26 de abril, 2018_Así,
de sopetón, la mente de un hombre recupera el nombre de la mujer que
quiso. Esta tarde volviste a mi recuerdo como si entre tú y yo nunca
hubiera habido decepciones. Quizá un café o una comida opulenta
pueden recuperar el fervor del enamoramiento que una vez sentí por
ti. Quizás los días de no vernos han ido disolviendo en mi corazón
la amargura de que hoy sea imposible estar contigo. E
inconscientemente, en mi alma se fuera criando la esperanza de que ya
no estés con él.
27 de abril, 21.30hs_Me
pregunto si esto será así para toda la vida. Si algo es para
siempre, ello sería el extrañamiento de ti, puesto que no mengua la
intensidad de esta nostalgia cada vez que noto que no estás conmigo.
Les he cogido cariño a los almendros, los entro a casa para que me
hagan compañía mientras te escribo. Me pregunté si no serán
señales, como la de las secuencias numéricas o la reiteración de
coincidencias en donde otros pronuncian tu nombre. Pero desde hace
una semana solamente me encuentro con personas que me hablan de la
palabra de Dios.
29 de abril de 2018,
21.30hs_Oyendo el chisporroteo de la llovizna en la casa de
Candelario, se asoma en mi corazón el deseo de ir a buscarte otra
vez, al viejo barrio de Garrido Norte. Me retrae en este cuarto sin
embargo la suposición certera del escaqueo de tu mirada. Sin
rencores que nos hicieran sentir como una víctima, uno lamenta no
haber perdonado antes las pequeñas insolencias de los prójimos más
mediocres, para que así se hubiera dado la oportunidad de
intercambiar solamente buena vibra entre tú y yo. Es preferible
escribir acerca de la madera artificial del armario de Ikea, o de las
plantas de almendro recién entrados, empapados a causa de la lluvia
tormesina. Renacido lleva puesta una corona de brotes, en noviembre
será cercenado para que no se vaya más en altura.
23 de abril, 21hs_Se fue
reduciendo el tiempo en que tu nombre transitaba por las horas de mis
días. Después de un intenso cuidado amoroso que me dediqué a
cuidar mis pensamientos, el recuerdo de tu imagen ya no me duele, así
como tampoco me duele tanto el saber que cada día amaneces junto a
otro hombre. Será Dios el travieso Rey de los Espíritus, que esta
tarde en Plaza Mayor un perfil se convirtió de repente en él.
Experimenté de golpe un enfermizo síncope al pensar que debería
soportar ver tu imagen junto a la suya. Pero la realidad lo
transfiguró tan pronto como había venido la yerrada visión. Y el
espejismo de su cara volvió a ser la de un desconocido. Entre la
gritería de unos niños y alguna sirena de ambulancia quizá hoy
llegó el día en que he dejado de quererte. Las
prosas ya no requieren de tu nombre para desarrollar romanticismos.
Si no se dedican al desamor, en la escritura de las mañanas nuestra
alma se siente más en libertad. Pero cierto es también que aún
pienso en ti al despertarme. En la largura de todo este camino hallé
felicidades más pequeñas que no fueron tú. Pero gracias a la
búsqueda de ti, la vida de nuevo tuvo un norte inalcanzable y
utópico. Se despertó el león que habitaba dentro mío. Ya que
solamente pensé en ti, la composición de la literatura que creaba
ha sido más homogénea. Aprendemos que Dios no es infalible cuando
incluimos lo inalcanzable en nuestro rezos. Los ecos de la plegaria
no llegan a nuestras vidas.
25 de abril, 21hs_Aquí
se va cerrando otra jornada más en la que me niego a pronunciar tu
nombre internamente. Mamá revolotea por los rincones susceptibles de
la nueva casa. Ella intenta llamar la atención de los demás
golpeando las cosas que ordena. ¿Una palabra escrita se convierte en
un sustantivo? La nueva casa es más pobre. Exprime nuestra capacidad
de adaptación, que dormitaba hace tiempo en nosotros gracias a la
frivolidad de las comodidades del primer mundo. Sin embargo, aunque
la reducción del espacio nos hace trabajar menos, todos estamos un
poco más tristes. En la televisión tan solo funcionan dos canales,
precariedad que solamente de pequeño hemos sufrido. Al no lograrte a
ti, que fuiste mi principal Norte, otras cosas que obtuve en colación
me asaltan la mente, sugiriéndome su holográfica amistad.
17
de abril, 5.55am_Los almendros ya tienen su lugar soñado en la
ventana. Hoy terminé la chapucería que evitará la caída de los 3
pisos. Tu ausencia te hizo indigna de mis te extraños. Cuando llegue
la noche, los jóvenes almendros se acomodarán encima del escritorio
desordenado.
