viernes, 28 de agosto de 2020

Parecen los pañuelos de las madres de Plaza de Mayo


Sábaso 21hs_Hace 2 días que viajo hasta La Mata. Pero cuando llego al abrevadero ya no están Portos ni Áramis. Los echo en falta. También hoy me he dado cuenta de que cada vez que evoco tu imagen fomento en mis circunstancias diversas casualidades que no son tú, pero relacionadas de alguna forma contigo. Por ejemplo, esta tarde empecé a extrañarte y de inmediato leí tu nombre en un nick. Dentro de 10 días cercenaré la copa de renacido. Ya no observaré de su parte más estirones imprevistos al cielo raso. De albur no te comento muchas cosas, salvo de su presencia leal, de su metabolismo confiable. A excepción de su crecimiento formal y previsible o su mera rama creciendo en ángulo agudo, no encuentro en él detalles que me maravillen. Quizá lo podé muy pronto. Pero será un hermoso bon-sai. También estoy preocupado porque los chicos de al lado no hacen ruido desde hace 10 días. Temo estar acostumbrándome a tanta tranquilidad porque sé que un día de estos volverán a la carga.

Domingo 21.30hs_En 2 o 3 yuyos se manifiesta la fecundidad de la tierra de la petuña. Lo mismo es en la maceta de renacido, así como en la del pequeño albur. A lo mejor son los resultados del agua mineral con la que los riego todos los días. O que en invierno los cuido del frío que hay durante las noches... y en el verano durante el calor del día. La petuña también tiene 5 flores desproporcionadamente enormes de acuerdo al tamaño de la plantita. Parecen los pañuelos de las madres de Plaza de Mayo.

En mi paso diario por el Chevalier hice un amigo nuevo. Gregorio tiene 89 años y creció en Parada de Rubiales. Conoce bien los pueblos de la Armuña. Cada mañana le comento de mis viajes y él me comenta de sus memorias allí; lleva escribiéndolas hace mucho tiempo. Le exhorto a que autopublique un libro. Es como los caballos, cuando paso días sin verlo comienzo a echarle de menos. Hoy me enseñó que dentro de la cáscara negra está la almendra, y abriéndola está el almendruco. Dijo también que los caballos ya no están tanto porque se vino el invierno, y los dueños los entran en el establo para que no sufran el frío. Hoy me he acordado mucho de ti, probablemente en la semana os haga una visita. Pienso si alguna vez te preguntarás si este gentil vuelve a la biblioteca porque quiere mirarte otra vez a los ojos.







miércoles, 26 de agosto de 2020

Y mi corazón se fue cerrando junto con el olvido de tus imágenes


Martes 22hs_Después de 3 años lo podaré a renacido. A Renacido le quedan pocos días para seguir pegando estirones. Aunque le brotarán ramas extrañaré verlo crecer. Doña petuña tiene 3 pimpollos a punto de abrir. Es bastante raro, a esta altura del año las plantas así ya están secas. Quizás al mantenerse bella y jovial me esté demostrando su agradecimiento por el agua mineral que riego en su tierra todos los días. Por otro lado, los chicos están muy silenciosos, igual asilo un dejo de desconfianza en mi interior, y me parece que de un momento a otro echarán sus vozarrones y sacudirán mi cuarto igual que una campana que resuena. El nublado de hoy forzó mi descanso y me quedé en casa en vez de viajar hasta La Mata de la Armuña. Cogí la compu y me fui a un café. Antes de entrar al bar, una chica de perfumerías Avenida reojeó mis pasos enclenques. Ella es María. A la una y media del mediodía abandoné el café para para caminar hasta Plaza Mayor por calle Toro. Entonces me di cuenta que hasta ese momento del día no había pensado en ti, Mireia. ¿Qué harás este fin de semana? Ya no me preocupa tanto como antes si voy o no voy a buscarte. La distancia apaciguó mi culpa por no cruzar hasta la biblioteca. Y mi corazón se fue cerrando junto con el olvido de tus imágenes.

Jueves 19hs_El apasionado bullicio de los estorninos es la espontánea cortina musical para otro atardecer en la casa de Candelario. El húsar sobre el tejado me ha hecho pensar en qué sucedería si dentro de dos años yo regresara a ti para buscarte. ¿Continuarías pensando en mí para aquel hipotético entonces? ¿Y si así fuera él te dejaría marchar? Una sola de tus miradas era suficiente para que yo sea feliz. Hoy lo comprendo, también fue así para ti. Por eso cantabas cuando me acercaba luego de mirarnos. Por eso fue que viniste a buscarme para mi cumpleaños, cuando una semana antes había dejado una espiga de trigo entre los libros de poesía.

Viernes 22hs_Cuando fue mediodía por fin escampó. Cuando fui hasta La Mata eran las 13.18 en el reloj luminoso de Portugal y avda. Torres Villarroel. El cielo de la carretera era óptimo para fotografiar. Un horizonte cortajeado por 5 pinos se escrutaba desde Villares de la Reina. Fue una sensación un tanto extraña llegar al abrevadero y que ni Portos ni Áramis estuvieran pastando allí. ¿Qué les habrá sucedido? ¿Habrán cambiado de amo? El cometido de mis viajes se ha esfumado. ¿Regresarán mañana? Más hacia la noche la vi a Isabel en la feria del libro. Aunque no quiera aceptarlo muchas cosas se movieron adentro mío al estar tan cerca de ella. Luego regresé a casa. Mis padres están mejor, mamá le pide a papi que vaya a dormir con ella. Ahora escribo en compañía de mis plantas. Hace un minuto aplasté a un pulgón que caminaba por una hoja de renacido. Aunque el otoño secó muchas cosas, la petuña siempre tiene abiertas flores blancas, y algún pimpollo a punto de abrir. El viernes 2 de noviembre está a punto de finalizar. Y aunque hoy ya sé que no es la fecha en que te volví a ver, el 2 de cada mes representará en mi corazón un aniversario en donde festejo haberte hablado aquel día, un poco más de 4 años atrás.






jueves, 20 de agosto de 2020

Esta mañana los dos almendros salieron a la ventana y se mojaron con el agua de la llovizna por primera vez en el otoño




Sábado 21.50hs_Esta mañana los dos almendros salieron a la ventana y se mojaron con el agua de la llovizna por primera vez en el otoño. Después de tomar un café el cielo de Salamanca comenzó a abrirse de entre nube y nube. Y aunque temía porque lloviera, igual me fui a la carretera de Carrbajosa para ver hasta dónde podía llegar. Pensé en volver cuando por fin llegué a Monterrubio, pero la añoranza de ver a Portos y a Áramis logró que me aventurara 3km más. Desde la ermita de nuestra Señora del Viso, podía verse la borrosa tormenta cayendo en Pajares de la Laguna. Un minuto más adelante, donde a finales de agosto envejecen los sorprendentes campos de girasol, cayó un granizo de nada. Creí entonces que regresaría, pero en ese instante me di cuenta de algo que me alegró: el granizo estorba pero no moja mucho. Y continué hasta el abrevadero, donde Portos me dio la bienvenida acercándose a mí. Varias veces pienso en ti mientras dura el camino. Quisiera que algún día pudieras ver las hermosuras de la carretera conmigo.

Domingo 21.30hs_Aunque amaneció con sol la ola de frío reculó mi valentía y en vez de ir hasta La Mata fui al Chevalier a tomar un café. Pido también agua y hielo, para seguir gorroneando el wifi cuando ya se me terminó el café con leche. Jóse lo sirve grande, y siempre me da dos churros, calculo que medio viejos. Pero ya conoces el dicho: a caballo regalado... Pude mandar los archivos participantes al concurso de Seix Barrial. Tomé un café con mi amigo Gregorio, nonagenario que creció en Parada de Rubiales. Él me contó que antes de ser carretera de Valladolid, se llamaba de Peñafiel. Gregorio tiene una manera interesante de contar las cosas. A mí, claro, me interesa muy poco, pero sus palabras continúan orientando mi personalidad hacia la paciencia. A estas horas, el cuarto en donde me pongo a escribirte se llena con los vozarrones escandalosos de mis vecinos. Es incómodo escribirte así. Hoy compré tierra y un cuenco para plantar a los almendros que cogí en Fuentesaúco.

