domingo, 29 de abril de 2018

Y hoy, vuelta a empezar, nos hemos acercado a la luz de un túnel que ya tiene dos largos años de miradas





21 de noviembre, 2016 4.55am

Queridísima mía,

Solamente una imagen tuya me queda de un sueño corto, como un relámpago. Tenías el cabello recogido. Algunos mechones se te soltaban adrede por los costados. Estabas de pie, llevabas un vestido rojo y brillante con un escote que aplastaba tus pechos. Aunque te veía de lejos se te notaba el colerete, como si estuvieras acalorada y no vergonzosa. Pero estabas cerca de él. Él te miraba tal como suele hacerlo cuando vas a hablarle, con atención, igual que un niño que sentado en el pupitre mira a su profesor. Tanto suponer que eres suya como cuando imagino que eres mía, me asaltan las mismas dudas que analizan en infinitos rodeos de pensamientos espectrales los inentendibles segmentos del un círculo que no termina de cerrar en mi corazón, para que finalmente tome la decisión de amarte por entero o de empezar a desovillar la llorosa madeja de un olvido ecuánime. A cualquiera de esas dos extremas distinciones.
Sólo si el amarte saliera victorioso con el paso de los meses iría despojándome de las horripilantes dudas que me advierten de que mientras yo te escribía… eras de él.
23 de noviembre, 22.05hs_Cuando pasan las 6 de la tarde comienzan los fríos terribles en el paquete Garrido Norte. ¿Habrán llegado a tus ojos las notas que envié para tus cercanos? Son textos muy antiguos, refieren precisamente el proceso de nuestra transformación desde que el infortunio nos humildece, rebajándonos a un básico granito de arena. Hasta que tras la lucha y el empeño del día a día nos vamos convirtiendo en una perla cuya esferidez únicamente se aproxima a la perfección. Puesto que en los caminos de nuestra sorpresiva metamorfosis se nos haría imposible alcanzar la redondez exacta. Es así que aceptamos ir evolucionando con alguna magulladura por aquí y allá. Aceptamos que seguiremos adelante… aunque no como antaño. En nuestra mochila se añadió algo que antes no había. Pero lo cierto es que sigo pensando en vos. Todos los días paso y percibo tu estela por la misma caminata de siempre. Miro cuando es día, miro cuando está obscuro. Pero sólo hay sombras allí. Tu carita pecosa no está para alumbrar las paredes de la residencia. La ausencia de lo que uno ama hizo que busque tu amor en la relectura de estas páginas de estética inestable. En los cambios de intensidad de mis emociones fui notando cuán mejor literatura puede construir la pena al pensar que eres de otro… a los versos que pude dedicarte mientras creí que me esperabas.
25 de noviembre_Y así se va acabando, Señora mía, el cuarto cuadernillo que continúa bamboleando la sangre cursiva de una obra literaria cuya composición eres tú. En tres carillas más se cerrará el ciclo lectivo de este amor, para que estas prosas ingresen himpas indeterminado. Hasta que tus miradas –ausentes desde hace 9 días-, reivindiquen aquella prosódica manera de amarnos. Entonces daré comienzo a la 5ta cuartilla de la obra más larga de mi vida. Igual que cuando papá terminaba de leerme los cuentos de Medusa en los volúmenes celestes de Viaje Submarino, hoy voy a cerrar este cuaderno con la dañina duda de si tu corazón le pertenece a otro ser humano, cuestión ya no tan hiriente gracias a un resignado trabajo de aceptación. Y gracias a las noventa puestas de sol que han ido cicatrizando mi corazón. Junto con estas hojas se va acabando también noviembre.
Hoy, viernes, puede decirse que recibí otra señal. Donde antaño dejé una flor, hoy se había trasladado hasta nuestra puerta. Desconozco si por tu parte hubo intención mediante, igual que cuando salías a buscar uno de nuestros entrecruces cada miércoles o jueves, como si me quisieras recordar con un mero énfasis que tú también existías. Pero mientras quizás te preocupaba que si pasaban unos días sin saludarte a lo mejor te olvidaría, pues yo pensaba en ti a cada instante. Te eché mucho de menos. Hoy, vuelta a empezar, nos hemos acercado a la luz que esplendía al final de un túnel que ya tiene dos años de largo.




Y ahora, Mireya, vemos en ese fulgor la emocionante oportunidad de repetir nuestros pasos en aquellos días, coronando lo andado con el fascinante agregado de mirarnos a los ojos aún más, para que de ese modo adivinemos en nuestras pupilas aquellas palabras que armonizan con un te quiero. Entonces continuar con la dulce aventura de seguir esperando que algo maravilloso siga siendo posible.


Esta vida es una memorabilia infinita de tus recuerdos.



Te amo, te pertenezco




Amarte ha sido la felicidad de platónicos momentos
entrelazada a una pena
de ilusión resquebrajada
Vulnerabilidad imponente perpetuándose sobre lo efímero…
O la eterna impotencia de desconocerte.
Es muerte y vida que van juntos
Amor tan indestructible como herido;
“Creatividad continua”, apatía que mengua.
Es la fuerza que me guía a ser más próspero:
O el desvanecimiento suicida.




31 de enero, 2018
Dnld

sábado, 21 de abril de 2018

Tal y como sueles hacerlo en días 2










El clásico ronroneo de los camiones municipales parece ser un bostezo de buenas noches de la ciudad tormesina. Este domingo se despide con una luna llena que se transfigura detrás de un cielo lleno de nubes de frío. Alrededor de este benigno silencio merodean las voces televisadas del consorcio número 7 de paseo de los Nogales. En el vaso de Fanta se derritieron se derritieron los hielitos casi completamente. Flotando en la superficie naranja y redonda están dos o tres piedritas. La desilusión maltratadora ha saboteado la empresa de pasar en limpio estas hojas, ya que la mente ha dejado de soñar que estos cuadernillos alguna vez llegaran a ti. La prisa nos es presión para mis acciones. Y siento que el romanticismo se esfuma. Más tácita y más prosódica aparecerás en el entrelíneas de estas sentencias.
15 de noviembre, 21.30hs_Otro niña bonita, es el humano título que se le ha dado a una fecha más. con tu recuerdo, la Luna Nueva en perigeo pareciera que se opaca ante la invocación de tu perfil luminoso.
16 de noviembre 20.30hs_Hoy me pareció que viniste a buscarme cuando me oíste discutiendo. Me miraste una vez, como si tu belleza me recomendara callarme. Con tu mirada me recordaste que aún me queda un motivo para seguir allí.
17 de noviembre, 6am_Pude quedarme callado cuando te vi. Sin embargo, al verte, me convertí de inmediato en el hombre que tu belleza me transforma. La mujer ideal nos hace valientes. Lo que somos, lo que debemos ser. Tú me convertiste en alguien a quien le importa defender la verdad y los hechos. ¿Cómo te podría mirar a los ojos si callo lo que se debe oír? Y ahora que has visto una parte de mí que justamente por tu amor debí evitar que vieras, ¿Qué es lo que voy a hacer ahora? Después de que me viste bajar por la misma rampa donde a veces me reciben tus ojos, pero esta vez acompañado por la justicia, ¿podrás quererme de nuevo? Sin embargo en mi pecho siento un gran alivio. Me he liberado de una carga que ya venía arrastrando hacía tiempo. Hice lo que debía como hombre, no como cristiano. Hubo ofensas que aún permanecen impunes. Sucede que cuando no salen a la luz las apedreadas que originaron nuestro desangre, y no existe manera política de demostrar la injusticia, entonces es cuando el hombre intenta por sí mismo pasar el rasero sobre las irregularidades que lo circundan. Y, aunque la mayoría de sus intentos caigan en saco roto, el hombre que ha sido humillado por delincuencias mediocres aprovechará la menor ocasión que se la presente para hacer su descargo. Lo intenté por las buenas primero, soporté un año que me tildaran de loco. Y durante ese año han sido escasos los días que pude dormir más de dos horas, acosado por mi naturaleza, por mi deber como ciudadano. Como en antes, hoy también dormí dos horas. Pero el resto de la noche no ha sido un insomnio angustioso. Por el contrario, siento un descanso en el alma, una entereza física y de espíritu… una indemnización moral. Como si algo en mi interior se hubiera compuesto.
21.10hs_Quizás suceda como antaño, cuando mi tozudez me alejó de tus miradas durante tantos meses. Pero algún día, motivo acústico de mis voces, te des la vuelta cuando me vaya para mirarme otra vez. Será entonces cuando este servidor retomará la frágil causa de darte una sorpresa todos los días 2. Pero por el momento se mantiene la triste resaca de las kármicas acciones de ayer por la mañana. Te  vi sentadita, con un color más rojizo que el de ayer. Tenías el cabello suelto, onda Andrea Levi. Siempre que la veo en televisión te recuerdo. Su blancura, su luminosidad…. Son las tuyas. A veces sueño con la fantasía de que te lo sueltes los días que estás esperando que vaya a ti. Ya lo tienes tan largo como antes de cortarteló. ¿Se te pasará el susto?
Domingo, 6.30am_Tras la ventana cerrada amanece segmentadamente nublado, frío y lluvioso. Las tormentas serán una posibilidad que se perfila en estos días de noviembre. Hoy desperté y, además de tu recuerdo, como primer pensamiento del día me ocupó la búsqueda de una señal que me dijera que aún estarás aguardando un irrupción de tu seguro servidor. Y en la ausencia de nuestro diálogo y contacto he visto dos. Seguramente serán más una distorsión de la realidad para que conjugue con un yo también te quiero. El jueves te soltaste el cabello,  y como sueles hacerlo en días 2. El viernes vino hasta nuestra puerta aquel florero mobiliario.









