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jueves, 17 de septiembre de 2020

La estela en donde se ha ido quedando la huella de tu nombre

jueves 23.30hs_Más o menos desde hace una semana la idea de ir a la biblioteca me está dando vueltas a la cabeza. Cuando regresaba al fuerte y estaba solo, John Dumbar recordaba a los siuxs. De igual manera cuando estoy solo pienso en los chicos de la biblioteca. Haber descubierto las mentiras de Julián fue una gran decepción para mí. Lo admiraba como hace tiempo no admiré a una persona. Sin embargo cada vez que vuelvo a la Torrente me encuentro con miradas de entusiasmo por parte de los trabajadores, incluso en aquellos que fueron mis adversarios. El hecho es que hoy al despertarme improvisé una visita a la biblioteca con el principal objetivo de tomar en préstamo el I-Ching. Ni bien llegar me acerqué a saludar a Cristina, entonces pasó lo que yo esperaba: Mireia se dio la vuelta para mirarme. Barajo dos posibilidades, quizá le gustaron los textos de Rummenigge que le di en mano hace más o menos un mes. Usé como excusa el argumento de que había encontrado el disco en la biblioteca. Quizá el regalo que le mandé a Cristina le hubiera despertado curiosidad. Lo cierto es que otra vez me emociono pensando que me quiere.

Martes 22hs_El paso de los días tiene como referencia la última vez que te vi. Y un poco más de un día pasó desde la última vez que te diste vuelta para mirarme. El amor con el que me ven tus ojos ha conseguido que viva con alegría todo cuanto hice hoy. Esa mirada hiperfugaz ha logrado que estés en mis pensamientos en cada una de mis soledades. En ellos especulo lo que tal vez sentiste si acaso has leído los textos del 5º cuaderno de Rummenigge. El I-Ching se suma a la pila de las lecturas todavía inconclusas que se amontonan a la derecha del escritorio fumé. Mientras tanto el bullicio de los vecinos contornea mi habitación como una plaga que se aproxima al cultivo. Y la petuña nómade tiene un nuevo pimpollo a punto de abrir.

Lunes 23hs_Hoy extrañé el pequeño crucifijo que tuve puesto desde hacía más o menos un año. Coincide también hoy que hace una semana fue la última vez que te vi. Sentí cómo tus ojos me acariciaban el alma cuando giraste la cabeza para ver fugazmente mi perfil. Al principio te recordé con vehemencia y mi amor por ti rejuveneció. Pero con el paso de los días más el desprecio de otra mujer un poco fue menguando la evocación de tu imagen. Esa mañana dejé un presente para otra de tus compañeras. Los chicos no parecieron muy contentos al recibirlo. El hecho es que tú eres la única estela a seguir.


En la polifacética crisálida de los metabolismos vitales, aquí se va cerrando el misterioso e introspectivo circuito de otra metamorfosis humana, con la transmutación de los pensamientos terrenales en emociones que buscaron su origen en la religiosidad. Acompaña a este benigno progreso la próxima finalización del 7º cuaderno que te nombra, Mireia. En dos o tres cuartillas más, un templado punto y final será el indescifrable epílogo con el que me despediré de la séptima atalaya en donde me refugié para no echar tanto en falta a tus miradas. Tras de mí permanecerá la estela en donde se ha ido quedando la rigurosa huella de tu nombre.







 

miércoles, 26 de agosto de 2020

Y mi corazón se fue cerrando junto con el olvido de tus imágenes


Martes 22hs_Después de 3 años lo podaré a renacido. A Renacido le quedan pocos días para seguir pegando estirones. Aunque le brotarán ramas extrañaré verlo crecer. Doña petuña tiene 3 pimpollos a punto de abrir. Es bastante raro, a esta altura del año las plantas así ya están secas. Quizás al mantenerse bella y jovial me esté demostrando su agradecimiento por el agua mineral que riego en su tierra todos los días. Por otro lado, los chicos están muy silenciosos, igual asilo un dejo de desconfianza en mi interior, y me parece que de un momento a otro echarán sus vozarrones y sacudirán mi cuarto igual que una campana que resuena. El nublado de hoy forzó mi descanso y me quedé en casa en vez de viajar hasta La Mata de la Armuña. Cogí la compu y me fui a un café. Antes de entrar al bar, una chica de perfumerías Avenida reojeó mis pasos enclenques. Ella es María. A la una y media del mediodía abandoné el café para para caminar hasta Plaza Mayor por calle Toro. Entonces me di cuenta que hasta ese momento del día no había pensado en ti, Mireia. ¿Qué harás este fin de semana? Ya no me preocupa tanto como antes si voy o no voy a buscarte. La distancia apaciguó mi culpa por no cruzar hasta la biblioteca. Y mi corazón se fue cerrando junto con el olvido de tus imágenes.