22.50hs_De
todas maneras, los almendros durmieron hoy en el cuarto. Solamente
ellos esperan la llegada de este gentil al hogar. Ni tú ni tus
amigos... ni Jesucristo están aquí conmigo para charlar.
Apáticamente, voy recibiendo en mi corazón fugaces reminiscencias
intuitivas en las cuales surfean tus imágenes. Ratonean en mi mente
unas palabras meditadas hace dos noches. Mejor será comenzar con la
práctica del desapego. Decirte, por ejemplo, que ya no vengas a mí.
Si vienes a mí te seguiré ignorando, asumiendo que no puedo darte
más de lo que tienes. Todo pudo haber sido perfecto. Pero a decir
verdad todavía sigo esperando que alguna vez los inexplicables
procedimientos de la casualidad crucen de nuevo nuestros caminos. Sin
embargo, la suspicacia que le guardamos a nuestro destino se suele
incrementa a medida que los años nos llenan la memoria de
frustraciones. Será por eso que hace un rato me imaginaba qué
pasaría si hoy estuvieras esperando un hijito de él. Así
seguramente se agilizaría la aceptación de que ya no piensas en
este gentilhombre.
La
barca de Caronte se fue petrificando en la penumbra somnolienta
para
trasladar a mi ilusión por las aguas insípidas del Lete
Enes
e ies juguetearon en las agresivas ergástulas del Tártaro. Ella se
fue...
Y
su cadáver flotó en el Flagelonte.
Las
obscuras corrientes del Estigia la han borrado
10 de abril, 22hs_Los
niños de al lado juegan al radio aficionado. Una pareja espera a su
segundo en el piso de enfrente. Todos son muy cordiales, saludan con
nobles sonrisas y mucha educación. Solamente la cara de una abogada
manifiesta en sus apretadas facciones un rencor silencioso. En
Salamanca alguien incumple un acuerdo. Y de golpe la nada oscura.
Entonces el recuerdo de tu imagen que se irá diseminando un poco más
tras cada pensamiento escrito. Como diría mi padre, Un
día tranquilo. Pues un día tranquilo acaba de irse. Sin
sobresaltos, ha pasado la jornada de hoy. El camino de regreso fue
arduo y conflictivo. Pero finalmente, luego de varios años
abriéndome caminos a través de intrincados patrones psicológicos,
pongo en práctica un útil descubrimiento: amarte a pesar de todo.
Esa es la única forma de continuar hacia adelante, fluyendo
positivamente junto al enmarañado inconsciente colectivo del mundo
que me circunda.
11 de abril, 22hs_Una
gota de agua tergiversa el tamaño de una hojita de Albur. Y yo sigo
aquí Mireia, algunas veces echándote en falta y algunas no. Pero
siempre menos que al principio, cuando te pensaba sin descanso. Eras
onmisciente.
No fue el pasado el
número de año en que todo se orquestó para que aparezca el amor en
mi vida. El 18 reemplaza ahora al 17 que me perseguía. Si el
verdadero amor tocara a mi puerta, no será en un número tan
llamativo para mí. En el almanaque del 2018, hoy cursamos una tarde
de lluvia. Afuera los almendros reciben su alimentación hidrofílica.
Finalmente, cuando llego a casa de noche, los únicos que me han
esperado son ellos, albur y renacido. A renacido te lo presenté una
vez como milagros.
Vierrnes 13 de abril_Hoy
fue un día genial en cuanto a las causales verificaciones para el
efecto positivo de mis asosegadas certezas internas. Se acercó
a mí gente gente que me ha hecho cunplidos y hasta compartimos
chistes y vacilaciones mutuas. Nadie renegó de mi compañía. Sin
embargo, supongo que no valdrá la pena escribir un si tú
estuvieras conmigo:
Supongo
que no valdrá la pena escribir si tú estuvieras
Se ha
hecho infinitamente grande la imposibilidad de que vinieras.
Así
conviertes mis sueños en torturas
Supongo
que no valdrá la pena escribir si tú estuvieras
La
tormenta va escampando a medida que el fantasma de tu ausencia
se
impregna en las paredes.
Supongo
que no valdrá la pena escribir si aquí estuvieras
La
carencia educó mi subconsciente a que te ame...
La casa nueva es pacífica por el momento. El espacio más pequeño
desarrolla nuestra humildad. Papá y mamá cenan juntos y conversan
de bueyes perdidos. Hoy te extrañé a lo mejor un poco menos, la
idea de la imposibilidad de estar junto a ti se fue consolidando en
mi corazón al no tener ninguna noticia que me augure tu necesidad de
buscarme. En mi ventana los dos almendros trepidan al son de una
brisa intermitente. Sobre el incansable fumé del escritorio, los 5
cuaderrnos para ti se resguardan del extravío en una bolsa para
regalo de color bermellón luminoso. Dentro de ella también están
las 2 o 3 espigas de trigo que se conservan fibrosamente fuera de
temporada, precaviendo si alguna vez se me ocurre llevarte algo en
una estación que no sea verano.