martes, 10 de abril de 2018

¿Qué es la vida, sino el impredecible zigzagueo de nuestro corazón que va variando del amor a la desilusión?




























8 de noviembre (Día de las sirenas) 6am


Mi querida Señora,


Antes de salir a la vida he programado una rutina compacta. Te echo muchísimo de menos. Si vinieras llenaría un cuaderno con tu nombre. Como Dios lo sabe, lo primero es escribirte, así no tengo ganas de llorar durante el resto del día. Después unas plegarias escritas, y meditar con radio clásica.
9 de noviembre_Hoy hace un año tuve un accidente en bicicleta. Cuando iba camino al hospital me prometí a mí mismo que si salía ileso de aquella mala pasada de la vida entonces buscaría la manera de acercarme más a ti. Y así lo hice: esa misma noche fui a dibujar cerca tuyo. Y dos días después, por la noche, te dejé mi primera carta. Era una tarjeta, como te conté en una parte anterior de este epistolario,  que se encabezaba con un Desiderata a manuscrita. Y luego dejé un presente cada día 2. No sé si habrá sido casualidad pero esta tarde, exactamente un año después de aquel siniestro, te acercaste como lo hacías cuando volví.
21.15hs_Y hoy ya es 11. Una fuerte intuición hizo que vaya en tu búsqueda por la ciudad. Pero Dios no ha tenido la oportuna gentileza de cruzarnos otra vez. La astuta expectativa de verte hizo que te piense a cada segundo, reduciendo la desasfixiante actividad de escribirte. No todo es expectativa, no. Temo también que este romanticismo sea igual a otros desamoríos, y fuera imposible para Dios o mis plegarias que nos acerquemos lo suficiente como para estar alguna vez juntos.

Después de no sé cuántos días, en este anochecer nublado, apunto tu nombre para encabezar esta epístola, como si el nombrarte por escrito le diera más fuerza a la atracción de una telepatía que posiblemente exista entre dos almas que se piensan, resultado de un mutuo extrañamiento que se cimenta en el verdadero amor. Existes en todos y cada uno de los momentos y acciones de la vida. Y busca en tus gestos y palabras pasadas algo que pruebe nuestro glorioso mutualismo de amor honesto. En el recibimiento de tus miradas busco en profundidad y tal vez encuentro un te he extrañado. Pude ver en tus reojeos un me justas. O un te quiero en el rubor de tus mejillas cuando me contestaste con mutismo en vez de un hola. Un me haces falta cuando vienes a dar el presente pero no me dices nada, y hablas con todo el mundo exceptuándome. En los detalles de tu emperipollaje estuvo mi  esperanza de que también te acuerdes tú del número de la fecha en que nos vimos. “Te esperaba”, creo que me dices, cuando en días 2 te sueltas el cabello.
Domingo 13 de noviembre, 8.30am_Y otra vez, Señora mía, despierto en un domingo cuyo cariz es una neblina semiespesa. E igual que la ciudad tormesina, me veo inmerso en la amorosa bruma los pensamientos que te nombran: Mireia. ¿Qué harás cuando despiertas? ¿Cuáles serán tus etiquetas al almorzar? ¿Con cuántos azucarillos bebes café? Rumio entre las posibilidades y cavilo si no será un regalo, una correspondencia disimulada a la cuartilla con espiral que te dejé en agosto, hace 2 meses que no los veo juntos. Sin embargo, los fines de semana, están ausentes los dos. Entonces es que temo que falten los dos en la semana que vendrá. Será entonces cuando la duda que me impide ir a buscarte verifique sus fundamentos.
En estos dos meses que han pasado el no verte junto a él ha disuelto un poco los hechos causantes de mi corazón roto. Lloré más de una mañana por ti. Y a veces escapaba de la gente para volver a mi ostracismo y que nadie me pregunte qué te pasa.
23.20hs_Cuando perdí las esperanzas de estar alguna vez junto a ti pareciera que Dios me ha despojado de todo un mundo de ilusiones. El hálito de vida parece que se ha marchado de mi pecho. Engañosamente, un café con leche puede hacerme sentir que todavía estoy enamorado. Ya había pasado por la negra hondura de las desilusiones… pero nunca por tanto tiempo. ¿Qué es la vida, sino un impredecible zigzagueo de sentimientos que va variando del amor a la desilusión?











jueves, 5 de abril de 2018

Para que no se escapen los colifatos





27 de octubre, 22.20hs_ Como una mira que apunta en la fachada de los consorcios, las estrellas de las farolas encendidas se pegan a las fachadas de las casitas subtormesinas. Quizás el sistema solar, en sus matemáticas alineaciones, vaya reiterando en nuestra memoria emocional las sensaciones que sentimos hace un año. Pues desde que abrí los ojos quiero venir a encontrarte en este cuaderno para contarte que hoy -27 de octubre-, como una enfermiza señal del destino, he soñado nítidamente contigo. ¿Casualidad? ¿Recordarás que hoy hace ya un año empecé a dejarte las cartas entre los volúmenes de literatura? Los sueños fueron dos, y aumentaban su claridad hacia el final de la madrugada. La primera vez, llevabas el pelo recogido, y era un día de sol igual que este. En ningún momento parábamos de mirarnos a los ojos.
En el segundo estabas en el cuerpo de una mujer a quien conocí cuando tenía 19 años. Fue el primer beso que di desde que desperté del coma. Como te dije, estabas en el cuerpo de esa mujer. Tú y yo concidíamos no sé donde y hablábamos dos palabras, mientras disimulábamos el inmenso amor que nos invadía. Se oía la radio como una cortina musical. Pasaban una cancón de Alejandro Lerner, comentábamos que era hermosa. Y mirándonos enamoradamente a los ojos nos dijimos que ésa sería nuestra canción. Como si empezáramos a ser novios. Tomé aquellas imágenes como un augurio… entonces esta tarde te fui a buscar. Cuando te vi al bajar la rampa debí volver, pero me conformé con mirar tus ojos.
Día siguiente, 8 de la mañana_Ayer, luego de más de 70 días, volvimos a dirigirnos unas circunspectas frases. No me devolviste el buenas tardes tal y como sueles hacerlo cuando no nos guardamos ningún rencor. En cambio reemplazaste el saludo con una perpetuidad de tu mirada, que acompañabas de una mudez misteriosa. Cuando me alejé de ti, cada segundo esperé que te acercaras. Pero no fue hasta que partí que me crucé con tu semblante, ignoro si por azar o por tu voluntad disimulada.
29.10.2016, 0.45am_Hoy ni bien te he visto ya sentí que los Dioses habían conspirado para que otra vez me trates como a un extraño. El resto del día fue una mar de lágrimas tácitas. Aún así busqué en alguna parte un rastro de ti, o lo que es igual, una señal de Dios que resguarde del olvido una esperanza de ti.
6am_El primer pensamiento es tu nombre al despertar. De inmediato, siento una honda culpabilidad, pues sé que no conseguiré apartarte de mi mente durante el resto del domingo. El domingo sin ti amenaza con ser un anárquico paseo por el barullo de mis recuerdos. Entre ellos se mezclarán los preocupados diálogos que iré tejiendo o repitiendo verbal o mentalmente.
Al otro día_Para descansar he dejado que todo el día pasara sin volver a escribirte nada. Pocas fotos salieron del viaje a Mozarbez. Unos cafeses en el Borgo, una ducha por la tarde… Y ahora, mi bien, después de una cena opulenta, en estas 6 de la madrugada vengo a contarte que hoy he vuelto a soñar contigo.
Me preguntabas por todas las cosas que tengo para decirte; habías estado esperando en silencio todas las cosas que tenía para darte. Como un reproche, en un momento me preguntabas por qué te había dejado de escribir, tú no sabías, por supuesto, de la existencia de este cuaderno. Había otras cosas que te preocupaban de mi distancia. Y todas ellas eran solucionadas con la verdad que yo esperaba contarte. Estábamos en un baño público, muy grande, casi tanto como Infantil. Y estaba cumplidamente iluminado por la claridad del día. Las ventanas daban a la calle, sus cristales estaban atravesados longitudinalmente por un tejido de alambres cuadrículdo, como el de los cotolengos, para que no se escapen los colifatos. De repente comenzó a llover, y aunque estábamos dentro a ti se te empapaban los cabellos. Entonces te los soltabas. Eres como un Rodin de colores efusivos. Después mirabas hacia afuera por un cristal de fabricación opaca. Pero hacías coqueterías, como si te estuvieras viendo en un espejo antes de ir a una fiesta. Y te ponías un gorro de policía.
Día de Todos tus Santos_Y hoy, mi bien, casi por un milagro recibo una invitación de Dios para pensar en ti. Entre los brazos de una joven distinguí un merengue de colores primarios. Inmediatamente, mis pensamientos adivinaron de qué se trataba: era Paciencia, creo que era el mismo volumen que estuvo en tus manos blancas. Y hoy ha estado en las mías.
Empiezan los días fríos. Ya hace más de un año y medio que el ser de mi escritura está ligado a tu existencia. Y después de que un tiempo secara el miedo a tu desprecio, hoy te amé íntegramente a ti. Este amor es un mar de tus imágenes dictándome oxímorons agridulces. Cada rostro tuyo es proseguido inmediatamente de una frase que exclama cuánto te quiero.
Día siguiente_Esta madrugada no salí de la cama como un resorte para venir a escribirte. Y por la tarde esperé a que te marcharas para ir hasta ti. Las 3 y media de la tarde corroboraban la cobarde intención de no verte. Al que sí vi es a él. Esta es la 5ta semana que salgo a la calle y no tengo miedo a veros de la mano; tampoco debo de preocuparme si te acercas a él para que el último roce de sus manos me advirtiera innecesariamente que están juntos.
4 de noviembre, 7.20pm_Me fui corriendo del bar para no llorar frente a todos. Pues paso los días enmarañado en el centrado tejido de tus recuerdos. Recordaba los días que me miraste, sin que tu devoto lo provocara sin ninguna causa lógica. El primer día tan solo me miraste, a la semana siguiente tan solo te quedaste muda, impávida, mirándome fijamente, con esos delatores ojitos de fascinación. Y ayer volvieron tus holas efusivos, como si destaparas una botella de champagne.







