domingo, 28 de junio de 2020

Es como si de golpe se recordasen partes de una película de terror que hemos visto de muy chiquitos y uno quisiera no haber mirado



Lunes 21.30hs_La ausencia de tus miradas artificializa los dos almendros. Quizás mis ilusiones sobre ti les añadieron más vida de la que realmente tenían. Y cuando no vuelvo a casa con el entusiasmo de tus miradas, hago carecer a las cosas de aquella noble y enamoradiza añadidura con que mi corazón las nutría. Al contrario de la semana pasada, hoy él no estaba pero tú sí. Analizo esa casualidad para que otra vez me permita soñar con un montón de posibilidades. Que ya no se quieran tanto como al principio, y hubieran decidido por ir descansando uno del otro...
Martes 22hs_La relectura de los Evangelios continúa dándome cierta iluminación por dentro. Sin embargo, de golpe y porrazo el pasado desentierra algunas cosas que a uno le parece mentira haberlas vivido. Es como si de golpe se recordasen partes de una película de terror que hemos visto de muy chiquitos y uno quisiera no haber mirado. Aunque por otro lado más tierno, las petuñas siguen aquí junto a los dos almendros. Renacido sigue alto y frondoso, albur siempre peticito, con su rama que va y que va. Cuando termine de escribirte los colocaré en la ventana, ahí esperarán el advenimiento de la madrugada subtormesina. Continúo ejerciendo un acto de fe ya casi apático, depositado en la esperanza de que alguna mirada tuya le devuelva un poco la vida a las cosas de este cuarto. Salgo a la calle con la expectativa de tu mirada, y espero volver alguna vez con el renovado recuerdo de tus ojos claros para transmitirle más vida a la petuña y que así hubiera echado raíces más fuertes en el platito de Bob Esponja de la difunta Valentina. O que se quiten solas las telarañas que acompañan segmentos en el tallo de renacido. A veces abro el libro de Benito Pérez Galdós esperando que el señalador hubiera avanzado 100 páginas de donde lo dejé antes de verte a los ojos por última vez. Sin embargo hoy que recibí tu mirada vuelvo a la soledad de mi cuarto y solamente algún que otro pimpollo nuevo en la petuña da un nimio testimonio de la resistencia inherente de la vida. Los seres humanos continúan ejercitando sus soberbias agresividades psicológicas sobre los familiares más débiles, pareciera que tienen la malvada finalidad de boicotear cualquier armonía lograda en el hogar. Lamento no tener cosa bella alguna para escribirte esta noche luego de haberme encontrado con la transparencia de tus ojos esta mañana.
Jueves 4.55am_Mi primera imagen del día fue el recuerdo de tu mirada de ayer. El alivio que me dio el no veros juntos se difumina en la imaginación de verte llegar a una casa en donde él te estará esperando. ¿Estarán juntos en el trabajo esta temporada? ¿O será como en otros años en donde uno se queda en casa mientras el otro va a trabajar? En fin, todo tiene un propósito. Algunos días pienso que aquellas cosas tan profundamente filosóficas en las que creo son delicados eufemismos que me exhortan engañosamente para no decaer y continuar adelante. A veces me pregunto si todos los principios que albergo en cuanto al amor no serán como falsos profetas que con románticos argumentos me persuaden para que continúe amándote tras cada decepción.
22hs_Con la esperanza de tocarte el alma a través de los kilómetros, ayer por la tarde volví al prometedor cometido de continuar reescribiendo el largo epistolario de Rummenigge, melosas escrituras que te fui dedicando a lo largo de casi 4 años, y que guardan la romántica intención de que algún día supieras, mi bien, cuánto he pensado en ti. Quizá pronto te haga otra visita, esperando que sea tu voluntad acercarte o mirarnos otra vez a los ojos, o esperando cualquier azar que quiera cruzarnos nuevamente por los caminos de la biblioteca. Siembras un ángel en mí. Luego voy por esta vida exento de cualquier negatividad.
Y de esta manera finalizo otro día de la misma forma que lo comienzo: escribiéndote solamente a ti.




domingo, 21 de junio de 2020

Como quien guarda un secreto importante y está a punto de compartirlo




Miércoles 15, 21.30hs_La resurrección de una forma de pensar más cristiana continúa dando sus poéticos frutos en las renovadas huertas que florecen a lo largo de mis caminos. La gente que antaño me despreciaba ahora busca mi compañía y mi conversación. Me has enseñado mucho. Y nunca hubiera redescubierto el potencial interior que hay en mí si tú no hubieras reaparecido en mi vida. Es como si estuviera escrito. Viajé lejos y llegué aquí buscando encontrarme con aquellos pensamientos y sensaciones que se han perdido en el camino de mi adolescencia. Y muchas de las cosas que me tocaron vivir en esta tierra no han sido otra cosa que el inesperado obstáculo que desarrollaba una forma de superación no tan desconocida. Sin ir más lejos, hoy la simpatía del bibliotecado flotaba en la sustanciosa intelectualidad de una Torrente Ballester soñadora. Él me mira con una emoción intensa, como quien está a punto de recibir un regalo de cumpleaños, como quien guarda un secreto importante y está a punto de compartirlo. Por otra parte, mis insistentes fantasías continúan aprovechando cualquier apariencia de desencuentro entre ustedes dos para imaginarme un problema definitivo que ponga fin a su convivencia. Que a lo mejor tú estás harta y te has ido de vacaciones sin él, o que mientras él está trabajando tú me estás esperando a mí. Todo eso para que mañana o pasado los vea juntos de nuevo y se desmorone aquel ilusorio castillo de naipes que levantaron las inútiles esperanzas de estar contigo.
Viernes 21hs_Otro atardecer en que la voluntad de este gentil se decanta por la creación de otro párrafo en que se manifiesta cuánto te echo de menos. Medito si alguna vez el recuerdo de un servidor te ha hecho pensar en dejarlo todo para arriesgarte a una vida de simplezas al lado mío. Tan solo los almendros reviven en mi interior el sentimiento de lo que es tener una compañía cuando uno regresa a casa. Aunque en la calle tampoco hay nadie. A cada instante reojeo a mi alrededor con ansiosas expectativas de verte reaparecer, pero siempre caen en saco roto.
Domingo 6am_De nuevo aquí, mi Señora, en la esforzada y quejosa empresa de quererte por escrito en las madrugadas subtormesinas. Le fui cogiendo mucho cariño a la casa de Candelario, tal vez porque me ayudó a desintoxicarme de la empalagosa obsesión de recordar ininterrumpidamente la dulce expresión de tus caritas taheñas. Ya nunca será lo mismo escribir, a excepción de que el olvido te vaya diseminando de mi corazón un poquito más cada día que pasa, en un proceso similar a la catástrofe de una canción. Por la ventana únicamente se ven los frontispicios blancos de unos edificios internos, ellos reemplazarán para siempre a las estrellas de paseo de Los Cerezos, así como al afamado tanque de la Chinchibarra que ahora se ha permutado por el peculiar aspecto de las prendas que cuelgan de los rústicos tendederos al pie de los ventiluces opacos. Sigues siendo mi primer pensamiento. Y aunque no tan seguidamente como en otras etapas de estos últimos 4 años, soy de recordar la última mirada que nos dimos. Prefiero no andar controlando mucho la fecha del día en que estamos, así no me obsesiono con el secreto conteo de festejar nuestro ficticio aniversario cada día 2.
22.11hs_Y así se va cerrando el domingo, con los adolescentes chillidos de un perro que van subiendo desde la planta baja, como el olor de un pedito, y entran por la ventana del 3ºD y los otros pisos internos. Me embosco en una maraña de pensamientos acerca de las posibilidades que habrá mañana si voy hasta la biblioteca. La última vez solamente lo vi a él. ¿Qué pasaría si no te viera? Menudo consuelo tengo, los dos almendros siguen preciosos; el modesto albur sobre la pequeña cajonera de alambres grises, a mi derecha se ve a renacido que cada día está un poquitito más alto. Como ya te vaticinaba en otra carta, en noviembre voy a cortarlo. Ya imaginé la poda, me dará un poquito de pena, pero sé laví. Sin la mano del hombre, quizás hubiera sido lo mismo que una semilla que nace en tierra poco profunda. Pero que al poco tiempo se seca porque no puede echar más raíces.

