. Pensé entonces que a lo mejor el trato cotidiano ablandase mis sentimientos, pasaron las semanas y luego los meses. Pero mi contagiada sequedad castellana continuó intacta. Pero no comprendí el motivo. El porqué de mi negación vendría con el tiempo, en el estanque que visitaba todos los días, en el camino hacia La Mata de la Armuña.


¿Recuerdas que hace unos meses te contaba que había visto a Portos y Áramis junto al nogal que está cruzando el estanque? Entre ellos galopaba otro corcel que no había visto antes. Desde la lejanía me pareció negro azabache, sería por las sombras que el atardecer echaba sobre su pelo, tal vez un error de apreciación, como cuando miramos que dos rallas coinciden en el calibre, pero éramos nosotros que lo sosteníamos mal. Aquel caballo resultó ser marrón oscuro. Lo supe cuando hace un mes me sorprendió una mañana al llegar al abrevadero con su perfil de certamen. Era aquel corcel más oscuro que galopaba junto a mis viejos amigos. Se ve que quien cuida de ellos los ubica junto a las aguas para que los conductores que van hacia Carbajosa los vean más. Como si fuera un escaparate al natural, en donde espontáneamente modelan potros. Casi siempre lo veo. Es un caballo digamos de sangre azul. Es preciosísimo. Siempre está bien peinado, la cola larga parece un signo de interrogación con fuente Choppin. Su elegancia hace que Portos y Áramis parezcan caballos de una familia pobre. Las crines sedosas le caen para un costado e igual al lobo de Kevin Costner tiene las patas blancas. Trota con elegante precisión, como si fuera un caballo de torneo.

Pasé algunos días pensando en cómo iba a llamarlo. Libre, Mares o Alma: barajé alguno más, y estuve muchos días pensando nombres para después descartarlos. Algo así como lo que menté en la primera carta, que damos vueltas y vueltas pensando definiciones para la vida, pero una vez que las pronunciamos nos dimos cuenta de que no nos importan más. Por eso al cabo de unas semanas me di cuenta de que todos los nombres que se me ocurrieron eran imprecisos. Y cuando ya había pasado un mes aún no había encontrado ningún mote que le sentara bien, ni al caballo ni tampoco a mi corazón. Fue entonces que me di cuenta de lo que pasaba: en lo más hondo de mi alma no quería ponerle nombre, ya que Portos y Áramis no estaban más.

Había aprendido a amar a aquellos primeros caballos con toda mi alma. Incluso cuando ya no estuvieron en el abrevadero yo vivía su ausencia con una melancolía poética. Los gestos de amor que me manifestaban, las primeras miradas.... el galope manso con el que Portos vino a recibirme el primer día, o las veces que salió del agua con el único fin de acercarse cuanto pudiera hasta la alambrada de espino tan solo para vernos más cerca. La ansiedad con la que dormía pensando en ellos, o la expectativa que iba sintiendo cuando me aproximaba al estanque.


Por eso no pude ponerle nombre al nuevo corcel. Sentí que si así lo hacía estaba traicionando la memoria de mis amados Portos y Áramis. Nunca más volví a verlos. Y aunque ya pasó casi un año aún le guardo resentimiento al camino, la carretera de Carbajosa.


Semejante sentimiento me da cuando el nuevo amor se aproxima. En ningún caso son experiencias repletas de empalagosos oxímorons, cuando sus ojos me alcanzan no tengo miedo a perderlos como me sucedía al mirarte. Caleidoscopio. La vulnerabilidad poseyó a mi organismo cada vez que estuve cerquita tuyo, esperando cualquier reacción por tu parte, por pequeña que fuese. Cuando cantabas algo para celebrar nuestra cercanía, o acaso mirabas hacia otro lado para que no se perciba el enamoramiento en tus ojos. Las veces que fui a buscarte, las veces que no lo he hecho. Entrar cada día a la biblioteca esperando que tu mirada me diera la bienvenida, esconder una espiga de trigo entre los libros cada 2 del mes, el equivocado número en que yo suponía la fecha en que volví a verte. Eras el centro de mis acciones, eras el centro de mis minutos y el de mi psicología. Las soledades de mi vida se han convertido en ti. Lo único que perdura.



















































FINAL DEL DIARIO DE RUMMENIGGE 




































lunes, 7 de septiembre de 2020

A la espera de alguna señal divina esta tarde he suspirado tu nombre


Martes 23.40hs_La lluvia y los días de frío continúan con el odioso veto a los pueblos de la Armuña. Por la ciudad de Salamanca también suceden algunas cosas mágicas. En el autobús número 13, esta mañana viajé con una chica con quien empecé a hablar por que al principio me pareció que eras tú. Aunque no he tenido la inspiración de los pueblos, esta tarde tuve un pensamiento que no me quiero olvidar:


Una etapa se termina y otra comienza cuando

nos dejamos de resistir a ver las cosas tal cual son.



Domingo 22hs_Lo podaré en Santa Cecilia, así el 22 de noviembre significará algo para él también. Y yo tendré un motivo más para celebrar en esa fecha especial. Gracias a mi padre hoy comenzó la solución de otro problema: a veces una mala noticia puede llegar a ser la motivación necesaria para remediar los problemas que veníamos arrastrando. Algo así pasó con mis vecinitos estudiantiles. Gracias al bullicio de los chicos de arriba estoy aprendiendo a amar las imperfecciones de mi prójimo. ¡Cuánto más fácil es ahora comprenderte y tolerarte a ti, Mireia!

A veces pasan días y días sin que me encuentre con la señal de tu nombre. A la espera de alguna señal divina esta tarde he suspirado tu nombre. La petuña no para de darme flores. Y dos yuyitos le germinaron alrededor. En la maceta le puse una piedra de cuarzo que no recuerdo de qué pueblo és. Pobre papá. Se presta listo a pagar una deuda a mi nombre con tal de no perder una ayuda del alquiler. Parece que los chicos de al lado se cortan más al hablar de noche. Los problemas que fui incluyendo en mis rezos no tan deprisa como me hubiera gustado pero se fueron solucionando todos. Pero en mis penas se continúa arrastrando la duradera infelicidad de no poder estar a tu lado.

Parece que mañana amanecerá con neblina aunque sin una gota de lluvia. Con seguridad podré viajar hasta los pueblos de la Armuña. Será un pastel sin guinda, pues en el viaje faltarán Portos y Áramis. Todavía perdura la emoción de haberte dado en mano los textos de Rummenigge. ¿Qué habrás hecho con esos archivos? ¿Los habrás visto ya? ¿O te habrá frenado el respeto que tienes por tu pareja?