Damián Nicolás López Dallara



miércoles, 4 de abril de 2018

Y en la irreal función de lo imaginario mi cerebro paró de construir espectrales hologramas sobre ti en utópicos futuros





























Y he aquí otra noche, mi bien, que va cerrando el circuito de todo un día cimentado en los pensamientos que han erigido tu apostura perfecta. Luego de aquel mediodía, presiento que he estado a la espera de un amanecer que nunca iba a despuntar. Aún así me refugio en tu última mirada de aquella incompatible realidad, soñando que algún día cercano podré verlos sin celarlos. Pero mientras tanto se espaciaron los días en que mis sueños te escogieron para teatralizar actos en donde nos queríamos, y en la irreal función de lo imaginario mi cerebro paró de construir espectrales hologramas sobre ti en utópicos futuros.
Martes 18 de octubre, 21.50hs_Las clásicas iluminaciones empapan de fotoncitos a nuestro solemne tanque de la Chinchibarra. Esquizofrenias, celos y delirios: con todo ello la gente empeora su calidad de vida. Los avatares diarios me recuerdan cuánto debo ir a buscarte. Acaso será que Dios, enviándonos las desgracias,  nos presiona para que persigamos lo que más está en nuestros deseos. Este mundo nuestro es tan simple, humilde y sencillo; nosotros nos vivimos haciendo problemas, enredándonos en planificaciones de venganzas… Mañana me afeitaré, me vestiré lo mejor que pueda, e iré en busca de tu existencia bendita. Eso es lo único que importa.
Miércoles, 21hs_Hoy estabas colorida, de impresión vehemente, con vestido largo y prendas de Pocahontas. Dos o tres de tus imágenes se incrustaron en las retinas que buscaban el regreso de tu apostura. Cada vez que te veo mi corazón se transforma de repente en un revoltijo de cándidas erupciones apasionadas. Y durante el resto de todo el día lamento el no haber hecho nada para acercarme un poco más a tus palabras. Veo todos los días a tu pragmática huella en el lugar que una vez intentaste no dejarla. Se puede decir Bienvenida de regreso. Y, de la creciente nostalgia de ti, por mi ventana me queda el escasísimo consuelo de la Chinchibarra nocturna. Estas hojas blancas sólo pueden exclamar un te quiero atrás de otro. Únicamente pienso en cuándo podré ver otra vez tus ojitos claros, transparentes como un manantial.
Mis lágrimas son la causalidad de tu ausencia.
Día siguiente, 9 de la noche_Como una condena de la miopía unas flores dibujadas en la hucha falsean una cara de payaso. Finalmente el 21 de octubre nos ha dejado el recuerdo de una tarde de intensos cielos azules. Pero aunque viví un día físicamente precioso, la tangibilidad de tu ausencia causa una melancolía infranqueable en el anochecer de Garrido Norte. Oxímoron. Mañana habrán pasado 10 días de tus últimas miradas. ¿Cómo sabré si son azarosas o acaso un amoroso cumplimiento de los deseos que te han transmitido estas epístolas? Este extrañamiento pareciera no consumirse con nada: ni con el pensamiento de otras, ni con meditaciones… ni con plegarias. Cada minuto que pasa tiene tu nombre. Tus ojos son al recuerdo lo que la almendrada a finales de febrero. Tu voz, una carnada que no elude mi capacidad de amar.
Tu existencia, mi Señora, es a la escritura lo que las leyes de la física son al Universo.
Domingo 23 de octubre_Hoy ha pasado un año, Señora, desde la última vez que salí a la calle para verte y te encontré. Justo cuando le daba un trazo al lienzo pasaste por detrás de mí. La providencia ha tenido una gentileza más. me persigné, agradeciendo a Dios por la coincidencia. Pero no fue hasta el lunes siguiente, luego de muchísimos días, que nos miramos otra vez a los ojos cuando dejábamos de ser anejos. Muchísimo tiempo, puede ser un día sin mirarte.
26 de octubre, 22.30 hs_Albur y Renacido ahora están protegidos de las probables heladas que ateridizarán hoy por la noche a las vegetaciones de Salamanca. No todo es lo que parece. Ojalá lo que cavilé al veros juntos no esté pasando realmente. ¿Habrás recordado que hoy -26 de octubre-, se está cumpliendo un año desde que nos volvimos a mirar a los ojos?












jueves, 29 de marzo de 2018

Estar enamorado es el esmero de sembrar en otra persona la necesidad de uno














30 de Septiembre, 23hs_Los días se van pasando más lentamente que cuando tú estabas en mi esperanza. Me rehúso a comprender aquella imagen que te sujetaba a otra mano. Aunque en lo más hondo de mi alma sé que nuestros destinos son la imposibilidad de estar juntos. Todos los días paso por el lugar en donde una vez te llevé una flor. Otra vez dejas tu huella por allí. ¿Hallaste la paz en tu espíritu pensando que no es a ti a quien quise?
8 de octubre_Querida Señora, por carretera Valladolid progresan los afamados campos de girasol. Llegando a Pajares hay una cuesta larga, tendrá 200 metros aunque no es muy obtusa. Cuando uno la termina de subir hay un nogal solitario. Es precioso. El sol reverbera en sus hojas al compás de la brisa suave. Viniste conmigo, aunque no igual que antes. El tiempo de mi espera es como la chispa que recorre el rastro de la pólvora y alguna vez llegará a su fin. Será entonces que no volveré a ser feliz con la posibilidad de tu llegada. A esta altura del epistolario no te escribo cada día. Pero aún tengo tu maldita imagen anclada en mi corazón; la rodea un aura de sentimientos amorosos, menos frecuentes cada día que se va. Igual que nos alejamos para mirar un lienzo, respecto a estos cuadernos también tomé la distancia de unos días. Así dejé de quererte algo, a fuerza de no repetir interiormente tu nombre ni tus palabras. Tomé un descanso otoñal respecto de tu cara. Así logré emerger temporalmente del infierno, mientras se prolonga la distancia entre tus visitas a mis sueños.