Lunes 21.40hs_Las hojas de renacido se mantienen verdosas durante todo el año. Sin embargo, en su primer otoño, se habían puesto totalmente doradas. Parecía un árbol de otra especie, con ese marrón oscuro como las hojas de los ciruelos. A lo largo de estos 3 años planté almendros que no han nacido. Sin embargo, de la misma camada de semillas de Fuentesaúco, regalé a tres personas distintas a quienes le germinaron. Pero en mi casa aún no han nacido. Sí en cambio crecieron las primeras que sembré, cogidas de una pequeña almendrada que echaba sombras sobre la avda. Virgen de la Vega. Otros 4 de mis almendros son vástagos de aquellos árboles, cuando todavía estaban en flor, sólo que ellos nacían junto a la carretera de Babilafuente. Al poco tiempo de nacer tantos acabé dándome cuenta de que cuando uno los planta con ilusión les da fuerza para que prosperen. A renacido le ha crecido un yuyo muy largo... y la petuña ya tiene 3. También decirte que esta mañana aproveché el día de sol para viajar a La Mata. Cuando llego a Villares de la Reina recién me doy cuenta que aún faltan 8 km más para verlos a mis amigos, Portos y Áramis. Así de pronto el viaje cobra un sentido romántico.

En efecto, antes de llegar al cementerio de paredes blancas, allí están pastando los dos caballos. Ya no me parece raro ver cómo se acercan al alambrado para dejarse fotografiar. Portos levanta el cuello y me mira mientras sigue masticando el pasto. Pero ambos me miran cuando me voy y cuando paso volviendo. La carretera está impresionante, hay cúmulos de nubes blancas con contornos brillantes, en los que se refleja la luz del sol.





Sólo cuando te recuerdo siento como si el corazón se me hiciera de dulce de leche


Domingo 21.30hs_Mañana, si es que el día despierta escampado, seguramente que pasaré Mozodiel del Camino para saludar a Portos y aramis; esta mañana estaban los dos, al otro lado del abrevadero. Antes, Áramis no venía hacia mí. Únicamente Portos me demostraba su alegría cuando me acercaba al corral, venía todo lo que el alambre de púas se lo permitiera. Después se quedaba mirándome, entretanto la mandíbula le dibujaba un movimiento semicircular en sentido horario. Portos, esta mañana, se metió en el abrevadero cuando me vio. Se quedó bebiendo en el agua baja. De vez en cuando levantaba la cabeza para mirarme. Nunca olvidaré aquella mañana en que nada más verme bajó la planicie al trote. Áramis, hoy vino unos metros hacia el estanque. Entre otras cosas, quizá mañana te vea, cuando me de una vuelta por el viejo Garrido Norte.

Lunes 22hs_Los almendros están preciosos. El mes que viene podaré a renacido. Ya no le saldrán coronas de 4 hojas verdes. Hoy por la mañana hice el viaje a La Mata de la Armuña. Fui más que nada para verlos a ellos, a Portos y a Áramis, que me miraban al otro lado del agua. Ninguno de los dos avanzó hasta donde yo estaba, tan solo me miraban bajo el sol de un día precioso. Sus flequillos resplandecían en el día brillante. Durante todo el viaje nada hay tan maravilloso como ellos. Le dieron un nuevo sentido a mis viajes por la carretera de Carbajosa. Y los echo de menos. Es como el zorro y el Principito: cada día se acercaban un poco más. Y cada día me dan una muestra nueva de su silencioso afecto. Luego, por la tarde me acerqué a la Torrente para ver si estabas. Supongo que el alboroto de la Feria del Libro hizo que no estuvieras. Me fui vacío al no encontrarme con tu mirada. Miércoles 21hs_Estoy preparado para que cuando se hagan las 11 llamar a la policía. Mientras los vecinos gritan y cantan, un perro chilla desde fuera.

Jueves 21.40hs_Hoy a la mañana fui a ver a mi amigos, Portos y Áramis. Los chicos de al lado siguen gritando. Ayer vino la policía pero no los pudo coger. Es bastante injusto, cuanto más rezo, cuanto más positivo intento ser respecto a estos chicos, parece que mi pasividad más excitara su comportamiento. Mientras te escribo a ti va aumentando el volumen del griterío. Las discusiones entre uno y otro son más violentas, los pasos por la vivienda se agitan más.

El mes que viene lo podaré a renacido. Más o menos serán 40cm lo que creció en total. ¿Y qué te diré sobre ti? Hoy suspiré en voz alta tu nombre. Pero gracias a que ya no estoy cerca tuyo te echo menos de menos. Sin embargo hay veces que experimento recaídas que me hacen extrañarte de más. Ágape.

Viernes 15.30hs_Como una consecuencia casi dolorosa este día amaneció nublado. En consecuencia, como una cautela fraternal, esta mañana no viajé hacia los pueblos. No quiero que te parezca que exagero mi pena al contarte cosas así, pero echo de menos a Portos y a Áramis; los caminos de tierra que hacen encrucijada con la carretera de Carbajosa, las alas abiertas de los milanos llegando al cementerio de La Mata de la Armuña. También extraño la compañía de los almendros, mirarlos mientras te escribo de sus detalles. Los chicos de al lado me recuerdan mucho a las insolencias de mi juventud, cuando crecemos, cuando cambiamos.

22hs_A pesar de la melancolía que me produce el hecho de que se termine el día y no me queden recuerdos de la carretera de Carbajosa, me reconforta ver a la petuña y a los almendros encima del escritorio fumé, resguardándose de las lluvias nuevas. En el plato de la petuña ha salido un yuyito, parece que fuera un trébol. Ya no sé bien si te extraño o no, sólo cuando te recuerdo siento como si el corazón se me hiciera de dulce de leche. 










lunes, 17 de agosto de 2020

Se ve que existe una tolerancia providencial que hasta cierto punto es permisiva con nuestro instinto


Jueves 21.30hs_Ya no asocio a tu nombre con el sentimiento de victimización que sentía cuando me lamentaba por no estar a tu lado. En el departamento de al lado todo parece tranquilo, aunque sé que próxima la medianoche comenzará el estúpido alboroto. Éstos son como los hermanos de Droopy, en la casita de paja y madera. He trazado los planos de un paciente venganza tal como se lo hice a Roberto, que al cabo de un tiempo me pasaba por al lado y le decía touchè. Pues así a los capullitos esos, que si les llegan a poner una multa un día me van a pasar por al lado y les voy a decir “Estoy estudiando”.

Viernes 22hs_Aunque traté de evitarlo ayer vino la policía. Como se mezclaron los ruidos con el de arriba no pudieron ponerles multa. Pero hubiera dado un penique por verles la cara cuando abrieron la puerta y se encontraron con que era la policía Local. Hoy al volver de la compra me crucé con uno de ellos, quien amablemente me pidió de hablar. Me quiso convencer de que yo era el problemático, que no podía ser etc, etc, etc... Pero más allá de todo esto, hoy a la tarde meditando en lo ocurrido me he dado cuenta de que Dios ejerce justicia sabiamente. Los ruidos de dos departamentos se mezclaron; al no poder poner multa a nadie mi consciencia quedó tranquila. No paraba de recordar lo que había escrito Pablo, en la epístola a los efesos: Quien busca justicia en la ley ha roto a Cristo. ¿Qué sucede con nuestro espíritu cuando abandonamos el esforzado camino de la fe y optamos por los pragmáticos artículos de la legalidad? ¿Acaso no cambia también el estilo de nuestras circunstancias? Se ve que existe una tolerancia providencial que hasta cierto punto es permisiva con nuestro instinto. Seguimos bajo Su tutela porque no nos tiene en cuenta muchos de nuestros pecadillos. Aunque seamos de pensar lujuriosamente, continuamos sintiéndonos afortunados. Y solamente esperamos que cosas buenas nos pasen. No olvidemos lo escrito en la segunda epístola a los corintios:



Feliz el hombre a quien Dios no le tiene en cuenta u pecado.

Y también:

Dios justifica al hombre según su fe.