Mates 22hs_A pesar de que hoy tampoco ha llovido, algo me acobardó y tampoco fui hasta la Armuña. Las nubes altas de la neblina interpretaban la simulación de un cielo nublado. Tampoco el color del día era una gran motivación para salir. Contrariamente a aquella apariencia de peligrosidad muchas cosas se han aclarado en mi corazón desde que fui defraudado por quien te detractaba. Esa es la resumida historia de cómo me decidí a darte los textos de Rummenigge en la mano. Y desde que te di los textos es como si hubiera recuperado algún algo en mi esperanza de esperarte.

Los ruidos y gritos de los vecinos ya exceden los límites de la tolerancia. Parece que la planta de la petuña tendrá flores todo el año. Estos son días de mucho frío y aún tiene dos pimpollos que aguardan por germinar.

Miércoles 23hs_Los almendros siempre preciosos. A renacido lo acompaña un yuyito y una piedra de que traje de Fuentesaúco, lo mismo que a la petuña. Albur tiene un yuyito también, apoyo su maceta verde manzana sobre una tapa de 10 Cds, para que no deje una aureola de marca en el cristal del escritorio. Al pie de la maceta donde ruedan 5 o 6 perlas artificiales. Una parte de su hojaje está amarillo, el resto de un verde igual al de la maceta. A renacido ya no le quedan muchos días sin podar: el jueves que viene lo cortaré. Coincide también la fecha de cumpleaños de tu compañera, para quien estoy preparando una carta, pero una haraganería doméstica impide que finalice. ¿Qué harías tú si la vieras? ¿Vendrás a buscarme tal como lo hiciste el año pasado? Esta mañana aproveché las nubes altas de para viajar a La Mata. Bajo la niebla vi volando a un milano. Fotografié unos olivos nuevos, las ruinas de Mozodiel y la carretera que se difuminaba a 150mts. Al volver fui hasta el Borgoña, donde me reencontré con viejos amigos.






martes, 1 de septiembre de 2020

Hay días en que las relaciones no fluyen como los ríos


Lunes 22hs_Recurro a este papel para sentirlo como una especie de refugio, una protección temporal de la inongruencia del mundo en donde vivimos. Hoy ha sucedido algo que llamó mi atención poderosamente. En el desovillado de esta experiencia la punta de la madeja comenzó ayer a la noche, con el regreso de mi vecino, luego de haberse ido de puente y dejarme descansar durante 7 horas seguidas por al menos una semana entera. En lugar de corregir cada sonido que se escuchaba al otro lado de la pared de mi cuarto, pensé en que cada vez que oyera un sonido fuera de lugar, vería la manera de ofrecer la otra mejilla. Lo mismo fue con el recuerdo de tus imaginadas insolencias. En lugar de corregirte pensaría interiormente la forma de entregarte mi corazón al desnudo. Esto me concedería la siguiente ventaja: inmediatamente después de este pensamiento, experimenté una tranquilidad en mi mente que me devolvió la esperanza de poder conciliar el sueño nuevamente, cosa que no me concedió ningún pensamiento de disputa.

Martes 22hs_A renacido le queda un día menos para seguir creciendo para arriba. A mediados de noviembre lo podaré para que crezca solamente por las ramas. Los yuyos en las macetas continúan creciendo. Los vecinitos vociferan cada tantos minutos. Poniendo la otra mejilla se hace más llevadero todo suplicio. Entre otras cosas familiares, hace 2 días que no voy hasta los pueblos de la Armuña. Mañana, aunque escampe, no sé si viajaré. He de visitar Hacienda para arreglar unos asuntos.

Miércoles 21.30hs_Esta tarde hacía lindo tiempo en la ciudad de Salamanca. En estos días de frío es muy raro que haya soleadas como la de hoy. Decidí entonces ir a La Mata, pero los caballos no habían vuelto al abrevadero. Serán, supongo, 4 meses sin verlos. La energía del viaje será práctica reserva de ejercicio para dos o tres días más. Creo que fue gracias a la liviandad de la bici de carretera que me aventuré hasta Palencia y regresé a Salamanca por Pedrosillo, allí hay una fuente de aguas frescas en donde siempre lleno de agua la botellla de plástico que va en la bici. Cuando dejó atrás Carbajosa soy como Frodo cuando sale de la Comarca. Vi cabras negras y ya en La Vellés al sabio sol inmiscuyéndose entre las nubes de una tormenta que no mojó por milagro. Remató la tormenta con una garúa respetable, cuando iba por Castellanos. Al volver a casa me aventuré un poco más y entonces fui a buscarte a la biblioteca. A último momento, te entregué la espiga en mano con los textos de Rummenigge. Sin embargo, no mostraste el cómplice contento con el que otros días me recibes. Al contrario, hiciste una pregunta al respecto como si supieras de mi disimulo y quisieras ponerme en jaque. Hay días en que las relaciones no fluyen como los ríos. Igual que hace 2 años hoy me queda la vaga consolación de haber cumplido con el adúltero cometido de entregarte esta vez en mano los variados textos que te fui dedicando a lo largo de estos 3 años y medio. Un antes y un después.

Jueves 23hs_Antes de ir a la cama entré las macetas para que los almendros pasen la noche aquí. Albur también tiene un yuyito. Para no oír el barullo que hacen los estudiantes me puse los cascos con Radio Clásica. Aunque ellos se llevan mi atención por algunas líneas, voy hacia el próximo punto para escribir de ti. ¿Y si fuera cierto? ¿Si ya hubieras leído los textos que te di ayer? Tras la música de Hans Zimmer, la gritería de los chicos llega a mi cuarto como un murmullo. Albur, renacido y milagrosa, quietos ahí encima del escritorio. Milagrosa tiene 5 flores blancas y dos pimpollos qué aún están por abrir. En ella muchas hojas se han marchitado. Arriba de la cómoda de fantasía el reflejo de la luz Tesla brilla sobre la superficie convexa. Y los vecinos de arriba golpean el piso como Sheldon golpeando la puerta de lo de Penny. Ayer al dormirme sólo pedí que hayas recibido bien los textos que te dejé. Será que el olvido ha trabajado bien la depuración de mi dolor, pero por momentos sueño con que sea posible tu llegada a mi vida.







viernes, 28 de agosto de 2020

Parecen los pañuelos de las madres de Plaza de Mayo


Sábaso 21hs_Hace 2 días que viajo hasta La Mata. Pero cuando llego al abrevadero ya no están Portos ni Áramis. Los echo en falta. También hoy me he dado cuenta de que cada vez que evoco tu imagen fomento en mis circunstancias diversas casualidades que no son tú, pero relacionadas de alguna forma contigo. Por ejemplo, esta tarde empecé a extrañarte y de inmediato leí tu nombre en un nick. Dentro de 10 días cercenaré la copa de renacido. Ya no observaré de su parte más estirones imprevistos al cielo raso. De albur no te comento muchas cosas, salvo de su presencia leal, de su metabolismo confiable. A excepción de su crecimiento formal y previsible o su mera rama creciendo en ángulo agudo, no encuentro en él detalles que me maravillen. Quizá lo podé muy pronto. Pero será un hermoso bon-sai. También estoy preocupado porque los chicos de al lado no hacen ruido desde hace 10 días. Temo estar acostumbrándome a tanta tranquilidad porque sé que un día de estos volverán a la carga.