Día de la hispanidad 7.00am_Amada mía, Ya va una semana desde que no intento conectar nuestros espíritus a través de la propiedad telepática de la escritura manuscrita. Pero alguna que otra vez me sorprendo practicando en voz alta alguna frase que te declare este amor inmarcesible. Desde que los vi juntos ya han pasado más de dos meses. Pero cada vez que me pregunto por qué te sigo extrañando, una misma contestación me responde con una misma sentencia: Porque aún sigo enamorado de esa mujer. Quizá por eso todos los días me duermo releyendo las epístolas que fui escribiéndote a lo largo de un año y medio. Y cada día de sol fui a esperarte con el atril en los bancos de piedra de la peatonal. Está bien que pensé menos en ti. Pero no te hizo falta más que una mirada para reenamorme de mente y de corazón. Y aquí pasó otro jueves, mi bien, que me dejó enredado en la resurrección de los ininterrumpidos pensamientos que giran en derredor de tu existencia. Sobre todo el recuerdo de tu cercanía, cuando giraste para que nos miremos otra vez, me hace barajar la posibilidad de que ya no estés con él. Aunque ya otras veces caí en el ególatra autoengaño de creer que me esperabas solamente a mí. Así escalé hasta la cima del Everest de la felicidad, para caer 8000 metros de desilusión cuando mi sospecha se hizo real.
Estar enamorado es el esmero de sembrar en otra persona la necesidad de uno
Después de tantos días sin verte un poco se me ha pasado el dolor de haberos visto de la mano.





17 de octubre, 2016 3.20hs_Como diría Rummenigge




Las estrellas siempre se ven de lejos


De igual manera, las madrugadas siempre son intempestivas. Parecidamente los 50 kms recorridos ayer mantienen a mis células siempre despiertas, espabiladas, y difícilmente pueda dormir más hoy. Así también, después de todo un fin de semana de pensar en ti, la curadora expectativa por saber sobre tus cosas mantiene en vela a todas las partículas que tejieron mi adn. Ha regresado el pensamiento de que puedes, finalmente, no estar en pareja. Las fascinantes ecuaciones del corazón responden a la incógnita analizando tus nuevos comportamientos y miradas. Sin embargo hoy pongo un poco el freno al esquizofrénico tejido de fantasías, pensando que si estuve equivocado en apostar que tus sentimientos eran una exclusiva para este servidor, pues entonces posiblemente mis nuevas deducciones tan solo sean el resultado de lo que necesito que esté pasando.











viernes, 23 de marzo de 2018

Desde el mismo instante que los vi juntos comenzó la cuenta atrás para el rearme de mi hombría



Sábado 17, 5.00am_Otro despertar en donde la única verdad es sentir que el espíritu ha implosionado, puesto que al abrir los ojos una pregunta no me deja ni a sol ni a sombra: ¿Qué puedo hacer con tu imagen? Lógicamente ya no me preocupa tanto si habrás tenido entre tus pensamientos a un poquitito de mí. De haber estado inmerso en las susceptibles substancias de tu prolija consciencia no sé si podrías amarme igual que yo a ti. Sin embargo comienzo a rescatarme de la hondura de este bajón con un significativo alivio: la imposibilidad de que me quieras consigue exiliarte un poco más cada día de mi mundo. Pues al saberte en brazos de otro hombre la inteligencia ya no anda inspirándome para soñar encuentros contigo a cada instante, ni otros diálogos que vayan esgrimiendo la colonización de tu amor. Ya no repito tanto las palabras que antaño nos dijimos; mi espíritu se va desasfixiando de la presión de ir a buscarte. Tampoco multiplico el recuerdo de nuestras miradas. A veces lloro un poco, y el día se postula para ser la continua incertidumbre sobre la recomposición de mi mente; ¿con qué ideas  voy a enriquecer este vacío que ya se ha hecho lugar como para llevarse, con un océano de pensamientos, a otro amor? Y se relentiza la completitud de estos renglones blancos; las líneas que antes se desarrollaban basándose en el amor, ahora prefieren ocultar su vergüenza con el anonimato. Desde el mismo instante que los vi juntos comenzó la cuenta atrás para el rearme de mi hombría.
Domingo, 22.00hs_Esta tarde empecé de nuevo a soñar que tal vez fuera cierto que quisieras acercarte a mí. Quizás es porque lo vi a él cuando no estabas tú; quizás porque ya pasó un mes desde que losvi juntos, y el olvido se ha encargado de devolverle la ingenuidad a mi corazón. ¿Cuándo fue la última vez que te vi? No quiero recordar si fue hace mucho o poco.
22 de septiembre_Ayer, indiferente, esperabas a que se hiciera la hora de tu partida, mirabas la omnisapiente pantalla de un ordenador estatal. Sostenías en alto un volumen cuyo nombre no pude distinguir aunque lo intentara; una fotografía obscura centralizaba la tapa brillante y flexible; sus márgenes, en contraste, eran de color beige. Luego estuvimos cerca, cuando algunos metros más lejos otro hombre tuvo el pundonor de servirse por tu profesionalismo. Más tarde soñaría que cuando dos que aman se precisan, Dios ordena los sucesos de manera que favorezcan a su encuentro. Pero hoy no iré a dibujar cerca de ti para buscar interesarte. La tinta azul creció como una hoja silvestre por los caminos blancos de estos renglones.
21.30hs_Hoy te he tenido en mis pensamientos como lo hacía antaño. Por momentos te manifiestas en todo mi cuerpo como las mariposas de los enamorados. Y no te puedo exiliar de mi organismo por mucho que lo intento. Cuando este bolígrafo te nombra, junto al desarrollo de sus renglones, voy recordando nuestras palabras escasísimas junto con tus miradas y nuestros entrecruces.


Día siguiente, 22hs_¡Ay, mi señora! Quizás la casualidad disfraza a las señales divinas con velos de coincidencia, sencillamente, porque así como el Diablo utiliza ardides para convencernos de su inexistencia, entonces también los ángeles quieren mantener el anonimato en la empresa de hacer milagros.
Hoy escuché tu nombre cuando me encontraba a un kil´ñometro de distancia. Sin la intención de ir a buscarte enseguida volví a casa. entonces te vi nuevamente. Por supuesto evité cruzarte, para ver si un día más que pasaba sin vernos a los ojos provocaba en tu corazón la inquietud de extrañarme. Pasé por enfrente, y justo cuando te miré le dijiste adiós a otro hombre. experimenté un irracional alivio al notar que no se trataba de él. La realidad fingió que tu saludo era para mí. ¿Acaso vi en una nueva coincidencia aquellos gestos que añoro me dirijas? O tal vez si fueran señales divinas debería seguirlas como a un mandamiento que me dice que aún me amas.
En todo este tiempo, Señora, he sacado tantas cosas. Sin embargo casi nada compensa el que tú estés con otro hombre.
Los amaneceres ahora no son los mismos. Ya no despierto con la esperanza de encontrar la felicidad en el día que viene. Y todo a mi alrededor perdió su alma. Con la brisa antes bailban los almendros ahí afuera. Ahora tan solo son plantitas que protagonizan vaivenes a merced de los clásicos elementos. La vida perdió el esmero. Es parecido a cuando desperté del coma, todo había cambiado. Tuve que reemplazar los mecanismos rutinarios por creativas costumbres que tiraban más a lo espiritual, por nuevos hobbies que poblaran los minutos de mis renacidos días. Entonces emprendí el desarrollo de la lectura. Aquel post-operatorio me sobornaba con pequeñas distracciones intelectuales para que dejara a un costado las ambiciones que requerían de un físico afortunado. Tenía que encontrar algo que sustituyera a la bendita capacidad de andar. La lectura reemplazó muchas cosas. Los amigos que se pierden, la escuela que no está más… También para el espástico hay vicios: la tele y el zapping abrumador.
26 de septiembre, 2016 8.30pm_En aquel entonces sufrieron la interferencia de unos meses, pero después de un año de que nuestras miradas se hayan vuelto a cruzar, hoy te vi casi a lo lejos. La añoranza de ti ha sido otra vez incauta víctima de tu indiferencia.