Jueves 19hs_El apasionado bullicio de los estorninos es la espontánea cortina musical para otro atardecer en la casa de Candelario. El húsar sobre el tejado me ha hecho pensar en qué sucedería si dentro de dos años yo regresara a ti para buscarte. ¿Continuarías pensando en mí para aquel hipotético entonces? ¿Y si así fuera él te dejaría marchar? Una sola de tus miradas era suficiente para que yo sea feliz. Hoy lo comprendo, también fue así para ti. Por eso cantabas cuando me acercaba luego de mirarnos. Por eso fue que viniste a buscarme para mi cumpleaños, cuando una semana antes había dejado una espiga de trigo entre los libros de poesía.

Viernes 22hs_Cuando fue mediodía por fin escampó. Cuando fui hasta La Mata eran las 13.18 en el reloj luminoso de Portugal y avda. Torres Villarroel. El cielo de la carretera era óptimo para fotografiar. Un horizonte cortajeado por 5 pinos se escrutaba desde Villares de la Reina. Fue una sensación un tanto extraña llegar al abrevadero y que ni Portos ni Áramis estuvieran pastando allí. ¿Qué les habrá sucedido? ¿Habrán cambiado de amo? El cometido de mis viajes se ha esfumado. ¿Regresarán mañana? Más hacia la noche la vi a Isabel en la feria del libro. Aunque no quiera aceptarlo muchas cosas se movieron adentro mío al estar tan cerca de ella. Luego regresé a casa. Mis padres están mejor, mamá le pide a papi que vaya a dormir con ella. Ahora escribo en compañía de mis plantas. Hace un minuto aplasté a un pulgón que caminaba por una hoja de renacido. Aunque el otoño secó muchas cosas, la petuña siempre tiene abiertas flores blancas, y algún pimpollo a punto de abrir. El viernes 2 de noviembre está a punto de finalizar. Y aunque hoy ya sé que no es la fecha en que te volví a ver, el 2 de cada mes representará en mi corazón un aniversario en donde festejo haberte hablado aquel día, un poco más de 4 años atrás.






miércoles, 16 de octubre de 2019

A medida que nuestro enamoramiento mengua, nuestra atención va dejando de centrarse en cuánto hemos sido amados o cuánto no





7 de junio, 2018_Algunas veces quedo perplejo pensando que alguna mujer puedes ser tú. Es entonces que revivo aquella fascinación tan única que experimenté al volverte a ver. Pero en lo que queda del día, poco a poco voy extrañándote menos. O mejor dicho, te voy extrañando más espaciadamente a lo largo de los minutos del día a día. En mi vida todo es igual que ayer, que hace unos días... que la estación pasada.
8 de junio, 22.30hs_Los almendros aquí me acompañan, Albur está lleno de hojitas nuevas y una rama muy larga. Esta mañana las fuerzas del destino me llevaron hasta ti, sin esperar que te levantaras para que un minuto más tarde nuestros destinos hagan tangente. Un rato después, por el viaje a Monterrubio, el cansancio me persuadió para descansar un poco y luego me desperté más negativo con respecto a tu actitud de esta mañana. Tal vez fue nada más una exótica casualidad el que nos cruzáramos de nuevo, y dejándome llevar por el amor me empeñé en seguir viendo lo que en realidad son meras casualidades como unos predestinados acercamientos providenciales. Hace un tiempo te dejaba blancos sobres cerrados entre los libros para que los encontraras. Luego de dos años, todavía no estoy seguro de que hubieras sido tú quien los abrió. Pero si no fuiste tú, eso quiere decir que gestos de amor como aquellos potencian los acercamientos entre dos que se aman.
10 de junio, 21.12hs_Hoy acabé de pasar en limpio los párrafos sueltos de la bitácora de Rummenigge. Ya no tendré más creaciones literarias que se llamen así. Quedó un librito precioso, las dos carillas que me falta agregar al texto, serán una especie de puzzle de párrafos sueltos que iré encajando por aquí y allá a lo largo de esa bitácora. Tal vez por la libertad de haberme quitado el trabajo atrasado de encima, me di el premio de pensar toda la tarde en ti. Varias veces cometo el error de regañarte en voz alta, como si estuviera delante tuyo y pudieras escucharme. Lo hago, quizá, porque me da bronca que no estés aquí.
Martes 12 de junio, 21.40hs_Llueve. Los almendros proyectan su sombra tenue encima del gotelé blanco. Al final, no me quedó otra que acostumbrarme al sonido del gasoducto del ordenador de mi hermana. La saludable compañía del los almendros es consoladora. Por otro lado hoy pensé mucho en ti. Ágape. El último recuerdo que tengo de tu imagen es verte volviendo a tu lugar de trabajo, ya no eres una obsesión entre los dos crepúsculos mentales. En las avenidas la gente ya no se transforma de golpe en ti, como lo hizo en los años que pasaron. Pero sigo regañándote en voz alta por alguna falsedad tuya que trataba de disimular el amor. Pero esa es una actitud que he decidido dejar atrás. Casi dos años rearmaron un poco la psicología que se rompió el día que te vi con él.
21.20hs_Románticos momentos embellecen al anochecer de la calle Candelario. Hoy cogí la carretera hasta Mozodiel del Camino. Frené dos veces, la primera para fotografiar un campo de amapolas y la segunda a uno de los últimos campos de colza. A medida que nuestro enamoramiento mengua, nuestra atención va dejando de centrarse en cuánto hemos sido amados o cuánto no. La pluma que antes sólo le escribió a ella, ahora comienza a rizar analíticas epístolas a un redescubrimiento del mundo exterior. Será por eso que los bondadosos almendros han resucitado de la muerte que tuvieron desde que te fuiste de mi ilusión. Los días se convirtieron poco a poco en el redescubrir de la belleza que me rodea.