Sábado 22.30hs_Decía ayer que Dios es sabio a la hora de impartir justicia. La policía no puso multas, pero en sus advertencias consiguieron que los chicos de al lado no celebraran más reuniones. Sin embargo las chicas de arriba tienen menos cuidado que ellos. Hablan entre ellas, mueven los muebles y se ríen de vez en cuando. Si es que hoy les está permitido el ruido por ser fin e semana, me veo venir encima la trasnoche de nervios. Vamos a ver qué pasa un rato más adelante, cuando empiecen a llegar amigos y esas cosas. Tengo bastante miedo de que se les haya pasado el susto del otro día y ahora empiecen a mover muebles, a chillar y a las risotadas. Ayer no hicieron nada de ruido, ni uno ni otro. Pero hoy se ve que se lo permiten ambos. Es curioso, me di cuenta que sólo pienso en ti con algo de esfuerzo.





martes, 11 de agosto de 2020

Es como si el mal siempre permaneciera


Lunes 21.30hs_Aparentemente todo pronostica una noche de buen sueño. Hace dos días que no voy hasta La Mata. Los caballos son lo que más extraño del recorrido. Ellos alegran la espera de llegar a los pueblos. Hoy a la tarde casi fui a verte, sin embargo la ilusa esperanza de que la vida me sorprendiera con algún encuentro milagroso hizo que fuera por otros sitios más inesperados. Ayer tuve una bronca con los estudiantes de al lado, puesto que no me dejaban dormir. Ahora son las 10 de la noche y parece que hicieran barullo adrede. Es una pena, con sus ruidos sabotean la mejor hora para escribirte. Por otro lado, los almendros se tomaron un respiro del frío y me acompañan aquí en la pieza. Dormirán aquí, batallando a los demonios del ambiente con su oxigenación ligera. Al lado todo parece tranquilo, aunque conociendo a la juventud tengo un poco de miedo de que en cualquier momento comiencen los vozarrones. Con ellos parece que hubiera una chica también. Y para colmo de males se ha traído con ella un perro ladrón. En fin, todo es un desastre. Sólo los almendros manifiestan una excitante belleza natural. Renacido, tiene las hojas verde manzana. Es curioso, cuando mi hermana partió se fue con ella el sonido a mar. Y justo cuando pude dormir tranquilo empezaron estos chicos con los ruidos de noche. Como si este mal siempre permaneciera.

Martes 21.40hs_Preparándome para la batalla: esta mañana avisé en la comunidad sobre los ruidos del piso de al lado. Quedaron que se lo comunicarían a la dueña. Sin embargo ya son casi las 10 y se oyen los voceríos al otro lado de la pared. Así que hoy calculo tampoco dormiré bien. Aparentemente, el móvil sin crédito puede comunicarse con el 112. Hay gente, pero la chica de todos los días parece faltar. Tengo miedo de lo que pueda suceder si llamo a la policía, ya que siempre recuerdo las palabras de San Pablo Apóstol:



Quien busca justicia en la ley ha roto a Cristo.



Si me embarco en una cruzada por el camino de la legalidad, ¿qué pasará con mi espíritu? Sin embargo mi perseverancia en la oración se ha topado con una repetición tenaz de griteríos adolescentes y carcajadas grotescas que podrían despertarme. Despertar a cualquiera, vamos. Por lo demás, la meteorología auspicia para mañana un miércoles despejado. Si es así, iré hasta La Mata seguramente. ¿Los veré a Portos y Aramís?

Miércoles 22hs_Milagrosamente, pude hablar con la dueña y los chicos de al lado cuando llegué a casa esta tarde. Prometieron muchas cosas, pero habrá que ver. Por ahora no se oye mucho ruido, tan solo el murmullo de un diálogo entre amigotes, tan solo la puerta del pasillo que hace un estruendo al cerrarse. Aunque están más tranquilos que otros días, veremos qué sucede luego de las 12.

Entre otras cosas hoy fui hasta la Torrente Ballester esperando cruzarme contigo, pero nada más estaba él. Los almendros están blancuzcos, Renacido tiene el color de sus hojas verde lechoso; en la otra esquina, albur y su única rama reposan en silencio, tiene un montón de hojas amarillas. Los tres vasitos de té con limón se constelacionizan sobre el escritorio obscuro. Solamente me falta tu mirada de caleidoscopio, y esta habitación sería poéticamente perfecta.







viernes, 7 de agosto de 2020

Como si cuchichearan algo entre ellos


2018. Día de la Hispanidad_En octubre cambia decididamente el clima de Salamanca. El horario en que amanece o la ropa que usamos al salir a la calle. El frío trae cambios que entristecen un poco a nuestro corazón. Para adaptarse ellos así como también al clima, se extrapoló el horario en que entro y saco a los almendros. Cuando viene el atardecer los entro y por la mañana siguiente sólo los saco fuera si hay sol. Cambios así siempre alegran un poco el alma, coincide más el horario de mi escritura con ellos. Serán una lírica compañía para mis prosas. Velarán mi dormir mientras oxigenan la habitación pequeña. Su sana presencia me contagiará de un optimismo natural.

Esta mañana viajé hasta la Armuña. Portos bebía el agua calmada del estanque, le descubrí un pequeño manchón blanco en el entrecejo, cuando levantó la cabeza para mirarme y se le hizo a un lado un flequillito intencional.

Sábado 13, 21.30hs_Esta mañana hice la primera grabación de Portos y Aramís. Portos es quien más demuestra que se acuerda de mí. Hoy dejó de pastar y cruzó el abrevadero, para acercarse unos 50mts, como si supiera que quería fotografiarlo. Aramís ahora también levanta la cabeza cuando me ve llegar. Se queda mirándome y luego se miran el uno al otro y mueven hacia atrás las orejas, como si cuchichearan algo entre ellos. Al volver me encontré con un chico en el café de siempre. Aunque se ríe y me llama amigo, siento que una mentira esconde. Pero lo más importante es que desde temprano comencé a echarte de menos. Un Mireia por aquí, un comentario relacionado con tu nombre por allá... Cosas como esas lograron que me imaginara contigo una vez más.

Domingo 14 de octubre, 21.30hs_El paso del huracán Leslie desencadenó en una mañana nublada, acobardando así mi disposición para viajar hacia los pueblos de la Armuña. Fue un día de descanso. De todas maneras salí a caminar por la mañana. Desde la casa de Candelario llegué a la Gendarmería, curiosos jardines de flores amplias entonaban con el sol de principios de otoño. Fotografié la rambla de los ciruelos, las primeras hojas secas de la temporada se hacinaban en las veredas de Torres Villarroel. En el cíclico comportamiento de mi destino diario, de nuevo empecé a percibir la cálida aparición de tu nombre en mis mañanas. Eso me hizo reconsiderar cuánto bien me haría verte de nuevo. La única pureza que le queda a mi vida es la ilusión de ti, Mireia. Pienso mucho en los caballos de la Armuña. Mañana trataré de ir a verlos si la meteorología es propicia. Y en mi corazón pude distinguir una suave resurrección de mi enamoramiento por ti. La melosa fábrica de soñar sueños contigo reinauguró su mecanismo psicológico.



domingo, 2 de agosto de 2020

Amores pluscuamperfectos




Miércoles 21.30hs_Ya no considero tristes a los días que se marchan sin volver a mirarte a los ojos. Casi no espero encontrarme con el albur de tu nombre durante el saneante proceso del paso de los días, y así tomarlo como una excusa divina que me recomiende ir en la búsqueda de tu mirada. El proceso de la depuración de mi alma ha tardado unos dos años. Pero es sorprendente cuánto puede llegar a purificarse un espíritu que aguarda el amor de una mujer como tú. Tu ausencia, en definitiva, ha sido el estoico catalizador que me hizo redescubrir los recursos espirituales que había yo perdido tantísimo tiempo atrás. Ni siquiera el reencuentro con el verdadero amor hizo que nuevamente lo hallara. Quizá el profundo cristianismo que ella tenía fue en realidad un guiño de la Providencia para señalarme el camino de mi destino. Esta mañana hice el ya cotidiano paseo hasta La Mata de la Armuña. Al acercarme al abrevadero sucedió algo increíble: uno de los caballos vino trotando hasta mí. Se detuvo en el alambre de espino, fue algo maravilloso verlo correr hacia donde yo estaba. Claro, me detuve a fotografiar su cautivadora pasividad. Se queda parado mirándome fijamente, cuello en alto y mascando hierba, ante la alambrada que nos separa. Cada día que pasa voy hasta ellos, me emociona el soleado viaje hasta allí. Antes, emprendía el viaje de regreso cuando llegaba a las pintorescas ruinas de Mozodiel del Camino. Ahora viajo 2 km más, solamente para estar cerca de ellos.

Jueves 11 de octubre, 21.40hs_Esta mañana sentí una gran sensación de alivio al despertar y ver que el cielo estaba nublado. Uno se da cuenta de eso ya sin levantar la persiana, si está nublado la luminosidad de la habitación es un grado más tenue. No me sentí con la obligación de viajar hasta La Mata. Pensé todo el día en los caballos. A ése que aparentemente me reconoce cuando me acerco lo llamaré Portos, lo conjeturé ayer por la noche, cuando recordaba su insigne porte al verlo bajar hasta el alambre de espino para darme la rimbombante bienvenida. Tuve la corroboración de la Providencia cuando leí la misma palabra en un versículo de la epístola a los efesios. Al otro, como ya te imaginarás, le llamaré Aramís... tal vez para que a un nivel inconsciente no sienta que le hago el feo.