dnld 2016





jueves, 22 de marzo de 2018

Un golpe infernal de vez en cuando, luego del cual nos vemos obligados a sustituir por nuevas alternativas a nuestras ilusiones de felicidad

















29 de noviembre, 2016_Hoy no recuerdo si has sido mi primer pensamiento. Sé que entre algunas idas y vueltas de oscuras palabras se inmiscuyó tu imagen. Ayer creí haberte visto, acompañada por otro hombre que no era él. Llevabas el pelo suelto, sentada en un bar le dabas la espalda a la civilización. ni él ni tú me han visto pasar. parecían ensimismados en un tema tuyo. A ustedes los opacaban los cristales de aquel café, supongo que a mí lo que me escondía era el desinterés.
5 de septiembre, 16.50 hs_En un instante todo puede cambiar en nuestra vida. Un golpe infernal de vez en cuando, luego del cual nos vemos obligados a sustituir por alternativas a nuestras ilusiones de felicidad. Es así que nuestras esperanzas han de sufrir una violenta metamorfosis en cuyo proceso resurrector cada cambio nos hace brotar las lágrimas. Lo que nos duele es que debemos desacostumbrarnos de los dulces patrones concientes que se crearon sin darnos cuenta durante el enamoramiento. Quien sea creativo sufrirá un duelo por partida doble; el organismo va habituando a suplir la felicidad que me causaba la mimosa evocación de cualquier átomo que estuviera relacionado con tu existencia por un nuevo vacío melancólico que empapará tus imágenes y voces… para que te conviertas en un fantasma.
21hs_La espiga de trigo ya tiene dos o tres meses. La arranque volviendo de Carbajosa de Armuña, un mediodía de julio. Los mares verdes de Salamanca. Ello es lo único tangible que me quedará de mis ilusiones. Los sueños rotos le dan una vuelta de tuerca a nuestra vida y a nuestros planes de futuro. Viviré otra vez para los demás. Pero tú me recordaste que se siente al tener la esperanza del verdadero amor. No sé si hay mucho porqué vivir. La altruista realización de un taller para maltratadas será mi aliciente de vida. Supongo que temporalmente me quedaré con la insanía de hablar solo y en voz alta, practicando las cosas que quise decirte, como si fuera una resonancia de mi desilusión. En cuanto a mi amor por ti, será un incómodo impulso que me invitará a seguir escribiendo para sacar pequeñas ganancias de las grandes pérdidas… y así no sentir que he vivido en vano. Hoy mi corazón es un saco roto, atravesado por cada una de tus imágenes que van cayendo una atrás de otra en el vacío obscuro de la nada interior en que se ha convertido mi inteligencia.
6 de septiembre, 4.40am_Se ha fosilizado en la ilusión el hábito de amarte. Por eso al despertar sigues llegando hasta mí en el laberinto de las obscuras palabras mentales. Cada año escribir es un poco más fácil, empalmar una letrita a la otra se vuelve más automático con la práctica del día a día. De la misma forma, la locura de tu amor me dejó secuelas automáticas en la psiquis. Cuando pensaba en ti, me había acostumbrado a practicar en voz alta las palabras que hacino para decirte en persona, como un entrenamiento para vencer a mi timidez. Establecí dos años como fecha límite para comenzar a olvidarte. El destino me dijo que fueran dos semanas más. te dejé el último sobre el dos de agosto, un mediosía soleado. Pero no fue hasta el 16 que los vi de la mano. Fui hasta ti de inmediato para reclamarte los textos. Confieso que ya había estudiado ese paso, por si acoso todo resultaba tal como me lo temía.
7 de septiembre_Sin repartir culpas, dejamos que se vayan sucediendo los días, las horas y los minutos, agradeciendo cada vez que abro los ojos y es alguna otra cosa la que se encarga de comenzar el reinado de mis pensamientos. Hasta que al poco tiempo llega tu imagen, igual que un okupa, para dar un golpe de Estado en el secreto Hemiciclo de mi psicología. Es evidente el motivo por el cual ya no me nace escribir “Señora mía”. Desde hace 2 años nuestros acercamientos y entrecruces me persuadieron para creer que en la sinuosa línea de toda la historia nuestros destinos hacían tangente una y otra vez porque nada podría evitar que alguna vez estuviéramos unidos. Hoy, en cambio, me doy cuenta de que nuestros constante alejamiento, interrumpido cada tantas ocasiones por alguna que otra mirada o cercanía, fue nada más que para demostrarme lo imposible que sería que vivamos el amor verdadero. Pero dentro de muchos años, cuando todas las promesas de felicidad hayan sido un mero cuento confirmado por las canas, tú y yo nos recordaremos con curiosidad y nos preguntaremos si no habremos dejado escapar la oportunidad de la felicidad permanente.
22hs_ Este cuaderno lleva ya un mes de vida. Desde que los vi juntos el monitoreo de este amor entró en una línea recta. Algunas personas forman parte de mí, otras lo hacen a pesar de mi voluntad. ¿Tú? Claro que sí. Lo has hecho desde siempre. Los insomnios de un corazón roto son a la misma hora, sólo que uno depierta y ya no se permite pensar en ninguna felicidad junto con la persona que ama. Cuando estamos enamorados sucede espontáneamente, la vida es un incansable pensamiento que nos ve estando junto a la mujer amada. Pero cuando nos hacen trizas el corazón los secretos acostumbramientos de nuestra esperanza se convierten de pronto en una lid que busca acallar los improntos de palabras e imaginaciones que nos hacían soñar con aquella persona que llenaba de sentido a todas las cosas en nuestra vida. Despertarse con el corazón destrozado puede también ser una seda de Ariadna que nos orienta por los recovecos que formalizan el laberinto cursivo de la escritura. Es así que el dolor en el alma puede metamorfosearse hasta que se convierte en el amor por la creación literaria.
Repaso estas hojas tristemente, puesto que en estos renglones manuscritos preservé el contenido de mis sueños añorados. La esperanza de que no estuvieras junto a ningún hombre fue la generosa aunque equivocada  percepción que mantuvo viva a la creatividad de mis prosas. La reiterada evocación de tus miradas fue la retroalimentada esperanza de que alguna vez vinieras a mí como antaño lo habías hecho.
13 de septiembre_Y así, poco a poco, te has ido difuminando de las madrugadas. Otra ocupó súbitamente aquel sitio destinado íntegramente a tu existencia mágica. Sé que nunca aceptarás que tus últimas miradas fueron amorosas reacciones a la tinta que este devoto de ti deslizó rizadamente a lo largo de los renglones de estos cuadernillos en blanco.
Ver a nuestro amor acompañado nos ayuda al olvido. Ignoro si algún día podrás desocupar del todo a mi corazón; si alguna vez podré desovarme por completo de tus recuerdos, cuando a través de los días vaya olvidando una a una a tus caras. No sé si en un mañana podré mirarte sin lamentar estar notando en tus ojos el reproche de un dejo de amor que no se consuma. O sin que pueda hacer nada para recrear en nosotros aquel sentimiento de apasionada impotencia al que nuestros criterios seriales nos encapsula.
O si algún día te miraré sin lamentar la pasividad de no haber aprovechado tus cercanías para perpetrar la dulce imprudencia del adulterio.
23hs_Y así, mi Señora, se va completando, renglón tras renglón, el cuarto cuaderno de Rummenigge, la obra más larga que ha cursionado tu servidor. Cuando la remembranza te ecoca hoy día se siente inevitable experimentar en secreto un dejo de molestia: la rebaba del desamor se justifica en el copioso itinerario de ilusiones que produjo la equivocada imaginación de suponerte sola; tus miradas culposas han conseguido hacerme un fiel devoto del amor por tu existencia.