6 de abril, 2018_En este
nuevo hogar me fui dando cuenta de que ya no te amo con la
intensidad que al principio. Otra vez cabe luegar en mi imaginación
para mis miedos, para mis venganzas... para ir llenando otros
epistolarios.
Entre pitos y
flautas, Albur está lleno de hojas nuevas; a Renacido le van
saliendo intenciones verdes a lo largo de todo el tallo, cuando
llegue noviembre lo podaré al fín, dándole el largo definitivo; el año que viene, los temidos trasplantes para los dos. Me engolosiné
de nuevo con el hábito de amarte a través de la escritura. Tiempo
ha que no completaba 2 cuartillas para ti en una misma tarde. Alguien
podría decir que no se trata de una empresa demasiado hercúlea,
pocos renglones confeccionan las hojitas donde te escribo y mis
letras letras muy gordas son. Sería una meta más bien facilonga.
Pero ahora que pasó el tiempo me di cuenta que, luego de cruzarnos,
ya no tengo la necesidad imperiosa de venir a escribirte sobre el
papel.
4 de abril, 2018_Tan solo
la locura de algún cristiano afea el balance de estos 2 últimos
días, que han sido muy positivos para la creatividad literaria, a
pesar de que tu camino y el mío no se hayan cruzado otra vez.
Ayer fui a la casa en
donde te conocí para verla por última vez. En el camino me topé
con tres compañeros tuyos. Dos eran muy cercanos a ti y me saludaron
decididamente. Como si fuera un conocido más, alguien que entró en
el núcleo de sus recuerdos. Una, más distante a ti, no dijo hola ni
buenas tardes. Sin embargo, como peón al paso, se me adelantó y dio
vuelta la cara como para asegurarse que yo soy yo, y me echó una
sonrisa y una mirada simpaticona tras las innecesariamente
exacerbadas gafas de sol. El hecho es que desde que amaneció comencé
a echarte de menos. Siempre eres mi primer pensamiento al despertar.
Me fui encariñando con el hábito de amarte. Y aunque no me deleito
con tu imagen desde hace mucho tiempo, diferencio a tus cabellos
rojizos y a tu apostura infiltrándose en mi mente como un
relampagueo antes de abrir los ojos. La realidad es que ya estoy
instalado. Los almendros están preciosos, por las noches acompañarán
el crecimiento azulado de estas prosas.
5 de abril, 2018_Me tomo
la tranquilidad de la calle Candelario con una suspicacia cautelosa.
Pues en la casa contigua el volumen alto de los cursos de idiomas
será una sainetera y probable actividad trasnochadora de los
estúpidos estudiantes. Parecen los hermanos de Droopy mirando tele
mientras el lobo intenta tirar abajo la casita de ladrillo. Por lo
demás, por lo de siempre, los dos almendros se continúan
desarrollándose mudamente frente al cuaderno que te nombra: Mireia.
A renacido no le crecieron ramas en esta temporada, supongo que el
próximo año sucederá aquella germinación. Igual a lo largo de
todo el tallo le han crecido pelitos para marcar el paso de las
futuras hojas en forma de limón verde.
Semejante a él, mi amor
por ti germinó esta mañana. Por los cristales del bar miro hacia
Torres Villarroel y siento que aparecerás de un momento a otro.
11
de marzo, 2018_La lluvia no volverá a ser lo mismo cuando me vaya.
¿Qué se verá por la ventana de Candelario, donde ahora está el
respetuoso tanque de la afamada Chinchibarra? Las farolas nocturnas
de Paseo de los Cerezos ya no se refractarán sobre las lentas
procesionarias de los automóviles aparcados, ni en las precisas
gotas frías de las lluvias de abril. Durante 3 años aguardé para
cruzarme contigo mientras camino por ahí. Ahora puedo documentar que
en estas dos semanas nuestros caminos se han cruzado para dar vida a
inolvidables encrucijadas de expectantes romanticismos. Y te pones a
cantar cuando estoy cerquita tuyo. Ya no será tan relevante si la
ventana del cuarto está cerrada. Quizás enfrente pueda haber algún
otro edificio, entonces la ventana de algún vecino despertará en mí
una curiosidad vulgar. Pero nada de lo que viva será tan inspirador
como haber estado cerca de ti. No fisgonearé por la ventana para ver
si sales de trabajar. Ni voy a estar tan pendiente por si te cruzo en
el carril bici de Paseo de los Olivos, o cuando salga de casa a
comprar. Pero eso también significará algo, no existirá un sentido
para salir a vivir. Nunca más regresaré a casa anticipándome a tus
horarios, creyendo que nos podremos cruzar de nuevo.