domingo, 28 de julio de 2019

Para que no se desperdicien las verduras de hace 2 días




Primero de mayo 21.50hs, día del trabajador_Continúan pasando los días en la nueva casa de Candelario. El olvido borra de nuestra inteligencia las imposibilidades que nos demostraban que nuestro amor fue sólo una ilusión más. Es entonces que las viejas reminiscencias de nuestra amada conquistan territorios mentales para seguir soñando que algún día vendrás a mí. Pero en el fondo de mi raciocinio sé que tú continuarás hacia adelante con tus planificaciones de vida, quizá tener un hijo o mudarte a una casa con jardín. Mientras tanto yo continuaré escribiendo para olvidar tu pérdida.
2 de mayo, 19.30hs_Y así se va terminando, mi bien, un día 2, cercano a los 4 años desde que te volví a ver. Pensé en ti cada día, hasta que sin quererlo, más bien luchando contra ello, llegó a instalarse en mi corazón el más hondo, franco, apasionado y perpetuo sentimiento de amor que haya conocido. Los días se pasaron en la absurda e incauta espera de alguna aparición relacionada con tu existencia, en la espera de tu imagen en vivo, de la audición de tu nombre en alguna parte... o de alguna palabra que me hiciera acordar a ti.
Día de la madre, 22hs_Se acaba este domingo, repasando textos antiguos con la finalidad de rescatar algún proyecto perdido. La guinda de este hogareño pastel la acaba de poner mi padre, quejándose de todo ni bien abrir la puerta de regreso en casa. Mi más querido octogenario se va desahogando de su cansancio pasito a paso, respirando con jadeos de intensidad apropiada. Ruidos de padre. En cuanto a mi amor por ti, esta tarde de soledad me ha inspirado la voluntad suficiente como para que pase en limpio dos o tres de estas cuartillas a ordenador.

9 de mayo, 21hs_Esta tarde el deseo de encontrarme con tu nombre se instaló en los momentos huidizos. Eché de menos la suerte que tenía todas las tardes de que tu nombre me sorprenda en la boca de otras personas que no sabían que te amé. También me pregunté qué pasaría si hoy fuera a buscarte. ¿Me mirarían tus ojos inquisidores? ¿Te levantarías para cruzarte conmigo? Los almendros siguen aquí, parecen que fueran los únicos que conocen mis costumbres y secretos. Parece que supieran sobre qué escribo.
10 de mayo_Dos o tres piedras de la maceta de renacido permanecen estáticas en una tapa redonda para Cds. El murmullo de un noticioso ingresa por la ventana del 3ºD, allí los dos almendros profesan una perplejidad silenciosa ante la interesada opacidad de una civilización tibia. Dentro de casa, el comportamiento esquizofrénico de mamá desafía la tolerancia de los demás. Puede estar horas y horas revolviendo violentamente cajones y estanterías para desquiciarnos a los demás, y así alguno le preguntase qué era lo que perdió y echarle la culpa a papá. Al mismo tiempo cocina algo, quizá hiciera arroz y lo mojara con una salsa de tomate que fritó hace 2 días para que así no se desperdicien verduras. A veces la realidad me gana y analizo su comportamiento con mayor objetividad. Me pongo a pensar en si no será que sus disparates son actitudes deliberadas que tienen como objetivo acusarlo a mi padre de su propia infelicidad o de mandarse la parte exagerando los dramas o es que tiene necesidad de hacer un sainete.