dnld




martes, 16 de junio de 2020

Como si fueran diabólicos microchips que no consiguen sacarnos del cuerpo con cirugía


11 de agosto_Entre un sinfín de problemas me refugio en tu imagen para tener esperanzas de que algo bueno puede tener el futuro de nuestras vidas. Papá viajó hasta Argentina. Hoy es el primer día que en esta casa solamente dormiremos mamá y yo. La idea de que hay un infierno consigue que tratemos de ser mejores. Uno tolera más de lo que lógicamente debiera. Ante la locura del ser ser humano ponemos la otra mejilla. Quizá para honrar ese esfuerzo, Dios soluciona las cosas de una manera que no esperábamos. Pero al fin y al cabo, ¿qué fundamentos tengo para ratificar Su existencia?
Domingo 17hs_Papá ya aterrizó en Buenos Aires. 15 horas duró en total el viaje. Dice que todo está más o menos igual que cuando nos fuimos. Cuando mis ilusiones fluctúan siempre recuerdo las espigas de trigo que te dejé. Seguramente no a todas, pero alguna habrás encontrado posiblemente. Además de la franqueza en mis ojos, aquéllas fueron las únicas señales que te confesaron mi amor. Siempre me pregunté cuál sería tu reacción al verlas. ¿Las acogerás con amor?
22hs_Es el segundo día que estoy solo con mamá en casa. Fui a tomar un café, y al salir de casa no se encontraba tan mal. No revuelve tanto los rincones de la casa y el tiempo que no desperdicia en sainetes lo aprovecha ordenando. Al regresar a casa me puse contento, había preparado una pizza. Parece que el alma de cierta gente revive cuando nos hace sufrir. Se esfuerzan por infundirnos temores; tienen la facultad de incrustar en nuestra psicología imágenes que nos torturan, como si fueran diabólicos microchips que no consiguen extirparnos del cuerpo con cirugía. Para tratar con ellos debemos de ser valientes, delicados e inteligentes. ¡Pero cuidado! Que si tratamos mucho con ellos nos volvemos menos sensibles. No se sabe si su maldad es una consecuencia dañina de sus infelicidades, o acaso serán horrorosas herramientas que Dios utiliza para adoctrinarnos con reiteradas lecciones, figuradas en el cíclico temario de Su enseñanza.
Lunes 22hs_La petuña, milagrosa, tiene las flores blancas. Cuando le nacen pimpollos éstos tardan en florecer como 3 ó 4 días. Lamento, mi bien, haberte contado las cosas sobre mi madre. Durante el día se la pasa ordenando, aunque ya no tiene brotes de cólera. Era como si algo dañino se le activara cuando uno pronuncia ciertas palabras, como si de sorpresa y sopetón la poseyera un espíritu diabólico. Mamá es una mujer que tiene la inteligencia y la sensibilidad maltratadas. Hoy montó un número con un cuchillo, pero por la tarde fui a dibujar y al regresar a casa ya estaba como si nada. A veces repaso la Biblia, y pareciera que la relectura de los Evangelios exorcisara su mal. A medida que avanzo páginas se va quedando tranquila. Mi hermana la esquiva diciendo que está trabajando y se va todo el día a la biblioteca del Campus Unamuno. Para asegurarse que está dormida regresa a casa a la 1 de la mañana.
Tenía pensado ir a verte mañana, a ver si mis efímeros pasos se encontraban con la albricia de tu mirar. Me sentí un poco triste cuando en el noticioso dijeron que iban a festejar Feriado Nacional. Tenía ganas, al menos, de ir a pispear si te fuiste de vacaciones, así saber si la semana que viene estarás por ahí, cuando vuelva a renovar libros. Desde hace una semana que sigo deleitándome con el recuerdo de tus sutiles muestras de amor. Después de 40 días de estar ausente, en mi regreso me encontré con el tesoro de tu mirada. Y una semana después, con el acercamiento adonde yo estaba -creo-, como una respuesta afirmativa, como una señal secreta de que habías encontrado la espiga de trigo que te dejé sobre un libro de Mallarmé.


dnld





viernes, 12 de junio de 2020

Las obsesiones se fueron convirtiendo en en pequeñas y grandes sapiencias a manos del tiempo