Cada vez que Portos me ve, me sorprende con un nuevo gesto de amor. Aramís en cambio me observa, hasta ahora no se ha movido cuando me ve llegar, pero aprendí a notarlo curioso cuando deja de pastar para darme el buenos días con la mirada. Ellos consiguen que me sienta afortunado. Situaciones así sólo se pueden llamar milagros. Y al irme les digo adiós, levantando la mano igual que si les dijera Jáu.






domingo, 26 de julio de 2020

Es más difícil amar a los enemigos que antes de serlo habían sido grandes amigos



Viernes 5 de octubre, 22hs_Finalmente, el paso de una semana entera ha conseguido disolver casi enteramente la pena de una traición. Sólo me queda el dudoso consuelo que prometen los textos bíblicos. “Alégrense cuando los humillen”, o “La venganza es mía, dice el Señor”. Es más difícil amar a los enemigos que antes de serlo habían sido grandes amigos. Y aunque ya no me duela tanto, siempre me quedará un residuo de amargura en el interior. Por otro lado, los dos almendros están aquí, acomodados en esquinas opuestas del escritorio fumé. Sobre él, la mera disposición de los didácticos elementos escolares y la pulcra situación de los adornos familiares dejó como resto un habitual y cómodo espacio para escribirte.
Esta mañana dejé atrás a La Mata para continuar hasta el siguiente pueblo, Carbajosa de la Armuña, donde al llegar di vuelta en U sobre la carretera de asfaltos tibios, y no tomé una sola fotografía. Los aspersores ya habían cerrado el grifo y no daban riego a los campos de la nueva alfalfa. Así no me vale la pena fotografiarlos pues no tienen el arcoíris. De vez en cuando veo algún gato muerto en la carretera, entonces me santiguo y pido al Señor que los acoja en su gloria.
Sábado 6 de octubre, 22hs_Otra mañana con un viaje a Carbajosa. El otoño hace más tolerables aquellos 30km debajo del sol templado. La variante climatología ventilaba aires molestos para volver. Esos vientos alargaron la duración del viaje de regreso. En el recorrido pensé varias veces en ti con una melancolía dulce. Ya no critico a la Divinidad por no haber podido estar a tu lado. Aunque tampoco pasé al otro extremo de agradecer cuanto sucedió. Los frutos recolectados en todo este tiempo despiden cierta hediondez.
Domingo 21hs_No pensé que llegaría hoy hasta La Mata; un encuentro en las Bizarricas me dio energías. Tampoco recuerdo cuántos kilómetros más adelante fueron, pero una marabunta de milanos sobrevolaba los campos de trigo sesgado. Antes del cementerio blanco, uno de los dos caballos de siempre se acercó hasta el alambre de espino para darme los buenos días. Es incomprensible, trota 20 metros para posar en alguna foto. No sé si me reconoce, al ciclista harapiento que lo eterniza en las fotografías junto al abrevadero. Se vino lo más que la alambrada le permitió, y se me quedó mirando con esa expresión de bobo mientras su mandíbula rumeaba una espiga de hierba. Mostrándome su confianza me dan cariño. Son absolutamente marrones, salvo que Áramis tiene una franja blanca que va desde el entrecejo hasta la nariz. Y pienso en ellos todo lo que le resta al día. Al llegar a La Mata fotografié unas palomas mensajeras que rondan y rondan la espadaña de la abadía.
Lunes 21.30hs_Hoy, mi Señora, fue un día algo sedentario. Postergué para mañana inmortalizar en bizarras postales vivientes a los pueblos que van apareciendo a lo largo de la brillante carretera de Carbajosa. Me vi en la obligación de transar con la burocracia de 2 o 3 trámites impostergables en la incomprensible Hacienda Pública. Luego escribí otra epístola en donde te nombré tácitamente, entretanto volvía a escuchar una canción de Misora Hibari, con sus entonaciones de perfume oriental. Mis almendros siguen aquí, Renacido cada día está un poco más alto y frondoso. Siempre los entro cuando te escribo, su callada compañía es agradable. Me pregunto si Renacido sabrá que aguardo noviembre para podarlo. Cuando lo observo ya veo por dónde cercenaré el tallo. La ajeada petuña oscila hacia los dos lados mientras crece; al no tener una maceta más honda se tambalea. Ya no estoy seguro de que te extrañe, pero aunque no lo haga mantengo firme el terco cometido de cumplir con mi fantasioso propósito, si acaso alguna vez vuelvo a sentir amor en tu mirada te acercaré el disco con el Quinto Cuaderno de Rummenigge.




jueves, 23 de julio de 2020

Era como el recuerdo de las Navidades en donde protagonizamos un sainetón





Miércoles 21.30hs_La continua aunque tranquilizadora ausencia de mi hermana me hizo entender finalmente que se ha marchado de la casa. Ahora nuestras ocupaciones se desarrollan en una atmósfera de tranquilidad, camaradería y -porqué no- buena fe. Así que, las cosas que intente de ahora en adelante no padecerán la maldición de vivir en un ambiente disfuncional. Todo lo que he intentado hasta hoy era como el recuerdo de las Navidades en donde protagonizamos un sainetón.
Sábado 22hs_Unos días después vuelvo al recuerdo devaluado de tu cara para terminar aceptando como un salario miserable que nos hemos dejado de querer. Los esfuerzos de ir tras tus miradas se han ido convirtiendo en un desgaste que no tuvo la recompensa de tu cariño. Los almendros están verdes, mi pluma ya no trata de endilgarles adjetivos que los magnifiquen. Las magnolias están blancas, el agua mineral siempre translúcida... La tierra de las macetas será para siempre negra, y nada más.
Domingo 17.20hs_¿Qué propósito tiene el estudio de la Escritura? ¿Qué más es digno para contarte? Es sorprendente ver que de nuevo estoy en la espera de encontrarme con tu nombre en cualquier sitio para tomarlo como una enfermiza excusa e ir a buscarte esta semana. Pido al Padre Celestial para que seas feliz con tu pareja. Los almendros son mi compañía. Hoy le maté una araña blancuzca a Renacido. Desde hacía una semana vivía en él. Entre sus hojas pronunciadamente elípticas dejó tres o cuatro hilitos.
Desde que retomé la lectura de los Evangelios en mi vida cotidiana han sucedido varias coincidencias afortunadas que se podrían interpretar como milagros. La partida de mi hermana de nuestro hogar desencadenó cambios y oportunidades benignas. El estrés que nos causaban sus malos modos ha parado de crecer. Ahora los que quedamos somos de respetarnos con muchísima justicia. Mamá ya no revuelve tanto la casa ni lo trata mal a papá. Por el contrario, los oigo entrando a la casa de Candelario mientras bromean entre los dos. Mamá nos trata con mucha dulzura y sus nervios se han reducido.
Martes 2 de octubre, 2018_Hoy he sentido melancolía por lo que solía hacer en días 2 cuando aún te amaba terriblemente. Con la esperanza de que iba a recibir una respuesta positiva de ti, por ejemplo el acercamiento de tus ojos, desde este mediodía he comenzado a sentir la dulce presión por ir a buscarte, tal y como solía hacerlo antaño. Hoy recordé cómo una vez al mes salía a la calle sintiendo la seguridad de que la fecha iba a ser un buen augurio que anunciaba la providencial coincidencia de cruzarme contigo. Albur ya ha sido vigilante testigo de cuatro 2 de agosto, fecha en la que equivocadamente recordada el día en que te volví a ver. ¡Hubo tantos días 2! En cada uno de ellos he querido transmitirte los pensamientos de cuánto te amaba... Y cuánta pasión sentí por ti.
Jueves 22hs_Cuando es de noche los almendros parecen estar dormidos. Continúo aprendiendo los escondidos secretos de la plegaria. Al notar que todo es posible pienso en cuál de ellas voy a incluir tu nombre. Esta tarde viajé hasta la Torrente y finalmente grabé el disco con los cuadernos de Rummenigge. ¿Cómo sabré si llegó el momento de dartelós?