miércoles, 24 de abril de 2019

Así yo encuentro tu nombre en la combinación de un sufijo con la sílaba que viene en la próxima palabra




7 de febrero, 22hs_Ya fuera el corazón de Malgorzata o las cadenitas colgando de la pared: los amuletos de mi cuarto no paraban de reír cuando tú estabas en la esperanza de mis días. No se entiende porqué tantos sentimientos encontrados siempre inclinan la balanza en favor de que me quieres. En el escudriño de tus sentimientos nunca se sospecha que tu amor sea finalmente una apatía, una indiferencia amable. Eres el único superviviente que va desde aquí para allá en la espesa superjungla de mi psique trastocada. ¿Qué quedó de mí luego de ti? Una seguidilla de deliciosos arrumacos que se enciende en todas las soledades de mi vida. Una etrna fantasía que tergiversa las coincidencias infrecuentes y esporádicos contactos en los voluntarios acerrcamientos y palabras oportunas que han nacido de ti.
11 de febrero_El de día de hoy se fue esperando ver una señal en donde leer tu nombre. San Pablo apóstol escribió:

Que los inteligentes descifren en la coincidencia el número de la Bestia.

Así yo encuentro tu nombre en la combinación de un sufijo y la sílaba que viene en la próxima palabra. Hoy no fue hasta el anochecer que leí en un nick el esperado Mireia. Cuando veo historias de amor no dejo de pensar que podríamos ser nosotros. Sin embargo, lloro un poco cuando termino de mirarlas, pues las realidades que vivimos no dejan de demostrarme cuan imposible es estar a tu lado.
12 de febrero_ Sin ninguna razón ni lógica, esta tarde sentí un fuerte impulso por ir hasta ti. Es entonces que me pregunto si no será cierrto aquello que pensé antaño, si no será posible cieta telepatía cuando se piensan dos que se aman. Si así fuera, entonces tal vez tú te hubieras acordado de este serrvidor al ponerrse el sol en el horizonte subtormesino, poniendo en cada una de aquellas anheladas ilusiones la bendita ilusión de verme cerca de ti.

Dnld 2018





viernes, 25 de enero de 2019

Sólo me queda pensar que Dios es el responsable de que otra vez nuestros destinos se crucen nuevamente




28.09.2017 22.40hs_Como los astros que se desplazan en la noche subtormesina, así, lentamente, la pluma avanza hacia el final de las cinco cuartillas en blanco, del que será el quinto cuaderno de Rummenigge.
Ya van 4 días seguidos que de cruzarnos, tantas como al principio, cuando venías a buscarme cada noche a las 9 menos cuarto, haciendo que venías a despedirte de tus compañeras hasta el otro día, cuando en realidad te acercabas a curiosear qué estaba haciendo junto a Mercedes. Me aterra pensar que no es voluntad tuya el que nos encontremos de nuevo, pues si no eres tú quien fuerza la coincidencia para que tengan función nuestros roces por el pasillo, sólo me queda pensar que Dios es el responsable de que otra vez nuestros destinos se estén cruzando.
30.09.2017 16hs_Ingreso en la etapa que por ratos empieza a echarte de menos como antaño. En este mismo instante me parece una imposibilidad que no te estés acordando de las palabras que un servidor te habría dicho alguna vez. Me alcanzará el recuerdo permanente de los pocos instantes en los que me acerqué hasta ti, para así amarte cada momento de los días y de los meses en que no se desgaste el recuerdo de ti.
Mismo día 22.10hs_Esta es otra noche, Señora mía, que nos acerca al frío del otoño. Así como el tiempo se acerca a las temperaturas más ateridas, igual el paso de los días va acercando hasta el olvido a mi corazón. Conforme el año ha ido avanzando, se fue haciendo más opaca la imagen de tu recuerdo. Mi escritura recurre cada vez menos a las frases de amor que buscaron conquistarte. Así se fue haciendo más honesta la substancia de esta escritura, que ya no busca adjetivar innecesariamente un sustantivo, ni que germinen difíciles florituras renglón por medio.
Domingo22.30hs_Las fuerzas hostiles complican el buen desenlace de este día, entrometiendo un amague de sainete en el 5ºB de paseo d los Nogales nº7. Mamá está bastante mal, cada día que pasa pregunta ¡No viste mi documento!, y se pone a dar vueltas y vueltas por toda la casa en busca de su carnet. Ignoro si lo hace conscientemente, pero la vejez la ha vuelto una persona engañosa. Se ofende si la corrijo, y generalmente pega dos gritos para que uno la deje divagar tranquila por sus delirios de acusaciones a mi padre. Sigo creyendo que guarda un gran potencial dentro suyo, pero se niega a investigarlo, supongo que por miedo a que no le responda bien, supongo que también por temor a no encontrarlo y que el tiempo que emple en ello se desperdicie.