Domingo 21.30hs_En 2 o 3 yuyos se manifiesta la fecundidad de la tierra de la petuña. Lo mismo es en la maceta de renacido, así como en la del pequeño albur. A lo mejor son los resultados del agua mineral con la que los riego todos los días. O que en invierno los cuido del frío que hay durante las noches... y en el verano durante el calor del día. La petuña también tiene 5 flores desproporcionadamente enormes de acuerdo al tamaño de la plantita. Parecen los pañuelos de las madres de Plaza de Mayo.

En mi paso diario por el Chevalier hice un amigo nuevo. Gregorio tiene 89 años y creció en Parada de Rubiales. Conoce bien los pueblos de la Armuña. Cada mañana le comento de mis viajes y él me comenta de sus memorias allí; lleva escribiéndolas hace mucho tiempo. Le exhorto a que autopublique un libro. Es como los caballos, cuando paso días sin verlo comienzo a echarle de menos. Hoy me enseñó que dentro de la cáscara negra está la almendra, y abriéndola está el almendruco. Dijo también que los caballos ya no están tanto porque se vino el invierno, y los dueños los entran en el establo para que no sufran el frío. Hoy me he acordado mucho de ti, probablemente en la semana os haga una visita. Pienso si alguna vez te preguntarás si este gentil vuelve a la biblioteca porque quiere mirarte otra vez a los ojos.







jueves, 20 de agosto de 2020

Esta mañana los dos almendros salieron a la ventana y se mojaron con el agua de la llovizna por primera vez en el otoño




Sábado 21.50hs_Esta mañana los dos almendros salieron a la ventana y se mojaron con el agua de la llovizna por primera vez en el otoño. Después de tomar un café el cielo de Salamanca comenzó a abrirse de entre nube y nube. Y aunque temía porque lloviera, igual me fui a la carretera de Carrbajosa para ver hasta dónde podía llegar. Pensé en volver cuando por fin llegué a Monterrubio, pero la añoranza de ver a Portos y a Áramis logró que me aventurara 3km más. Desde la ermita de nuestra Señora del Viso, podía verse la borrosa tormenta cayendo en Pajares de la Laguna. Un minuto más adelante, donde a finales de agosto envejecen los sorprendentes campos de girasol, cayó un granizo de nada. Creí entonces que regresaría, pero en ese instante me di cuenta de algo que me alegró: el granizo estorba pero no moja mucho. Y continué hasta el abrevadero, donde Portos me dio la bienvenida acercándose a mí. Varias veces pienso en ti mientras dura el camino. Quisiera que algún día pudieras ver las hermosuras de la carretera conmigo.

Domingo 21.30hs_Aunque amaneció con sol la ola de frío reculó mi valentía y en vez de ir hasta La Mata fui al Chevalier a tomar un café. Pido también agua y hielo, para seguir gorroneando el wifi cuando ya se me terminó el café con leche. Jóse lo sirve grande, y siempre me da dos churros, calculo que medio viejos. Pero ya conoces el dicho: a caballo regalado... Pude mandar los archivos participantes al concurso de Seix Barrial. Tomé un café con mi amigo Gregorio, nonagenario que creció en Parada de Rubiales. Él me contó que antes de ser carretera de Valladolid, se llamaba de Peñafiel. Gregorio tiene una manera interesante de contar las cosas. A mí, claro, me interesa muy poco, pero sus palabras continúan orientando mi personalidad hacia la paciencia. A estas horas, el cuarto en donde me pongo a escribirte se llena con los vozarrones escandalosos de mis vecinos. Es incómodo escribirte así. Hoy compré tierra y un cuenco para plantar a los almendros que cogí en Fuentesaúco.

Lunes 21.40hs_Las hojas de renacido se mantienen verdosas durante todo el año. Sin embargo, en su primer otoño, se habían puesto totalmente doradas. Parecía un árbol de otra especie, con ese marrón oscuro como las hojas de los ciruelos. A lo largo de estos 3 años planté almendros que no han nacido. Sin embargo, de la misma camada de semillas de Fuentesaúco, regalé a tres personas distintas a quienes le germinaron. Pero en mi casa aún no han nacido. Sí en cambio crecieron las primeras que sembré, cogidas de una pequeña almendrada que echaba sombras sobre la avda. Virgen de la Vega. Otros 4 de mis almendros son vástagos de aquellos árboles, cuando todavía estaban en flor, sólo que ellos nacían junto a la carretera de Babilafuente. Al poco tiempo de nacer tantos acabé dándome cuenta de que cuando uno los planta con ilusión les da fuerza para que prosperen. A renacido le ha crecido un yuyo muy largo... y la petuña ya tiene 3. También decirte que esta mañana aproveché el día de sol para viajar a La Mata. Cuando llego a Villares de la Reina recién me doy cuenta que aún faltan 8 km más para verlos a mis amigos, Portos y Áramis. Así de pronto el viaje cobra un sentido romántico.

En efecto, antes de llegar al cementerio de paredes blancas, allí están pastando los dos caballos. Ya no me parece raro ver cómo se acercan al alambrado para dejarse fotografiar. Portos levanta el cuello y me mira mientras sigue masticando el pasto. Pero ambos me miran cuando me voy y cuando paso volviendo. La carretera está impresionante, hay cúmulos de nubes blancas con contornos brillantes, en los que se refleja la luz del sol.





lunes, 17 de agosto de 2020

Se ve que existe una tolerancia providencial que hasta cierto punto es permisiva con nuestro instinto


Jueves 21.30hs_Ya no asocio a tu nombre con el sentimiento de victimización que sentía cuando me lamentaba por no estar a tu lado. En el departamento de al lado todo parece tranquilo, aunque sé que próxima la medianoche comenzará el estúpido alboroto. Éstos son como los hermanos de Droopy, en la casita de paja y madera. He trazado los planos de un paciente venganza tal como se lo hice a Roberto, que al cabo de un tiempo me pasaba por al lado y le decía touchè. Pues así a los capullitos esos, que si les llegan a poner una multa un día me van a pasar por al lado y les voy a decir “Estoy estudiando”.