Dnld, 2016




 










lunes, 19 de marzo de 2018

El yihadismo de Dios



Mi querida señora

Desde hace 2 noches sucede algo curioso: parece que hubiera más estrellas en el cielo. En las alturas los tres almendros contemplan la madrugada del barrio Garrido Norte como si fueran halcones estacionados en las torres de alta tensión. Antes sucedía cada noche, pero no he vuelto a soñar contigo desde que te vi junto a él. Y cada insomnio es ahora la puesta en marcha de la lucha para desprenderme de tu imagen.
Lunes 22 de agosto, 2016. 4.30am_El esporádico bus nocturno coincide con el vuelo fugaz de un murciélago que pasa por las narices de los almendros en el balcón. Distinto es paseo de Los Cerezos, que no ha traído ni un coche desde que escribo en la madrugada agradable. El sonido de los turismos veloces,  luces municipales reverberando sobre los chasis oscurecidos
, o las lejanas sirenas de un patrullero que pone rumbo ignorante. El silencio que por momentos es dominante; el insomnio recuperó su horario de costumbre, cuando miré el reloj y eran las 3.40am. al verte junto a él algo se revolucionó en la sangre mía. La vida se convirtió. Los segundos felices, llenos de tus recuerdos e imágenes, han pasado a ser un victificado y obligatorio esfuerzo por aceptar que tu corazón pertenece a otro hombre igual que el mío a ti.
24 de agosto 3.54am_Hoy pasaron 8 días desde que los vi juntos. La ubicación de los astros se ha empeñado en quitarle tardíamente los velos a una verdad que tu servidor necesitaba conocer hace ya mucho, cuando ya te había declarado mi amor. Sin embargo sigo enamorado de ti, así que sufro el insomnio que me rebalsa de la dulzura de tus imágenes. Algunas cosas quieren pasar. Pasaron dos años hasta que te vi con él. ¿Dios esperó a inmortalizarte en mis poemas?
28 de agosto, 4am_En cualquier momento se corre peligro de un atentado. Podremos tener la vida ya planificada, que en cualquier momento nuestra suerte pega un giro de 180º. Es como si nuestra fortuna sufriera un atentado. Y entonces todo cambia. Un coche bomba de nuestra suerte. Fue el viernes la última vez que te vi junto a él. No es que se nos parta el alma: es la esperanza que se nos muere de golpe. Cualquiera sea la manera en que lo ames será para mí una tortura, un K.O. de Dios. El fracaso más vergonzoso, la amargura que no se remedia más. Me echaron del Paraíso. La sentencia de Dios fue devolverme al laberinto, y trotar eternamente sobre destartalados caminos de letras manuscritas. Llegué tarde a tu vida. Pero a través de distintos albures Dios me hizo creer que era el momento para nosotros.
La ciudad empieza a funcionar; se nota el transcurso de los turismos más el bullicio de los motores municipales y privados. Las farolas de nuestra solemne Chichibarra se han apagado en dos grupos. ¿Qué sucederá si hoy te veo? Ya no tengo interés en coronar mis epístolas con un Suyo, puesto que solamente la prosa podrá corresponder a este amor o a esta tristeza.
El último vestigio de la ilusión que me quedaba se fue difuminando como la catástrofe de una canción. Ya es agosto, y junto con el calor del verano día tras día tu imagen se va despidiendo de mis mañanas.
4 de septiembre, 4.30 am_Y así, Señora, un 16 de agosto te vi con él. Media hora después, vengué mi corazón roto pidiéndote que me devuelvas los textos de Rummenigge. Negaste haber encontrado el regalo, supongo que para no dármelos.
21.30hs_Y así se acaba, Señora, un día en donde las posibilidades consideradas  se han inclinado a favor de continuar apostando a mi amor por ti.









miércoles, 14 de marzo de 2018

Entregarte estos dos años de mi amor es lo único que puedo hacer para que me perdones los días de ausencia, los ininterrumpidos momentos de mutismo… Las miradas que no te di







Miércoles 10 de agosto, 2016




Estos últimos 2 días, han sido el depresivo tránsito por la agonía del prejuicio derrotista basado en la patológica premisa de que tu corazón a otro le perteneciera, tal y como yo a ti. Más ahora que las cosas se han enfriado, y el amor encausa a las realidades vividas en los ríos de su maravillosa lógica, aquel extraordinario sentimiento de amor resucita con el nuevo análisis de tus miradas. E igual que un Fénix emocional, la maravillosa ilusión de estar junto a ti revive una vez más.
22.55hs_Y así se va acabando, Señora mía, otro día repleto de la felicidad que me provoca el mirarnos a los ojos. Los almendros aún siguen dentro, como si fueran los tres cerditos que en vez del lobo huyen de la temperatura. Te vi leyendo Paciencia. ¿Puedo ahora afirmar que has sido tú quien recibió mi mensaje, y el título es una artimaña de Dios para que yo te siga esperando con expectativas de un posible mañana juntos? Hoy medité lo que pudo conseguir en tu corazón aquella esforzada recopilación que te fui escribiendo a lo largo de un año y medio (preciso mapa sanguíneo de mis sueños sobre ti). Hubieran sido dos años. Pero los primeros 6 meses me negaba a creer que la perfección de mis sueños amorosos fuera posible. Y a pesar de nuestros reojeos, durante 6 meses maravillosos en el fondo de mi corazón me parecía imposible la idea de que tú también te hubieras enamorado de mí, desde el día que volví a verte. Y desde entonces te pensé todos y cada uno de los 731 días. Año bisiesto.
Entregarte estos dos años de mi amor, es lo único que puedo hacer para que me perdones, me perdones los días de ausencia, los ininterrumpidos momentos de mutismo… Las miradas que no te di.
 Ya pasó mi cumpleaños, pasó también otra discordia… y en mitad de todo esto recuperé la bendición de tus miradas. Te amo más cada minuto que pasa. Tuyo, y de nadie más. Me gusta amarte: me hace vivir en una sensación de agradecimiento permanente. Hoy me diste algo que guardaré siempre, y volverás a ver. Te doy mi palabra.
Amada Dueña mía, Nadal y Del Potro disputan la segunda semifinal de los olímpicos Brasil 2016. Entretanto los españoles nos perfilamos para la llegada del puente, aunque no sepamos a dónde nos llevará. ¿A dónde habrás ido, mi bien? Ininterrumpidamente hago fuerza con los pensamientos para transmitirte todo mi amor, estés donde estés.
Por la mañana, otra vez, fui a esperarte en un banco de concreto, cuya superficie brillaba como el asfalto en los días de sol. A cada instante miraba si vendrías. Curiosamente, mientras te esperaba, ninguna mujer se transformó en tu postura o en tu forma de caminar: en nadie vi a tus cabellos ni ninguna mujer me miró con tus ojitos claros.
Otro domingo, mi bien, en el que lucharemos para elegir el descanso, el ejercicio… o el esperarte. Afuera los pardales interpretan su pía requetepían. El nuevo amanecer es tentador para la bici.
22hs_y he aquí otro domingo en donde la espera de tus miradas es un milagroso ansiolítico que Dios se ha negado a darme. Con otro insomnio increíble,  Él enfermará mi mente de nuevo arrebañando la corteza de mis sesos blancuzcos con el mordisqueo del no saber si eres o no de otro hombre. Hoy por la mañana recibí otra señal.
Aguardaba para abonar un café con leche, y una mujer devolvía el llavero de su habitación: el tintilineo de las llaves despertó mi curiosidad, y cuando me di vuelta para mirar había un número 2 plateado, grande como una casa, que colgaba atado al llavero; las luces de neón reverberaban en su superficie pulimentada. Parecía decirme que el Destino estaba esperando que te vaya a buscar de nuevo.
16 de agosto, 2016 5.30am_El límpido silencio de la madrugada subtormesina consigue que los contornos de la mítica Chinchibarra sean más nítidos. Las farolas encendidas levitan sobre las copas del platanus perennis, como fog figthers que espían la naturaleza nocturna de la ciudad. Aún los motores municipales no resaltan sobre los escasos ruidos de los algún que otro turismo, que dan fugazmente el ¡Estoy aquí! con sus fshhhh sobre el asfalto de Federico Anaya. Las edificaciones ahí estarán. Y a veces pasan minutos sin que se oiga un farfullo… ¿Te encontraré en la ciudad esta tarde, este mediodía?
18.20hs_Y todo fue tal cual lo temía. Hoy a las 12 te vi de mano con otro hombre. ¿Por qué Dios me ha permitido acercarme tanto? Los supuestos planes divinos que yo había conjeturado durante estos 2 años de ilusión, no eran otra cosa que una reacción de mi ingenuidad ante la inexistencia de pruebas reales que me confirmaran tu amor.
Como una dañina y peligrosa secuela de todo aquello, hoy me quedo esperando a veces a que alguien pronuncie tu nombre para pensar así que Dios pretende darme motivos para que vaya en tu búsqueda.












viernes, 9 de marzo de 2018

La esperanza de tenerte es más grande que cualquier demostración de la realidad que me indique ques caminos no van a unirse nunca