martes, 11 de septiembre de 2018

Aquellos que fueron importantes para nosotros siguen vivos dentro de cada quien



25 de febrero, 20.50hs



Hoy te sigo escribiendo, aunque sin albergar en el alma la esperanza de que algún día estas líneas alcancen a tus manos. Cada vez que leo sobre algún romántico reencuentro sigo ubicándome junto a ti en las emocionantes escenas de sus tramas. Una parte de mi mente aún está partida en dos y conversa contigo como antes. No puede haber milagro si mis sueños cumplidos necesitan el sufrimiento de un ser humano desconocido. Esa es la razón por la cual no suplico a los Dioses que me ames. Ni puedo ser feliz junto a otra mujer sabiendo que tú eres parte intrínseca de mi escritura. ¿Puede convertirse el luto en un poema? Para que así no mortifique el recuerdo de que una vez te quise.

Domingo 26 de febrero, 6.10am_Aquellos que fueron importantes para nosotros siguen vivos dentro de cada quien. Instalan sus personalidades en nuestro ser. Opinan, discuten o se quejan también. Tratamos de imitar lo que admiramos, y así se va formalizando nuestra manera de ser. Nadie nos enseñó que hemos de ser auténticos. Así hermoseamos frases ajenas con uno o dos adjetivos, o también les metemos algún sinónimo y luego las practicamos como si se nos hubieran ocurrido a nosotros a que a nadie. Es que somos tan vagos para pensar que después disimulamos nuestro vacío de alguna forma. Pensamos ideas que no nos llegan de nuestro espíritu. Mientras vamos envejeciendo lo cotidiano nos soborna con dosis de comodidad, para que así renunciemos al arte de la reflexión.

22.20hs_Y hoy, que ya no formas tanta parte de mi alma, miro en introspectivas revisiones y tu imagen ya no está donde antaño estuviste tú. Hoy en su lugar hay tan solo parapléjicas obscenidades que esconden la viva cicatriz que se extiende sobre los fondos abisales de mi pecho. Aquellas superficies insondables son sobrevoladas por otras dos imágenes: un viejo amor y el amor que no ha surgido todavía. Ahora que te sé en brazos de otro cada día que se va, vivir sin ti se volvió un poco más fácil. Los recuerdos que me han quedado de él siempre van acompañados por una dolorosa vergüenza ajena.

2 de marzo_Hoy se cumplen 31 meses desde que te vi de nuevo. En pocos días más se va a cumplir un año desde que te regalé el disco con muchacha. ¿Con qué nos saldrá el futuro? Durante dos años te escribí sin saber que estabas junto a otro hombre. Cuando el almanaque me anunciaba que inevitablemente ya habían pasado dos años fue que me acerqué hasta ti para regalarte sibilina y anónimamente los escritos que hube hacinado en ese tiempo. Pero exactamente dos semanas más tarde comprobé el vaticinio de mis sospechas: los vi de la mano. Los grandes enamoramientos nos anulan el raciocinio. A pesar de todo aquello me pregunté si no estarás esperando a que me presente, al recordar que hoy fue día 2. Se ve que todavía no me desenamoré del todo.

Este epistolario finalizará igual que comenzó: dedicándote alguna poesía en alguna hoja perdida.








lunes, 9 de julio de 2018

Un jaque tácito



3 de febrero, 6.10am

Comenzó a llover. Nuestros vientos subtormesinos dan un jaque tácito a los cristales de los consorcios charros, de arquitecturas muy meditadas. Y los sonidos del viento son similares a cuando sacudimos las sábanas con vehemencia. Regresas de madrugada pero no como el amor, sino como un niño que se va de casa y vuelve al pasar penurias. Te hubiera esperado más, pero saber que vives con él desarmó las estructuras de mis sueños, dejándome sin alas para que mis ilusiones continuaran adelante.