Miércoles 8 de agosto, 22hs_Pareciera como si en los planes de mi destino estuviera incluido el mantener viva la ilusión de estar junto a ti alguna vez. Finalmente, mi que querida Señora, después de que pasara otra semana sin verte fui a buscarte, y como si supieras que hoy era mi cumpleaños te acercaste a donde yo estaba para dar en notable silencio tu dulce presente. Hoy escribo casi la misma epístola que tres años atrás, reflejando en mis letras los mismos deseos de ti que se manuscribieron en aquel inocente entonces. Quizás mi amor por ti fuera ahora un poco más maduro, y navegue día a día en la resignada aceptación de que hayas elegido a otro hombre. Las obsesiones se fueron convirtiendo en en pequeñas y grandes sapiencias a manos del tiempo.
Jueves 5.30am_Tres tapas para CD permanecen sobre el escritorio fumé, me sirven como apoyamacetas de los almendros y la petuña también. Aún es de madrugada y no toca entrarlos. Se nota este triunvirato de ausencias. Quizá esta falta sea la responsable de que ya no te escriba tanto no más abrir los ojos. Sin su callada compañía mi mundo está un poco más triste. Es entonces que me siento un poco menos inspirado. Una melancolía más que se desdobla sobre el papel. Sin ellos prefiero no hacer las cosas, ya que no doy lo mejor de mí.
Viernes 9 de agosto, 22hs_Después de haber tenido un día bastante interesante para el análisis metafísico, no sin escribirte algunas líneas antes en breve iré a descansar hasta que sea mañana, pensando en los muchos pequeños éxitos que han sido indetectables para los otros, más importantísimos para mí. Es entonces que acabo comprendiendo que tu mirada me pasa un ángel. Cuando me acompaña el recuerdo de tus ojos, tiene un resultado más feliz aquello que antes era un fracaso. Hoy 8 y media me desperté y aún con los ojos cerrados he suspirado tu nombre seguido de un te quiero. Inmediatamente fui hasta La Mata. Los campos de girasol pueden fotografiarse bien, apena un poco pensar que pronto serán sesgados. Después a esperar los venideros campos de colza.
10 de agosto, 22hs_Dos flores nuevas se añaden a las dos flores de la petuña. Desde que son pimpollos, cuesta unos días de florecer. Ahora ella también me acompañará mientras se repletan las hojas con la tinta que te añora. Escribir acerca de los almendros es harto más caballeroso que remarcar el hecho de que aún no sé escribir tu nombre correctamente. Lo más importante es que que tu última mirada me ha dado fuerzas para volver a esperarte, a pesar de que ahora no sea un secreto para mí el indigerible hecho de que estés junto a otro hombre. Esta tarde fui a dibujar a calle Toro y, aunque sabía que era improbable, en el fondo de mi corazón estuve esperando a que aparecieras a cada momento.
Esta mañana había un cielo precioso para fotografiar los campos de girasol, en las postrimerías de la temporada. Ya van 4 años y te sigo escribiendo todos los días. Ya van 4 años, y sigues dándote vuelta para mirarme cuando me voy.



Te pertenezco


jueves, 12 de marzo de 2020

Por un día haré mis temores a un lado y me regalaré la posibilidad de estar un minuto bajo el mismo techo que tú








5 de agosto, 21hs_El atardecer de la calle Candelario es ideal para componer un poema. Los recuerdos de la rancia estación de micros infestada por inmigrantes cosmopolitas, el brillante pavimento de avda. Peña de Francia, y atravesándola de norte a sur el verdoso boulevard donde se paran los peatones a esperar que el semáforo se cambie al tipito verde, la petuña milagrosa y los dos almendros sorpresivos.
Todo ello más el recuerdo de tus ojos transparentes producen en mi corazón una inspiración que se podría llamar tanguera.
6 de agosto, 21.45hs_Aún después de tres años de pensar en ti, no me decanto si debo escribir tu nombre con i latina o con ye. Cada semana que se va Renacido está más alto. Y a medida que envejece su tronco se obscurece un poquitito más. Extraño tus miradas durante el día. Seguir enamorado de ti se ha convertido en un sólido motivo de felicidad para continuar hacia adelante con estos curiosos días y noches de los que se compone mi destino. Esta semana guardaré un día entero para ir a verte. ¿Estarás? ¿Estarás con él? ¿Cómo se llevan ustedes? ¿Soportaré veros juntos? ¿Te trata bien?
Martes 7, 22hs_Caminando por avda. Mirat, esta tarde vi una máquina que hacía burbujas de jabón en cantidades. Era maravilloso, en cada una reverberaba la ciudad en los siete colores del arcoíris. Aquella imagen me recordó los tiempos de mi infancia y por un segundo reviví la inocencia intacta, ahora que lo pienso el sentimiento fue el mismo que cuando tú y yo nos mirábamos a los ojos. Se ve que a la gente le sucedía lo mismo que a mí en sus corazones endurecidos, porque alrededor del ramillete de burbujas se aglomeraban 6 ó 7 individuos. Me quedé un ratito mirando. Entonces me di cuenta de que una sola persona entre todos ellos había sacado el móvil para inmortalizar aquellos instantes de pureza en la nube. Resultó que era una compañera tuya, con quien un servidor tenía al principio una relación de confianza.
El asunto de todo esto es que desde hace unos días me estoy pensando si ir a buscarte de nuevo, pero soy de reprimir la iniciativa de ir hasta ti por el temor a tu indiferencia. Ella me hará saber que todo este tiempo mi ilusión no era más que un espejismo creado por la necesidad de que me amaras. Pero mañana es mi cumpleaños, y por un día haré mis temores a un lado y me regalaré la posibilidad de estar un minuto bajo el mismo techo que tú. Ya que nuevamente ejerceré mi obediencia a las señales que otras veces me hicieron coincidir con tu nombre. En consecuencia de ellas mi corazón decidía ir a buscarte... Y entonces me encontraba con tu mirada.



Dnld 2018

sábado, 8 de febrero de 2020

Empiezo a completar este cuaderno, pero no en la fecha en que volví a verte sino en la que yo creí erróneamente había sido el día de nuestro reencuentro




2 de agosto, 2018 (madrugada)_Confieso que fue una equivocación: después de pensar 4 años que hoy se celebraba el día en que te volví a ver, me di cuenta de que no fue este día la fecha de nuestro encuentro, no. Ahora lo sé. Si me dan a elegir, diría que fue el viernes 1, tal vez 31 del mes pasado, cuando comencé aquel retrato de la novia del barrendero. Aunque no pasaron 2 meses desde que juré no comenzar otro, hoy es 2 de agosto y empiezo a completar el 7mo cuaderno de Rummenigge, pero no en la fecha en que volví a verte, ya cuatro años atrás, sino en la fecha que yo creí erróneamente había sido el día de nuestro reencuentro.
3 de agosto, 6am_La ola de calor ya se instaló en Salamanca. El aire acondicionado es una camiseta mojada, me la paso por el torso cuando ya no soporto más el bochorno. Con tanto calor se me han achicharrado los chacras. Marchitan, achicharran, chamuscan... todos esos sinónimos tienen cehache. Sería mejor desaparecer para siempre y que la realidad no sepulte la ilusión de que me quieres.
Los almendros siguen ahí fuera, fotosintetizando las temperaturas ideales de la noche. Aunque nunca estuvimos juntos, desde que te quiero he vivido tantos momentos felices. En la espera de tu llegada, tus ojos cristalinos y tus apariciones impuntuales fecundaron en mi espíritu el deseo de ser un hombre mejor. Tu silencioso amor me ha hecho ser más maduro en mi manera de enamorarme.
Viernes 3 de agosto, 21.30hs_El carozo de ciruela que cogí en las escaleras de la Torrente, reposa a los pies de renacido, todavía acompañándome encima del escritorio fumé. Me acaban de llamar desde la biblioteca, era Juli que le toca hacer la guardia hasta las 11 de la noche y luego a dormir la mona. Quedamos para vernos mañana, lo acompañaré para que se le pase el turno de noche más pronto. Estaré en tu lugar de trabajo. Cuando me harto del mundo político y social, o si acaso siento hastío por la raza humana, recurro siempre a tu imagen para recuperar las esperanzas de que el amor existe en la vida de la gente. Eres mi pensamiento feliz.