14
de marzo, 21.15hs_¿Importa acaso cuántos años hace que te he
conocido? Si Dios ya no se preocupa por enviarme señales con tu
nombre para que se mantenga viva la esperanza de estarr junto a ti. Y
si algún día vienes posiblemente será que te rechace en venganza
del largo esperarte que un poco me ha desquiciado. Junto al amor, el
barrio también se irá. El privilegio de la solemne Chinchibarra
ingresando perpetuamente por la ventana, será vetado por el forzoso
traslado. Se irán la biblioteca, y el sentimiento de temor de verte
del brazo junto a otro hombre.
21
de marzo, 3.30pm_Entre los días del mes, ha comenzado la cuenta
regresiva para una nueva mudanza. Junto a una nueva
primavera, gracias al cambio de hogar comenzará una nueva etapa, en
esta intrincada madeja de confección de sucesos. Intrincado o
cornucopia: a veces siento que las creaciones literarias que se me
vienen a los dedos no están para nada a la altura de las palabras
que suelo utilizar. De la misma manera, los versos que aparecieron a
los largo de este epistolario no estarán a la altura de tus ojos
cristalinos, como un caleidoscopio girando. En esta nueva etapa las
páginas de la msañana van dejando de ser tuyas. La falta de tus
miradas configuró a mi conrazón para que finalmente se resigne a
que el futuro no nos encuentre con la intención de que podamos
amarnos.
Luego
de cuatro años hago un examen en retrospectiva y me pongo a suponer
las ganancias que he hacinado. Lamentablemente, comprendo que tú no
te incluyes en este resilente itinerario. Ya voy despidiéndome de
las noches pintorescas, de las luces que simulan serr estrellas en la
lírica Chinchibarra. Los autitos de Escalectric, que avanzan
taciturnamente por el asfalto de la pacífica Paseo de los Cerezos.
Me voy despidiendo de la idílica empresa de salir por la puerta de casa esperando verte. Adiós al catedrático monumento de Don Torrente, siempre fiel entrando por la ventana. En breve les diré adiós a los consorcios suburbanos, peticitos, siempre en el horizonte calmado. 29 de marzo, 22.50hs_Mamá canta Marrioneta, igual que hace 30 años en las mañanas de Quilmes. Papá la secunda con coros varoniles, resulta asombroso oírlos cantar a dúo. Entre otros detalles, Albur sigue precioso, una rama le ha nacido en el último nudo de su tallo amenazadoramente rústico. ¿Sentirá alguna tristeza con el cambio de nuestro hogar? Tal vez sea por un optimismo infundado, pero si me quisieras te esperaría. La casa se va vaciando a medida empaquetamos las cosas para la mudanza del lunes 2. ¿Es coincidencia o Destino el hecho de que el día en que me alejaré de tus mañanas sea el mismo número de la fecha en que volví a verte? ¿Acaso la Proviidencia quiere advertirnos que nuevos tiempos vendrán, demostrándonos que el comienzo de una nueva etapa se ejecuta en una fecha que fue significativa para nosotros? 1 de abril, 18hs_Paseo de los Nogales nº7 es un completo alboroto. Antaño, los almendros, fieles a los empáticos ecos de la fotosíntesis, siempre aguardaban para salir a la ventana al rayo de sol del invierno, o a la penumbra de los confortables atardeceres en el verano. Mas ahora Albur y Renacido a acompañan el rizado deslizamiento de la pluma a pocos ctms de distancia, puesto que la inevitabilidad de la inmediata mudanza ha diagramado el orden de los objetos de la habitación en donde siempre te escribo entre las prácticas disposiciones de nuestras pertenencias, para que la mudanza de mañana sea lo más rápida y cómoda posible. Entre todo este desastre he decidido utilizar el tiempo necesario para venir a despedirme cursivamente del cuarto en donde te he dedicado tantas cuartillas. Será un molesto capricho del Destino que la mudanza que me alejará del frecuente trato que mantengo contigo caiga en un día 2. Junto con tu despedida le diré también adiós al tanque de la Chinchibarra, al catedrático Torrente que cada día le da la espalda a las macetas en mi ventana. Pero sobre todas las cosa, también le diré adiós a la expectativa de encontrarte por la vereda, igual que te vi pasando por la puerta de casa, exactamente 1 mes atrás. Hoy es el último día que miro por la ventana con temor a verte de la mano con otro hombre. Ya no vigilaré las amplias escalinatas de la Torrente, por si acaso salieras a tomar un café. Ya no me preocuparé por si tus compañeros me ven regar los almendros que crecen en la ventana del 5º piso. Hoy será el último día de un montón de problemas imaginarios, de ellos tan solo me acompañarán estos cuadernos, como un fantasma aherrogado a las cadenas de su martirio. Las cosas de mi cuarto se irán desintoxicando de ti. Tantas beligerancias dejaré en estas paredes. Dejaré atrás el espíritu que trató de conquistarte.