Tenía la esperanza de que algo mágico pasara ayer. El día 2 del 2 es una simbología de la importancia que ese número representa en mi vida. Pero lo viví como un día ordinario, sin embargo en el fondo de mi alma estaba esperando que Dios impartiera sobre la Tierra un acontecimiento único, milagroso, algo que cambie el sentido unilateral del rumbo de los acontecimientos, de manera que mis ilusiones de ti comenzaran a revivir. Pero el jueves se desempeño al igual que los otros días que no encontramos señales de que nuestra felicidad está cerca. Hoy me arrepiento de no haber ido a ti en los momentos que me buscaste. Me vuelvo loco cuando veo los síntomas de que estás viviendo el amor con otro hombre. cuando te espera para despedirse tras la puerta y que nadie vea vuestros besos. Cuando le acaricias el brazo… cuando vas hasta él.

Día siguiente_Los consorcios parecen hechos de Lego, edificaciones de Tetris que se apilaron en lo profundo de la pantalla, creciendo en un horizonte manso. 4 tienen sus orígenes en los terrenos de Villamayor, 4 en los árboles de la carretera de Aldealengua, cuando un domingo como hoy regresaba del rústico pueblo de Babilafuente: los almendros se refrescan en la madrugada con la brisa subtormesina para admirar los consorcios del Barrio Garrido Norte. Hermosas ingenierías cuyas azoteas son bañadas con el amarillo solar en sus simetrías irregulares. Algunas veces me olvido lo bien que me hace escribirte a mano, de cuánto lo necesito. Anotar tu nombre en estos cuadernos, como si ese poético acto me fuera a otorgar la cercanía que necesito de ti. Uno desearía que estos platonicismos amorosos alguna vez tuvieran la oportunidad de cumplirse en vida. En cambio tan solo pudo amar a estos cuadernos manuscritos desde que te volví a ver.

Es inevitable seguir amandoté.








martes, 10 de abril de 2018

¿Qué es la vida, sino el impredecible zigzagueo de nuestro corazón que va variando del amor a la desilusión?




























8 de noviembre (Día de las sirenas) 6am


Mi querida Señora,


Antes de salir a la vida he programado una rutina compacta. Te echo muchísimo de menos. Si vinieras llenaría un cuaderno con tu nombre. Como Dios lo sabe, lo primero es escribirte, así no tengo ganas de llorar durante el resto del día. Después unas plegarias escritas, y meditar con radio clásica.
9 de noviembre_Hoy hace un año tuve un accidente en bicicleta. Cuando iba camino al hospital me prometí a mí mismo que si salía ileso de aquella mala pasada de la vida entonces buscaría la manera de acercarme más a ti. Y así lo hice: esa misma noche fui a dibujar cerca tuyo. Y dos días después, por la noche, te dejé mi primera carta. Era una tarjeta, como te conté en una parte anterior de este epistolario,  que se encabezaba con un Desiderata a manuscrita. Y luego dejé un presente cada día 2. No sé si habrá sido casualidad pero esta tarde, exactamente un año después de aquel siniestro, te acercaste como lo hacías cuando volví.
21.15hs_Y hoy ya es 11. Una fuerte intuición hizo que vaya en tu búsqueda por la ciudad. Pero Dios no ha tenido la oportuna gentileza de cruzarnos otra vez. La astuta expectativa de verte hizo que te piense a cada segundo, reduciendo la desasfixiante actividad de escribirte. No todo es expectativa, no. Temo también que este romanticismo sea igual a otros desamoríos, y fuera imposible para Dios o mis plegarias que nos acerquemos lo suficiente como para estar alguna vez juntos.

Después de no sé cuántos días, en este anochecer nublado, apunto tu nombre para encabezar esta epístola, como si el nombrarte por escrito le diera más fuerza a la atracción de una telepatía que posiblemente exista entre dos almas que se piensan, resultado de un mutuo extrañamiento que se cimenta en el verdadero amor. Existes en todos y cada uno de los momentos y acciones de la vida. Y busca en tus gestos y palabras pasadas algo que pruebe nuestro glorioso mutualismo de amor honesto. En el recibimiento de tus miradas busco en profundidad y tal vez encuentro un te he extrañado. Pude ver en tus reojeos un me justas. O un te quiero en el rubor de tus mejillas cuando me contestaste con mutismo en vez de un hola. Un me haces falta cuando vienes a dar el presente pero no me dices nada, y hablas con todo el mundo exceptuándome. En los detalles de tu emperipollaje estuvo mi  esperanza de que también te acuerdes tú del número de la fecha en que nos vimos. “Te esperaba”, creo que me dices, cuando en días 2 te sueltas el cabello.
Domingo 13 de noviembre, 8.30am_Y otra vez, Señora mía, despierto en un domingo cuyo cariz es una neblina semiespesa. E igual que la ciudad tormesina, me veo inmerso en la amorosa bruma los pensamientos que te nombran: Mireia. ¿Qué harás cuando despiertas? ¿Cuáles serán tus etiquetas al almorzar? ¿Con cuántos azucarillos bebes café? Rumio entre las posibilidades y cavilo si no será un regalo, una correspondencia disimulada a la cuartilla con espiral que te dejé en agosto, hace 2 meses que no los veo juntos. Sin embargo, los fines de semana, están ausentes los dos. Entonces es que temo que falten los dos en la semana que vendrá. Será entonces cuando la duda que me impide ir a buscarte verifique sus fundamentos.
En estos dos meses que han pasado el no verte junto a él ha disuelto un poco los hechos causantes de mi corazón roto. Lloré más de una mañana por ti. Y a veces escapaba de la gente para volver a mi ostracismo y que nadie me pregunte qué te pasa.
23.20hs_Cuando perdí las esperanzas de estar alguna vez junto a ti pareciera que Dios me ha despojado de todo un mundo de ilusiones. El hálito de vida parece que se ha marchado de mi pecho. Engañosamente, un café con leche puede hacerme sentir que todavía estoy enamorado. Ya había pasado por la negra hondura de las desilusiones… pero nunca por tanto tiempo. ¿Qué es la vida, sino un impredecible zigzagueo de sentimientos que va variando del amor a la desilusión?