martes, 28 de enero de 2020

La aceptable escritura del itinerario de nuestro destino








Jueves 22hs_En España ahora hay luz a las 10 de la noche. Este mediodía caminé bajo el sol de la plaza Vidal. Iba a la pequeña biblioteca y casi muero de un síncope creyendo que se trataba de ti el cuerpo de una mujer de tu estatura y con el cabello del largo tuyo. Pero solamente se trató de una breve recaída del enamoramiento que aún siento por ti. Unas 2 horas más tarde entré a bar y tu nombre no demoró en hacerse oír cuando en la televisión pasaron una entrevista. Me hace una tonta e inmensa ilusión coincidir con las pronunciaciones de tu nombre en los sitios menos esperados. Cuando nos cruzábamos a diario lo escuchaba en todo sitio y permanentemente, pensaba que aquella sensible coincidencia se debía a que tú y yo echábamos de menos el mirarnos a los ojos.
Viernes 22hs_El útil aroma de los perfumes de Saphir masculiniza los instantes pretéritos al anochecer subtormesino. Los dos almendros continúan con su delicado, suntuoso, espontáneo y silencioso pose, igual que si fueran musitadas Giocondas posando para la vasta soledad y para mí, su taciturno Da Vincci. Su coqueto porte natural, los libros de la Torrente o el préstamo de la acogedora biblioteca del barrio Vidal... El portalápices amoroso y en él los polvorientos útiles de la escuela que aguardan para brindarme su didáctica labor. Todo está donde siempre y debe.
Finalmente, hoy no oí tu nombre en ningún lado. Hubo algunos momentos en que eché de menos aquella enfermiza coincidencia, una dulce recaída en el paco de mi enamoramiento. Sin embargo algo ha cambiado en el mundo de mi corazón. Y así como así se terminó el deseo de tener sueños contigo, termino por darme cuenta de que cada vez que resurges en mi mente soy de acompañar tus imágenes con un sentimiento de lástima por mí mismo a causa del tiempo que perdí pensando en ti. Todos los pequeños y grandes objetivos que hemos perdido de vista parecerían ser reducidas corcheas que anotadas en la partitura de nuestros sueños colaboran a la composición de un objetivo principal, que es la aceptable escritura del itinerario de nuestro destino.
Martes 31 de julio, 21.30hs_Hoy fui hasta ti buscando rescatar la imagen de tu perfil y me encontré con tu mirada. La felicidad lo inunda todo cuando a través de tus ojos soy bendecido con el milagro de tu interés. Es entonces que el espíritu de tu amor me acompaña adondequiera impregnando el resucitado itinerario de mi mundo hasta la última de sus moléculas. Resucitó mi enamoramiento después de que tus miradas interrumpieran mis pasos por los pasillos de la biblioteca. Mañana seguramente serás mi primer pensamiento otra vez.



martes, 10 de diciembre de 2019

Al mundo le haría falta despertarse de un coma Glasgow





Martes 12 de junio, 22hs_La luz de otro atardecer ingresa por la ventana del 3er piso en la calle Candelario, cercana al campus Unamuno. Nunca más fui a visitar Huerta Otea, con aquellos crepúsculos tan amarillos bajo el puente Universitario. Por aquí por casa, mamá hace de sus locuras desde que llegó al hogar. Relee las recetas que le da el médico una y otra vez, como si fuera un arqueólogo que encuentra papiros egipcios. Pronto regresará Mary, perturbará la poca tranquilidad que hay aquí, con sus malos modales y los desprecios que le hace a mamá. Papá esquiva el bulto y dice no hay que darles bola. Sin comerla ni beberla me veo metido en la misma bolsa de insanías que está mi hermana. Yo no sé si todo será teatro, se hace difícil creer en todo lo que mi gente dice, porque de ser verdad todo el dolor que predican, ¿Qué sentido tiene vivir? Al mundo le haría falta despertarse de un coma Glasgow, así apreciarían más el tiempo que les ha sido otorgado para ir o venir por aquí y allá, y no se estarían quejando al pedo. Al mundo de hoy en día le hace falta perder la mitad de cuanto tiene, solamente así se pondrían a aprovechar la otra mitad de cuanto les queda.

Después de 4 años hoy es la primera vez que pienso en ti y miro al futuro con un sentimiento de derrota. Ni el recuerdo de tus acercamientos, ni el de tus miradas incipientes o el de tus actitudes celosas e inseguras, tienen el peso suficiente como para inclinar a mis ilusiones hacia la posibilidad de que algún día se ordenaran nuestras vicisitudes en las venturosas circunstancias del futuro como para que de una vez por todas podamos estar juntos. El 2 de agosto, ¿tendré la valentía de acercarme hasta ti para que así se renueven los imaginarios votos de fidelidad que otra vez celebran el hecho de que haya pasado otro año desde que te volví a ver? Posiblemente, sí. Pero entonces ¿cuáles serán mis expectativas respecto a ti?

jueves, 5 de diciembre de 2019

Se me clava en los ojos como un espá




23 de febrero_ Cada vez que despierto aquí están siempre los 4 almendros aguardándome encima del escritorio fumé. De forma parecida, cada vez que despierto tu carita de caleidoscopio es la primera imagen de mis pensamientos desde que volvimos a mirarnos.
Estoy a punto de iniciar la gran aventura de un viaje a Alaejos, el primer pueblecito al entrar en la provincia de Valladolid. El pueblo de las dos torres. Tengo tanto miedo de quedarme en el camino, pinchar o sufrir algún otro percance. Serán muchos kilómetros para regresar andando. Pero las mañanas sin brisa hacen de estos días del año un clima propicio para viajar hasta ahí. Hace un momento asomé la cabeza por el ventiluz del aseo y en el cielo ocre de Salamanca figuraba una estrella, quiere decir que el cielo de la mañana estará escampado. Aunque no haya campos de colza, cielos como el de hoy son hermosos para fotografiar la almendrada en flor. Cogeré piedras de los pueblos que deje atrás y tu imagen me acompañará en el recuerdo y en el corazón.
Entre otras cosas, la relectura de los Evangelios recristianiza a mi corazón y autocorrige a mis pensamientos. Ello trae a colación pequeñas fortunas a mi vida que se podrían llamar “milagros”. Un llamado que trae el regreso de una persona a mi vida, o el anhelado regalo de una correspondencia de una escritora amiga. Como reza el I-Ching:


La auto-corrección forma una alianza con el cosmos.