Jueves 1 de marzo,
22hs_Hoy nevó por segunda vez en esta temporada de invierno. En mi
familia beligerarmos por el barrio de nuestra próxima residencia. Me
dolería mucho partir de aquí. Aunque te sé en brazos de otro
hombre me hace ilusión salir de casa y cruzarme contigo otra vez.
Las responsabilidades del
día de hoy se acompañaron a la ruptura de las viejas ilusiones,
será por eso que pensé menos en ti a medida que las horas del día
se fueron desarrollando. La partida del hogar en donde te conocí es
inminente. En donde sea que estuviere ya no saldré a la calle
pensando que quizá ese día te arrimarás a venir en búsqueda mía
para sorprenderme con una demostración más de tu amor sereno.
3 de marzo, madrugada_3
años y 7 meses desde que te volví a ver, el 2 de marzo se fue hace
4 horas. Como una guía espiritual, la fecha me guió a la solución
de un gran problema. Hemos encontrado casa. A lo mejor fuera propicio
aprovechar el cambio de zona para alejarme de ti todo cuanto pueda, y
dejar que los tiempos generen el desamor.
Domingo 21hs_Aunque
Muchacha ojos de papel me ha hecho una compañía interior
desde una hora atrás, se experimenta cierto alivio al permitirme
ser un poco más cobarde que de costumbre. Es entonces que me pongo a
considerar las ventajas que puede llegar a tener el nuevo hogar. No
miraré por la ventana con el típico temor a verte de mano con él.
Podré salir de casa sin controlar el reloj para ver si estás
tomando un café.
Martes 22hs_Hoy hemos
estado cerca uno del otro. Quizás fuera cosa mía, pero en tus ojos
pude notar que estabas interesada en la presencia de este gentil.
Después me quedé todo el día deseando haberte visto más de cerca.
Aunque no estuve contigo me llevo el recuerdo de esta ergástula a la
que aprendí a tenerle afecto.
Miércoles 21hs_Ayer pude
notar que tratabas de huir de mi presencia, por no asegurar que me
hacías un desprecio. En mi mente no se revoca el manifiesto que
recita las imaginaciones de lo que sucederá mañana cuando me
acerque hasta ti. Saber que mañana posiblemente te veré ha
convertido a la noche en un desfile de pequeños y resentidos
cortometrajes que fui hacinando por tus insolencias pasadas. Aunque
alguna revancha me dio el Destino. ¿Te dolió verme junto a otra
mujer? Un pequeño touchè. Pero al fin de cuentas siempre he
pensado en ti.
17
de febrero, 23hs_La vida nos enseña que los accidentes y
decepciones son inminentes. Únicamente podemos resultar salir más o
menos ilesos según la disciplina de los espíritus que arremeten
contra nosotros. Un día después de que se cumpla el sueño de verte
caminando por la puerta de casa, el lugar en donde te esperé por
años, y en virtud de aquella valiente y romántica espera los
avatares y desgracias me parecieron todos más llevaderos, esta noche
recibí la noticia de que a finales de abril he de abandonar el lugar
en donde han ido creciendo los miles de sueños de estar a tu lado. A
esta casa llegué cuando te conocí. Aquí viví los 3 últimos años
enamorado de ti. Me marcharé con una gran curiosidad de saber cómo
será comenzar de nuevo sin la ilusión de encontrarte cada día. Me
marcharé sintiendo una gran pena, pues ayer pasaste por mi puerta
luego de los 1000 días en que te esperé, y tan solo pensar que
únicamente me quedan por delante 2 meses para esperar que ese sueño
se repita... luego sólo será la calle insípida, pues en donde
estoy la vida tiene mayor sentido, ya que la ciudad se convierte en
la continua posibilidad de que pronto aparezcas tú.
Domingo
siguiente_Y ahora, mi bien, antes de ir a dormir me detengo en este
domingo de mediados de febrero para contarte que ya comenzó la
búsqueda de un nuevo hogar para mi familia y para tu servidor.
¡Cuánto deberé dejar de hacer en la nueva casa! Con el cambio de
hogar también perderé la alegría de salir a la calle con esa feliz
expectación de cruzarme otra vez contigo.
24
de febrero, 2018_A esta altura de los sucesos, qué difícil es
pensar que alguna vez llegaremos a estar juntos. Una realidad tras
otra evidencian una fila india de imposibilidades que desarman las
ilusiones forjadas en estos últimos años. Y esta seguidilla de
desilusiones veda a las facultades para que puedan soñar de nuevo
con el amor. No hay un sin embargo que pueda revertir las rudas
situaciones que nos separarán en ese próximo entonces. Los cambios
en mi sentir han hecho posible el reinado de una amarga apatía en mi
corazón.