Viernes 22hs_Aunque traté de evitarlo ayer vino la policía. Como se mezclaron los ruidos con el de arriba no pudieron ponerles multa. Pero hubiera dado un penique por verles la cara cuando abrieron la puerta y se encontraron con que era la policía Local. Hoy al volver de la compra me crucé con uno de ellos, quien amablemente me pidió de hablar. Me quiso convencer de que yo era el problemático, que no podía ser etc, etc, etc... Pero más allá de todo esto, hoy a la tarde meditando en lo ocurrido me he dado cuenta de que Dios ejerce justicia sabiamente. Los ruidos de dos departamentos se mezclaron; al no poder poner multa a nadie mi consciencia quedó tranquila. No paraba de recordar lo que había escrito Pablo, en la epístola a los efesos: Quien busca justicia en la ley ha roto a Cristo. ¿Qué sucede con nuestro espíritu cuando abandonamos el esforzado camino de la fe y optamos por los pragmáticos artículos de la legalidad? ¿Acaso no cambia también el estilo de nuestras circunstancias? Se ve que existe una tolerancia providencial que hasta cierto punto es permisiva con nuestro instinto. Seguimos bajo Su tutela porque no nos tiene en cuenta muchos de nuestros pecadillos. Aunque seamos de pensar lujuriosamente, continuamos sintiéndonos afortunados. Y solamente esperamos que cosas buenas nos pasen. No olvidemos lo escrito en la segunda epístola a los corintios:



Feliz el hombre a quien Dios no le tiene en cuenta u pecado.

Y también:

Dios justifica al hombre según su fe.



Sábado 22.30hs_Decía ayer que Dios es sabio a la hora de impartir justicia. La policía no puso multas, pero en sus advertencias consiguieron que los chicos de al lado no celebraran más reuniones. Sin embargo las chicas de arriba tienen menos cuidado que ellos. Hablan entre ellas, mueven los muebles y se ríen de vez en cuando. Si es que hoy les está permitido el ruido por ser fin e semana, me veo venir encima la trasnoche de nervios. Vamos a ver qué pasa un rato más adelante, cuando empiecen a llegar amigos y esas cosas. Tengo bastante miedo de que se les haya pasado el susto del otro día y ahora empiecen a mover muebles, a chillar y a las risotadas. Ayer no hicieron nada de ruido, ni uno ni otro. Pero hoy se ve que se lo permiten ambos. Es curioso, me di cuenta que sólo pienso en ti con algo de esfuerzo.





martes, 11 de agosto de 2020

Es como si el mal siempre permaneciera


Lunes 21.30hs_Aparentemente todo pronostica una noche de buen sueño. Hace dos días que no voy hasta La Mata. Los caballos son lo que más extraño del recorrido. Ellos alegran la espera de llegar a los pueblos. Hoy a la tarde casi fui a verte, sin embargo la ilusa esperanza de que la vida me sorprendiera con algún encuentro milagroso hizo que fuera por otros sitios más inesperados. Ayer tuve una bronca con los estudiantes de al lado, puesto que no me dejaban dormir. Ahora son las 10 de la noche y parece que hicieran barullo adrede. Es una pena, con sus ruidos sabotean la mejor hora para escribirte. Por otro lado, los almendros se tomaron un respiro del frío y me acompañan aquí en la pieza. Dormirán aquí, batallando a los demonios del ambiente con su oxigenación ligera. Al lado todo parece tranquilo, aunque conociendo a la juventud tengo un poco de miedo de que en cualquier momento comiencen los vozarrones. Con ellos parece que hubiera una chica también. Y para colmo de males se ha traído con ella un perro ladrón. En fin, todo es un desastre. Sólo los almendros manifiestan una excitante belleza natural. Renacido, tiene las hojas verde manzana. Es curioso, cuando mi hermana partió se fue con ella el sonido a mar. Y justo cuando pude dormir tranquilo empezaron estos chicos con los ruidos de noche. Como si este mal siempre permaneciera.

Martes 21.40hs_Preparándome para la batalla: esta mañana avisé en la comunidad sobre los ruidos del piso de al lado. Quedaron que se lo comunicarían a la dueña. Sin embargo ya son casi las 10 y se oyen los voceríos al otro lado de la pared. Así que hoy calculo tampoco dormiré bien. Aparentemente, el móvil sin crédito puede comunicarse con el 112. Hay gente, pero la chica de todos los días parece faltar. Tengo miedo de lo que pueda suceder si llamo a la policía, ya que siempre recuerdo las palabras de San Pablo Apóstol:



Quien busca justicia en la ley ha roto a Cristo.



Si me embarco en una cruzada por el camino de la legalidad, ¿qué pasará con mi espíritu? Sin embargo mi perseverancia en la oración se ha topado con una repetición tenaz de griteríos adolescentes y carcajadas grotescas que podrían despertarme. Despertar a cualquiera, vamos. Por lo demás, la meteorología auspicia para mañana un miércoles despejado. Si es así, iré hasta La Mata seguramente. ¿Los veré a Portos y Aramís?

Miércoles 22hs_Milagrosamente, pude hablar con la dueña y los chicos de al lado cuando llegué a casa esta tarde. Prometieron muchas cosas, pero habrá que ver. Por ahora no se oye mucho ruido, tan solo el murmullo de un diálogo entre amigotes, tan solo la puerta del pasillo que hace un estruendo al cerrarse. Aunque están más tranquilos que otros días, veremos qué sucede luego de las 12.

Entre otras cosas hoy fui hasta la Torrente Ballester esperando cruzarme contigo, pero nada más estaba él. Los almendros están blancuzcos, Renacido tiene el color de sus hojas verde lechoso; en la otra esquina, albur y su única rama reposan en silencio, tiene un montón de hojas amarillas. Los tres vasitos de té con limón se constelacionizan sobre el escritorio obscuro. Solamente me falta tu mirada de caleidoscopio, y esta habitación sería poéticamente perfecta.