4 de octubre, 2018








martes, 21 de julio de 2020

Como si encontrara un cofre lleno de oro





Martes 22hs_No se ve ninguna estrella que sitúe el horario del cielo en la noche a través de la ventana de Candelario. Esta tarde fui a ver si estabas. Tenías el cabello distinto, más informal que siempre. Aunque no nos miramos directamente a los ojos, al partir estabas en mi camino, y reojeé cómo te diste vuelta para mirarme. Pero antes de eso, sabiendo que tenía la posibilidad de verte por la tarde, unas horas antes, cuando me levanté, fui en bici hasta La Mata, para poder caminar mejor cuando te viera. Es parecido a ponerse guapo, a vestirse mejor para gustarle más a quien nos gusta. En el viaje no hice fotografías. Al llegar al abrevadero vi a los caballos, quienes distintos a otros días se mantuvieron indiferentes a mi paso por allí. Después por la tarde, como te conté al principio, te vi y me viste. Cuando te veo es como si encontrara un cofre lleno de oro. Siento en mi alma que eres algo que nunca se podrá repetir. Jedyna moja.
Miércoles 6am_Los Apócrifos son responsables de escandalosas tertulias psicológicas que se organizan en los vetustos recovecos de mi consciencia. Ellos anuncian la pendiente lectura de los textos que suprimió Constantino. Antes de continuar investigándolos ellos aguardan ahí, bajo la Biblia azul de Jerusalén. Sus letras doradas contrastan con un smartphone oscuro, el tazón de té endulzado generosamente con miel de flores. Unas semillas de almendro arrancadas en Fuentesaúco reposan silenciosamente dentro de una tapa de 10 Cds Verbatim.
Entre todas esas cosas, Mireia, flotando va como espíritu fraterno tu presencia faltante. Aunque no fuiste el primer pensamiento, la homeopática costumbre de pensarte espontáneamente al despertar me ha hecho recordarte a los pocos segundos de haber abierto los ojos. Aún continúo experimentando la misma fascinación al verte que aquella que sentí cuando te volví a ver, algo más que 4 años atrás, una mañana de agosto en el verano de 2014. No dejo de pensar en lo hermosa que estabas ayer, tan luminosa, femenina como las rosas rojas de mayo. Sin embargo, mi bien, en tu expresión también noté una felicidad manifiesta, lo cual quiere decir que él ha hecho un buen trabajo al estar a tu lado.

29 de septiembre, 2018





viernes, 17 de julio de 2020

Del Big-bang al gran desgarramiento, dulce calvario que elegí por motus propio



9 de septiembre_En un billón de billones de billones de billones de billones de años, nuestro universo se habrá convertido en un espacio frío, infinito y obscuro, en donde incluso los agujeros negros se desintegrarán, debido al incesante estiramiento del espacio y la materia. Pero eso será en un número mayor de años que el número de átomos que componen el mundo. Semejante a ese proceso universal, el amor que sentí por ti se ha ido enfriando y obscureciendo, conforme se dilataba el encuentro con tus miradas. Con el paso de los meses, la ausencia de tus palabras curó mi inteligencia del empalagoso raciocinio de pensarte.
Hoy fuera de casa tan solo han sucedido cosas buenas. El viaje a La Mata dejó el sincero legado de unas hermosas fotografías de nubes blancas. Luego, en la rotonda de la Glorieta, saludé valientemente a una profesora con quien tengo la costumbre hablar un minuto o dos de vez en cuando. Más tarde, crucé dos o tres palabras con una mujer, quien se hizo dueña repentina de todos los pensamientos de mi líbido. Por la noche continué llenando el 7º cuaderno de Rummenigge, entonces tuve una revelación: mi hermana no volverá a vivir aquí.
11 de septiembre, 22hs_Como una especie de agradecimiento o tributo a esa evolución que comentaba al principio, es que me siento en condiciones emocionales de cambiar el método de mi escritura. Si alguna vez encuentras este cuaderno, a partir de aquí ya no verás en él frases tristonas o que me fuercen a conquistar tu amor. Puesto que también mis ilusiones han cambiado. Aquella enfermedad a la que he llamado amor y de buen grado he aceptado sufrir, ya no corrompe tanto mis intestinos. Dulce calvario que elegí por motus propio. Oraciones libres que no tengan como fin tocar el alma de ninguna, a través de florituras o la sublimación de mis sentimientos. A partir de aquí, realidad y nada más.
Miércoles 12, 21hs_Finalmente el día se va terminando con el recuerdo de las broncas acentuadas. Hoy me ensañé con una cajera que cada vez que me cobraba parecía esmerarse por hacer algo que me moleste. Cuando llamé a la encargada, la pobre casi se pone a llorar. En este mundo no deberían pasar tantas cosas. La vida parece programada para que entre unos y otros se caguen encima de los derechos de los demás. O también para que se burlen a piaccere de lo que no está bien visto en los códigos sociales de la mediocridad. La desconsideración es quien gobierna el trato entre los integrantes de una familia. Yo también tengo lo mío: hoy a la tarde sufrí la cándida patología de querer oír tu nombre. Al no complacer Dios mi capricho quizá me fui poniendo histérico.
Jueves 21.45hs_Mañana tenía pensado acercarme hasta la biblioteca, pero finalmente preferiría quedarme con el recuerdo de la última vez que vi tu cara. Después de todo, ¿qué pinto ahí? He decidido explorar nuevos horizontes, empezar a vestirme como Dios manda (o lo mejor que pueda) y salir a la sociedad convertido en el anzuelo que tal vez muerda un nuevo amor. No era miedo al compromiso, sino sentirme responsable de una persona cuando no me correspondía hacerlo. Si acaso mi amor por ti fue verdadero, y el enamoramiento me hacía suponer que alguna vez estemos juntos, ya el destino se encargará de encontrarnos ocasión si acaso en un futuro cada uno de nosotros está listo para el otro.
Lunes 22hs_El rocío violento repiquetea en la persiana confeccionada con distintas aleaciones de plásticos. La temperatura del cuarto es óptima para descansar esta noche. La Salamanca seminublada alimentó toda esta tarde una atmósfera apacible para estos días de finales de verano. Esta mañana he tomado un merecido descanso de la Macario. Algunas veces solemos interrumpir nuestra rutina por unos días para retomar las tareas con más fuerza. Hice lo que nunca: me quedé en casa todo el día. Tampoco uno puede evitar por completo pensar en aquellas cosas a las que les hemos cogido aprecio. Por eso pensé en ti de cuando en cuando. Las primeras coincidencias de esta mañana trajeron a mis horas la aparición de tu nombre. Después de tanto tiempo hoy me pregunto si valdrá la pena continuar hacinando cada letra que te escribo. De todas formas ayer terminé de recopilar los textos que resultaron más aceptables luego de estos 4 años de escritura. Aprovecharé alguna mirada tuya en la que note el amor que alguna vez me han profesado tus ojos. Y entonces me acercaré hasta ti para dártelas en mano.
Sábado 22 de septiembre (Galicinio)_Nunca más oí cantar al gallo. Ayer por la tarde fui hasta la biblioteca en busca de tu mirada. Tuve un día maravilloso, y me sentí destinado a que se completara mi felicidad, en un círculo de coincidencias afortunadas, al encontrarme nuevamente con tus ojos. Sin embargo no fue así. Me fui del lugar inventando una nueva preocupación. Como tampoco lo vi a él temí que ustedes hubieran hecho coincidir su cómodos horarios de trabajo para que así de ahora en más pudieran entrar y salir juntos. Entonces, si sus turnos coincidieran también en la Torrente, tus miradas serían más infrecuentes, pues la presencia del hombre que hoy está contigo celaría el encuentro de nuestros ojos.