25
de febrero_Igual que puede hacerlo una burbuja de aire desde el fondo
del mar, esta tarde nada consiguió ahogar las lágrimas causadas por
la impertérrita desilusión que ha emergido por no tenerte. Finaliza
este día, repleto de pantallazos de ti grandes y pequeños, inútiles
en esta constante lucha, cuya victoria final sería honestamente el
no pensarte aunque sea por un rato.
26
de febrero, 22hs_Esta tarde he ido hasta ti pero no tuve el
suficiente coraje para acercarme más de lo que el Destino ha
querido. No es el tiempo para que vaya a buscarte, lo supe la mañana
en que decidí no volver a hablarte y sentí como si se rompieran
unos grilletes a los que desde hacía muchísimo tiempo estaba
aherrogado.
Hoy es 16 de febrero. Dos
años han pasado desde que te dije el más preparado y lindo piropo,
cuando te conté el significado de tu nombre, dando a entender que la
definición de tu buscada onomástica era la verdadera impresión que
yo tenía de ti. Pero también, un momento después, tuve la noticia
de que estabas viéndote con otro hombre. El lugar más feliz y
triste de mi vida. Pero este mediodía volvía de un café con
la cobarde intnción de no cruzar paseo de Los Cerezos para ir a
buscarte, reprimiendo el impulso de ir a verte para no atormentarme
más con la imposibilidad de esta a tu lado. Será simple
coincidencia, o una alentadora indicación del Destino, que mueve las
fichas del amor por significativos casilleros del almanaque. Pero al
llegar a mi puerta, distinguí tus cabellos y tu manera de caminar a
100 mts de mi puerta. Como tú sabes, tengo la dulce patología de
descifrar tu forma en otras siluetas que te asemejan mas no son tú.
Entonces creí que tu aproximación hacia mí no era más que otro
eufemismo de mis percepciones
enamoradas, que me hacen verte entre todas las demás realidades,
pero terminan siendo un vulgar esspejismo. Igual a quien ve un oasis
por la desesperación de la sed.
Pero cuando fijé la
vista een tu ceercanía, compredí que el sueño de verte pasar por
la puerrta de casa se había hecho realidad.
17 de febrero, 8.30am_La
felicidad inundó a todos y cada uno de mis pensamientos luego de
haberte visto pasar por la puerta de casa ayer. No importa si habrá
sido casualidad o si te apresuraste para no mirarme a los ojos. Lo
más importante es que el destino tiene ganas de cruzar nuestros
caminos otra vez.
Cualquier pequeña
muestra de amor tuya sería suficiente
como para que me arranque
los órganos y los eche al fuego
Una sola muestra de amor
tuya sería suficiente
como para que me desgaste
la piel y camine con los huesos.
Cualquier pequeña
muestra de amor tuya sería suficiente
como para que me despelleje la palma
de la mano en una brasa
7 de febrero, 22hs_Ya
fuera el corazón de Malgorzata o las cadenitas colgando de la pared:
los amuletos de mi cuarto no paraban de reír cuando tú estabas en
la esperanza de mis días. No se entiende porqué tantos sentimientos
encontrados siempre inclinan la balanza en favor de que me quieres.
En el escudriño de tus sentimientos nunca se sospecha que tu amor
sea finalmente una apatía, una indiferencia amable. Eres el único
superviviente que va desde aquí para allá en la espesa superjungla
de mi psique trastocada. ¿Qué quedó de mí luego de ti? Una
seguidilla de deliciosos arrumacos que se enciende en todas las
soledades de mi vida. Una etrna fantasía que tergiversa las
coincidencias infrecuentes y esporádicos contactos en los
voluntarios acerrcamientos y palabras oportunas que han nacido de ti.
11 de febrero_El de día
de hoy se fue esperando ver una señal en donde leer tu nombre. San
Pablo apóstol escribió:
Que los inteligentes
descifren en la coincidencia el número de la Bestia.
Así yo encuentro tu
nombre en la combinación de un sufijo y la sílaba que viene en la
próxima palabra. Hoy no fue hasta el anochecer que leí en un nick
el esperado Mireia. Cuando veo historias de amor no dejo de pensar
que podríamos ser nosotros. Sin embargo, lloro un poco cuando
termino de mirarlas, pues las realidades que vivimos no dejan de
demostrarme cuan imposible es estar a tu lado.
12 de febrero_ Sin
ninguna razón ni lógica, esta tarde sentí un fuerte impulso por ir
hasta ti. Es entonces que me pregunto si no será cierrto aquello que
pensé antaño, si no será posible cieta telepatía cuando se
piensan dos que se aman. Si así fuera, entonces tal vez tú te
hubieras acordado de este serrvidor al ponerrse el sol en el
horizonte subtormesino, poniendo en cada una de aquellas anheladas
ilusiones la bendita ilusión de verme cerca de ti.