lunes, 19 de marzo de 2018

El yihadismo de Dios



Mi querida señora

Desde hace 2 noches sucede algo curioso: parece que hubiera más estrellas en el cielo. En las alturas los tres almendros contemplan la madrugada del barrio Garrido Norte como si fueran halcones estacionados en las torres de alta tensión. Antes sucedía cada noche, pero no he vuelto a soñar contigo desde que te vi junto a él. Y cada insomnio es ahora la puesta en marcha de la lucha para desprenderme de tu imagen.
Lunes 22 de agosto, 2016. 4.30am_El esporádico bus nocturno coincide con el vuelo fugaz de un murciélago que pasa por las narices de los almendros en el balcón. Distinto es paseo de Los Cerezos, que no ha traído ni un coche desde que escribo en la madrugada agradable. El sonido de los turismos veloces,  luces municipales reverberando sobre los chasis oscurecidos
, o las lejanas sirenas de un patrullero que pone rumbo ignorante. El silencio que por momentos es dominante; el insomnio recuperó su horario de costumbre, cuando miré el reloj y eran las 3.40am. al verte junto a él algo se revolucionó en la sangre mía. La vida se convirtió. Los segundos felices, llenos de tus recuerdos e imágenes, han pasado a ser un victificado y obligatorio esfuerzo por aceptar que tu corazón pertenece a otro hombre igual que el mío a ti.
24 de agosto 3.54am_Hoy pasaron 8 días desde que los vi juntos. La ubicación de los astros se ha empeñado en quitarle tardíamente los velos a una verdad que tu servidor necesitaba conocer hace ya mucho, cuando ya te había declarado mi amor. Sin embargo sigo enamorado de ti, así que sufro el insomnio que me rebalsa de la dulzura de tus imágenes. Algunas cosas quieren pasar. Pasaron dos años hasta que te vi con él. ¿Dios esperó a inmortalizarte en mis poemas?
28 de agosto, 4am_En cualquier momento se corre peligro de un atentado. Podremos tener la vida ya planificada, que en cualquier momento nuestra suerte pega un giro de 180º. Es como si nuestra fortuna sufriera un atentado. Y entonces todo cambia. Un coche bomba de nuestra suerte. Fue el viernes la última vez que te vi junto a él. No es que se nos parta el alma: es la esperanza que se nos muere de golpe. Cualquiera sea la manera en que lo ames será para mí una tortura, un K.O. de Dios. El fracaso más vergonzoso, la amargura que no se remedia más. Me echaron del Paraíso. La sentencia de Dios fue devolverme al laberinto, y trotar eternamente sobre destartalados caminos de letras manuscritas. Llegué tarde a tu vida. Pero a través de distintos albures Dios me hizo creer que era el momento para nosotros.
La ciudad empieza a funcionar; se nota el transcurso de los turismos más el bullicio de los motores municipales y privados. Las farolas de nuestra solemne Chichibarra se han apagado en dos grupos. ¿Qué sucederá si hoy te veo? Ya no tengo interés en coronar mis epístolas con un Suyo, puesto que solamente la prosa podrá corresponder a este amor o a esta tristeza.
El último vestigio de la ilusión que me quedaba se fue difuminando como la catástrofe de una canción. Ya es agosto, y junto con el calor del verano día tras día tu imagen se va despidiendo de mis mañanas.
4 de septiembre, 4.30 am_Y así, Señora, un 16 de agosto te vi con él. Media hora después, vengué mi corazón roto pidiéndote que me devuelvas los textos de Rummenigge. Negaste haber encontrado el regalo, supongo que para no dármelos.
21.30hs_Y así se acaba, Señora, un día en donde las posibilidades consideradas  se han inclinado a favor de continuar apostando a mi amor por ti.