jueves, 23 de julio de 2020

Era como el recuerdo de las Navidades en donde protagonizamos un sainetón





Miércoles 21.30hs_La continua aunque tranquilizadora ausencia de mi hermana me hizo entender finalmente que se ha marchado de la casa. Ahora nuestras ocupaciones se desarrollan en una atmósfera de tranquilidad, camaradería y -porqué no- buena fe. Así que, las cosas que intente de ahora en adelante no padecerán la maldición de vivir en un ambiente disfuncional. Todo lo que he intentado hasta hoy era como el recuerdo de las Navidades en donde protagonizamos un sainetón.
Sábado 22hs_Unos días después vuelvo al recuerdo devaluado de tu cara para terminar aceptando como un salario miserable que nos hemos dejado de querer. Los esfuerzos de ir tras tus miradas se han ido convirtiendo en un desgaste que no tuvo la recompensa de tu cariño. Los almendros están verdes, mi pluma ya no trata de endilgarles adjetivos que los magnifiquen. Las magnolias están blancas, el agua mineral siempre translúcida... La tierra de las macetas será para siempre negra, y nada más.
Domingo 17.20hs_¿Qué propósito tiene el estudio de la Escritura? ¿Qué más es digno para contarte? Es sorprendente ver que de nuevo estoy en la espera de encontrarme con tu nombre en cualquier sitio para tomarlo como una enfermiza excusa e ir a buscarte esta semana. Pido al Padre Celestial para que seas feliz con tu pareja. Los almendros son mi compañía. Hoy le maté una araña blancuzca a Renacido. Desde hacía una semana vivía en él. Entre sus hojas pronunciadamente elípticas dejó tres o cuatro hilitos.
Desde que retomé la lectura de los Evangelios en mi vida cotidiana han sucedido varias coincidencias afortunadas que se podrían interpretar como milagros. La partida de mi hermana de nuestro hogar desencadenó cambios y oportunidades benignas. El estrés que nos causaban sus malos modos ha parado de crecer. Ahora los que quedamos somos de respetarnos con muchísima justicia. Mamá ya no revuelve tanto la casa ni lo trata mal a papá. Por el contrario, los oigo entrando a la casa de Candelario mientras bromean entre los dos. Mamá nos trata con mucha dulzura y sus nervios se han reducido.
Martes 2 de octubre, 2018_Hoy he sentido melancolía por lo que solía hacer en días 2 cuando aún te amaba terriblemente. Con la esperanza de que iba a recibir una respuesta positiva de ti, por ejemplo el acercamiento de tus ojos, desde este mediodía he comenzado a sentir la dulce presión por ir a buscarte, tal y como solía hacerlo antaño. Hoy recordé cómo una vez al mes salía a la calle sintiendo la seguridad de que la fecha iba a ser un buen augurio que anunciaba la providencial coincidencia de cruzarme contigo. Albur ya ha sido vigilante testigo de cuatro 2 de agosto, fecha en la que equivocadamente recordada el día en que te volví a ver. ¡Hubo tantos días 2! En cada uno de ellos he querido transmitirte los pensamientos de cuánto te amaba... Y cuánta pasión sentí por ti.
Jueves 22hs_Cuando es de noche los almendros parecen estar dormidos. Continúo aprendiendo los escondidos secretos de la plegaria. Al notar que todo es posible pienso en cuál de ellas voy a incluir tu nombre. Esta tarde viajé hasta la Torrente y finalmente grabé el disco con los cuadernos de Rummenigge. ¿Cómo sabré si llegó el momento de dartelós?



4 de octubre, 2018








viernes, 17 de julio de 2020

Del Big-bang al gran desgarramiento, dulce calvario que elegí por motus propio



9 de septiembre_En un billón de billones de billones de billones de billones de años, nuestro universo se habrá convertido en un espacio frío, infinito y obscuro, en donde incluso los agujeros negros se desintegrarán, debido al incesante estiramiento del espacio y la materia. Pero eso será en un número mayor de años que el número de átomos que componen el mundo. Semejante a ese proceso universal, el amor que sentí por ti se ha ido enfriando y obscureciendo, conforme se dilataba el encuentro con tus miradas. Con el paso de los meses, la ausencia de tus palabras curó mi inteligencia del empalagoso raciocinio de pensarte.
Hoy fuera de casa tan solo han sucedido cosas buenas. El viaje a La Mata dejó el sincero legado de unas hermosas fotografías de nubes blancas. Luego, en la rotonda de la Glorieta, saludé valientemente a una profesora con quien tengo la costumbre hablar un minuto o dos de vez en cuando. Más tarde, crucé dos o tres palabras con una mujer, quien se hizo dueña repentina de todos los pensamientos de mi líbido. Por la noche continué llenando el 7º cuaderno de Rummenigge, entonces tuve una revelación: mi hermana no volverá a vivir aquí.
11 de septiembre, 22hs_Como una especie de agradecimiento o tributo a esa evolución que comentaba al principio, es que me siento en condiciones emocionales de cambiar el método de mi escritura. Si alguna vez encuentras este cuaderno, a partir de aquí ya no verás en él frases tristonas o que me fuercen a conquistar tu amor. Puesto que también mis ilusiones han cambiado. Aquella enfermedad a la que he llamado amor y de buen grado he aceptado sufrir, ya no corrompe tanto mis intestinos. Dulce calvario que elegí por motus propio. Oraciones libres que no tengan como fin tocar el alma de ninguna, a través de florituras o la sublimación de mis sentimientos. A partir de aquí, realidad y nada más.
Miércoles 12, 21hs_Finalmente el día se va terminando con el recuerdo de las broncas acentuadas. Hoy me ensañé con una cajera que cada vez que me cobraba parecía esmerarse por hacer algo que me moleste. Cuando llamé a la encargada, la pobre casi se pone a llorar. En este mundo no deberían pasar tantas cosas. La vida parece programada para que entre unos y otros se caguen encima de los derechos de los demás. O también para que se burlen a piaccere de lo que no está bien visto en los códigos sociales de la mediocridad. La desconsideración es quien gobierna el trato entre los integrantes de una familia. Yo también tengo lo mío: hoy a la tarde sufrí la cándida patología de querer oír tu nombre. Al no complacer Dios mi capricho quizá me fui poniendo histérico.
Jueves 21.45hs_Mañana tenía pensado acercarme hasta la biblioteca, pero finalmente preferiría quedarme con el recuerdo de la última vez que vi tu cara. Después de todo, ¿qué pinto ahí? He decidido explorar nuevos horizontes, empezar a vestirme como Dios manda (o lo mejor que pueda) y salir a la sociedad convertido en el anzuelo que tal vez muerda un nuevo amor. No era miedo al compromiso, sino sentirme responsable de una persona cuando no me correspondía hacerlo. Si acaso mi amor por ti fue verdadero, y el enamoramiento me hacía suponer que alguna vez estemos juntos, ya el destino se encargará de encontrarnos ocasión si acaso en un futuro cada uno de nosotros está listo para el otro.
Lunes 22hs_El rocío violento repiquetea en la persiana confeccionada con distintas aleaciones de plásticos. La temperatura del cuarto es óptima para descansar esta noche. La Salamanca seminublada alimentó toda esta tarde una atmósfera apacible para estos días de finales de verano. Esta mañana he tomado un merecido descanso de la Macario. Algunas veces solemos interrumpir nuestra rutina por unos días para retomar las tareas con más fuerza. Hice lo que nunca: me quedé en casa todo el día. Tampoco uno puede evitar por completo pensar en aquellas cosas a las que les hemos cogido aprecio. Por eso pensé en ti de cuando en cuando. Las primeras coincidencias de esta mañana trajeron a mis horas la aparición de tu nombre. Después de tanto tiempo hoy me pregunto si valdrá la pena continuar hacinando cada letra que te escribo. De todas formas ayer terminé de recopilar los textos que resultaron más aceptables luego de estos 4 años de escritura. Aprovecharé alguna mirada tuya en la que note el amor que alguna vez me han profesado tus ojos. Y entonces me acercaré hasta ti para dártelas en mano.
Sábado 22 de septiembre (Galicinio)_Nunca más oí cantar al gallo. Ayer por la tarde fui hasta la biblioteca en busca de tu mirada. Tuve un día maravilloso, y me sentí destinado a que se completara mi felicidad, en un círculo de coincidencias afortunadas, al encontrarme nuevamente con tus ojos. Sin embargo no fue así. Me fui del lugar inventando una nueva preocupación. Como tampoco lo vi a él temí que ustedes hubieran hecho coincidir su cómodos horarios de trabajo para que así de ahora en más pudieran entrar y salir juntos. Entonces, si sus turnos coincidieran también en la Torrente, tus miradas serían más infrecuentes, pues la presencia del hombre que hoy está contigo celaría el encuentro de nuestros ojos.