Lunes 8 de agosto, 3.45am_Luces que brillan como las estrellas, en la clásica Chinchibarra. Como otros días, las coquetas persianas del barrio Garrido Norte permanecen cerradas, a la espera que desperece otra semana trabajadora. Trifásicas y semaforitos funcionaron fielmente la noche entera. Mi persiana, en cambio, ha estado levantada toda la noche. Siempre trato de recuperar el tiempo desperdiciado con cosas así: aprovecho el verano para dejar la ventana abierta, se respira mejor el aire y la persiana queda hasta arriba por si acaso me despierto de madrugada y puedo ver un momento las estrellitas. O a lo mejor eso me da un empujoncito para levantarme al clarear los cielos llenos de aroma a almejas del Tormes. O el gorjeo de los pardales me invita a salir de casa antes de que amanezca; el canto del ruiseñor transfiere una alegría natural que se nos prende del alma, y funciona como un antidepresivo homeopático.
Entre todas esas cositas, mi bien, festejo que hayan pasado 39 años desde que vine a este maravilloso mundo. Sin embargo, la energía más hermosa de mis insomnios la genera cada madrugada el estar enamorado de ti. Cuando son las tres de la mañana, me despierto de un rebosante entusiasmo inhabitual y fabuloso. A los pocos minutos que me espabilo, apoyo la Pilot de tinta azul para escribirte unas oraciones de caligrafía descuajeringada. Al fin de casi una hora vuelvo a la cama para meditar con Radio clásica 88.1, a ver si los ejercicios de respiración diafragmática mejoran la suerte de un servidor para el resto del día que se nos viene encima. Y así acumulo valor por si me cruzo contigo, y te digo dos palabritas. Pero, como siempre, todo gira en torno a ti. Si miro magnolias en el balcón de enfrente, pienso seguro en llevarte una. O los almendros que bailan entre la brisa europea me hacen pensar si no tendrás frío cuando sales de casa. Pero sobre todo, soy de soñar las cosas que podría decirte cuando te vea.
9 de agosto, 2016_Por la ventana del 5ºB, ingresan los goles coreados del Real Madrid. Las arrabaleras farolas del municipio brillan a lo largo y ancho de la antigua plaza de la Chinchibarra: nodrizas iluminaciones para el añoso paseo de Los Cerezos, que a estas horas nocturnas es transitado por algún turismo exiliado o una motocicleta pachorra. Uno jamás vuelve a amar como al principio. ¿Será cierto? En lo personal, mi yo creativo ha tenido una infancia corta. De la pluma ya no caen esos mundos fabulosos que se escribían con absoluto entusiasmo: también se ha extraviado no sé a dónde esa paciencia que escribía poemas de 3 hojas con diligencia y esmero. Hoy por hoy, mi vida creativa es como un lápiz aburguesado que va entrando en la primera vejez. Alguien que solamente sueña lo justo y necesario. Y al final se conforma con una buena comida, charlar con los amigos.

He tenido todo un día para pensar en qué has querido decirme –tú o Dios-, cuando al partir te vi cerca de él. Y cuando acabo por resignarme, eligiendo pensar que a otro le pertenece tu corazón, inicio este día con un bombardeo de señales que tienen a tu nombre como un inicio fabuloso. Y mi corazón galopa cuando leo tu nombre por sorpresa, o por sorpresa lo oí. Será caótico aceptar que eres de alguien
, mi corazón galopa cuando oigo Mireya. En todos estos años nunca te perdí. La esperanza de tenerte es más grande que cualquier demostración de la realidad que me indique que nunca se unirán nuestros caminos.



























lunes, 5 de marzo de 2018

Porque cada trigal lleva el color que nuestro corazón le adjudica



























Mi queridísima Señora,






2 de agosto, 2016 - 6 de la mañana_Y finalmente el día llegó. No he tenido el coraje de realizar la pintada que te recibiera cada día en tu lugar de trabajo. Faltan no más 6 horas. ¿Qué hay si vuelves de la mano con él? El semaforito estuvo toda la noche en ámbar; el roncoso murmullo de los camiones municipales ya comienza a desperezar. Y las constelaciones… ¿Quién sabe? Aunque se sospecha cristalidad en el cielo subtormesino. Por el cristal de la ventana tan solo se diferencia un ocre frío sobre los techos cuadrados y las terrazas emplafonadas. A las 6 de la mañana los suaves motores de la sociedad se auspician con la onomatopeya de la z del Zorro.







22hs_Y se quedó encima del mostrador, bajo un libro de tapa blanda y verde, sin nadie alrededor que se percatara de su existencia, excepto este gentilhombre.  A lo mejor lo hallaste antes que nadie tú. Pasó lo que en dos años no había hecho: me enfrenté a tu mirada mientras dibujé. Dos o tres veces pude sentir tus reojeos. Como fuera, cumplí mi cometido. Un año y medio hacinando páginas a manuscrita. Y dos meses de vertiginosas tipografías para poder dejarte el cuaderno, mi bien. ¡Qué año tan maravilloso! Esta madrugada había rezado para que el cuaderno llegara a tus manos blancas. Y ahora, cerca de las 10 de la noche, me pregunto si Dios habrá cumplido mi sueño.
4 de agosto, 2016 7.00am_Las nubes de tonos púrpuras al amanecer, el tupido gorjeo de los de los pardales del barrio, o la preocupación por un pichón de paloma en la calle Toro; los almendros que tiemblan al son de la brisa matutina. Casi todas las persianas aún están cerradas, síntoma ciudadano de que nuestro Garrido Norte aún no desperezó del todo.
23.00hs_Los tres almendros salieron a la ventana para aguardar a la mañana que inexorablemente vendrá. Sobre el ocre obscuro de la noche de Salamanca, la Cruz del Sur puntea el cielo con un pálido azul celeste, semejante al celeste de la bandera argentina. He aquí otro día que deja como única y sublime reminiscencia el intenso largometraje de un desfile por cada fotograma de tus recuerdos, vida mía.
5 de agosto, 5.30am_El relojito a cuerda marca efímeramente las 5.34 de la madrugada. De nuevo la persiana sigue totalmente baja.
22hs_Esta mañana nuestras miradas se mimaron fugazmente, como la aguja en el minuto 34. Y al partir balbuceaste un hola. Por la tarde, como siempre, el dibujo fue el pretexto para ir a esperarte a Calle Toro. Pero en la atmósfera ciudadana no apareció tu caminar, ni siquiera un parecido con tu postura.
¿Qué más podría yo decirte de este cuarto, mi bienamada Señora? Una alcancía en forma de scooter embellece el aspecto vetusto de un escritorito alargado con tres cajones para papeles. Hoy la Pilot se debate entre lo pragmático y lo poético. Te has convertido en una composición de mi mente, que todas las mañanas enciende la actividad de mis pensamientos. Estás antes que todo. Las luces de la antigua Chinchibarra ya no parecen estrellas si no estás aquí.
Y Salamanca ya nunca estará despierta sin antes haberte deseado los buenos días.
6 de agosto, 2016_Esta semana se fue pasando entre los recuerdos de nuestras palabras del 2 de agosto… y del entrecruce de nuestras miradas, mientras fingía que me importaba el dibujo para sentarme cerca de ti. Después vino el viernes, con nuestras miradas efímeras y tu saludo silencioso. ¡Ahhh, qué pronto pasan los años si pienso en ti! Apenas ayer regresaste de tu ausencia larga, un 16 de septiembre. Desde entonces recuerdo cada mirada tuya. Y cómo respondías con tu presencia a las cartas que te fui dejando entre los volúmenes flacos y gruesos, a partir del 11 de noviembre. Desiderata. Lo que uno desea.
7 de agosto, 4.40am_Un día falta, quizá, para que este servidor cumpla el vitamínico sueño de contemplarte otra vez. Tendría que haber cogido más espigas de trigo, cuando julio doraba las orillas en la carretera de Carbajosa. Y así abastecerme para los meses que no se verán por las carreteras. Como si fuera alguna especie de hormiga, y las guardara para los meses de invierno. Así, cada día 2, te iría dejando uno. ¿Por qué sufro este insomnio desde que te volví a ver? Nada tendría sentido si tú no estuvieras allí.
2.45pm_Un domingo caluroso. Una sofocación invade mi alma cada vez que pienso que puede no haber llegado a tus manos el regalo del día 2. ¿Qué será del amor, de las ilusiones que me mantuvieron erguido durante todo este tiempo? Luego del 2 de agosto, en el alma de tu devoto se han orquestado varios procesos. Al principio caminé absorto por las calles de Salamanca, maravillado por las dimensiones románticas de la paciencia que vos inspiraste en mí. Estaba admirado por la obra que acababa de escribirse en el presente capítulo de mis días, cuyo título eras tú. Después viviría en un limbo, un stand by de mis sentimientos, logrado por el esfuerzo cursivo de dos años, en donde se reflejaba el fidedigno mapa sanguíneo del desmesurado amor que despertó en mí vuestra existencia. Pero también por la humilde paciencia que consiguió no darte señales de mis planes. Podría llamarse fe.
Pero ahora, mi bien, camino aterrado por las posibilidades de que nunca hubieran llegado a tus manos estas misivas, que jamás las hayas abierto. En contra de esta suposición, ayer por la tarde, antes de dormir una siesta, he vivido un relampagueo psíquico, que me mostraba la pequeña espiga de trigo sujeta con celo en la tarjeta del girasol:


Porque cada trigal
lleva el color que
nuestro corazón le adjudica.