11 de enero, 2018_Aunque
hoy fue un día de sol, mi paseo fue muy corto ya que, como te había
comentado hace tiempo, el viento es lo peor que hay para un
ciclista. Y así como el
invierno reduce los kilómetros andados, el paso de los meses acortó
la cantidad de paseos en un día por el recuerdo de tus imágenes.
También ha disminuido el número de las letras que vengo a
dedicarte. Así como también la pasión con la que acostumbraba
pensar las líneas que te escribía. Ninguna entró en mi corazón,
y si lo hace la proyección de sus recuerdos es sencillamente hasta el
próximo despertar, cuando una brizna de tu imagen se convierte de
nuevo en el primer pensamiento de mis días.
26 de enero, 2018_De 7 en
7, de 10 en 10, se van salteando las fechas que encabezan las
epístolas de este cuaderno. En algunos momentos recupero el
sentimiento de amor que sentí por ti al principio. Pero los días
finalmente se suceden unos a otros en el transcurso de una normalidad
amorosa. Quizá al día de hoy pasen 5 o 10 minutos desde que pienso
en ti hasta que me despierto. Y aunque voy olvidándote poco a poco, continua mi empeño en una meta que no sé muy bien cómo voy a realizar:
regalarte algún día el hacino de las escrituras que te fui dedicando a lo largo de estos años.
1 de enero, 2018_Hoy es
el primer día de otro año en el que solamente puedo arañar el
cumplimiento de mis deseos de estar alguna vez junto a ti. La
distancia que hay entre los días en que vengo a ecribirte se amplía
cada vez un poco más, otro famoso síntoma de que este enamoramiento
se ha ido enfriando con el paso de los días. Ayer hemos estado muy
cerrca el uno del otro pero tu indiferencia me dolió efímeramente.
Antes cargaba con ella como Jesucristo con la cruz de los pecados. Y
no la soltaba hasta que un día se te cruzaba por la cabeza mirarme a
los ojos nuevamente. Cada vez le rezo menos a los ángeles para que
te traigan a mi vida. Y no me siento culpable al coquetear con otras
mujeres. Y en las calles me parece verte menos.
10 de enero, 2018_Ya no
recuerdo cuando fue la última vez que he venido a escribirte por la
mañana. A pesar de la llovizna y el aire resistente, hoy hice un
viaje a Monterrubio. Entre el claroscuro del día se podía adivinar
una destemplada escaramuza entre el sol y las nubes de una llovizna
pasajera. Ya sabes cómo decía Gandhi, “La
mentira puede vencer temporalmente”. Así regresé a casa con el
suéter impregnado de una garúa intermitente. El el camino de ida te
imaginé viviendo en las glamorosas casas de Las Coronas, luego te
imaginé en Villares. Entonces me di cuenta de que el deseo de saber
un solo dato concreto sobre ti hace que tengas morada en cada pueblo
que dejo atrás.
28
de diciembre, 2017_Para que no los coja ninguna helada, entro cada
noche a los almendros. Quizá mañana el cielo azul fuera cortina de
fondo para el viaje a Monterrubio de la Armuña. Antes pasaré
cerquita tuyo, cuando suba la cuesta de la Torrente por al carril
bici de Paseo de los Olivos. Dentro de mí solamente existe aquello
relacionado con tu existencia. Tu nombre, tus actitudes, tus pecas...
En todas mis noches han creafo incontrolables mareas de largos
insomnios. La perseverancia en esta curadora patología ha ido
llenando a mi cuerpo de un controado alivio que me inunda de paz y
comodidad. Hasta que me dormí placenteramente. Entonces soñé
contigo.
Domingo
31 de diciembre_Río revuelto, ganancia de pescadores. Así, mi bien,
cuanto más confusos mis sentimientos, una novela para el papel. Te
echo tanto de menos. Quizá como una contradicción, quizás como una
dieta de pensamientos, pero lo cierto es que en mi mente se han
reproducido más pensamientos de otro mujer. Una desintoxicación
de ti. Un espontáneo mecanismo
de defensa que intenta desacostumbrarme de tus imágenes.
Mismo día, 1pm_A pesar de esta calmante terapia en mi psique,
continúo soñando que alguna vez aparezcas entre mis minutos.
Recibir un mensaje de correo, otro cruce de nuestras miradas... o
atender una llamada y que me conteste tu voz. La viva angustia nos
toca el alma con sentimientos de melancolía, pudiéndolos convertir
en nostálgicos versos que reflejaren aproximadamente la magnitud de
la añoranza de ti, dándole vueltas a estos enclenques renglones a
manuscrita.