lunes, 29 de enero de 2018

Isabeles y sus maridos han de estar viendo los noticiosos antes de irse a la cama, tras el mimoso besito de las buenas noches









Mi querida Señora,

Separado por una hora de siesta, nuestro domingo se va yendo bajo la ciudad ocre. El sueño nos aproximará hacia el día de mañana. Pero antes dedicaré un tiempito para pasar en limpio algunas de las escrituras dedicadas a tu nombre, que fui apuntando en estos cuadernitos rallados.
Este lunes pasado caí enfermo. Mejoré hoy, miércoles, y fui a pintar a tu vista. Estuvimos tan cerca de hablanos cuando nos fuimos. Sabía que si cogía el camino de siempre me iba a cruzar contigo. Pero algo dentro de mí me obligó a evitarte. Te miré dos veces cuando bajaba las escaleras, pero en ninguna tu mirada se dio vuelta para decirme adiós.

Viernes_Hoy viernes, en la mañana, no tan de madrugada, soñé con la biblioteca. En el mismo sueño te presentaste tú. Conjeturando que la verdad de aquel sueño era que tú me estabas llamando, cerquita del mediodía fui a ver si me mirabas, quizás porque busco razones para amarte con más vehemencia. Long may you run, continúa con su rum-rum mental desde que te vi.
La neblina enfría las callejuelas y los entrepisos de la Salamanca nocturna. Isabeles y sus maridos han de estar viendo los noticiosos antes de irse a la cama, tras el mimoso besito de las buenas noches.

otro día_Mañana, miércoles, nos despediremos hasta el 28; pasará Navidad el viernes, mi Santo también se irá. Quisiera que alguna vez me digas si me echas de menos: se han agotado los recursos para no pensar en ti. Si acaso esperas las cartas que te envío, llegarán a tus manos en poco tiempo, mi bien. A veces voy a verte, y noto en tus ojos cierto reproche, como si te dieran celos de mis cuadros. Si así fuera, quédate tranquila, mi bien. Pues ellos a ti te pertenecen.

Ya pasaron dos días desde que tuve la inmensa dicha de desearte una feliz Navidad. Pasaron 9 años desde que aquel poemario fue coronado con la tinta del punto y final. Y 9 años aguardé para darte aquellos poemas, escritos cuando una equivocación me comunicó un nombre apócrifo para ti. En todo ese tiempo, la remembranza no detuvo la reiteración de tus caritas taheñas.

Unas flores chinas con las aristas doradas rellenan la superficie roja del papel de regalo que envuelve el ajedrecito preparado para darle a Javi, por su cumpleaños en el día de mañana. El Sol brilla más en este momento, cerca de las 3 de la tarde, como si el sistema solar se estuviera preparando para recibirte cuando sales a la calle.
22.30 hs_Mañana iré a ver si tus miradas son de buscar de nuevo a este servidor. ¿Las letras que te dejé fueron motivo de alguna conversación en tu vida? Por algunos instantes me asaltan los pensamientos derrotistas, como los forajidos a las caravanas de los pachorrientos vaqueros en el viejo Oeste. Por ejemplo, que cada vez que te hice alguna mención de algo, tú lo hubieras meditado luego, y no estés esperando otra cosa que no sea un acercamiento mío, pero no para darme más esperanzas de vivir un amor… si no al contrario, estés esperando rechazar las proposiciones que nunca te haré, pero que tú has adivinado siempre en mis ojos.
He recibido alguna que otra señal en todo este tiempo: lo que ignoro es si son una clara invitación d Don Amor para que golpee a la puerta de tu corazón, o si únicamente serán una traicionera interpretación de mis expectativas, por siempre partidarias de que la imagen de este servidor bucee en la hondura de tu corazón como la fauna del mar.

Domingo 20 de diciembre, 2015_Continúo descubriéndome practicando en voz alta las enamoradizas palabras que espero poder decirte alguna vez. Sé que vivimos en una era donde las declaraciones no tienen demasiada importancia para ninguno de los dos bandos. Y sin embargo llevo enquistada la necesidad de introducirme a tu amor por medio de las palabras. Mi sueño es que si alguna vez constituyo la verdadera historia de amor de mi vida, esta se inicie con el prólogo de una oración que te declare el infinito amor que ha cultivado en mi alma la extremada fascinación vivida por cada por cada una de tus moléculas.