Le pertenezco


viernes, 3 de julio de 2020

Hay palabras que se recuerdan desde que uno las oye por primera vez



Sábado, medianoche_4 flores blancas orlan la plantita de la petuña que vive en el plato de Bob Esponja. Muchas veces me he preguntado cuál sería el misterioso propósito de tu reaparición en mi vida. Finalmente, el resultado de todos estos caminos andados, que de una forma u otra te han involucrado en sus recorridos, acabaron reencontrándome con la relectura del Nuevo Testamento. Y como una conclusión por segunda vez meditada de esta fortuita relectura, hoy me descubro incorporando en mis diálogos mentales una actitud más cristiana y tranquilizadora, obteniendo como premio un sentimiento de armonía al que podría llamarse paz. Hoy para mí el Reino de los Cielos es una actitud misericordiosa ante toda maldad que pudiera advenir en nuestra vida. Como colación de esta tranquilidad he vivido la aventura de presenciar pequeños milagros todos los días así como también grandes, pero esparcidos en días fortuitos del año. El primero es por supuesto el ferviente reencuentro con tus ojos. Pensé que nunca más iba a notar interés en tu mirada. Pero ha sucedido algo, ellos fortalecen la fe correcta en mi corazón. Y no ha sido coincidencia, tiene sentido que cambie nuestro mundo cuando elegimos otra manera de pensar.
Lunes, 10 de la noche_Aquí de nuevo, mi bien, en compañía de los almendros y la otra plantita más. Sobre la conocida Biblia, una bolsa de chocolatines blancos augura una soledad endulzada con respetables dosis de glucosa, para otra repetida función en la hemeroteca de mis películas favoritas. Aún me encuentro a la espera de nuevas señales divinas que me alienten a ir en tu búsqueda nuevamente. Pero, como dijo el poeta, sólo obtuve como respuesta oscuridad y nada más.
Martes, 22hs_El día fuera de casa empezó a las 9 y 9 am, cuando partí derechito a La Mata de la Armuña. En el ida y vuelta del recorrido se verificó por sí mismo el buen arreglo de un pinchazo que ayer casi más me tira sobre el asfalto negro de Torres Villarroel. Saqué algunas fotos a los caballos de siempre, de los álamos blancos volviendo por la carretera del Helmántico. Cuando regresé a casa papá tenía medio preparado un sainete ya que por momentos le sale la Pepita que tiene adentro. Mi abuela se llamaba Pepita. Casi no tengo recuerdos de ella, únicamente sus abultadas tetas caídas y los kilombos que preparaban ella, papá y mamá. Mamá era la que la buscaba siempre, supongo que por sus putos celos al verla quererlo a papá. Claro, mamá después le echaba la culpa a ella. Decía me roba las cucharitas, o alguna excusa así para no quererla y que tenga que irse de casa. Entonces, cada vez que alguien de la familia levantaba la voz o montaba el pollo, mi hermana nos decía que éramos unos pepitos. Y así nos quedó el uso coloquial en nuestra familia, cuando vemos a algún sainetero decimos que es un Pepito. ¡Calláte pepito! Me decía mi hermana cuando no tenía ganas de discutir.
Por la tarde aprendí dos palabras, galicinio y arrebol. No la encontré en Google. Para memorizar galicinio, tuve que leerme toda la Ga hasta que la encontré en un tomo de diccionario antiguo que había en casa. Hay palabras que se recuerdan desde que uno las oye por primera vez. Como cuando supe tu nombre, que nunca más lo olvidé.







martes, 28 de enero de 2020

La aceptable escritura del itinerario de nuestro destino








Jueves 22hs_En España ahora hay luz a las 10 de la noche. Este mediodía caminé bajo el sol de la plaza Vidal. Iba a la pequeña biblioteca y casi muero de un síncope creyendo que se trataba de ti el cuerpo de una mujer de tu estatura y con el cabello del largo tuyo. Pero solamente se trató de una breve recaída del enamoramiento que aún siento por ti. Unas 2 horas más tarde entré a bar y tu nombre no demoró en hacerse oír cuando en la televisión pasaron una entrevista. Me hace una tonta e inmensa ilusión coincidir con las pronunciaciones de tu nombre en los sitios menos esperados. Cuando nos cruzábamos a diario lo escuchaba en todo sitio y permanentemente, pensaba que aquella sensible coincidencia se debía a que tú y yo echábamos de menos el mirarnos a los ojos.
Viernes 22hs_El útil aroma de los perfumes de Saphir masculiniza los instantes pretéritos al anochecer subtormesino. Los dos almendros continúan con su delicado, suntuoso, espontáneo y silencioso pose, igual que si fueran musitadas Giocondas posando para la vasta soledad y para mí, su taciturno Da Vincci. Su coqueto porte natural, los libros de la Torrente o el préstamo de la acogedora biblioteca del barrio Vidal... El portalápices amoroso y en él los polvorientos útiles de la escuela que aguardan para brindarme su didáctica labor. Todo está donde siempre y debe.
Finalmente, hoy no oí tu nombre en ningún lado. Hubo algunos momentos en que eché de menos aquella enfermiza coincidencia, una dulce recaída en el paco de mi enamoramiento. Sin embargo algo ha cambiado en el mundo de mi corazón. Y así como así se terminó el deseo de tener sueños contigo, termino por darme cuenta de que cada vez que resurges en mi mente soy de acompañar tus imágenes con un sentimiento de lástima por mí mismo a causa del tiempo que perdí pensando en ti. Todos los pequeños y grandes objetivos que hemos perdido de vista parecerían ser reducidas corcheas que anotadas en la partitura de nuestros sueños colaboran a la composición de un objetivo principal, que es la aceptable escritura del itinerario de nuestro destino.
Martes 31 de julio, 21.30hs_Hoy fui hasta ti buscando rescatar la imagen de tu perfil y me encontré con tu mirada. La felicidad lo inunda todo cuando a través de tus ojos soy bendecido con el milagro de tu interés. Es entonces que el espíritu de tu amor me acompaña adondequiera impregnando el resucitado itinerario de mi mundo hasta la última de sus moléculas. Resucitó mi enamoramiento después de que tus miradas interrumpieran mis pasos por los pasillos de la biblioteca. Mañana seguramente serás mi primer pensamiento otra vez.