Día siguiente_Hoy es un día de lluvia. El pronóstico de La Gaceta esta vez la acertó en el vaticinio de su desconfiable meteorología. Al no viajar hasta los pueblos, lo más probable es que me acerque hasta ustedes. Posiblemente te vea, aunque no tengo previsto ir hasta donde estás tú. Al no tenerte ya como la destinataria exclusiva de estas notas, no voy recopilando minuciosamente las aventurillas de mi día a día, por eso te cuento hoy que ayer viajé hasta La Mata. A colación de la hora de ejercicio, también fotografié al sol, los caminos, las nubes y a los milanos.
Papá mal que mal encuentra la forma de escaquease de las locuras de mami. Sé que no depende de mí, pero intento sufrir lo justo imaginando que se comportan como Dios manda. Papá es un hombre fuerte, soporta con cordial estoicismo la toxicidad e mamá. Ella nos fue sacando un poco las ganas de vivir a todos. Hasta hace poco tu imagen no me dejaba ver todo esto. Únicamente escribía de ti. Pero gracias a la distancia y al paso de los meses te he ido queriendo menos. Tal vez, gracias a esa impensada disminución, fue que tu imagen ya no se sobrepone a las realidades de mi vida. Claro que aún recuerdo las veces que me has ido a buscar, pero las recuerdo con un entusiasmo menor.
Albur se va poniendo tupido. Mamá no deja de estar poseída por fuerzas tristes. Se aprovecha de los momentos tranquilos para montar un sainete. Es una lástima que las hojas de este cuaderno se vayan completando con tanta pena.




sábado, 30 de noviembre de 2019

Parecería que el Destino me estuviera llamando para ir a ti





Diario de Rummenigge





Capítulo 7









Candelario, 6 de febrero de 2019



23hs_Es curioso, pero los nuevos almendros tienen las hojas que les faltan a renacido y a albur. A los antiguos les ha salido la primer hoja de esta temporada. Renacido tiene un yuyito de 4 hojas. Esta madrugada me despertaron las altas entonaciones de Misora Hibari. Milagrosamente seguí durmiendo hasta las 8am, pensé en hacer una celebración por el buen dormir y viajar hasta La Mata, sin embargo me acobardé por el frío y fui a buscarte a la biblioteca, ya que desde hace unos días parecería que el Destino me estuviera llamando a ir. Pero antes, no sé si para variar o porque la experiencia me ha ido exhortando a creer que el ejercicio intelectual atrae más la fortuna, abandoné los textos del Éxodo y recuperé la lectura de los Diálogos con Benito Pérez Galdós. Al parecer y después de un año de lecturas diarias de textos Santos, se han entrenado mis facultades como para que el reservado hábito de mis lecturas se desenvuelva finalmente sin tantas trabas, ya que hace un tiempo leer los Diálogos de Galdós se hacía para mí una empresa trabajosa y de ardua comprensión. Ahora, las sentencias del manuscrito se pronuncian dentro de mi mente sin sentir que leo una trabada lista de cacofonías.
Cuando llegué a la Torrente no estabas en el escritorio de siempre. En cambio te crucé un minuto más tarde cuando seguramente estabas regresando de tu descanso. No sé si realmente lo he vivido, pues no me esperaba reencontrarme tan nítidamente con tu mirada. Vuelves a convertirte en mi recuerdo feliz.




sábado, 26 de octubre de 2019

En los sinceros espejos de la introspección descubro resignadamente a un yo de mí más maduro, un poco más apático y justo


Sábado, 5.00am_Uno nunca se cansa de elogiar el crecimiento de las plantas que ha sembrado. Los almendros están preciosos. Ya cercenado, albur se despliega imperceptiblemente en la concisa atmósfera del cuarto. El gemido lamentoso de un sabueso se hace oír en la mañana luminosa de la calle Candelario. Los solitarios del 30-32 se acompañan con los bon-sai que pasaron la noche afuera con el propósito de tomar aire y que el frío sonambulista los haga más resilentes, como los niños que duermen junto a los gatos con el fin de producir con el tiempo anticuerpos. No hay cordero más fuerte que el que nace en el invierno. Ya no lamento tus ausencias. Por otro lado, un motor muy sonoro desparrama intranquilidad en la quietud de la mañana. Páginas, páginas y páginas revolotean alrededor de esta escritura en formato de simpáticos cuadernillos. Quizás por tercera vez, la extraña cursiva rejunte los pedacitos de mi alma que dejó tirados otro desamor.
22hs_En breve saldrán a la intemperie los dos almendros, para que se ventilen con el frescor de las noches de los veranos. La necesidad de ir a buscarte se presentó de repente cuando miraba un partido. La interpretación de tus últimos acercamientos se ha inclinado hacia el lado de la balanza que dice que me quieres.
Domingo 7.20am_Se echan de menos los almendros. Aún están fuera, ejerciendo su fotosíntesis con la grisácea claridad de este domingo. Ya se va acabando, mi bien, otro fin de semana junto con un cuaderno más del Diario de Rummenigge. Más bien se fue cerrando otra etapa de desenamoramiento, casi cuatro años en los cuales esta escritura ha logrado que valiera la pena la dañina constancia de tu ausencia en mis días. Pero aunque el amor va menguando sus plácidas intensidades, quiero contarte que hoy, como una dilatada despedida, he soñado contigo. Cuando me decidí a olvidar a Dolores, después de meses ella telefoneaba como para que su recuerdo no se desvaneciera, y así me costara más empezar a rehacer mi vida, como si el Destino tratara de ponerme un impedimento resucitando el amor que sentí por ella.

Así vienes tú a mis sueños, y te presentas para recordarme el amor que sentí por ti.

18 de junio, 21.45hs_Y ya se va acabando, Mireia, el sexto cuaderno que escribo respecto al amor que te tuve. Junto con albur y su próspera ramita, renacido y su luengo tallo atestigua la finalización de este cuaderno, que seguramente cerrará la desesperanzada historia de Rummenigge. Hoy a la tarde viajé durante 2 horas bajo el sol de la carretera Valladolid. Buscando agua fresa me detuve en la fuente de Pedrosillo el Ralo. En el trayecto fotografié los rojos campos de amapola. Y a la vuelta temí por mi vida durante los 2 km, cuando aproveché el descenso volviendo por San Cristóbal. Entonces, Mireia, con estos cuentos y narraciones le pongo punto y final a la confección de estas epístolas que te fui dedicando a lo largo de estos últimos años. En los sinceros espejos de la introspección descubro resignadamente a un yo de mí más maduro y también más sabio. Un poco apático y justo.
























































FINAL DEL SEXTO CUADERNO DE RUMMENIGGE


















miércoles, 16 de octubre de 2019

A medida que nuestro enamoramiento mengua, nuestra atención va dejando de centrarse en cuánto hemos sido amados o cuánto no