 Te pertenezco
                   2 de agosto, 2016




miércoles, 28 de febrero de 2018

Tiempo ha que no completo otra cuartilla con otro tema que no seas vos

















Mi queridísima Señora,

Y este ha sido otro día repleto de la suntuosa ilusión de un mañana juntos, fantasía que tiene su Cabo Kennedy en el próximo 2 de agosto cuando – Dios mediante – por fin encuentres estos textos, entre volúmenes y miradas. Sábado, domingo, lunes y martes: ningún pensamiento podrá menguar la ansiedad que experimento  por ver en tus manos el paquete que te dejaré.
Sábado 30 de julio, 16 hs_Aquí sigo esperando a que algún día te apresures a estos heridos pasos y me estuvieras esperando: donde suelo dibujar, donde trabajo… ¿Y cómo te declararé mi amor entonces? ¿Qué te diré? La calle Toro se vuelve desesperante cuando pasan los días sin tus apariciones, como las de un Santo que se manifiesta ante los fieles. ¿Te darás cuenta de la importancia arraigada en el día 2 de agosto?
23 hs_El calor agobiante, la hucha en forma de motocicleta. Voces joviales que parecerían gritar un gol. Estoy a punto de salir para visitar a un viejo amigo; pedí tres deseos antes: el primero es que no estés junto a él. Respecto a ello mis memorias no cierran en un círculo perfecto para defender que ustedes fueran pareja, o para explicarme que lo amaras.
Domingo 31 de julio, 2016_Faltan nada más que dos días. El calor del fin de semana nos obliga a estar atentos a los salmantinos que cuidan plantas, y nos tenemos invernadero. Por las noches airearlas en el balcón y entrarlas a mediados de la mañana. ¿Cómo volverá tu corazón de las vacaciones? ¿Un servidor habrá dejado de ser el afectivo Minotauro que trotaba por los laberintos de tu mente amatoria? En todo este tiempo tú no has dejado de ser la aneja tierra que lindaba íntimamente con el escrupuloso mundo de mis sentimientos.
22.30 hs_Mañana se cumplirán 17 días desde que no sé de ti. Solamente el parecido con tu manera de andar que diferencié en una oriental, la estúpida emoción que me da un mireia, cuando aparece la Belmonte en cualquier lado, o mencionarte como quien no quiere la cosa cuando converso con un amigo… salvo todo eso nada sé de ti. Dios no trae a mi vida novedades tuyas desde hace todo ese tiempo. Pensar que alguien puede vivir en tu corazón con la misma vehemencia que tú en el mío trepida patológicamente las estructuras de mi ilusión. Sin embargo, firme al timón con el plan de llevar hasta ti un regalo para conmemorar que hayan pasado dos años desde que volví a verte. Tiempo ha que no completo otra cuartilla con otro tema que no seas vos. Será que la ansiedad hace que sólo pueda centrarme en la realidad de tu ausencia.
1ero de agosto, 6.50am_ Será al mediodía. Mañana se cumplirán 2 años desde que volví a verte. Ya escribimos que fue un día luminoso, propio de los veranos; el cielo despejado nos avisa que hoy será un día parecido.
6.50pm_En menos de lo que dura un día iré a buscarte. ¡Cuántas cosas han pasado en este año y medio! Y cuantos sueños, literalmente, hemos cumplido. Tu amor ha despertado la clarividencia en mis sueños. Prácticamente, mis sueños profetizan lo que podría suceder: el significado de tu nombre, cuando te acercaste hasta mí… cuando me miraste nuevamente. Esta noche dormiré igual que si mañana hiciera un viaje en avión. ¿Estarás ahí? ¿Me mirarás a los ojos?
22hs_Los románticos consorcios de Salamanca bajan sus persianas hasta el albor de la próxima jornada trabajadora. El cansancio ha vencido la fuerza centrífuga de estas extrañas cursivas. Me dormiré pidiendo que mañana estas cursivas lleguen a tus manos.





sábado, 24 de febrero de 2018

Comienza el 4to cuaderno de Rummenigge




























Eres, en un solo
instante, la historia
de todos los amores
que fueron… Y los que no
pudieron ser.

24/7/2016





Miércoles 27 de julio, 6am

Queridísima mía,

En horas intempestivas de finales de julio doy comienzo a la amadora tarea de rellenar estos confiables rengloncitos, orquestados paralelamente con añoranzas, reminiscencias y sueños cimentados en tu existencia. Ayer he terminado de envolver el cuaderno pasado en limpio que pienso dejarte el 2 de agosto, en donde tú lo puedas hallar. Y únicamente pienso y pienso para mí mismo: ¡Ojalá que le guste! Es curiosa la manera en que uno se pone a recordar canciones sin haber pensado en ellas. Quizás es solo porque la mente quiere pensar. por ponerte un ejemplo, hay un rumano con acordeón en Anaya, y a veces lo toca con una fealdad inmensa. A lo mejor sólo me suceda a mí, pero hay veces que me la paso recordando la única nota que interpreta cuando le paso por al lado.
De la misma forma, pero con mayor elegancia, The painter se reproduce en la mobiliaria caverna de mi recuerdo desde que abrí los ojos. Así que, como verás, hoy compartes mi pensamiento con Young.
22 hs_Y ha sucedido el milagro: continué la escritura de esta madrugada con una meditación que acompañé de música clásica. En esos minutos de relajación, reflexioné acerca de los casos fortuitos y su relación con nuestros actos generosos. En tales meditaciones nuestra consciencia suele ampliarse hasta un nivel más de sabiduría. Y entonces llegó a mí una revelación que contestó así a mi curiosidad:


Aquellas cosas que hicimos para sembrar amor en los otros
Dios las usa para crear una felicidad en nuestro futuro.


Casi de inmediato apagué la radio y me dormí. Entonces soñé contigo. Nos decíamos te quiero. Luego nos besábamos igual que si fuéramos 2 personas que llevan mucho de ser pareja. Repetíamos la escena 3 o 4 veces. Con toda dulzura pude evitar que un teléfono antiguo se cayera sobre tu falda…
28 de julio, 2016_Los almendros crecen espontáneamente bajo la noche estrellada de Salamanca. Aunque salí a buscarte no te encontré cerca de aquí. No estarás rodeada de incidentes ni directivos. Quizás te estés lamentando de que sean los últimos días de alguna playa española. Tu servidor está al borde de las lágrimas, pues pienso ininterrumpidamente si el 2 de agosto hallarás tú el paquete que envuelve las 130 din A4 que rellené con tus descripciones a lo largo de este año y medio. Tu presencia es lo único que me mantiene alejado de mis resentimientos, y cuando no estás quedas patente en mis soledades. Eres mi mayor razón para continuar adelante. Mi esperanza y mi refugio. Mi jedyna… mi todo.

Viernes 29 de julio, 9 am_Y aquí comienza otro día, mi bien, de la agonía disimulada que me causará la incertidumbre de pensar si acaso el martes nuestro Señor sonreirá en los curiosos caminos de mi vida y te guíe a vos para que puedas hallar el significativo presente que te dejaré en un improvisado recoveco de tu lugar.
Un cafecito del Borgo, un mini paseo por la ciudad, en el cual pispié el camino de tus pasos para ver si tus huellas me daban una bendita señal de tu anhelado regreso. sin embargo, ninguna marca, ninguna matrícula, cifró una imagen para contarme que has vuelto. Desde que te amé de nuevo esta vida solamente se hace posible gracias al azorado desarrollo de una escritura amateur, centrada únicamente en las poetizadas reminiscencias que te guionizan como actriz principal.
Como una tortura del conocimiento, sé que estás lejos. Antaño, si me acercaba a tu aposento, se encendía en mi corazón como una energía de felicidad, igual que si este loco fuese un detector de metales aproximándose al suelo que entierra el oro. Y comienza entonces a titilar. Mas ahora la señal en mi corazón es débil, como si se hubiera disuelto aquella química apasionada que antes existía entre nosotros dos.