jueves, 5 de diciembre de 2019

Se me clava en los ojos como un espá




23 de febrero_ Cada vez que despierto aquí están siempre los 4 almendros aguardándome encima del escritorio fumé. De forma parecida, cada vez que despierto tu carita de caleidoscopio es la primera imagen de mis pensamientos desde que volvimos a mirarnos.
Estoy a punto de iniciar la gran aventura de un viaje a Alaejos, el primer pueblecito al entrar en la provincia de Valladolid. El pueblo de las dos torres. Tengo tanto miedo de quedarme en el camino, pinchar o sufrir algún otro percance. Serán muchos kilómetros para regresar andando. Pero las mañanas sin brisa hacen de estos días del año un clima propicio para viajar hasta ahí. Hace un momento asomé la cabeza por el ventiluz del aseo y en el cielo ocre de Salamanca figuraba una estrella, quiere decir que el cielo de la mañana estará escampado. Aunque no haya campos de colza, cielos como el de hoy son hermosos para fotografiar la almendrada en flor. Cogeré piedras de los pueblos que deje atrás y tu imagen me acompañará en el recuerdo y en el corazón.
Entre otras cosas, la relectura de los Evangelios recristianiza a mi corazón y autocorrige a mis pensamientos. Ello trae a colación pequeñas fortunas a mi vida que se podrían llamar “milagros”. Un llamado que trae el regreso de una persona a mi vida, o el anhelado regalo de una correspondencia de una escritora amiga. Como reza el I-Ching:


La auto-corrección forma una alianza con el cosmos.


Día siguiente_Hoy es un día de lluvia. El pronóstico de La Gaceta esta vez la acertó en el vaticinio de su desconfiable meteorología. Al no viajar hasta los pueblos, lo más probable es que me acerque hasta ustedes. Posiblemente te vea, aunque no tengo previsto ir hasta donde estás tú. Al no tenerte ya como la destinataria exclusiva de estas notas, no voy recopilando minuciosamente las aventurillas de mi día a día, por eso te cuento hoy que ayer viajé hasta La Mata. A colación de la hora de ejercicio, también fotografié al sol, los caminos, las nubes y a los milanos.
Papá mal que mal encuentra la forma de escaquease de las locuras de mami. Sé que no depende de mí, pero intento sufrir lo justo imaginando que se comportan como Dios manda. Papá es un hombre fuerte, soporta con cordial estoicismo la toxicidad e mamá. Ella nos fue sacando un poco las ganas de vivir a todos. Hasta hace poco tu imagen no me dejaba ver todo esto. Únicamente escribía de ti. Pero gracias a la distancia y al paso de los meses te he ido queriendo menos. Tal vez, gracias a esa impensada disminución, fue que tu imagen ya no se sobrepone a las realidades de mi vida. Claro que aún recuerdo las veces que me has ido a buscar, pero las recuerdo con un entusiasmo menor.
Albur se va poniendo tupido. Mamá no deja de estar poseída por fuerzas tristes. Se aprovecha de los momentos tranquilos para montar un sainete. Es una lástima que las hojas de este cuaderno se vayan completando con tanta pena.




miércoles, 4 de septiembre de 2019

Que pases un hermoso día




2 de junio, 5.40am_En la exhausta celebración de otro día 2 sin ti, el sencillo conjunto de hábitos de mi vida hace que me levante para escribirte cuando ya se termina la madrugada. Se extraña un poco la sana compañía de los preciosos almendros, que por ahora se quedaron en la ventana cerrada, para que así el aparatoso ingreso al cuarto no quebranta el místico climax del silencio en la habitación blanca. Inclusive dos libros de la Torrente, la habitación ha heredado las útiles pertenencias que tenía la habitación anterior, en paseo de los Nogales número 7, la casa en donde te conocí. Echo de menos las poéticas farolas del pintorezco parque de la Chinchibarra, asomarme por la ventana protegida a regar los almendros y pispear de paso a paseo de los Olivos a ver si no estabas tú.
22 hs_Todavía no se acaba el 2 de junio. Y aunque te extrañé mucho, te extrañé menos. Fuera de la habitación, la gente de esta casa continúa con sus grandes y pequeñas costumbres, sin enterarse de Bilderberg o el Grupo de los 27. Mamá canta un tango cuando se siente enamorada de mi papá. Luego, tal vez ella abra la escalera para revolver un poco la casa. El sonido a hojalata destartalada parece el hombre del Mago de Oz, que se tropieza en el camino amarillo. Los demás intentamos ignorarla cuando se pone así, claro, pero lo hacemos con culpa porque sabemos que sufre. Nos intoxica con su demencia, sólo justificada por el abuso de los medicamentos. Toda su vida se automedicó. Aunque en el fondo de mi corazón, aparece como otro argumento una frase que no recuerdo quién la escribió.




Todo dolor es la falta de nuestro amor.



En nuestra familia han coexistido siempre el amor y una cuota de alboroto.

Pero aquí en el cuarto, los dos almendros continúan haciéndome su afable compañía. El tronco de Albur, está cada vez más marrón, síntoma de que va madurando sanamente. Aunque no supe nada de ti, he pasado un día muy lindo. A la mañana me encontré con Juli, quien separa una hora por su semana para que nos tomemos un café. Después me fui a otro bar para usar el ordenador, pero el camarero hizo un gesto un poco bruto y me fui enseguida. Antes fui un poco más allá de Monterrubio de la Armuña, aprovechando el sol de la mañana para hacer un poco de ejercicio.




viernes, 28 de junio de 2019

Esta tarde volviste a mi recuerdo como si entre tú y yo nunca hubiera habido decepciones




26 de abril, 2018_Así, de sopetón, la mente de un hombre recupera el nombre de la mujer que quiso. Esta tarde volviste a mi recuerdo como si entre tú y yo nunca hubiera habido decepciones. Quizá un café o una comida opulenta pueden recuperar el fervor del enamoramiento que una vez sentí por ti. Quizás los días de no vernos han ido disolviendo en mi corazón la amargura de que hoy sea imposible estar contigo. E inconscientemente, en mi alma se fuera criando la esperanza de que ya no estés con él.
27 de abril, 21.30hs_Me pregunto si esto será así para toda la vida. Si algo es para siempre, ello sería el extrañamiento de ti, puesto que no mengua la intensidad de esta nostalgia cada vez que noto que no estás conmigo. Les he cogido cariño a los almendros, los entro a casa para que me hagan compañía mientras te escribo. Me pregunté si no serán señales, como la de las secuencias numéricas o la reiteración de coincidencias en donde otros pronuncian tu nombre. Pero desde hace una semana solamente me encuentro con personas que me hablan de la palabra de Dios.
29 de abril de 2018, 21.30hs_Oyendo el chisporroteo de la llovizna en la casa de Candelario, se asoma en mi corazón el deseo de ir a buscarte otra vez, al viejo barrio de Garrido Norte. Me retrae en este cuarto sin embargo la suposición certera del escaqueo de tu mirada. Sin rencores que nos hicieran sentir como una víctima, uno lamenta no haber perdonado antes las pequeñas insolencias de los prójimos más mediocres, para que así se hubiera dado la oportunidad de intercambiar solamente buena vibra entre tú y yo. Es preferible escribir acerca de la madera artificial del armario de Ikea, o de las plantas de almendro recién entrados, empapados a causa de la lluvia tormesina. Renacido lleva puesta una corona de brotes, en noviembre será cercenado para que no se vaya más en altura.