7 de junio, 2018_Algunas veces quedo perplejo pensando que alguna mujer puedes ser tú. Es entonces que revivo aquella fascinación tan única que experimenté al volverte a ver. Pero en lo que queda del día, poco a poco voy extrañándote menos. O mejor dicho, te voy extrañando más espaciadamente a lo largo de los minutos del día a día. En mi vida todo es igual que ayer, que hace unos días... que la estación pasada.
8 de junio, 22.30hs_Los almendros aquí me acompañan, Albur está lleno de hojitas nuevas y una rama muy larga. Esta mañana las fuerzas del destino me llevaron hasta ti, sin esperar que te levantaras para que un minuto más tarde nuestros destinos hagan tangente. Un rato después, por el viaje a Monterrubio, el cansancio me persuadió para descansar un poco y luego me desperté más negativo con respecto a tu actitud de esta mañana. Tal vez fue nada más una exótica casualidad el que nos cruzáramos de nuevo, y dejándome llevar por el amor me empeñé en seguir viendo lo que en realidad son meras casualidades como unos predestinados acercamientos providenciales. Hace un tiempo te dejaba blancos sobres cerrados entre los libros para que los encontraras. Luego de dos años, todavía no estoy seguro de que hubieras sido tú quien los abrió. Pero si no fuiste tú, eso quiere decir que gestos de amor como aquellos potencian los acercamientos entre dos que se aman.
10 de junio, 21.12hs_Hoy acabé de pasar en limpio los párrafos sueltos de la bitácora de Rummenigge. Ya no tendré más creaciones literarias que se llamen así. Quedó un librito precioso, las dos carillas que me falta agregar al texto, serán una especie de puzzle de párrafos sueltos que iré encajando por aquí y allá a lo largo de esa bitácora. Tal vez por la libertad de haberme quitado el trabajo atrasado de encima, me di el premio de pensar toda la tarde en ti. Varias veces cometo el error de regañarte en voz alta, como si estuviera delante tuyo y pudieras escucharme. Lo hago, quizá, porque me da bronca que no estés aquí.
Martes 12 de junio, 21.40hs_Llueve. Los almendros proyectan su sombra tenue encima del gotelé blanco. Al final, no me quedó otra que acostumbrarme al sonido del gasoducto del ordenador de mi hermana. La saludable compañía del los almendros es consoladora. Por otro lado hoy pensé mucho en ti. Ágape. El último recuerdo que tengo de tu imagen es verte volviendo a tu lugar de trabajo, ya no eres una obsesión entre los dos crepúsculos mentales. En las avenidas la gente ya no se transforma de golpe en ti, como lo hizo en los años que pasaron. Pero sigo regañándote en voz alta por alguna falsedad tuya que trataba de disimular el amor. Pero esa es una actitud que he decidido dejar atrás. Casi dos años rearmaron un poco la psicología que se rompió el día que te vi con él.
21.20hs_Románticos momentos embellecen al anochecer de la calle Candelario. Hoy cogí la carretera hasta Mozodiel del Camino. Frené dos veces, la primera para fotografiar un campo de amapolas y la segunda a uno de los últimos campos de colza. A medida que nuestro enamoramiento mengua, nuestra atención va dejando de centrarse en cuánto hemos sido amados o cuánto no. La pluma que antes sólo le escribió a ella, ahora comienza a rizar analíticas epístolas a un redescubrimiento del mundo exterior. Será por eso que los bondadosos almendros han resucitado de la muerte que tuvieron desde que te fuiste de mi ilusión. Los días se convirtieron poco a poco en el redescubrir de la belleza que me rodea.

martes, 10 de septiembre de 2019

Se han ido derrumbando los castillos de mi mundo que albergaban una efímera imagen colorada



4 de junio de 2018, 6.40am_No hay un solo sonido en la madrugada de Candelario. Los Ronquidos de papá están a 3 cuartos de distancia. No hay imposibles camiones de la basura ni gorjeo gorrional. Extraño las luces de la poética Chinchibarra, los silenciosos automóviles que avanzaban sobre el asfalto de la hogareña paseo de los Cerezos. En algunas horas más deberé acercarme hasta la Torrente, allí teníamos despertares silenciosos, pero nunca completamente. ¡Cómo maullaba Valentina! Y qué pronto me he dado cuenta de cuán serviciales somos ante las cosas tóxicas de los demás.
5 de junio, 7.30arm_Las ocultas constelaciones continúan remarcando sus progresivas órbitas por el cielo color café. Repentino y doloroso, fuiste mi primer pensamiento del día aún oscuro. Ayer no estabas allí, y partí de la biblioteca con un vacío irrazonable. Quizás por ese malestar en el alma, fue que esta noche he soñado algo relacionado contigo.


Se han ido derrumbando los castillos
que albergaban una efímera imagen colorada.
Mientras aún vivía en ellos siempre tuve
ganas de ser niño.
De día el sol sereno siempre iluminaba cada
rinconcito en mi castillo.
Y en el cielo de la noche Selene sonreía.







miércoles, 4 de septiembre de 2019

Que pases un hermoso día




2 de junio, 5.40am_En la exhausta celebración de otro día 2 sin ti, el sencillo conjunto de hábitos de mi vida hace que me levante para escribirte cuando ya se termina la madrugada. Se extraña un poco la sana compañía de los preciosos almendros, que por ahora se quedaron en la ventana cerrada, para que así el aparatoso ingreso al cuarto no quebranta el místico climax del silencio en la habitación blanca. Inclusive dos libros de la Torrente, la habitación ha heredado las útiles pertenencias que tenía la habitación anterior, en paseo de los Nogales número 7, la casa en donde te conocí. Echo de menos las poéticas farolas del pintorezco parque de la Chinchibarra, asomarme por la ventana protegida a regar los almendros y pispear de paso a paseo de los Olivos a ver si no estabas tú.
22 hs_Todavía no se acaba el 2 de junio. Y aunque te extrañé mucho, te extrañé menos. Fuera de la habitación, la gente de esta casa continúa con sus grandes y pequeñas costumbres, sin enterarse de Bilderberg o el Grupo de los 27. Mamá canta un tango cuando se siente enamorada de mi papá. Luego, tal vez ella abra la escalera para revolver un poco la casa. El sonido a hojalata destartalada parece el hombre del Mago de Oz, que se tropieza en el camino amarillo. Los demás intentamos ignorarla cuando se pone así, claro, pero lo hacemos con culpa porque sabemos que sufre. Nos intoxica con su demencia, sólo justificada por el abuso de los medicamentos. Toda su vida se automedicó. Aunque en el fondo de mi corazón, aparece como otro argumento una frase que no recuerdo quién la escribió.




Todo dolor es la falta de nuestro amor.



En nuestra familia han coexistido siempre el amor y una cuota de alboroto.