Le pertenezco


martes, 14 de julio de 2020

El cielo de la tormesinidad se viste de un claroscuro estrellado


Viernes 7am_El cielo de la tormesinidad se viste de un claroscuro estrellado. 3 vasos de té frío se amarillean con unas gotas de limón castellano. Ellos son a las demás pertenencias del escritorio lo que lo que una persona puede ser comparada con un inmobiliario, puesto que ya no estarán aquí cuando termine de escribirte. Será raro no ver a renacido creciendo más, este noviembre será la poda. Parece que fue ayer, mi bien, cuando comencé a escribirte sobre él. ¿Y qué hay de albur? ¿Cuántas ramitas le crecerán esta primavera? ¿Cuándo me dará flores? Y hablando de Roma la petuña ya no tiene ninguna, ni tampoco tiene pimpollos. Probablemente con marzo venga otra floración si acaso la primavera la encuentra viva. Borges aguardaba a la muerte con mucha curiosidad, decía. Así yo espero a las flores de los almendros. ¿Qué sentiré al estar en su lozana compañía? ¿Qué querrá Dios enseñarme a través de ellos? Mi hermana ya partió a su oficina, la usa como un cubil para huir del trastorno de esta familia. Si acaso el pronóstico de mi intuición no habló por hablar y al abrir la ventana descubro que el cielo está lo suficientemente despejado, tal y como te escribí ayer pernoctando hoy viajaré hasta la Mata en bici. Después iré a buscarte, aunque probablemente aún estés veraneando junto a él.
Al darte estos escritos dos años atrás, el equivocado 2 de agosto, me contentaron dos felicidades: el dártelos y pedir que me los devuelvas dos semanas después, cuando te vi de la mano con él. Así es la vida, aquello fue una tristeza que únicamente lavó de mi alma el tiempo y distanciarme del barrio en te conocí.
21.50hs_Tal y como te lo prometí cursivamente, esta mañana pude ir a fotografiar los caminos de La Mata de la Armuña. Le saqué fotos a las caballos, Portos y Áramis, y antes también a un rebaño de ovejas, allá por el precioso pueblo de Monterrubio. En el retorno, opté por refrescarme un poco antes de salir hacia la Torrente y, aunque devolví los libros, salí de allí con el corazón vacío al ver que no estabas tú. Tras los almendros, tu ausencia es mi compañía. Oxímoron. Sobre el fumé se reflejan las diminutas hojas de la petuña. Mamá demuestra su cariño regalándome un llavero con Bartolomeo J. Simpson. Regalitos así parecen un hacino de jilgueros enjaulados en los cajoncitos rallados de una cómoda de fantasía.
Sábado 21.40hs_La petuña y los hermosos almendros acompañan como siempre a mi soledad. Esta mañana no he llegado hasta La Mata, sin embargo fotografié el puentecito de Mozodiel del Camino. El sol y el asfalto dan a la carretera el colorido de las abejas. Ya de regreso en la ciudad, fui presenciando una seguidilla de apariciones de tu nombre, en el periódico del bar, en el móvil... o en los créditos de una película. Gracias a la energía que me va dejando la relectura de los Evangelios consigo escribirte el doble de las hojas que solía escribirte a diario. Pero en cuanto mi mundo interior, he terminado por aceptar el hecho de que le perteneces a otro hombre. Al conseguir que mi amor por ti no tergiverse esa realidad, pues mi corazón recupera un poco las reservas de la esperanza para mirar hacia el futuro con el cristal de un optimismo un poco más pragmático, que aprovecha las viejas experiencias para hacinar un número finito de aprendizajes. Así analizo los momentos que me rodean con el fin e sacar algo bueno de todos ellos.






sábado, 11 de julio de 2020

Se acercan las últimas horas en la casa de Candelario




22hs_Se acercan las últimas horas en la casa de Candelario antes de ir a dormir. Ojalá mañana despierte temprano para visitar los pueblos de la Armuña, afortunadas colaciones del ejercicio que necesito para andar un poco mejor. Y así, quizá, me veas caminar lo más derecho posible para gustarte un poquitito más. Pronto sacaré las flores a la ventana. Las flores de la petuña parecen mojados pañuelos blancos clavados en una jabalina que da hojas gordas. Tengo una mala espina con esta planta. No sé porqué, morirá. Al contrario, los almendros siguen frondosos, colmados con hojas tiernas de oscuros verdes.
El hecho es que mañana, si estás ahí, quizá se crucen nuestras miradas. Como una espinosa contraparte de esta exquisita posibilidad, también es probable que te vea junto a él, susurrándole al oído secretos para el futuro regreso a casa.
Miércoles 7.25am_No estaría mal que me levante ahora y antes de buscar la cercanía de tu presencia viaje hasta La Mata de la Armuña en busca de la energía del sol de la carretera de Carbajosa. De nuevo despierto con un candor en el rostro, parecido a cuando te amaba desmesuradamente. Cada noche practico la plegaria, y por la mañana despierto igual que a los 8 años, energizado para mirar los amaneceres de Quilmes Oeste. A veces me levantaba y el mantonegro estaba durmiendo aún, enrollado como un merengue en piso templado de la cocina de la calle Gran Canarias. Como decía Hermes Trimegisto: Todo progreso es un retorno al hogar. Así que finalmente me levantaré para hacer ese viaje. 1 hora por los caminos de la Armuña, los marchitos campos de girasol y el cementerio de La Mata.
Mismo día 6 de la tarde_¡Qué tardecita tuvimos hoy! A parte de que no estabas esta mañana, ni bien volver a la casa de Candelario fue salir volando hacia los hospitales para acompañarla a mamá. Perdóname por contarte a veces cosas tan feas, pasa que a uno se le metió que ha de ser totalmente honesto para que Dios le de una mano en la empresa de lograr sus cometidos. De ahora en más te prometo tratar de contarte cosas más bellas, reemplazando quejas escritas por reflexiones.
Jueves 21.30hs_Tal y como te dije, ayer fui a buscarte luego del viaje a La Mata. Aunque no estabas lo vi a un amigo, y la conexión andaba de 10. Mi ordenadorcito aún no ha cumplido un año. Me sirve para escribir, para pasar en limpio la ininteligible verborrea que suelo escribirte a mano.
Luego de los trajines de ayer por la tarde, hoy tomé la decisión de tomarme el día para mí. Dormí hasta las tantas, y me levanté sólo cuando papá y mamá se fueron a trabajar. No fui de compras y quedé en casa descansando, viendo videos de Jorge Lanata. Me alegró saber que todavía está con Nico Wiñasky, un barrigón como él, buen periodista y simpaticón. Espero mañana despertarme con energía, si está lindo iré hasta La Mata, para empezar bien el viernes. Esperando que estés allí, cuando regrese del viaje iré hasta la biblioteca para devolver los archicitados libros que renuevo siempre, pero sobre todo espero que si estás ahí nos miremos a los ojos como solíamos hacerlo.


miércoles, 8 de julio de 2020

La Providencia nos exhorta a través de señales en lugar de palabras


Miércoles, 21.30hs_Desde hace tres días otra mujer subrogó el firme lugar que tenía tu imagen en mi primer pensamiento del día. No es coincidencia, ya la había conocido 3 años atrás, cuando te esperaba dibujando en un banco de concreto en la peatonal principal de Salamanca, mientras el verano hacía propicio el clima para aquella romántica labor. Fue la época en que yo andaba esperando a cada instante que aparecieras, mientras andaba por cualquier lugar de Salamanca o sus renacentistas pedanías. Incluso hubo un mediodía en que me hiperemocioné al verla venir hacia mí, mientras medio apeado de la bici estaba esperando que diera el verde en el semáforo, tras la célebre Chinchibarra, pues su cabello era del mismo naranja con el que tú te tiñes algunas veces. Cuando ella se oscureció el color del pelo, fue la primera vez que le hablé. Su respuesta a mi atrevimiento no fue otra cosa que la inmerecida paga de saludarme todos los días con sus sus mejores sonrisas. Cuando me saluda se da vuelta y me muestra todos los dientes. Los almendros siguen aquí; tres vasos de té frío aguardan hasta mañana por la tarde para continuar con la corrección ortotipográfica del espontáneamente largo epistolario que te escribí. Me gustaría dártelo en mano si alguna vez vuelvo a notar en tu mirada que me quieres.


Jueves, 21.20hs_La planta de la petuña tiene 3 flores abiertas y una que está a medio abrir. Hoy en la tele oí una vez tu nombre. Sé que es tonto, pero cuando esas casualidades tienen lugar en mis días el florecimiento de mi ilusión prospera igual que estas flores al lado mío. Así imagino que estás esperándome. Otras veces, al escuchar tu nombre en una afortunada seguidilla de coincidencias, me decido a ir a buscarte y al entrar me reciben tus miradas con su cándida y curiosa energía amatoria, señal de que te has estado acordando de este gentil o que me has estado esperando.


Lunes, 21hs_A pesar de que ya no eres mi primer pensamiento estoy a punto de terminar el 7º cuaderno de Rummenigge. Y eso que terminé el quinto con mi palabra de que no iba a escribirte más. Empiezo esta semana festejando que el destino me dio una razón para que el miércoles que viene me acerque a la biblioteca con una justificación que no seas tú. Esto es más o menos lo mismo que cuando escucho tu nombre: todavía estoy enamorado de ti, algo vibra dentro mío cuando escucho Mireia. Algo le sucede a mi vulnerabilidad por tu existencia. Y una sensible campanada tañe dentro de mí. Como la emocionante campanada del Big Beng. Es entonces que la intelectualidad interpreta a la conocida emoción de estar enamorado como una señal de Dios para que te vaya a buscar. La Providencia nos exhorta a través de señales en lugar de palabras.