13
de diciembre, 2017_Si tomabas 3 días seguido, ya quedabas enganchado
a la cocaína. Escribirte se tratará más o menos de lo mismo,
puesto que no más abrir los ojos ya me senté para continuar con la
empresa de extrañarte a manuscrita. Solamente el acostumbrado paso
de los días y de las noches ha logrado que los momentos sin ti ya no
me resulten incómodos. Es demasiado temprano para sacar fuera a las
pragmáticas macetas con los almendros. La ventana hasta abajo veta
nuestra cognición de las estrellas. Igual que las estrellas lo son
al cielo nocturno de Salamanca, hace mucho que te decidí como una
perenne compañía, la cual no tiene porqué ser dolorosa. También
te podrías decir como una guía omnisciente que me muestra a cada
instante cuál es el camino a un mundo ideal. Vivirás en mí como la
nostálgica fijación de una meta soñada, haciendo del resto de las
cosas una agradable sorpresa que me tocará vivir.
14
de diciembre, 2017_Renacido: durante un año le creí sin vida,
después de haberlo trasplantado sólo quedó un palito pelado
clavado en el macetero. Ahora ya hace un año que sus hojas perennes
prometen futuros tupidos de gráciles nomenclaturas que nos tocarán
de inmediato el alma.
Escasean
los instantáneos capicuas en las cibernéticas horas de los relojes.
Y cada otoño que pasa empeora un poco más la salud de nuestros
mayores. Fruto de sus heridas emocionales, el alzheimer se instala en
su salud con algún que otro retroceso, empeorando junto con ellos la
calidad de vida de sus entornos; a ti hace ya 20 días que no te
escribía a manuscrita, se compensa pasando en limpio las viejas
dedicatorias que te escribí.
23
de diciembre, 2017_Una neblina espesa prepara a Salamanca para que
mañana el día de Noche Buena se vea como un abismo fantasmagórico.
No he dejado de escribirte porque me falten motivos; si no era por
extrañarte, lo hubiera hecho por tratar de invertir en mis prosas
aquella sana metamorfosis que fue el haberme enamorado de ti. Aunque
también espacié un poco los momentos en que te venía a dedicar
alguna que otra epístola. Y así la tentativa de olvidarte no cayera
una vez más en saco roto.
Desde
ayer, el extraordinario reencuentro con tu mirada recreó nuevamente
la efervescencia perdida del sentimiento de amor. El mejor regalo
para una Navidad que creí perdida.
Un disco con 6 o 7 archivos Pdf: entre ellos la novela Inexorable, el
principal regalo de cumpleaños para una funcionaria que es íntima
compañera de Mireia. El autor espera a que indirectamente, aquella
felicitación, llegue a los ojos de su enamorada; ella descubriría
así la calidad del pretendiente que la observa con disimulo desde
hace 3 años.
21
de noviembre de 2017, medianoche_Mi querida Señora: Desde hace más
o menos 2 meses he preparado un presente para tu compañera de
trabajo, una felicitación para su cumpleaños. Se trata de unos
archivos de texto, entre ellos una novela que cuenta la historia de
Evangelina, un gran amor que he vivido cuando tenía 23 años. Con la
intención de no cruzarme contigo fui a dejárselo por la mañana,
sabiendo que no estarías. Al principio así era, pero luego de 3
cumpleaños ya no lo hago para que lo veas tú, esperando que tu
compañera de trabajo te comente alguna cosita bella sobre el
presente que le ha dejado este servidor. Y sólo espero que a ella le
guste.
Sin,
embargo, por la tarde, una coincidencia en la que leí tu nombre
fomentó una sospecha en mi alma. ¿Es posible que hayas leído tú
algo del contenido de los archivos? ¿Te habrá gustado la tapa de la
novela? ¿La lectura será para ti sensible? Estos intríngulis
fijaron en mi mente una prgunta fundamental: ¿Es posible que no
hayas ido a trabajar hoy?
A
eso de las 5 de latarde me puse a transcribir el 5º cuaderno que te
escrrito a lo largo de estos 3 años. El texto que se pasa a limpio
fluye mejor y mejor con cada línea que se anota. Después de 1 hora,
di por finalizado el día de escritura, y sallí a comprar un
chocolate para acompañar las inútiles informaciones de un programa
televisado, aparntemente periodístico. En el I-Ching puede leerse:
Lo
creativo que se sostiene en la perseverancia
tiene
un éxito sublime.
Entonces
sucedió lo que en 3 años y medio yo había esperado todos los días,
pero hasta ese momento no había pasado: Cuando bajé de casa me
crucé contigo.
Hablabas
por teléfono, y te reconocí primero por las botitas, onda gato con
botas, parecidas a las que usabas en el 2006. Llevabas puesta la
camperita verrdosa, paradigma de otros otros acercamientos... Y tus
ojos de caleidoscopio. Sin embargo, cuando salí de la compra, aún
estabas allí, salvo que esta vez le acariciabas los cabellos sedosos
a un infante momentáneamente abandonado. Y pensé que Dios me estaba
comunicando tu deseo d tener familia.