Pero aquí en el cuarto, los dos almendros continúan haciéndome su afable compañía. El tronco de Albur, está cada vez más marrón, síntoma de que va madurando sanamente. Aunque no supe nada de ti, he pasado un día muy lindo. A la mañana me encontré con Juli, quien separa una hora por su semana para que nos tomemos un café. Después me fui a otro bar para usar el ordenador, pero el camarero hizo un gesto un poco bruto y me fui enseguida. Antes fui un poco más allá de Monterrubio de la Armuña, aprovechando el sol de la mañana para hacer un poco de ejercicio.




lunes, 2 de septiembre de 2019

Los almendros firmes ahí, mi sana compañía en esta vivienda




21.30hs_Hoy desperté a las 2 de la madrugada como si hubiera dormido 10 horas seguidas. Había soñado algo en donde aparecías tú. Cursábamos un sábado, y la biblioteca formaba parte de una estación de ferrocarril. Estabas en tu escritorio, manejando ordinariamente el ordenador. Mientras tanto, yo abría un libro que enseñaba las diferencias entre los hombres y Dios. Por ejemplo, había una lista larga en donde decía que si Dios elejía una milanesa, los hombres eligirían un pan de manteca. Luego, al levantarme, me ayudaron las páginas de esta mañana, si uno escribe 3 carillas ejercita mucho mejor la escritura durante el resto del día. Por eso esta tarde escribí la sinopsis de Rummenigge como si me la supiera de memoria. No sé si es malo o bueno, pero como una romántica colación de este logro pensé toda la tarde en ti. Pero hablando de lo que pasa en este momento, volvieron papá y mamá. El sonido del polipropileno de las bolsas de Día que se abren y que se cierran causa zozobra en mi absoluta dedicación a la escritura nocturna. Son un corso, mi padre sube al autobús y se olvida a mi madre en el negocio como si fuera Kevin. Cuando él ya está en casa le suena el móvil, es mi madre y le dice ¿pero a dónde estás tú? Y la otra le contesta ¿y a dónde estás tú? Y así un están un buen rato. Poco después se siente la llave en la cerradura, es mi madre que llega con sus kilombos. Hasta que por último llega mi hermana hablando por móvil con un cliente; sin cambiarse de ropa enciende el ordenador para poner el puto sonido a mar. Es como poner el oído en una tubería que pasa el gas. Los almendritos acá no más me acompañan, renacido ya está 2 cm más grande por el último estirón.
Cuanto más avanzo en mis cometidos, más soy de echar en falta tu complementaria presencia. Como te decía antes, hoy desperté a las 2 de la madrugada y habré vuelto a dormirme otra vez a las cinco, intentando aprovechar el pensamiento todo lo que pude. A todas horas está mi hermana con el maldito ruido que pone a las cañerías, se ve que pa´ no pensar. Ya casi me he acostumbrado a él. Y los almendros firmes ahí, mi sana compañía en esta vivienda.
1 de junio, 6.30am_Sin ti todo sigue igual, a excepción de un detalle: finalmente estos cuadernos se completan. Quedan pocas hojas por delante no más y ya terminaré éste, el 6to cuaderno de Rummenigge. A estas alturas del desamor, no entiendo si vengo a él y te escribo porque te extraño o, lisa y llanamente, lo que echo en falta es la sensible tarea de rizar conjeturadas emociones encima de este papel estriado. ¿Quién habrá completado estos renglones, el amor o la mera ilusión que se aferra a la hipotética perfección de otro ser humano? Los rencores que timoneaban a mi corazón han sido una interesante herramienta que me ayudó en la compugida tarea de ir olvidándote. En la habitación, las camas de todo el 3ero chirrían si se dan la vuelta para dormir un poco más cómodos. Las 6 de la madrugada son el horario en que el desarrollo de esta escritura recibe al amanecer. Ya va aclarando pálidamente en la ciudad tormesina. Otro gotelé blanco ceniza pero aún más viejo es el artístico fondo para mis dos almendros. Según se orquesten en el fumé, proyectan su pueril sombra sobre la paredes del cuarto. 

1 de junio, 21.30hs_Repito la iniciativa de ir a buscarte mañana, en otro día 2, aún ante la inmensa posibilidad de verte junto a él, o que tal vez no estén ninguna de los dos, e indiciariamente el Destino me dirá que estás a su lado. Sin embargo, este papel es el romántico testigo de que hoy haya barajado toda la tarde la tentativa de ir mañana a buscarte, incluso llevaré conmigo una espiga de trigo para dejar cerca tuyo, como si fuera un muestrario de mi interés por tus acercamientos, si es que un mayor número de coincidencias desembocan en tu mirada.


martes, 20 de agosto de 2019

La Providencia premia a los hombres cumpliéndoles los sueños cuando muestran algo de fe




28 de mayo, 2018_Y así, poco a poco, el mundo empezó a girar de nuevo cuando me desencadené del círculo vicioso de quererte. Despierto otra vez energizado para encarar el día que se viene, recordándote en lo bueno y no en imaginación que te ve junto a otro hombre. Mientras te quise me maravillaba recordando la música querida. Ahora emprenderé la ardua tarea de amar al enemigo. Tal vez si lo hubiera ejercitado en un principio, la piedad me hubiera acercado más a ti. La Providencia premia a los hombres cumpliéndoles los sueños cuando muestran algo de fe. Pero reflexionando un poco más cada cosita que medito, me doy cuenta de que cuando todo es oscuridad busco una luz en tu recuerdo.
29 de mayo_Quizá fuera por la melancolía que nos dejan las tardes de lluvia, pero hoy me he acordado mucho de cuando nos mirábamos a los ojos, reflejando nuestro amor. De cuando con ojos esquivos me celabas, porque me había mostrado junto a otra mujer. Quizás el desestresarme en la nueva casa de Candelario, sin las furias de mi hermana, quien ha de haber encontrado algo, puesto que día por medio no duerme aquí. Lo cierto es que hoy pensé mucho en que la semana que viene he de ir hasta el viejo barrio y posiblemente te vea si me acerco.
30 de mayo, 5am_Los esdrújulos churrusqueos de una cama atravesaron el techo del 3er piso hasta que desperté, quince minutos atrás. El lujurioso sonido de las maderas desvencijadas me recuerdan años felices. Continuo pensando en ti desde que abro los ojos. María Luján mantiene encendido el ordenador toda la noche, reproduciendo el sonido a un tanque de agua que se va llenando, a tubería, tapa así los murmullos y otras psicopatías que la causan infelicidad. Cada cual sobrelleva la vida de locura de esta familia como mejor puede. Mamá se venga de la desatención amorosa de mi padre montando sainetes o discusiones sin ton ni son. Papá le echa la culpa a una enfermedad fantasiosa y toma con fe cuanto le dicen los médicos respecto a ella. Sólo falta un servidor: por las mañanas trato de hacer ejercicio yendo a los pueblos si acaso hay sol. Por lo general voy hasta la Armuña y sus legítimos alrededores. Fotografío los campos de colza en la carretera, o las espontáneas amapolas y sus breves procesos de vida, en el terraplén de la ruta a Moriscos. Antes de volver a casa voy a tomar un café, en el café donde hice una amiga quien -igual a mí- tiene tiempo de sobra. La situación es ridícula; tiene 70 años y es jubilada. A veces vuelve del baño y huele, pero siempre estamos riéndonos y no tiene maldad. En sus años mozos era profesora de literatura, lo primero que hace al entrar es ir a buscar el diario y hacer el cruci de La Gaceta. Invitamos un día a cada uno para que se siente en nuestra mesa, comentamos los titulares y miramos también el tiempo.