Martes, 9.15am_Quizá tenga algo que ver con rezar antes de dormir. Pero hoy me levanté con unos ojos que miran al mundo a través del cristal de la esperanza. La casa de Candelario parece más bella; afuera se oyeron pájaros desde temprano cantando un gorgeo inspirador. Ni siquiera entré los almendros para que me hicieran compañía, no extraño escribir de ellos. Recordar beligerancias absurdas y analizar quién tenía razón, ahora me parece una labor en baladí. Seguramente igual a otros años has de estar en algún viaje veraniego para aprovechar los últimos días que le quedan a las vacaciones. Sin embargo, mañana temprano iré a buscarte, esperando que te acerques como antaño, o que te des la vuelta para que nos miremos a los ojos, tal y como lo hiciste la última vez que coincidimos bajo el techo de la Torrente.









viernes, 3 de julio de 2020

Hay palabras que se recuerdan desde que uno las oye por primera vez



Sábado, medianoche_4 flores blancas orlan la plantita de la petuña que vive en el plato de Bob Esponja. Muchas veces me he preguntado cuál sería el misterioso propósito de tu reaparición en mi vida. Finalmente, el resultado de todos estos caminos andados, que de una forma u otra te han involucrado en sus recorridos, acabaron reencontrándome con la relectura del Nuevo Testamento. Y como una conclusión por segunda vez meditada de esta fortuita relectura, hoy me descubro incorporando en mis diálogos mentales una actitud más cristiana y tranquilizadora, obteniendo como premio un sentimiento de armonía al que podría llamarse paz. Hoy para mí el Reino de los Cielos es una actitud misericordiosa ante toda maldad que pudiera advenir en nuestra vida. Como colación de esta tranquilidad he vivido la aventura de presenciar pequeños milagros todos los días así como también grandes, pero esparcidos en días fortuitos del año. El primero es por supuesto el ferviente reencuentro con tus ojos. Pensé que nunca más iba a notar interés en tu mirada. Pero ha sucedido algo, ellos fortalecen la fe correcta en mi corazón. Y no ha sido coincidencia, tiene sentido que cambie nuestro mundo cuando elegimos otra manera de pensar.
Lunes, 10 de la noche_Aquí de nuevo, mi bien, en compañía de los almendros y la otra plantita más. Sobre la conocida Biblia, una bolsa de chocolatines blancos augura una soledad endulzada con respetables dosis de glucosa, para otra repetida función en la hemeroteca de mis películas favoritas. Aún me encuentro a la espera de nuevas señales divinas que me alienten a ir en tu búsqueda nuevamente. Pero, como dijo el poeta, sólo obtuve como respuesta oscuridad y nada más.
Martes, 22hs_El día fuera de casa empezó a las 9 y 9 am, cuando partí derechito a La Mata de la Armuña. En el ida y vuelta del recorrido se verificó por sí mismo el buen arreglo de un pinchazo que ayer casi más me tira sobre el asfalto negro de Torres Villarroel. Saqué algunas fotos a los caballos de siempre, de los álamos blancos volviendo por la carretera del Helmántico. Cuando regresé a casa papá tenía medio preparado un sainete ya que por momentos le sale la Pepita que tiene adentro. Mi abuela se llamaba Pepita. Casi no tengo recuerdos de ella, únicamente sus abultadas tetas caídas y los kilombos que preparaban ella, papá y mamá. Mamá era la que la buscaba siempre, supongo que por sus putos celos al verla quererlo a papá. Claro, mamá después le echaba la culpa a ella. Decía me roba las cucharitas, o alguna excusa así para no quererla y que tenga que irse de casa. Entonces, cada vez que alguien de la familia levantaba la voz o montaba el pollo, mi hermana nos decía que éramos unos pepitos. Y así nos quedó el uso coloquial en nuestra familia, cuando vemos a algún sainetero decimos que es un Pepito. ¡Calláte pepito! Me decía mi hermana cuando no tenía ganas de discutir.
Por la tarde aprendí dos palabras, galicinio y arrebol. No la encontré en Google. Para memorizar galicinio, tuve que leerme toda la Ga hasta que la encontré en un tomo de diccionario antiguo que había en casa. Hay palabras que se recuerdan desde que uno las oye por primera vez. Como cuando supe tu nombre, que nunca más lo olvidé.







domingo, 28 de junio de 2020

Es como si de golpe se recordasen partes de una película de terror que hemos visto de muy chiquitos y uno quisiera no haber mirado



Lunes 21.30hs_La ausencia de tus miradas artificializa los dos almendros. Quizás mis ilusiones sobre ti les añadieron más vida de la que realmente tenían. Y cuando no vuelvo a casa con el entusiasmo de tus miradas, hago carecer a las cosas de aquella noble y enamoradiza añadidura con que mi corazón las nutría. Al contrario de la semana pasada, hoy él no estaba pero tú sí. Analizo esa casualidad para que otra vez me permita soñar con un montón de posibilidades. Que ya no se quieran tanto como al principio, y hubieran decidido por ir descansando uno del otro...
Martes 22hs_La relectura de los Evangelios continúa dándome cierta iluminación por dentro. Sin embargo, de golpe y porrazo el pasado desentierra algunas cosas que a uno le parece mentira haberlas vivido. Es como si de golpe se recordasen partes de una película de terror que hemos visto de muy chiquitos y uno quisiera no haber mirado. Aunque por otro lado más tierno, las petuñas siguen aquí junto a los dos almendros. Renacido sigue alto y frondoso, albur siempre peticito, con su rama que va y que va. Cuando termine de escribirte los colocaré en la ventana, ahí esperarán el advenimiento de la madrugada subtormesina. Continúo ejerciendo un acto de fe ya casi apático, depositado en la esperanza de que alguna mirada tuya le devuelva un poco la vida a las cosas de este cuarto. Salgo a la calle con la expectativa de tu mirada, y espero volver alguna vez con el renovado recuerdo de tus ojos claros para transmitirle más vida a la petuña y que así hubiera echado raíces más fuertes en el platito de Bob Esponja de la difunta Valentina. O que se quiten solas las telarañas que acompañan segmentos en el tallo de renacido. A veces abro el libro de Benito Pérez Galdós esperando que el señalador hubiera avanzado 100 páginas de donde lo dejé antes de verte a los ojos por última vez. Sin embargo hoy que recibí tu mirada vuelvo a la soledad de mi cuarto y solamente algún que otro pimpollo nuevo en la petuña da un nimio testimonio de la resistencia inherente de la vida. Los seres humanos continúan ejercitando sus soberbias agresividades psicológicas sobre los familiares más débiles, pareciera que tienen la malvada finalidad de boicotear cualquier armonía lograda en el hogar. Lamento no tener cosa bella alguna para escribirte esta noche luego de haberme encontrado con la transparencia de tus ojos esta mañana.
Jueves 4.55am_Mi primera imagen del día fue el recuerdo de tu mirada de ayer. El alivio que me dio el no veros juntos se difumina en la imaginación de verte llegar a una casa en donde él te estará esperando. ¿Estarán juntos en el trabajo esta temporada? ¿O será como en otros años en donde uno se queda en casa mientras el otro va a trabajar? En fin, todo tiene un propósito. Algunos días pienso que aquellas cosas tan profundamente filosóficas en las que creo son delicados eufemismos que me exhortan engañosamente para no decaer y continuar adelante. A veces me pregunto si todos los principios que albergo en cuanto al amor no serán como falsos profetas que con románticos argumentos me persuaden para que continúe amándote tras cada decepción.
22hs_Con la esperanza de tocarte el alma a través de los kilómetros, ayer por la tarde volví al prometedor cometido de continuar reescribiendo el largo epistolario de Rummenigge, melosas escrituras que te fui dedicando a lo largo de casi 4 años, y que guardan la romántica intención de que algún día supieras, mi bien, cuánto he pensado en ti. Quizá pronto te haga otra visita, esperando que sea tu voluntad acercarte o mirarnos otra vez a los ojos, o esperando cualquier azar que quiera cruzarnos nuevamente por los caminos de la biblioteca. Siembras un ángel en mí. Luego voy por esta vida exento de cualquier negatividad.
Y de esta manera finalizo otro día de la misma forma que lo comienzo: escribiéndote solamente a ti.