lunes, 27 de mayo de 2019

Como un fantasma aherrogado a las cadenas de su martirio



11 de marzo, 2018_La lluvia no volverá a ser lo mismo cuando me vaya. ¿Qué se verá por la ventana de Candelario, donde ahora está el respetuoso tanque de la afamada Chinchibarra? Las farolas nocturnas de Paseo de los Cerezos ya no se refractarán sobre las lentas procesionarias de los automóviles aparcados, ni en las precisas gotas frías de las lluvias de abril. Durante 3 años aguardé para cruzarme contigo mientras camino por ahí. Ahora puedo documentar que en estas dos semanas nuestros caminos se han cruzado para dar vida a inolvidables encrucijadas de expectantes romanticismos. Y te pones a cantar cuando estoy cerquita tuyo. Ya no será tan relevante si la ventana del cuarto está cerrada. Quizás enfrente pueda haber algún otro edificio, entonces la ventana de algún vecino despertará en mí una curiosidad vulgar. Pero nada de lo que viva será tan inspirador como haber estado cerca de ti. No fisgonearé por la ventana para ver si sales de trabajar. Ni voy a estar tan pendiente por si te cruzo en el carril bici de Paseo de los Olivos, o cuando salga de casa a comprar. Pero eso también significará algo, no existirá un sentido para salir a vivir. Nunca más regresaré a casa anticipándome a tus horarios, creyendo que nos podremos cruzar de nuevo.
14 de marzo, 21.15hs_¿Importa acaso cuántos años hace que te he conocido? Si Dios ya no se preocupa por enviarme señales con tu nombre para que se mantenga viva la esperanza de estarr junto a ti. Y si algún día vienes posiblemente será que te rechace en venganza del largo esperarte que un poco me ha desquiciado. Junto al amor, el barrio también se irá. El privilegio de la solemne Chinchibarra ingresando perpetuamente por la ventana, será vetado por el forzoso traslado. Se irán la biblioteca, y el sentimiento de temor de verte del brazo junto a otro hombre.
21 de marzo, 3.30pm_Entre los días del mes, ha comenzado la cuenta regresiva para una nueva mudanza. Junto a una nueva primavera, gracias al cambio de hogar comenzará una nueva etapa, en esta intrincada madeja de confección de sucesos. Intrincado o cornucopia: a veces siento que las creaciones literarias que se me vienen a los dedos no están para nada a la altura de las palabras que suelo utilizar. De la misma manera, los versos que aparecieron a los largo de este epistolario no estarán a la altura de tus ojos cristalinos, como un caleidoscopio girando. En esta nueva etapa las páginas de la msañana van dejando de ser tuyas. La falta de tus miradas configuró a mi conrazón para que finalmente se resigne a que el futuro no nos encuentre con la intención de que podamos amarnos.
Luego de cuatro años hago un examen en retrospectiva y me pongo a suponer las ganancias que he hacinado. Lamentablemente, comprendo que tú no te incluyes en este resilente itinerario. Ya voy despidiéndome de las noches pintorescas, de las luces que simulan serr estrellas en la lírica Chinchibarra. Los autitos de Escalectric, que avanzan taciturnamente por el asfalto de la pacífica Paseo de los Cerezos. Me voy despidiendo de la idílica empresa de salir por la puerta de casa esperando verte. Adiós al catedrático monumento de Don Torrente, siempre fiel entrando por la ventana. En breve les diré adiós a los consorcios suburbanos, peticitos, siempre en el horizonte calmado.
29 de marzo, 22.50hs_Mamá canta Marrioneta, igual que hace 30 años en las mañanas de Quilmes. Papá la secunda con coros varoniles, resulta asombroso oírlos cantar a dúo. Entre otros detalles, Albur sigue precioso, una rama le ha nacido en el último nudo de su tallo amenazadoramente rústico. ¿Sentirá alguna tristeza con el cambio de nuestro hogar? Tal vez sea por un optimismo infundado, pero si me quisieras te esperaría.
La casa se va vaciando a medida empaquetamos las cosas para la mudanza del lunes 2. ¿Es coincidencia o Destino el hecho de que el día en que me alejaré de tus mañanas sea el mismo número de la fecha en que volví a verte? ¿Acaso la Proviidencia quiere advertirnos que nuevos tiempos vendrán, demostrándonos que el comienzo de una nueva etapa se ejecuta en una fecha que fue significativa para nosotros?

1 de abril, 18hs_Paseo de los Nogales nº7 es un completo alboroto. Antaño, los almendros, fieles a los empáticos ecos de la fotosíntesis, siempre aguardaban para salir a la ventana al rayo de sol del invierno, o a la penumbra de los confortables atardeceres en el verano. Mas ahora Albur y Renacido a acompañan el rizado deslizamiento de la pluma a pocos ctms de distancia, puesto que la inevitabilidad de la inmediata mudanza ha diagramado el orden de los objetos de la habitación en donde siempre te escribo entre las prácticas disposiciones de nuestras pertenencias, para que la mudanza de mañana sea lo más rápida y cómoda posible.
Entre todo este desastre he decidido utilizar el tiempo necesario para venir a despedirme cursivamente del cuarto en donde te he dedicado tantas cuartillas. Será un molesto capricho del Destino que la mudanza que me alejará del frecuente trato que mantengo contigo caiga en un día 2. Junto con tu despedida le diré también adiós al tanque de la Chinchibarra, al catedrático Torrente que cada día le da la espalda a las macetas en mi ventana. Pero sobre todas las cosa, también le diré adiós a la expectativa de encontrarte por la vereda, igual que te vi pasando por la puerta de casa, exactamente 1 mes atrás. Hoy es el último día que miro por la ventana con temor a verte de la mano con otro hombre. Ya no vigilaré las amplias escalinatas de la Torrente, por si acaso salieras a tomar un café. Ya no me preocuparé por si tus compañeros me ven regar los almendros que crecen en la ventana del 5º piso. Hoy será el último día de un montón de problemas imaginarios, de ellos tan solo me acompañarán estos cuadernos, como un fantasma aherrogado a las cadenas de su martirio. Las cosas de mi cuarto se irán desintoxicando de ti. Tantas beligerancias dejaré en estas paredes. Dejaré atrás el espíritu que trató de conquistarte.