sábado, 17 de agosto de 2019

Me di por vencido en la espera de tus miradas






25 de mayo_Los almendros están más despiertos, la luz solar proyecta la sombra de los objetos con los contornos más nítidos. Y una claridad inesperada despeja la marabunta de mi psicología, igual que un peine que pasa por el cabello enredado. La costumbre de escribirte me ha hecho volver a este cuaderno, igual que se vuelve a buscar a alguien que se ha amado. No ha sido fácil pero voy olvidándote. Cuando repaso el día de ayer me sorprende darme cuenta de que ya no eres una inamovible existencia que logró colonizar todas mis facultades. La distancia de ti y de tus hermosos lugares ha significado la inesperada felicidad para mí. Hoy salgo de la cama para pensar en el futuro, y no para rendirte estos aburrídisimos homenajes por escrito.
Como un día cualquiera, saber que hoy podría verte me hace tener una expectación de felicidad. Sin embargo no iré hasta ti, pues así estaría forzando la posibilidad de que nuestros caminos se crucen de nuevo. Me di por vencido en la espera de tus miradas. Ayer por la tarde hice otro viaje a Castellanos de Moriscos. En los kilómetros de la carretera ya no dialogo contigo como solía hacerlo. Y cuando aparecieron los mares verdes de Salamanca, que ondeaban su superficie a la derecha de los amplios arcenes de la N-620, me di cuenta de que quería que otra mujer y no tú estuviera allí conmigo.
Inspirado por la tenue luminiscencia del atardecer tormesino me acerqué a escribirte un poco antes de ir a dormir. El tiempo y la Providencia van acomodando las situaciones para que conforme voy apartándome de tus recuerdo pueda ir tanteando la posibilidad de otros amores. Ellas, ni bien al verme, se quedan mirándome como si fuera una aparición, pero al cabo de unos segundos, cuando sus almas consiguen acostumbrarse a los pelos y el acento les revela mi nacionalidad, la perplejidad tiende a ser suplantada por un inicio de fascinación en sus ojos, tal y como te sucedió a ti, el día en que volvimos a vernos.
Día siguiente_Más o menos, dentro de un mes, se cerrará el 6to cuaderno de Rummenigge. La obra más extensa de mi vida, pero también aquella que se ha ido aburguesando en la caótica medida que dejé de ir a buscarte. Los jóvenes almendros se convirtieron en mi sólida compañía. En estas alocadas escrituras ellos me han ayudado a veces a encontrar la Verdad en mi corazón. Todos los días los riego y luego los saco afuera, como para que hagan la digestión.
27 de mayo, 5.30am_La melancolía del domingo te ha resucitado en mi mundo interior. Desde que no nos vemos. ¿Habrás pensado en mí como creo que lo hacías antaño? Pasan los meses sin ti, y sigues siendo el primer pensamiento en las mañanas, absolutamente todos los días. Sube el tono de mis frustraciones el despertar y dame cuenta que no estás a mi lado. Pero lo que más daño hace en el alma es pensar que me quisiste y que no nos dimos una oportunidad de amor. Sin embargo, cuando me pongo a analizar aquella parte de nuestro pasado con total sinceridad, me doy cuenta de que todo sigue girando en torno a ti. Este es el primer desamor que vivo y que no me da miedo a caer enfermo. Son las 5 y media de la madrugada, y en la soledad de mi cuarto me pongo a pronunciar declaraciones como si estuviera delante de ti. Día tras día trato de manipular esta lejanía a golpe de reemplazar pensamientos tuyos por otros menos felices. La alternativa a mis odios es escribirte un poema. Vivo en un mundo seco en donde no se sacan conclusiones interesantes de las cosas vividas. Seguir desperdiciando mi vida queriéndote solamente a ti y a nadie más.

domingo, 11 de agosto de 2019

Desenmarañando a machetazo limpio las intrincadísimas vicisitudes y y machacosos avatares que me separan de ti



18 de mayo_ Esta tarde oí tu nombre en el fugaz transcurso de un sueño hipnopómpico. Sucedió después de mucho tiempo de no pensar en ti. Entonces me di cuenta de que, entre toda la negrura del océano que es mi vida, lo que más quiero eres tú. ¿Entre cuánta madeja selvática tendré que pasar, desenmarañando a machetazo limpio las intrincadísimas vicisitudes y y machacosos avatares que me separan de ti?
22hs_Los almendros firmes aquí, cada día se van notando brotecitos nuevos a lo largo de sus longitudes intrascendentes. El joven albur está magniífico, y renacido también. Cuando llegue noviembre sentiré pena cuando tenga que podar a Renacido. Le conocí cada hojita que le ha crecido. En invierno me veré en la necesidad de cortar su preciosa corona a fin de que no crezca más. Esta tarde he tenido dos señales con tu nombre, ni bien encender la televisión. Llegaron justo cuando me propuse no corregirte más y buscar una forma más amorosa de analizar tus desplantes, para ver si puedo sacar otras conclusiones que me permitan continuar hacia adelante. Los objetos del cuarto son rápidos infiltrados que discuten sobre quién ingresará antes en esta cuartilla.

Ayer por la noche pensé algunas líneas para escribirte. Me sorprendió que no reflejara en ellas el amor que antaño sentí al verte. Por el contrario pero sin oponerse, al mismo tiempo que aquellos pensamientos nocturnos se articulaban fui sintiendo un cómodo endurecimiento en el corazón. Supongo que al no pretender que te lleguen estas sentidas escrituras, la sinceridad de mis anotaciones se vuelve más desabrida. De todas maneras continúas estando entre mis pensamientos, esa amorosa obsesión me aboba bastante. Después de todo, me hace ilusión ir acabando este cuaderno de Rummenigge, querrá decir que podré cerrar otro capítulo de mi historia.
5.17am, martes 22 de marzo_Eres como Jesucristo: siempre estás en mis pensamientos. Aunque los meses transcurren en mi vida, tú continúas siendo una gran compañía en mis soledades. Es solo que ya no te recuerdo ni con bronca ni con resentimientos imaginarios. Por suerte o por desgracia, tampoco con la misma pasión de antes. Esta mañana, hice el viaje a Monterubio de la Armuña. Había sol y amapolas, los campos de colza ya están sesgados. Algún milano sobrevolaba la carretera antes de llegar a Villares de la Reina. En ese trayecto a veces pienso en ir a buscarte, pero el pensamiento va y viene como el relámpago de una tormenta que se aleja.