domingo, 21 de junio de 2020

Como quien guarda un secreto importante y está a punto de compartirlo




Miércoles 15, 21.30hs_La resurrección de una forma de pensar más cristiana continúa dando sus poéticos frutos en las renovadas huertas que florecen a lo largo de mis caminos. La gente que antaño me despreciaba ahora busca mi compañía y mi conversación. Me has enseñado mucho. Y nunca hubiera redescubierto el potencial interior que hay en mí si tú no hubieras reaparecido en mi vida. Es como si estuviera escrito. Viajé lejos y llegué aquí buscando encontrarme con aquellos pensamientos y sensaciones que se han perdido en el camino de mi adolescencia. Y muchas de las cosas que me tocaron vivir en esta tierra no han sido otra cosa que el inesperado obstáculo que desarrollaba una forma de superación no tan desconocida. Sin ir más lejos, hoy la simpatía del bibliotecado flotaba en la sustanciosa intelectualidad de una Torrente Ballester soñadora. Él me mira con una emoción intensa, como quien está a punto de recibir un regalo de cumpleaños, como quien guarda un secreto importante y está a punto de compartirlo. Por otra parte, mis insistentes fantasías continúan aprovechando cualquier apariencia de desencuentro entre ustedes dos para imaginarme un problema definitivo que ponga fin a su convivencia. Que a lo mejor tú estás harta y te has ido de vacaciones sin él, o que mientras él está trabajando tú me estás esperando a mí. Todo eso para que mañana o pasado los vea juntos de nuevo y se desmorone aquel ilusorio castillo de naipes que levantaron las inútiles esperanzas de estar contigo.
Viernes 21hs_Otro atardecer en que la voluntad de este gentil se decanta por la creación de otro párrafo en que se manifiesta cuánto te echo de menos. Medito si alguna vez el recuerdo de un servidor te ha hecho pensar en dejarlo todo para arriesgarte a una vida de simplezas al lado mío. Tan solo los almendros reviven en mi interior el sentimiento de lo que es tener una compañía cuando uno regresa a casa. Aunque en la calle tampoco hay nadie. A cada instante reojeo a mi alrededor con ansiosas expectativas de verte reaparecer, pero siempre caen en saco roto.
Domingo 6am_De nuevo aquí, mi Señora, en la esforzada y quejosa empresa de quererte por escrito en las madrugadas subtormesinas. Le fui cogiendo mucho cariño a la casa de Candelario, tal vez porque me ayudó a desintoxicarme de la empalagosa obsesión de recordar ininterrumpidamente la dulce expresión de tus caritas taheñas. Ya nunca será lo mismo escribir, a excepción de que el olvido te vaya diseminando de mi corazón un poquito más cada día que pasa, en un proceso similar a la catástrofe de una canción. Por la ventana únicamente se ven los frontispicios blancos de unos edificios internos, ellos reemplazarán para siempre a las estrellas de paseo de Los Cerezos, así como al afamado tanque de la Chinchibarra que ahora se ha permutado por el peculiar aspecto de las prendas que cuelgan de los rústicos tendederos al pie de los ventiluces opacos. Sigues siendo mi primer pensamiento. Y aunque no tan seguidamente como en otras etapas de estos últimos 4 años, soy de recordar la última mirada que nos dimos. Prefiero no andar controlando mucho la fecha del día en que estamos, así no me obsesiono con el secreto conteo de festejar nuestro ficticio aniversario cada día 2.
22.11hs_Y así se va cerrando el domingo, con los adolescentes chillidos de un perro que van subiendo desde la planta baja, como el olor de un pedito, y entran por la ventana del 3ºD y los otros pisos internos. Me embosco en una maraña de pensamientos acerca de las posibilidades que habrá mañana si voy hasta la biblioteca. La última vez solamente lo vi a él. ¿Qué pasaría si no te viera? Menudo consuelo tengo, los dos almendros siguen preciosos; el modesto albur sobre la pequeña cajonera de alambres grises, a mi derecha se ve a renacido que cada día está un poquitito más alto. Como ya te vaticinaba en otra carta, en noviembre voy a cortarlo. Ya imaginé la poda, me dará un poquito de pena, pero sé laví. Sin la mano del hombre, quizás hubiera sido lo mismo que una semilla que nace en tierra poco profunda. Pero que al poco tiempo se seca porque no puede echar más raíces.

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martes, 16 de junio de 2020

Como si fueran diabólicos microchips que no consiguen sacarnos del cuerpo con cirugía


11 de agosto_Entre un sinfín de problemas me refugio en tu imagen para tener esperanzas de que algo bueno puede tener el futuro de nuestras vidas. Papá viajó hasta Argentina. Hoy es el primer día que en esta casa solamente dormiremos mamá y yo. La idea de que hay un infierno consigue que tratemos de ser mejores. Uno tolera más de lo que lógicamente debiera. Ante la locura del ser ser humano ponemos la otra mejilla. Quizá para honrar ese esfuerzo, Dios soluciona las cosas de una manera que no esperábamos. Pero al fin y al cabo, ¿qué fundamentos tengo para ratificar Su existencia?
Domingo 17hs_Papá ya aterrizó en Buenos Aires. 15 horas duró en total el viaje. Dice que todo está más o menos igual que cuando nos fuimos. Cuando mis ilusiones fluctúan siempre recuerdo las espigas de trigo que te dejé. Seguramente no a todas, pero alguna habrás encontrado posiblemente. Además de la franqueza en mis ojos, aquéllas fueron las únicas señales que te confesaron mi amor. Siempre me pregunté cuál sería tu reacción al verlas. ¿Las acogerás con amor?
22hs_Es el segundo día que estoy solo con mamá en casa. Fui a tomar un café, y al salir de casa no se encontraba tan mal. No revuelve tanto los rincones de la casa y el tiempo que no desperdicia en sainetes lo aprovecha ordenando. Al regresar a casa me puse contento, había preparado una pizza. Parece que el alma de cierta gente revive cuando nos hace sufrir. Se esfuerzan por infundirnos temores; tienen la facultad de incrustar en nuestra psicología imágenes que nos torturan, como si fueran diabólicos microchips que no consiguen extirparnos del cuerpo con cirugía. Para tratar con ellos debemos de ser valientes, delicados e inteligentes. ¡Pero cuidado! Que si tratamos mucho con ellos nos volvemos menos sensibles. No se sabe si su maldad es una consecuencia dañina de sus infelicidades, o acaso serán horrorosas herramientas que Dios utiliza para adoctrinarnos con reiteradas lecciones, figuradas en el cíclico temario de Su enseñanza.
Lunes 22hs_La petuña, milagrosa, tiene las flores blancas. Cuando le nacen pimpollos éstos tardan en florecer como 3 ó 4 días. Lamento, mi bien, haberte contado las cosas sobre mi madre. Durante el día se la pasa ordenando, aunque ya no tiene brotes de cólera. Era como si algo dañino se le activara cuando uno pronuncia ciertas palabras, como si de sorpresa y sopetón la poseyera un espíritu diabólico. Mamá es una mujer que tiene la inteligencia y la sensibilidad maltratadas. Hoy montó un número con un cuchillo, pero por la tarde fui a dibujar y al regresar a casa ya estaba como si nada. A veces repaso la Biblia, y pareciera que la relectura de los Evangelios exorcisara su mal. A medida que avanzo páginas se va quedando tranquila. Mi hermana la esquiva diciendo que está trabajando y se va todo el día a la biblioteca del Campus Unamuno. Para asegurarse que está dormida regresa a casa a la 1 de la mañana.
Tenía pensado ir a verte mañana, a ver si mis efímeros pasos se encontraban con la albricia de tu mirar. Me sentí un poco triste cuando en el noticioso dijeron que iban a festejar Feriado Nacional. Tenía ganas, al menos, de ir a pispear si te fuiste de vacaciones, así saber si la semana que viene estarás por ahí, cuando vuelva a renovar libros. Desde hace una semana que sigo deleitándome con el recuerdo de tus sutiles muestras de amor. Después de 40 días de estar ausente, en mi regreso me encontré con el tesoro de tu mirada. Y una semana después, con el acercamiento adonde yo estaba -creo-, como una respuesta afirmativa, como una señal secreta de que habías encontrado la espiga de trigo que te dejé sobre un libro de Mallarmé.


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